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Apuntes · Historia del Mundo ContemporáneoES · Selectividad

Entreguerras: crisis de 1929 y totalitarismos

Este tema explica el convulso período de entreguerras (1919-1939): de la efímera prosperidad de los «felices años veinte» se pasa, tras el crac de Wall Street de 1929, a la mayor crisis del capitalismo —la Gran Depresión— y a la quiebra de muchas democracias liberales. En ese vacío ascienden los totalitarismos: el fascismo italiano, el nazismo alemán y el estalinismo soviético. Forma parte del Bloque A («Sociedades en el tiempo») del currículo de Historia del Mundo Contemporáneo (BOE-A-2022-5521) y es uno de los grandes contenidos evaluables en la Selectividad/PAU, que pide explicar las causas y consecuencias de la crisis de 1929 y caracterizar los regímenes totalitarios, comparándolos con las democracias.

4 secciones·~21 min de lectura·3 competencias·Nivel Básico 1 · Estándar 2 · Profundización 1·Revisado · 07/2026

T·0666 / 11
Perfil de examen
CE5 · Analizar el origen y la evolución de las ideologías y de los proyectos políticos del período de entreguerras, comparando las democracias liberales con los totalitarismos (fascismo, nazismo y estalinismo) y valorando su influencia en el uso del poder y en la articulación social.CE7 · Reconocer y analizar los mecanismos de la acción colectiva y del liderazgo político (partido único, propaganda, culto al líder, represión), valorando la fragilidad de los sistemas democráticos ante la crisis económica y social.Criterio de evaluación asociado: explicar las causas y consecuencias de la crisis económica de 1929 y de la Gran Depresión, y caracterizar los regímenes totalitarios de entreguerras distinguiendo hechos, interpretaciones y opiniones.
Operadores:analizaexplicacomparajustificainterpretacomentarazonarelacionalocalizacontextualiza

nivel básico

Como materia de modalidad de la línea de Humanidades y Ciencias Sociales, debes dominar el relato y los conceptos: por qué los años veinte desembocaron en el crac de 1929, qué fue la Gran Depresión y el New Deal, y los rasgos comunes de los totalitarismos (partido único, propaganda, culto al líder, represión), distinguiendo fascismo, nazismo y estalinismo.

nivel avanzado

Para la fase de admisión (voluntaria) y para nota alta conviene profundizar en el comentario crítico de textos y de imágenes de propaganda, en la comparación argumentada entre los tres totalitarismos y entre estos y las democracias, y en el análisis multicausal del ascenso del nazismo (efectos de la Depresión, debilidad de Weimar, miedo al comunismo).

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Contenido · 4 secciones▾
  1. Entreguerras: crisis de 1929 y totalitarismos
    • 01El mundo de entreguerras: los años veinte○
    • 02La crisis de 1929 y la Gran Depresión◐
    • 03La crisis de las democracias y el New Deal◐
    • 04Los totalitarismos: fascismo, nazismo y estalinismo●
§ 01

El mundo de entreguerras: los años veinte#

●○○BásicoLPBOE-A-2022-5521 · historia-del-mundo-contemporaneo · Bloque A (Sociedades en el tiempo) — el período de entreguerras: los felices años veinte

Puntos clave

El período de entreguerras (1919-1939) son las dos décadas que median entre el final de la Primera Guerra Mundial y el estallido de la Segunda. Es una época de fuertes contrastes: a una primera fase de reconstrucción y aparente prosperidad (los «felices años veinte») le sigue, a partir de 1929, una crisis económica sin precedentes que arrastra a buena parte de las democracias y abre paso a los regímenes totalitarios. Para entender por qué el optimismo de los años veinte fue tan frágil hay que mirar tanto sus luces como sus sombras.
Tras la posguerra, Estados Unidos emergió como la gran potencia económica mundial: era el principal acreedor (Europa le debía los préstamos de guerra), concentraba buena parte de las reservas de oro y vivió una década de crecimiento espectacular. El consumo de masas se disparó gracias a la producción en cadena (el fordismo aplicado al automóvil), a nuevos bienes (radio, electrodomésticos, cine) y a la compra a plazos y a crédito. Este modelo de prosperidad, conocido como el «american way of life», convirtió a EE. UU. en el motor y el símbolo de la modernidad de los años veinte. La Fig. 1 sitúa los grandes contrastes de la década.

Los años veinte: luces y sombras de una prosperidad frágil

Los años veinte: luces y sombras de una prosperidad frágilTabla con 2 columnas y 4 filas, Datos: Luces · Sombras; EE. UU. gran potencia · Sobreproducción; Consumo de masas · Desigualdad; Fordismo / cadena de montaje · Europa endeudada; American way of life · Especulación bursátilLUCESSOMBRASEE. UU. gran potenciaSobreproducciónConsumo de masasDesigualdadFordismo / cadena de montajeEuropa endeudadaAmerican way of lifeEspeculación bursátilBajo los «felices años veinte», los desequilibrios quedesembocan en la crisis de 1929.
Sin embargo, bajo la prosperidad latían graves desequilibrios. La sobreproducción agrícola e industrial creció más deprisa que la capacidad de consumo, generando excedentes invendibles y caída de precios agrarios; la riqueza se repartía de forma muy desigual; Europa se reconstruía con dificultad y dependía de los créditos estadounidenses (Alemania, ahogada por las reparaciones de Versalles, sostenía su economía con préstamos de EE. UU. mediante el Plan Dawes de 1924). Sobre todo, una parte creciente de la prosperidad descansaba en la especulación bursátil: cada vez más personas compraban acciones a crédito confiando en que la Bolsa subiría siempre.
En el plano internacional, los años veinte conocieron un intento de organizar la paz. La Sociedad de Naciones, creada en 1919, debía garantizar la seguridad colectiva, aunque nació debilitada por la ausencia de Estados Unidos. Hubo gestos de distensión, como el Tratado de Locarno (1925) y el Pacto Briand-Kellogg (1928), que condenaba la guerra como instrumento de política nacional. Esta fase de relativa estabilidad, llamada a veces «el espíritu de Locarno», alimentó la confianza, pero se vendría abajo con la crisis económica.
En síntesis, los «felices años veinte» fueron a la vez una época de modernización, consumo y cultura de masas y una época de desequilibrios profundos. La frase que mejor la resume es que se trató de una prosperidad construida sobre cimientos inestables: cuando uno de ellos —la confianza en la Bolsa— se hundió en octubre de 1929, todo el edificio se vino abajo. Por eso este apartado es el necesario punto de partida para entender la crisis de 1929.
Ejemplo resuelto

El auge económico de los años veinte y sus grietas

Explica las causas de la prosperidad de Estados Unidos en los años veinte y señala dos desequilibrios que la hacían frágil.

  1. 01Posición de partida

    Tras la Primera Guerra Mundial, EE. UU. salió reforzado: apenas sufrió destrucción, se convirtió en el principal acreedor de Europa y acumuló gran parte de las reservas mundiales de oro.

  2. 02Motor del crecimiento

    La producción en cadena (fordismo) abarató los bienes y permitió un consumo de masas (automóvil, radio, electrodomésticos), sostenido por la venta a plazos y el crédito (american way of life).

  3. 03Primer desequilibrio

    La producción crecía más deprisa que la capacidad real de consumo: la sobreproducción agrícola e industrial generó excedentes invendibles y caída de precios, sobre todo agrarios.

  4. 04Segundo desequilibrio

    Una parte creciente de la prosperidad descansaba en la especulación bursátil con acciones compradas a crédito, una burbuja que solo se sostenía mientras la Bolsa siguiera subiendo.

  5. 05Conclusión

    La prosperidad era real pero estaba construida sobre cimientos inestables (sobreproducción y especulación), de modo que bastó la caída de la confianza para desencadenar el crac de 1929.

Resultado: El auge se debió a la posición acreedora de EE. UU. y al consumo de masas basado en el fordismo y el crédito; pero la sobreproducción y la burbuja especulativa lo convertían en una prosperidad frágil que se hundiría en 1929.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: caracterizar los «felices años veinte» explicando el auge de EE. UU., el consumo de masas (fordismo, american way of life) y la prosperidad basada en el crédito y la especulación.
  • Objetivo Selectividad: identificar los desequilibrios ocultos de la década (sobreproducción, desigualdad, dependencia europea de los créditos estadounidenses, especulación bursátil) que prepararon la crisis de 1929.

Errores frecuentes

  • Presentar los años veinte como una prosperidad sin grietas: bajo el crecimiento había sobreproducción, desigualdad y una peligrosa burbuja especulativa.
  • Olvidar el papel central de Estados Unidos: tras la Gran Guerra es el gran acreedor mundial y el motor económico, lo que explica que su crisis se contagiara a todo el mundo.
  • Confundir el período de entreguerras con la propia Primera Guerra Mundial: entreguerras es la etapa POSTERIOR (1919-1939), no el conflicto de 1914-1918.

Repaso activo

Redacta un texto de unas 150 palabras que explique por qué la prosperidad de los «felices años veinte» fue una prosperidad frágil. Menciona al menos tres desequilibrios económicos que latían bajo el crecimiento.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

§ 02

La crisis de 1929 y la Gran Depresión#

●●○EstándarLPBOE-A-2022-5521 · historia-del-mundo-contemporaneo · Bloque A (Sociedades en el tiempo) — la crisis económica de 1929 y la Gran Depresión

Puntos clave

La crisis de 1929 comenzó como un crac bursátil y se convirtió en la mayor depresión económica de la historia del capitalismo. El detonante fue el hundimiento de la Bolsa de Nueva York (Wall Street) en octubre de 1929: el «Jueves Negro» (24 de octubre) y, sobre todo, el «Martes Negro» (29 de octubre), días en que millones de acciones se pusieron a la venta a la vez sin encontrar comprador y las cotizaciones se desplomaron.
El mecanismo de la crisis encadenó la economía financiera con la real. La burbuja especulativa estalló cuando el público quiso vender de golpe acciones compradas a crédito; la ruina de los inversores y la quiebra de los bancos (que habían prestado para especular) cortaron el crédito; sin crédito, cayeron el consumo y la inversión; las empresas, con almacenes llenos por la sobreproducción, redujeron producción y despidieron trabajadores; el paro hundió aún más el consumo, y así sucesivamente en una espiral descendente (Fig. 2). Esta fase prolongada de contracción es lo que se denomina Gran Depresión.

El mecanismo de la Gran Depresión: la espiral descendente

El mecanismo de la Gran Depresión: la espiral descendenteGrafo, Crac bursátil (oct. 1929) → Quiebra de bancos, Quiebra de bancos → Corte del crédito, Corte del crédito → Caída del consumo e inversión, Caída del consumo e inversión → Caída de la producción, Caída de la producción → Despidos y paro masivo, Despidos y paro masivo → Caída del consumo e inversión, Caída de la producción → Contracción del comercio mundialCrac bursátil(oct. 1929)Quiebra debancosCorte delcréditoCaída delconsumo einversiónCaída de laproducciónDespidos y paromasivoContracción delcomercio mundialespiral
Las consecuencias sociales fueron dramáticas. El desempleo alcanzó cifras enormes —en Estados Unidos llegó a rondar uno de cada cuatro trabajadores— y, con él, la miseria, los desahucios, las colas del hambre y las migraciones internas. La crisis golpeó también al campo, con la ruina de muchos agricultores.
La crisis se globalizó porque el mundo dependía de Estados Unidos. Al cortarse los créditos y la inversión estadounidenses, la depresión se contagió a Europa y al resto del planeta: cayó el comercio internacional, los países adoptaron medidas proteccionistas (subida de aranceles) que agravaron el problema, y Alemania, que dependía por completo del crédito americano, se hundió, lo que tendría consecuencias políticas decisivas. La URSS, ajena al mercado capitalista mundial, fue la gran excepción no afectada por la Depresión.
Las consecuencias políticas fueron tan importantes como las económicas. La crisis desacreditó al liberalismo económico clásico (que confiaba en que el mercado se autorregulara) y favoreció la idea de un Estado más intervencionista, que cristalizaría en el New Deal y en la teoría de Keynes. Sobre todo, al multiplicar el paro, la miseria y el miedo, la Gran Depresión minó la confianza en las democracias liberales y creó el caldo de cultivo para el ascenso de los totalitarismos, en especial el nazismo en Alemania.
Ejemplo resuelto

Del crac de 1929 a la Gran Depresión

Explica el proceso que condujo del crac bursátil de octubre de 1929 a la Gran Depresión, indicando al menos cuatro consecuencias de la crisis.

  1. 01El detonante

    En octubre de 1929 la Bolsa de Nueva York se hundió: el Jueves Negro (24) y el Martes Negro (29) millones de acciones se vendieron a la vez sin compradores y las cotizaciones se desplomaron, arruinando a los inversores que habían comprado a crédito.

  2. 02Del crac a la depresión

    Las quiebras de inversores y bancos cortaron el crédito; sin crédito cayeron el consumo y la inversión; las empresas redujeron la producción y despidieron, y el paro hundió aún más el consumo, en una espiral descendente.

  3. 03Consecuencia social

    El desempleo alcanzó cifras enormes (en EE. UU. cerca del 25 %), con miseria, desahucios y colas del hambre.

  4. 04Consecuencia global

    Al cortarse el crédito estadounidense, la crisis se contagió a Europa y al mundo; cayó el comercio internacional y se extendió el proteccionismo; Alemania, muy dependiente de EE. UU., se hundió.

  5. 05Consecuencia política

    La crisis desacreditó el liberalismo económico clásico, impulsó el intervencionismo del Estado (New Deal, Keynes) y, al alimentar el miedo y el paro, favoreció el ascenso de los totalitarismos.

Resultado: El crac de octubre de 1929 desencadenó, por la quiebra del crédito y el consumo, la Gran Depresión, cuyas consecuencias fueron el paro masivo, la miseria, la globalización de la crisis, el proteccionismo, el giro hacia el intervencionismo estatal y el auge de los totalitarismos.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: explicar las causas y el desarrollo del crac de 1929 (especulación, sobreproducción, hundimiento de Wall Street) y el mecanismo de la Gran Depresión (quiebras bancarias, caída del consumo, paro).
  • Objetivo Selectividad: analizar las consecuencias sociales, económicas y políticas de la crisis, incluida su globalización y su efecto sobre las democracias y el ascenso de los totalitarismos.

Errores frecuentes

  • Reducir la crisis al crac bursátil de octubre de 1929: el crac fue el detonante, pero la Gran Depresión es la larga contracción posterior (quiebras, paro masivo, caída del comercio).
  • Olvidar la dimensión global: la crisis no se quedó en EE. UU., sino que se contagió al mundo entero porque dependía de los créditos y la inversión estadounidenses.
  • Confundir las cifras: el paro en EE. UU. llegó a rondar el 25 % (uno de cada cuatro trabajadores), no la mitad de la población; conviene manejar órdenes de magnitud correctos.

Repaso activo

Explica de forma encadenada (en unas 140 palabras) cómo un crac bursátil pudo provocar una depresión económica general, conectando los siguientes eslabones: especulación a crédito, quiebra de bancos, caída del crédito, descenso del consumo y aumento del paro.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

§ 03

La crisis de las democracias y el New Deal#

●●○EstándarLPBOE-A-2022-5521 · historia-del-mundo-contemporaneo · Bloque A (Sociedades en el tiempo) — las respuestas a la crisis: el New Deal y el intervencionismo del Estado; la crisis de las democracias liberales

Puntos clave

La Gran Depresión planteó a cada país la misma pregunta: ¿cómo salir de la crisis? Las respuestas dividieron al mundo. Mientras algunas democracias ensayaron una salida reformista basada en la intervención del Estado, otros países respondieron con soluciones autoritarias. La crisis económica se convirtió así en una crisis de las democracias liberales, que en muchos lugares no supieron o no pudieron dar respuesta y cedieron el paso a regímenes totalitarios.
La respuesta democrática más célebre fue el New Deal («Nuevo Trato») impulsado en Estados Unidos por el presidente Franklin D. Roosevelt a partir de 1933. Frente a la pasividad liberal anterior, el New Deal supuso una fuerte intervención del Estado en la economía: grandes obras públicas para crear empleo (como las de la Tennessee Valley Authority), ayudas a agricultores e industrias, regulación de la banca y la Bolsa, y medidas sociales como subsidios, salario mínimo y derechos sindicales. La Fig. 3 esquematiza sus tres grandes ejes: ayuda (relief), recuperación (recovery) y reforma (reform).

El New Deal: las tres «R» de la respuesta a la crisis

El New Deal: las tres «R» de la respuesta a la crisisGrafo, New Deal (Roosevelt, 1933) → Relief · ayuda urgente (subsidios, empleo), New Deal (Roosevelt, 1933) → Recovery · recuperación (obras públicas), New Deal (Roosevelt, 1933) → Reform · reforma (banca, derechos sociales)New Deal(Roosevelt,1933)Relief · ayudaurgente(subsidios, emp…Recovery ·recuperación(obras públicas)Reform · reforma(banca, derechossociales)
El New Deal se apoyaba, de forma implícita, en una nueva manera de entender la economía que teorizó John Maynard Keynes. Frente al liberalismo clásico —que confiaba en que el mercado se reequilibrara solo—, Keynes sostuvo que en una depresión el Estado debe intervenir aumentando el gasto público para estimular la demanda, crear empleo y reactivar el consumo, aunque ello implique déficit. El keynesianismo fue la gran respuesta teórica a la crisis y marcaría la política económica occidental durante décadas.
No todas las democracias respondieron igual ni con el mismo éxito. Algunas, como Estados Unidos, el Reino Unido o Francia (con el Frente Popular de 1936), mantuvieron el marco democrático y ensayaron reformas. Pero en muchos países europeos la crisis, sumada a la inestabilidad social y al miedo al comunismo, llevó al fracaso de las democracias y a la implantación de dictaduras. El caso decisivo fue Alemania, donde la República de Weimar, golpeada por el paro masivo, se hundió y abrió paso al nazismo. Esta es la conexión clave con el apartado siguiente.
La lección de fondo —y lo que el currículo subraya con la idea de la fragilidad de los sistemas democráticos— es que las democracias liberales no son inquebrantables: cuando una crisis económica grave se combina con el paro, el descontento y el miedo, pueden quebrarse si no ofrecen respuestas eficaces y si la ciudadanía pierde la confianza en ellas. El contraste entre la salida reformista del New Deal y la salida totalitaria de Alemania resume las dos grandes vías que se abrieron ante la Gran Depresión.
Ejemplo resuelto

El New Deal frente al liberalismo clásico

Explica en qué consistió el New Deal y por qué supuso una ruptura con el liberalismo económico clásico, relacionándolo con la teoría de Keynes.

  1. 01Contexto

    Tras la Gran Depresión, el presidente Roosevelt impulsó en EE. UU. a partir de 1933 un programa de reformas, el New Deal, para combatir el paro y reactivar la economía.

  2. 02Medidas

    Grandes obras públicas para crear empleo (como la Tennessee Valley Authority), ayudas a agricultores e industrias, regulación de la banca y la Bolsa, y medidas sociales (subsidios, salario mínimo, derechos sindicales).

  3. 03Ruptura con el liberalismo clásico

    El liberalismo clásico confiaba en que el mercado se reequilibrara por sí solo, sin intervención; el New Deal, por el contrario, hace del Estado el motor de la recuperación económica.

  4. 04Base teórica

    Coincide con las ideas de Keynes, que defendía que en una depresión el Estado debe aumentar el gasto público para estimular la demanda y el empleo, aunque sea con déficit.

  5. 05Significado

    El New Deal fue una salida DEMOCRÁTICA y reformista a la crisis, opuesta a las salidas totalitarias, e inauguró el modelo de Estado intervencionista de Occidente.

Resultado: El New Deal fue el programa intervencionista de Roosevelt (obras públicas, regulación, medidas sociales) que rompió con el liberalismo clásico al hacer del Estado el motor de la recuperación, en línea con la teoría keynesiana, y ofreció una salida democrática a la crisis.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: explicar el New Deal de Roosevelt como respuesta a la crisis, definiendo el intervencionismo del Estado y relacionándolo con la teoría keynesiana.
  • Objetivo Selectividad: analizar la crisis de las democracias liberales en los años treinta, contrastando la salida reformista (New Deal) con la salida totalitaria y valorando la fragilidad de los sistemas democráticos.

Errores frecuentes

  • Atribuir el New Deal al liberalismo económico clásico: precisamente lo rompe, porque defiende la intervención del Estado en la economía (keynesianismo).
  • Confundir a Roosevelt (presidente del New Deal en EE. UU.) con un dirigente totalitario: el New Deal es una respuesta DEMOCRÁTICA a la crisis, no una dictadura.
  • Pensar que todas las democracias cayeron con la crisis: algunas (EE. UU., Reino Unido, Francia) la superaron sin abandonar el marco democrático; el caso alemán es el contrario.

Repaso activo

Explica en un texto de unas 130 palabras qué fue el New Deal y en qué se diferenció del liberalismo económico clásico. Cita al menos tres medidas concretas y relaciona el New Deal con la teoría de Keynes.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Currículo de Bachillerato (LOMLOE) — materias y saberes básicos (Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob)

§ 04

Los totalitarismos: fascismo, nazismo y estalinismo#

●●●ProfundizaciónLPBOE-A-2022-5521 · historia-del-mundo-contemporaneo · Bloque A (Sociedades en el tiempo) — el ascenso de los totalitarismos: fascismo, nazismo y estalinismo; características y mecanismos (propaganda, partido único, represión, culto al líder)

Puntos clave

El totalitarismo es un sistema político que aspira al control TOTAL de la sociedad: niega las libertades individuales, suprime el pluralismo y subordina la persona al Estado y al líder. Frente a la democracia (división de poderes, elecciones libres, derechos), los regímenes totalitarios de entreguerras comparten una serie de rasgos comunes que conviene fijar: partido único, líder carismático con culto a la personalidad, ideología totalizadora, propaganda y control de los medios, represión policial del disidente (terror) y militarización de la vida social. La Fig. 4 reúne estos mecanismos comunes.

Los mecanismos comunes de los regímenes totalitarios

Los mecanismos comunes de los regímenes totalitariosGrafo, Totalitarismo → Partido único, Totalitarismo → Culto al líder (carismático), Totalitarismo → Ideología totalizadora, Totalitarismo → Propaganda y control de medios, Totalitarismo → Represión y terror, Totalitarismo → Militarización de la sociedadTotalitarismoPartido únicoCulto al líder(carismático)IdeologíatotalizadoraPropaganda ycontrol demediosRepresión yterrorMilitarizaciónde la sociedad
El fascismo italiano fue el primer régimen totalitario. Nació de la posguerra, la crisis económica y el miedo a la revolución obrera. Benito Mussolini, al frente de los «fascios» y sus escuadras de camisas negras, llegó al poder tras la Marcha sobre Roma (1922) y, a lo largo de los años veinte, construyó un Estado totalitario: partido único (PNF), supresión de los partidos y sindicatos libres, prensa controlada, culto al «Duce» y un nacionalismo expansivo y militarista. La ideología fascista exaltaba el Estado, la nación, la violencia y la jerarquía, y despreciaba la democracia liberal y el marxismo.
El nazismo alemán fue la forma más extrema y criminal del fascismo. Adolf Hitler, líder del partido nazi (NSDAP), llegó legalmente a la cancillería en 1933 aprovechando la Gran Depresión, el paro masivo y la debilidad de la República de Weimar (la Fig. 5 traza este ascenso). Una vez en el poder, instauró el III Reich: partido único, represión (Gestapo, campos de concentración), propaganda total (Goebbels) y culto al «Führer». A diferencia del fascismo italiano, el nazismo añadió un racismo y un antisemitismo virulentos —teoría de la «raza aria» superior y persecución de los judíos, con las Leyes de Núremberg de 1935 que los privaron de derechos—, así como un proyecto expansionista (el «espacio vital» o Lebensraum) que conduciría a la Segunda Guerra Mundial.

El ascenso del nazismo al poder (1919-1933)

El ascenso del nazismo al poder (1919-1933)Línea de tiempo de 1918 a 1935, 1920: NSDAP (partido nazi), 1923: Golpe de Múnich (fallido), 1930: Crisis: auge electoral, 1932: 1.er partido del Reichstag, 1933: Hitler, canciller19181935año1920NSDAP (partidonazi)1923Golpe de Múnich(fallido)1930Crisis: augeelectoral19321.er partido delReichstag1933Hitler,canciller
El estalinismo fue el totalitarismo de signo comunista en la URSS. Tras la muerte de Lenin, Iósif Stalin se hizo con el poder e impuso una dictadura personal sobre el Estado soviético. En lo económico forzó la industrialización acelerada mediante los planes quinquenales y la colectivización del campo (que provocó hambrunas devastadoras); en lo político instauró un terror masivo —las Grandes Purgas de los años treinta, con procesos, ejecuciones y el sistema de campos del Gulag— y un férreo culto a la personalidad. Aunque su ideología era opuesta a la del fascismo, compartía con él los mecanismos totalitarios: partido único, propaganda, represión y líder todopoderoso.
La comparación es la clave del tema. Por un lado, hay que distinguir los totalitarismos de derecha (fascismo y nazismo: defensa de la propiedad y de las jerarquías sociales, nacionalismo extremo, anticomunismo, y en el nazismo, racismo) del totalitarismo de izquierda (estalinismo: colectivización, abolición de la propiedad privada, internacionalismo proletario en teoría). Por otro lado, hay que reconocer que todos ellos comparten los mismos MECANISMOS de poder (partido único, culto al líder, propaganda, represión) y la misma negación de la democracia y de las libertades. Esa doble mirada —diferencias ideológicas y semejanzas de método— es lo que la Selectividad pide al comparar las democracias con los totalitarismos.
Ejemplo resuelto

Comparación de los totalitarismos de entreguerras

Compara el fascismo italiano, el nazismo alemán y el estalinismo soviético, señalando dos diferencias ideológicas y dos mecanismos de poder comunes a los tres.

  1. 01Identificar los tres regímenes

    Fascismo italiano (Mussolini, desde 1922), nazismo alemán (Hitler, desde 1933) y estalinismo soviético (Stalin, desde finales de los años veinte): los tres son regímenes totalitarios de entreguerras.

  2. 02Primera diferencia ideológica

    Fascismo y nazismo son totalitarismos de derecha: nacionalismo extremo, defensa de la propiedad y de las jerarquías, anticomunismo; el estalinismo es de izquierda: comunista, con colectivización y abolición de la propiedad privada.

  3. 03Segunda diferencia ideológica

    El nazismo añade un racismo y un antisemitismo centrales (raza aria, Leyes de Núremberg de 1935) que no son el eje del fascismo italiano ni del estalinismo.

  4. 04Primer mecanismo común

    Partido único y culto a un líder carismático todopoderoso (el Duce, el Führer, Stalin), con supresión del pluralismo y de las elecciones libres.

  5. 05Segundo mecanismo común

    Propaganda y control total de los medios para movilizar a las masas, junto con la represión y el terror contra los disidentes (escuadras fascistas, Gestapo y campos nazis, Purgas y Gulag soviéticos).

Resultado: Los tres son totalitarismos que niegan la democracia. Se diferencian en su ideología (derecha nacionalista en fascismo y nazismo —con racismo en este último— frente a la izquierda comunista del estalinismo), pero comparten los mismos mecanismos de poder: partido único y culto al líder, propaganda y represión.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: caracterizar los regímenes totalitarios de entreguerras enumerando sus rasgos comunes (partido único, culto al líder, propaganda, represión, ideología totalizadora) frente a la democracia.
  • Objetivo Selectividad: comparar el fascismo italiano, el nazismo alemán y el estalinismo soviético, distinguiendo sus diferencias ideológicas y sus semejanzas en los mecanismos de poder.
  • Objetivo Selectividad: explicar el ascenso del nazismo al poder relacionándolo con la Gran Depresión y la debilidad de la República de Weimar.

Errores frecuentes

  • Tratar fascismo y nazismo como sinónimos exactos: el nazismo es una forma de fascismo, pero añade un racismo y un antisemitismo centrales (raza aria, Leyes de Núremberg) que no son el eje del fascismo italiano.
  • Negar que el estalinismo fuera totalitario por ser de izquierdas: pese a su ideología opuesta, comparte los mecanismos totalitarios (partido único, culto al líder, propaganda, terror).
  • Decir que Hitler llegó al poder mediante un golpe de Estado en 1933: accedió LEGALMENTE a la cancillería; la dictadura se construyó DESPUÉS, suprimiendo libertades y partidos.

Repaso activo

Elabora un cuadro comparativo (en prosa, unas 150 palabras) entre el fascismo italiano, el nazismo alemán y el estalinismo soviético: indica para cada uno su líder, su base ideológica y un rasgo distintivo, y señala al menos dos mecanismos totalitarios que los tres comparten.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE)) · Real Decreto 534/2024 — Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

Contenido

Sección -- / 04

    • 01El mundo de entreguerras: los años veinte○
    • 02La crisis de 1929 y la Gran Depresión◐
    • 03La crisis de las democracias y el New Deal◐
    • 04Los totalitarismos: fascismo, nazismo y estalinismo●

0/4 Leídos

De los apuntes a la práctica

Entreguerras: crisis de 1929 y totalitarismos

Refuerza este tema con preguntas de la base de preguntas.

~21
min
3
Competencias
Practicar

Referencias y fuentes

Fuentes

Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE)

  • Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II)
  • Real Decreto 534/2024 — Prueba de Acceso a la Universidad (PAU)

Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob

  • Currículo de Bachillerato (LOMLOE) — materias y saberes básicos

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