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Apuntes/Historia de la Filosofía/Sofistas y Sócrates
Apuntes · Historia de la FilosofíaES · Selectividad

Sofistas y Sócrates

En la Atenas democrática del siglo V a. C. la filosofía da un «giro antropológico»: deja de preguntar por la physis (la naturaleza) para interrogarse por el ser humano, la sociedad y la ley. Este tema, conocido como la Ilustración griega, enfrenta dos respuestas paradigmáticas a esa pregunta: el relativismo y el convencionalismo de los sofistas (Protágoras, Gorgias) frente al intelectualismo moral y el método dialéctico (ironía y mayéutica) de Sócrates, e incorpora la figura de Aspasia de Mileto y la cuestión de la mujer en la cultura griega. Es contenido plenamente evaluable en la fase de acceso de la Selectividad/PAU dentro del Bloque A de Historia de la Filosofía (LOMLOE).

5 secciones·~32 min de lectura·3 competencias·Nivel Básico 1 · Estándar 3 · Profundización 1·Revisado · 07/2026

T·0222 / 12
Perfil de examen
CE4 · Reconocer la naturaleza plural de las concepciones filosóficas estableciendo relaciones dialécticas de confrontación y complementariedad entre ellas, analizando la oposición entre el relativismo sofista y la búsqueda socrática de definiciones universales.CE2 · Reconocer y aplicar con rigor las normas de la argumentación y del diálogo filosófico, valorando el diálogo socrático como modelo frente al dogmatismo y a la mera persuasión retórica.CE3 · Comprender y expresar diferentes concepciones filosóficas históricamente dadas (sofística, intelectualismo socrático) mediante el acceso crítico a las fuentes y el uso preciso de la terminología filosófica.
Operadores:analizaexplicacomparajustificainterpretacomentarelacionarazonaargumentadefine

nivel básico

Como materia común de 2.º de Bachillerato, exige dominar con precisión los conceptos nucleares (relativismo, homo mensura, nomos/physis, intelectualismo moral, mayéutica, ironía) y saber contraponer la postura sofista y la socrática con su terminología propia.

nivel avanzado

La profundización añade el comentario crítico de fragmentos y testimonios (Platón, Diógenes Laercio, los doxógrafos), la discusión de la fiabilidad de las fuentes sobre Sócrates (el «problema socrático») y la conexión del debate nomos/physis con el pensamiento ético y político posterior (Platón, contractualismo, relativismo cultural actual).

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Contenido · 5 secciones▾
  1. Sofistas y Sócrates
    • 01El giro antropológico: de la physis a la polis○
    • 02Los sofistas: relativismo, convencionalismo y enseñanza de la areté◐
    • 03Sócrates: método dialéctico e intelectualismo moral◐
    • 04Sócrates frente a los sofistas: verdad universal frente a relativismo●
    • 05Aspasia de Mileto y la mujer en la filosofía griega◐
§ 01

El giro antropológico: de la physis a la polis#

●○○BásicoLPBOE-A-2022-5521 · historia-de-la-filosofia · Bloque A — Filosofía y ciudadanía en la Ilustración griega: los sofistas y SócratesLPSaber básico: la democracia ateniense del siglo V a. C. como contexto de la Ilustración griega

Puntos clave

La filosofía presocrática (repaso) había concentrado su esfuerzo en explicar la physis: buscaba el arché o principio último de una naturaleza concebida como un cosmos ordenado. A mediados del siglo V a. C. el centro de gravedad del pensamiento se desplaza de la naturaleza al ser humano y a su vida en comunidad. Este desplazamiento se conoce como «giro antropológico» y a la corriente que lo protagoniza, por su confianza en la razón y en la educación, se la denomina la «Ilustración griega». La pregunta deja de ser «¿de qué está hecho el mundo?» para pasar a ser «¿cómo debe vivir el ser humano y cómo debe organizarse la ciudad?» (véase Fig. 1, eje del giro de la physis a la polis).

El giro antropológico: de la physis a la polis

El giro antropológico: de la physis a la polisGrafo, Presocráticos: la physis → Ilustración griegaPresocráticos:la physisIlustracióngriegagiroantropológico
Este giro no es casual: lo hace posible un contexto histórico muy concreto, la Atenas democrática de Pericles. Tras las Guerras Médicas, Atenas vive su «siglo de oro»: es una potencia política y comercial, y su régimen es una democracia directa en la que los ciudadanos varones libres deciden en la Asamblea (Ekklesía) y se exponen en los tribunales. En ese marco, saber hablar bien y argumentar con eficacia ante la Asamblea o el jurado deja de ser un adorno y se convierte en la llave del éxito político y social. Surge así una enorme demanda de educación cívica que la vieja aristocracia de la sangre ya no podía satisfacer.
A esa demanda responden dos respuestas filosóficas rivales que constituyen el núcleo del tema. Por un lado, los sofistas, maestros itinerantes que cobran por enseñar la areté (la «virtud» o excelencia entendida como capacidad de triunfar en la polis) y, sobre todo, la retórica, el arte de persuadir. Por otro, Sócrates, ateniense que no cobra y que, frente a la persuasión, propone la búsqueda dialogada de la verdad y de definiciones universales. Ambos comparten el interés por el ser humano y la palabra, pero discrepan radicalmente sobre si existe una verdad y un bien objetivos o si todo es relativo y convencional.
El concepto que articula todo el debate es el de areté. Para la tradición aristocrática, la areté era innata, propia de la cuna noble. La gran novedad de la Ilustración griega —compartida por sofistas y por Sócrates aunque la entiendan de modo opuesto— es que la areté puede enseñarse y aprenderse. Para los sofistas se enseña como una técnica de éxito (hablar, convencer, prevalecer); para Sócrates, en cambio, la verdadera areté coincide con el saber moral, con el conocimiento del bien. De esta común tesis «la virtud se enseña» nacen, paradójicamente, dos proyectos educativos contrapuestos que la PAU pide saber distinguir.
Conviene fijar también el marco temporal y conceptual con precisión. La sofística florece, aproximadamente, entre el 450 y el 380 a. C.; Sócrates vive entre el 470 y el 399 a. C., año en que es condenado a muerte por la propia democracia ateniense bajo las acusaciones de impiedad y de corromper a la juventud. Sócrates no escribió nada: lo conocemos a través de otros, sobre todo de su discípulo Platón, lo que plantea el llamado «problema socrático» (la dificultad de separar al Sócrates histórico del personaje literario). Este apartado establece el escenario; los siguientes desarrollan cada una de las dos respuestas y su confrontación.
Ejemplo resuelto

Caracterizar la «Ilustración griega»

Explica por qué a la sofística y a Sócrates se les llama «Ilustración griega» y en qué consiste el giro antropológico que protagonizan.

  1. 01Identificar el cambio de objeto

    La filosofía abandona el problema de la physis (el arché de los presocráticos) y pasa a ocuparse del ser humano, la moral, la ley y la sociedad: este desplazamiento del objeto es el giro antropológico.

  2. 02Justificar el nombre «Ilustración»

    Se llama así por analogía con la del siglo XVIII: confianza en la razón frente al mito y la tradición, espíritu crítico y fe en la educación como motor de mejora del ciudadano.

  3. 03Situar el contexto

    Es posible gracias a la democracia ateniense del siglo V a. C., donde la participación en la Asamblea y los tribunales hace imprescindible saber argumentar y persuadir, generando demanda de educación cívica.

  4. 04Señalar la tesis compartida

    Tanto los sofistas como Sócrates sostienen que la areté (la virtud o excelencia ciudadana) puede enseñarse, aunque la entiendan de modo opuesto (técnica de éxito frente a saber del bien).

Resultado: Se denomina «Ilustración griega» a la sofística y a Sócrates porque, confiando en la razón y la educación, desplazan el interés filosófico de la naturaleza al ser humano y a la polis (giro antropológico), en el marco de la democracia ateniense del siglo V a. C.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: explicar el giro antropológico de la filosofía griega situándolo en su contexto (la democracia ateniense del siglo V a. C.) y caracterizando la «Ilustración griega» como el paso del interés por la physis al interés por el ser humano y la polis.
  • Se evalúa la capacidad de definir con precisión el concepto de areté y de explicar la tesis común «la virtud puede enseñarse», distinguiendo ya su sentido sofista (técnica de éxito) y su sentido socrático (saber del bien).
  • Objetivo Selectividad: explicar cómo el auge de la democracia ateniense (asamblea, tribunales, igualdad de palabra o isegoría) genera una demanda social de formación en oratoria y argumentación que hace surgir a los sofistas como maestros profesionales.
  • Se valora relacionar el giro antropológico con problemas actuales —la educación cívica y el papel de la palabra y la persuasión en democracia— en la disertación de la Parte I del examen.

Errores frecuentes

  • Confundir «Ilustración griega» con la Ilustración del siglo XVIII (Kant, los enciclopedistas): son fenómenos análogos solo por su confianza en la razón, pero históricamente distintos; en este tema «Ilustración» designa la sofística y a Sócrates en la Atenas del siglo V a. C.
  • Presentar a los sofistas y a Sócrates como pensadores de la naturaleza al estilo presocrático: ambos abandonan el problema de la physis y se ocupan del ser humano, la moral, la ley y la ciudad.
  • Datar mal el periodo o mezclar generaciones: la sofística florece hacia 450-380 a. C. y Sócrates vive 470-399 a. C.; no son «presocráticos» ni contemporáneos del Platón maduro.
  • Entender el «giro antropológico» como el abandono total de toda cosmología: lo esencial es el DESPLAZAMIENTO del foco de interés hacia el ser humano, la moral y la política, no que dejara de existir toda reflexión sobre la naturaleza.

Repaso activo

Ejercicio de práctica: explica en un párrafo qué se entiende por «giro antropológico» en la filosofía griega y por qué la democracia ateniense del siglo V a. C. favoreció la aparición de los sofistas. Define en él los conceptos de polis, areté y retórica.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

§ 02

Los sofistas: relativismo, convencionalismo y enseñanza de la areté#

●●○EstándarLPBOE-A-2022-5521 · historia-de-la-filosofia · Bloque A — Los sofistas: relativismo y convencionalismoLPSaber básico: Protágoras (homo mensura, relativismo), Gorgias (escepticismo); convencionalismo (nomos) frente a naturaleza (physis)

La oposición physis / nomos en el pensamiento sofista

La oposición physis / nomos en el pensamiento sofistaTabla con 3 columnas y 3 filas, Datos: Physis (naturaleza) · Nomos (convención); Alcance · Universal · Variable (por ciudad); Origen · Es por sí misma · Obra humana; Estatuto · Inmutable · Pactada · acordadaPHYSIS (NATURALEZA)NOMOS (CONVENCIÓN)ALCANCEUniversalVariable (por ciudad)ORIGENEs por sí mismaObra humanaESTATUTOInmutablePactada · acordadaConvencionalismo: las normas morales y jurídicas sonconvención, no naturaleza (Protágoras: homo mensura;Gorgias: escepticismo).

Puntos clave

Los sofistas (del griego sophistés, «sabio» o «experto») fueron un grupo de intelectuales itinerantes que en el siglo V a. C. recorrían las ciudades griegas enseñando a cambio de honorarios. No formaron una escuela con una doctrina única, pero compartieron un mismo programa: enseñar la areté entendida como el conjunto de habilidades necesarias para triunfar en la vida pública, sobre todo la retórica (arte de persuadir) y la erística (arte de vencer en la discusión). Su gran aportación fue democratizar la educación —ya no reservada a la cuna noble— pero su énfasis en convencer por encima de la verdad les valió, ya en la Antigüedad, una fama peyorativa (de ahí el sentido actual de «sofisma» como argumento engañoso).
El sofista más importante es Protágoras de Abdera, autor de la tesis del homo mensura: «el hombre es la medida de todas las cosas, de las que son en cuanto que son y de las que no son en cuanto que no son». Esta frase condensa el relativismo: no hay una verdad ni un bien absolutos e iguales para todos; la verdad es siempre relativa al sujeto que percibe y juzga. Lo que para uno es frío, para otro puede ser caliente, y ambos juicios son verdaderos «para» quien los emite. «Hombre» puede entenderse en sentido individual (cada persona) o colectivo (cada comunidad), pero en ambos casos se niega un criterio único y objetivo de verdad.
El segundo gran sofista es Gorgias de Leontinos, cuyo escepticismo radical lleva el relativismo a sus últimas consecuencias en tres tesis encadenadas: primera, nada existe; segunda, si algo existiera, no podríamos conocerlo; tercera, si pudiéramos conocerlo, no podríamos comunicarlo a los demás. Con ello Gorgias niega la posibilidad de un conocimiento objetivo y de una verdad transmisible, y de ahí extrae la primacía absoluta de la retórica: si no hay verdad que descubrir, lo único que cabe es persuadir mediante la palabra (lógos), entendida como una fuerza casi mágica capaz de moldear las opiniones (dóxa).
La consecuencia filosófica decisiva de la sofística es la distinción entre nomos y physis, eje del pensamiento ético y político del tema (véase Fig. 1). La physis es la naturaleza, lo que es por sí mismo, universal e inmutable; el nomos es la convención, la ley, las costumbres e instituciones, que son obra humana, variables de una ciudad a otra y de una época a otra. Al observar que las leyes y las costumbres difieren entre los pueblos, muchos sofistas concluyeron que las normas morales y jurídicas no proceden de la naturaleza, sino que son convenciones humanas: esto es el convencionalismo. Las leyes no son ni verdaderas ni falsas, sino acuerdos útiles que podrían ser otros.
De este convencionalismo se derivan posturas que la PAU suele pedir distinguir. Algunos sofistas defendieron el nomos como un pacto beneficioso que protege a los débiles y hace posible la convivencia (postura cercana a un primer contractualismo). Otros, los llamados sofistas «de la segunda generación» como Calicles o Trasímaco (presentados por Platón), opusieron physis y nomos: sostuvieron que la ley es un artificio con que los débiles encadenan a los fuertes, y que «por naturaleza» el más fuerte debe dominar (la justicia como «lo que conviene al más fuerte»). Esta tensión entre la ley convencional y un supuesto «derecho natural» del más fuerte es una de las herencias más discutidas de la sofística.
Ejemplo resuelto

Comentar la tesis del homo mensura

Explica el significado de la sentencia de Protágoras «el hombre es la medida de todas las cosas, de las que son en cuanto que son y de las que no son en cuanto que no son» y deriva de ella su consecuencia para la verdad y para la moral.

  1. 01Analizar «medida»

    «Medida» (métron) significa criterio o norma: el ser humano es el patrón con que se juzga lo que existe y lo que no, lo verdadero y lo falso, lo bueno y lo malo.

  2. 02Deducir el relativismo

    Si el sujeto es la medida, no hay un criterio único y absoluto: cada percepción y cada juicio son verdaderos «para» quien los tiene; la verdad es relativa al individuo o a la comunidad.

  3. 03Aplicar a la moral

    Trasladado a la ética, implica que no existen valores morales universales: lo justo o lo bueno depende de cada cultura (nomos), lo que conduce al convencionalismo.

  4. 04Conectar con la retórica

    Si no hay verdad objetiva que demostrar, la palabra eficaz para persuadir (retórica) se vuelve el instrumento decisivo en la vida pública, finalidad central de la enseñanza sofista.

Resultado: La sentencia hace del ser humano el criterio de la verdad: niega una verdad y un bien absolutos (relativismo) y, en lo moral, conduce al convencionalismo y a valorar la retórica por encima del conocimiento de una verdad universal.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: explicar y comentar la tesis del homo mensura de Protágoras como formulación del relativismo, y el escepticismo de Gorgias, relacionándolos con la primacía sofista de la retórica.
  • Se evalúa la comprensión precisa de la distinción nomos/physis y del convencionalismo moral y jurídico, sabiendo derivar de ellos sus consecuencias éticas y políticas (la ley como pacto útil o como artificio).
  • Objetivo Selectividad: reconstruir las tres tesis encadenadas de Gorgias (nada existe; si algo existiera, no sería cognoscible; si fuera cognoscible, no sería comunicable) como escepticismo radical y fundamento de la primacía de la retórica sobre la verdad.
  • Se valora distinguir las dos lecturas políticas del par nomos/physis que suele pedir la PAU —el nomos como pacto útil que protege al débil frente al nomos como artificio que encadena al fuerte (el «derecho del más fuerte»)— y valorarlas críticamente.

Errores frecuentes

  • Traducir homo mensura como «el ser humano es importante» o «humanista»: significa que el ser humano es el criterio o medida de la verdad, es decir, que no hay verdad objetiva independiente del sujeto (relativismo), no un elogio del valor de la persona.
  • Identificar el nomos con la naturaleza: es justo al revés —physis es la naturaleza (lo universal e inmutable) y nomos es la convención o ley humana (variable y pactada).
  • Presentar a todos los sofistas como un bloque homogéneo: Protágoras (relativismo) y Gorgias (escepticismo) sostienen tesis gnoseológicas distintas, y del par nomos/physis se derivan posiciones políticas opuestas.
  • Emplear «sofista» solo en su sentido peyorativo actual (quien engaña con falacias): históricamente fueron los primeros profesionales de la enseñanza y pensadores serios del lenguaje, la moral y la política, aunque Platón los retratara con hostilidad.

Repaso activo

Ejercicio de práctica: a partir de la sentencia de Protágoras «el hombre es la medida de todas las cosas», explica qué se entiende por relativismo de la verdad y, a continuación, distingue con un ejemplo propio los conceptos de physis y de nomos.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Currículo de Bachillerato (LOMLOE) — materias y saberes básicos (Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob)

§ 03

Sócrates: método dialéctico e intelectualismo moral#

●●○EstándarLPBOE-A-2022-5521 · historia-de-la-filosofia · Bloque A — El intelectualismo moral socrático y el método dialéctico (mayéutica, ironía)LPSaber básico: Sócrates: búsqueda de definiciones universales; el 'solo sé que no sé nada'

El método socrático: ironía, mayéutica y definición

El método socrático: ironía, mayéutica y definiciónGrafo, 1. Ironía (aporía) → 2. Mayéutica, 2. Mayéutica → 3. Definición universal1. Ironía(aporía)2. Mayéutica3. Definiciónuniversal

Puntos clave

Sócrates (470-399 a. C.), ciudadano ateniense, es la figura que se opone con más fuerza a la sofística desde dentro de la misma Ilustración griega. Como los sofistas, se ocupa del ser humano, la virtud y la palabra; pero a diferencia de ellos, ni cobra por enseñar, ni pretende transmitir un saber hecho, ni busca persuadir: busca descubrir, mediante el diálogo, una verdad universal sobre el bien. No escribió ninguna obra, por lo que su pensamiento nos llega a través de terceros, sobre todo de los diálogos de Platón, de Jenofonte y de la comedia de Aristófanes (el «problema socrático»). Su método de investigación recibe el nombre de dialéctica o método socrático, que la Fig. 1 representa en sus tres momentos.
El método socrático arranca de una actitud que Sócrates resume en la célebre fórmula «solo sé que no sé nada» (la docta ignorantia): reconocer la propia ignorancia es el punto de partida del saber, porque solo quien se sabe ignorante desea de verdad conocer. Sobre esta base, el método se despliega en dos fases. La primera es la ironía (eironeía): mediante preguntas, Sócrates finge ignorancia y lleva a su interlocutor a exponer y examinar sus opiniones (por ejemplo, qué es la justicia o el valor) hasta hacerle ver que en realidad no sabe lo que creía saber; el interlocutor cae en la aporía (la perplejidad o «callejón sin salida»), liberándose así de su falso saber.
La segunda fase es la mayéutica (maieutiké, «arte de partear»). Sócrates, hijo de la comadrona Fenáreta, comparaba su tarea con la de su madre: así como ella ayudaba a dar a luz cuerpos, él ayuda a «dar a luz» las ideas que el interlocutor lleva dentro. Una vez reconocida la ignorancia, mediante nuevas preguntas guía al interlocutor para que vaya alumbrando por sí mismo la verdad, hasta alcanzar una definición universal del concepto investigado. Frente al sofista, que «vierte» en el alumno un saber a cambio de dinero, Sócrates sostiene que la verdad no se enseña como una mercancía, sino que se descubre desde dentro de cada uno mediante el diálogo.
El objetivo de todo el método es la búsqueda de definiciones universales: Sócrates pregunta «¿qué es la justicia?», «¿qué es la valentía?», «¿qué es la piedad?», y rechaza las respuestas que se limitan a dar ejemplos («es justo devolver lo prestado») porque busca la esencia común, el concepto válido para todos los casos y para todos los seres humanos. Con ello se opone frontalmente al relativismo sofista: si la justicia o el bien admiten una definición universal, entonces existe una verdad moral objetiva, igual para todos, y no un mero acuerdo variable (nomos). Aristóteles reconocerá a Sócrates el mérito histórico de haber introducido los «razonamientos inductivos y la definición universal».
La ética socrática se condensa en el intelectualismo moral, la tesis de que la virtud es conocimiento. Sócrates sostiene que conocer el bien y hacer el bien son inseparables: quien sabe verdaderamente qué es lo bueno, obra bien, porque nadie desea el mal para sí mismo. De aquí se siguen dos consecuencias célebres: que nadie obra mal voluntariamente (el que hace el mal lo hace por ignorancia, por no conocer el verdadero bien), de modo que el vicio es una forma de ignorancia; y que, por tanto, la virtud puede enseñarse, ya que es un saber. Esta identificación de saber, virtud y felicidad (eudaimonía) será la herencia que recogerá Platón y, matizada, la tradición ética posterior.
Ejemplo resuelto

Justificar el intelectualismo moral

Explica la tesis socrática de que «la virtud es conocimiento» y razona, a partir de ella, las dos célebres consecuencias: que nadie obra mal voluntariamente y que la virtud puede enseñarse.

  1. 01Enunciar la tesis

    El intelectualismo moral identifica virtud y conocimiento: ser virtuoso consiste en saber qué es el bien; quien conoce de verdad el bien, lo realiza.

  2. 02Premisa sobre el deseo

    Sócrates parte de que nadie desea el mal para sí mismo, sino su propio bien y felicidad (eudaimonía).

  3. 03Primera consecuencia

    Si todos buscan su bien y la maldad nace de no saber dónde está el verdadero bien, entonces nadie obra mal voluntariamente: el mal es un error, una forma de ignorancia, no una elección con conocimiento.

  4. 04Segunda consecuencia

    Si la virtud es un saber, y todo saber se puede aprender, entonces la virtud puede enseñarse y aprenderse mediante el examen racional (el diálogo), no es un don innato de la cuna.

Resultado: Del intelectualismo moral («la virtud es conocimiento») se sigue que el mal procede de la ignorancia —nadie obra mal a sabiendas— y que, por ser un saber, la virtud puede enseñarse, frente al relativismo sofista que negaba un bien objetivo cognoscible.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: explicar el método dialéctico socrático distinguiendo con precisión sus momentos (la docta ignorancia, la ironía y la mayéutica) y su finalidad: alcanzar definiciones universales.
  • Se evalúa la comprensión del intelectualismo moral (la virtud es conocimiento; nadie obra mal a sabiendas) y su contraposición con la sofística (verdad universal frente a relativismo, diálogo frente a retórica).
  • Objetivo Selectividad: explicar la búsqueda socrática de DEFINICIONES universales («¿qué es la justicia?», «¿qué es la valentía?») como respuesta al relativismo sofista y precedente directo de la teoría de las Ideas de Platón.
  • Se valora conocer el problema de las fuentes sobre Sócrates —que no escribió nada y lo conocemos por Platón, Jenofonte y Aristófanes— y la dificultad de distinguir al Sócrates histórico del personaje literario de los diálogos platónicos.

Errores frecuentes

  • Invertir el orden de las fases del método: la ironía (reconocer la ignorancia, «vaciar» el falso saber) precede a la mayéutica (alumbrar la verdad); no al revés.
  • Interpretar el intelectualismo moral como «el listo es el bueno»: significa que la virtud es un saber sobre el bien y que el mal nace de la ignorancia, no que la mera inteligencia o astucia haga virtuoso a alguien.
  • Confundir la ironía socrática con la simple burla o el sarcasmo: es un procedimiento metódico para que el interlocutor descubra que su supuesto saber es falso, primer paso necesario para buscar la verdad.
  • Creer que Sócrates transmite un cuerpo de doctrinas cerrado: su método es dialogal y a menudo aporético; no «enseña» resultados, sino que ayuda a alumbrarlos (mayéutica) partiendo del reconocimiento de la propia ignorancia.

Repaso activo

Ejercicio de práctica: explica las dos fases del método socrático (ironía y mayéutica) partiendo de la fórmula «solo sé que no sé nada», y razona después por qué del intelectualismo moral se deduce que «nadie obra mal voluntariamente».

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

§ 04

Sócrates frente a los sofistas: verdad universal frente a relativismo#

●●●ProfundizaciónLPBOE-A-2022-5521 · historia-de-la-filosofia · Bloque A — Relaciones de confrontación y complementariedad entre concepciones filosóficas (CE4)LPSaber básico: el contraste entre la sofística y Sócrates sobre la verdad, la virtud y el conocimiento

Sofistas frente a Sócrates: cuadro comparativo

Sofistas frente a Sócrates: cuadro comparativoTabla con 3 columnas y 3 filas, Datos: Eje · Sofistas · Sócrates; Verdad / conocimiento · Relativismo · escepticismo (doxa) · Verdad universal (episteme); Virtud / moral · Areté = éxito · convencionalismo · Virtud = saber · bien objetivo; Método / práctica · Retórica (persuadir) · cobra · Dialéctica (buscar) · no cobraEJESOFISTASSÓCRATESVERDAD /CONOCIMIENTORelativismo · escepticismo(doxa)Verdad universal (episteme)VIRTUD / MORALAreté = éxito ·convencionalismoVirtud = saber · bienobjetivoMÉTODO / PRÁCTICARetórica (persuadir) · cobraDialéctica (buscar) · nocobraConfrontación: relativismo vs verdad universal; ambos son laIlustración griega. 399 a. C.: condena de Sócrates → Platón.

Puntos clave

La oposición entre Sócrates y los sofistas es el caso paradigmático de «confrontación dialéctica» de concepciones filosóficas que pide analizar la CE4. Comparten el escenario (la Atenas democrática), el objeto (el ser humano, la virtud, la palabra) y una tesis de fondo (la areté se enseña), pero responden de forma opuesta a la pregunta clave: ¿existe una verdad y un bien objetivos? La Fig. 1 sintetiza el contraste punto por punto y debe servir de guion para la disertación o el comentario comparado.
En la teoría del conocimiento, la divergencia es radical. Los sofistas son relativistas (Protágoras) o escépticos (Gorgias): no hay una verdad universal, sino opiniones (dóxa) relativas al sujeto o a la comunidad. Sócrates, en cambio, es un intelectualista convencido de que existe una verdad objetiva, alcanzable por la razón mediante el diálogo y expresable en definiciones universales: el saber (epistéme) es posible y distinto de la mera opinión. Donde el sofista se conforma con opiniones útiles, Sócrates exige conceptos verdaderos válidos para todos.
En el plano de la virtud y la moral, la confrontación es igualmente nítida. Para los sofistas, la areté es una técnica de éxito social y la moral es convención (nomos), variable y pactada: no hay un bien en sí, sino lo que cada ciudad establece o lo que conviene al más fuerte. Para Sócrates, la virtud es conocimiento del bien (intelectualismo moral), el bien es objetivo y universal, y obrar bien depende de conocerlo. De ahí que para el sofista lo decisivo sea persuadir y para Sócrates, descubrir y vivir conforme a la verdad: por eso el sofista cultiva la retórica y Sócrates la dialéctica.
También se oponen en su práctica y en su ethos. El sofista es un profesional itinerante que cobra por enseñar un saber acabado y orientado al triunfo; Sócrates es un ciudadano que no cobra, declara no saber nada y solo ayuda a buscar en común la verdad. Sin embargo, la relación no es de mera oposición, sino que tiene también un lado de complementariedad (matiz que la CE4 valora especialmente): ambos forman parte del mismo movimiento ilustrado, comparten la confianza en la razón y en la educación, y la sofística, al plantear con crudeza el problema del relativismo, provoca la respuesta socrático-platónica; sin el desafío sofista no se entendería la exigencia socrática de fundamentos universales.
El desenlace histórico ilumina el sentido del enfrentamiento: en el 399 a. C., Sócrates fue acusado de impiedad y de corromper a la juventud, juzgado por un tribunal popular y condenado a beber la cicuta. Negándose a huir por respeto a las leyes de su ciudad, aceptó la condena. Su muerte se convirtió en símbolo del filósofo que prefiere la verdad y la coherencia a la propia vida, y marcó decisivamente a Platón, que hará del maestro el protagonista de sus diálogos y desarrollará, frente al relativismo sofista, una filosofía de verdades universales (la Teoría de las Ideas). Así, la confrontación de este tema desemboca directamente en el tema siguiente.
Ejemplo resuelto

Disertación comparada: ¿hay verdad objetiva?

Compara la postura de los sofistas y la de Sócrates sobre la existencia de una verdad y un bien objetivos, y valora si su confrontación es solo oposición o también complementariedad.

  1. 01Tesis sofista

    Relativismo (Protágoras, homo mensura) y escepticismo (Gorgias): no hay verdad universal, solo opiniones relativas; la moral es convención (nomos) y lo decisivo es persuadir (retórica).

  2. 02Tesis socrática

    Existe una verdad objetiva accesible por la razón y expresable en definiciones universales; la virtud es conocimiento del bien (intelectualismo moral) y el método es la dialéctica (ironía y mayéutica).

  3. 03El punto de fricción

    El núcleo del enfrentamiento es la pregunta por la verdad: lo que para el sofista es opinión útil, para Sócrates ha de ser concepto verdadero válido para todos; de ahí retórica frente a dialéctica.

  4. 04La complementariedad

    Pese a oponerse, ambos pertenecen a la misma Ilustración griega y comparten la confianza en la razón; el reto relativista de la sofística es precisamente lo que provoca y hace necesaria la respuesta socrático-platónica.

Resultado: Sofistas y Sócrates encarnan la confrontación entre relativismo y verdad universal, pero también se complementan: la sofística plantea el problema del relativismo y Sócrates ofrece la respuesta —la búsqueda de definiciones universales— que abrirá el camino a Platón.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: comparar de forma estructurada la sofística y a Sócrates en los tres ejes que suele pedir la PAU —verdad/conocimiento, virtud/moral y método (retórica frente a dialéctica)—, ilustrando la relación de confrontación y complementariedad propia de la CE4.
  • Se valora la capacidad de redactar una disertación argumentada que conecte este debate con su proyección posterior (la respuesta de Platón al relativismo) y con problemas actuales (relativismo cultural, posverdad).
  • Objetivo Selectividad: analizar el juicio y la muerte de Sócrates (399 a. C.: acusación de impiedad y de corromper a la juventud) como episodio que ilumina el sentido de su enfrentamiento con el relativismo y su fidelidad a la verdad y a las leyes.
  • Se valora manejar la técnica de la «confrontación dialéctica» que pide la CE4: exponer dos concepciones opuestas señalando a la vez lo que las enfrenta y lo que las une (ambos son, al fin, hijos de la Ilustración griega).

Errores frecuentes

  • Presentar a Sócrates como un sofista más porque también enseña y dialoga: la diferencia esencial es que el sofista busca persuadir y relativiza la verdad, mientras Sócrates busca una verdad universal y no cobra.
  • Reducir la relación a pura oposición: aunque se enfrentan, ambos pertenecen a la Ilustración griega y la sofística es el estímulo que provoca y hace inteligible la respuesta socrático-platónica (complementariedad).
  • Olvidar lo que Sócrates COMPARTE con los sofistas (el giro antropológico, la confianza en la razón, la práctica del diálogo), reduciendo la relación a una oposición total y perdiendo el matiz que exige la CE4.
  • Convertir la condena de Sócrates en un alegato antidemocrático simplista («tenía razón frente a la democracia»): la PAU pide analizar el episodio con matices, como tensión entre la libre indagación y la ciudad, no como una moraleja.

Repaso activo

Ejercicio de práctica: elabora un cuadro comparativo de tres filas (verdad/conocimiento, virtud/moral, método) que enfrente la postura de los sofistas y la de Sócrates; a partir de él, redacta una breve disertación que responda a la pregunta «¿existe una verdad objetiva o todo es relativo?».

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 534/2024 — Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

§ 05

Aspasia de Mileto y la mujer en la filosofía griega#

●●○EstándarLPBOE-A-2022-5521 · historia-de-la-filosofia · Bloque A — Aspasia de Mileto y el papel de la mujer en la cultura y la filosofía griegaLPSaber básico: la cuestión de la mujer en la Grecia clásica

La mujer en la Atenas clásica y el círculo de Pericles

La mujer en la Atenas clásica y el círculo de PericlesGrafo, Mujer sin derechos → Aspasia de Mileto, Pericles → Aspasia de Mileto, Sócrates → Aspasia de MiletoMujer sinderechosAspasia deMiletoPericlesSócratesexcepción

Puntos clave

El currículo LOMLOE incorpora explícitamente, junto a los sofistas y a Sócrates, la figura de Aspasia de Mileto y la cuestión del papel de la mujer en la cultura y la filosofía griega. No se trata de un añadido marginal, sino de un saber básico evaluable que cumple un doble propósito: recuperar a una pensadora silenciada por la tradición y, a la vez, hacer visible una de las condiciones estructurales de la Atenas «democrática» —la exclusión de las mujeres— que matiza la imagen ideal de la Ilustración griega. La Fig. 1 sitúa a Aspasia en el círculo intelectual de la Atenas de Pericles.
La condición de la mujer en la Grecia clásica estaba marcada por una fuerte exclusión jurídica, política y social. En la Atenas del siglo V a. C., la mujer ciudadana carecía de derechos políticos (no votaba ni participaba en la Asamblea ni en los tribunales), permanecía bajo la tutela legal de un varón (padre o esposo) y su vida quedaba relegada al ámbito doméstico (el oîkos): su función reconocida era gestionar la casa y asegurar la descendencia legítima. La paradoja que conviene subrayar es que la primera gran democracia de la historia excluía de la ciudadanía plena a las mujeres, a los esclavos y a los extranjeros (metecos).
En este marco, Aspasia de Mileto (c. 470 - c. 400 a. C.) es una figura excepcional. Como extranjera (meteca, originaria de Mileto), no estaba sujeta al confinamiento doméstico de la mujer ateniense y pudo participar en la vida intelectual de la ciudad. Compañera de Pericles, el máximo dirigente de la Atenas democrática, fue célebre por su cultura, su inteligencia y su dominio de la retórica. Diversas fuentes antiguas la presentan como maestra de oratoria e interlocutora de filósofos: se le atribuye influencia en los discursos de Pericles y aparece en textos de la época (por ejemplo, en el diálogo Menéxeno de Platón, Sócrates afirma irónicamente haber aprendido retórica de ella). Es, por tanto, un testimonio de que también hubo mujeres en el corazón intelectual de la época.
Su caso debe tratarse con honestidad respecto a las fuentes (rigor que valora la CE3). Apenas se conservan escritos suyos y la mayor parte de lo que sabemos procede de testimonios indirectos, a menudo contradictorios o teñidos de prejuicio: unos la ensalzan como sabia y otros la difaman (la comedia ateniense la caricaturizó duramente). Esta escasez y sesgo de las fuentes no es un mero accidente, sino reflejo del propio silenciamiento histórico de las mujeres; reconstruir su figura exige, por eso, un uso crítico de los testimonios, sin atribuirle doctrinas que no podemos documentar ni negar su relevancia por el hecho de que la tradición la ocultara.
Más allá de Aspasia, la cuestión de la mujer abre una reflexión que conecta con competencias y temas posteriores. Frente a la exclusión dominante, hubo voces que la cuestionaron: el propio Platón, en La República, propondrá que las mujeres puedan acceder a la educación y a las funciones de gobierno entre los guardianes, mientras que Aristóteles defenderá su subordinación «natural». Recuperar a Aspasia y plantear el papel de la mujer enlaza así con la historicidad de los problemas filosóficos (cómo se ha pensado a la mujer a lo largo del tiempo) y prepara la atención que el currículo presta después a otras pensadoras (Hipatia, las feministas modernas), mostrando que la historia de la filosofía no es solo masculina.
Ejemplo resuelto

Aspasia y el problema de las fuentes

Explica por qué Aspasia de Mileto es una figura excepcional en la Atenas del siglo V a. C. y qué dificultad plantea al historiador de la filosofía el estado de las fuentes sobre ella.

  1. 01La regla general

    La mujer ciudadana ateniense estaba excluida de la política y de la vida pública, bajo tutela masculina y recluida en el ámbito doméstico (oîkos).

  2. 02La excepción

    Aspasia, por ser meteca (extranjera de Mileto) y compañera de Pericles, escapó a esa reclusión y participó en la vida intelectual: fue célebre por su cultura y su retórica, e interlocutora de filósofos.

  3. 03El testimonio antiguo

    Aparece en fuentes como el Menéxeno de Platón, donde Sócrates dice irónicamente haber aprendido retórica de ella; pero esos testimonios son indirectos y dispares (algunos la ensalzan, la comedia la difama).

  4. 04El problema metodológico

    No se conservan escritos suyos y las fuentes son escasas y sesgadas, reflejo del silenciamiento histórico de las mujeres; reconstruir su figura exige un uso crítico de los testimonios, sin inventarle doctrinas.

Resultado: Aspasia es excepcional porque, como extranjera ligada a Pericles, accedió a una vida intelectual vedada a la mujer ateniense; pero su conocimiento depende de fuentes indirectas y sesgadas, lo que ilustra tanto su valía como la invisibilización histórica de las pensadoras.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: explicar la situación de exclusión jurídica, política y social de la mujer en la Atenas democrática del siglo V a. C. y caracterizar a Aspasia de Mileto como figura excepcional del círculo intelectual de Pericles.
  • Se evalúa el uso crítico de las fuentes (CE3): reconocer que el conocimiento sobre Aspasia es indirecto y sesgado, y relacionar su silenciamiento con la invisibilización histórica de las mujeres en la filosofía.
  • Objetivo Selectividad: explicar la distinción entre la esfera pública (reservada al varón ciudadano) y la esfera privada u oikos (el ámbito asignado a la mujer) como estructura que fundamenta la exclusión femenina en la Atenas clásica.
  • Se valora relacionar el silenciamiento de figuras como Aspasia con la reflexión feminista posterior —la pregunta por las mujeres ausentes del canon filosófico—, competencia transversal del currículo LOMLOE.

Errores frecuentes

  • Afirmar que las mujeres participaban en la democracia ateniense: la ciudadanía política estaba reservada a los varones libres; mujeres, esclavos y metecos quedaban excluidos del gobierno de la polis.
  • Atribuir a Aspasia obras o doctrinas filosóficas concretas y bien documentadas: las fuentes son escasas, indirectas y a menudo contradictorias, por lo que debe presentarse con rigor histórico, sin inventar su pensamiento.
  • Proyectar sobre la Grecia clásica categorías actuales de igualdad: la exclusión de las mujeres no era una anomalía, sino la norma jurídica y social; comprenderlo exige rigor histórico, no juicio anacrónico.
  • Confundir a Aspasia con una filósofa de sistema propio y bien documentado: su relevancia está en su participación en el círculo intelectual de Pericles y en lo que su caso revela sobre el acceso —excepcional y mediado— de las mujeres al saber.

Repaso activo

Ejercicio de práctica: explica en un texto breve la situación de la mujer en la Atenas del siglo V a. C. y por qué Aspasia de Mileto constituye una excepción; valora después qué problema plantea para el historiador de la filosofía la escasez y el sesgo de las fuentes sobre las pensadoras de la Antigüedad.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Currículo de Bachillerato (LOMLOE) — materias y saberes básicos (Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob)

Contenido

Sección -- / 05

    • 01El giro antropológico: de la physis a la polis○
    • 02Los sofistas: relativismo, convencionalismo y enseñanza de la areté◐
    • 03Sócrates: método dialéctico e intelectualismo moral◐
    • 04Sócrates frente a los sofistas: verdad universal frente a relativismo●
    • 05Aspasia de Mileto y la mujer en la filosofía griega◐

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De los apuntes a la práctica

Sofistas y Sócrates

Refuerza este tema con preguntas de la base de preguntas.

~32
min
3
Competencias
Practicar

Referencias y fuentes

Fuentes

Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE)

  • Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II)
  • Real Decreto 534/2024 — Prueba de Acceso a la Universidad (PAU)

Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob

  • Currículo de Bachillerato (LOMLOE) — materias y saberes básicos

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