EuraStudy
Apuntes/Historia de la Filosofía/Platón y Aristóteles
Apuntes · Historia de la FilosofíaES · Selectividad

Platón y Aristóteles

Platón (427-347 a. C.) y Aristóteles (384-322 a. C.) constituyen el núcleo del pensamiento clásico y el modelo de toda la filosofía occidental posterior: dos grandes sistemas que abordan, desde respuestas contrapuestas pero complementarias, los mismos problemas fundamentales —el conocimiento, la realidad, la antropología (la psique), la ética y la política—. Dentro del currículo de Historia de la Filosofía (Bachillerato LOMLOE, Bloque A) este tema es decisivo para la competencia CE3 —comprender y expresar concepciones filosóficas a partir de las fuentes—, la CE4 —reconocer la pluralidad mediante la confrontación Platón / Aristóteles— y la CE5 —ver cómo se replantean los mismos problemas—. Es contenido plenamente evaluable en la fase de acceso de la Selectividad/PAU.

5 secciones·~32 min de lectura·3 competencias·Nivel Estándar 3 · Profundización 2·Revisado · 07/2026

T·0333 / 12
Perfil de examen
CE3 · Comprender y expresar diferentes concepciones filosóficas históricamente dadas (la teoría de las Ideas, el hilemorfismo, las éticas y las políticas de Platón y Aristóteles) mediante el trabajo crítico con las fuentes, identificando con rigor sus conceptos y argumentos.CE4 · Reconocer la naturaleza plural de las concepciones filosóficas a través de la relación dialéctica de confrontación y complementariedad entre Platón y Aristóteles, contrastando idealismo y naturalismo, dualismo y hilemorfismo, intelectualismo y ética de la virtud.CE5 · Reconocer el modo en que se plantean sucesivamente los mismos problemas filosóficos (conocimiento, realidad, antropología, ética y política) en distintas concepciones, comprendiendo su dimensión histórica y universal.
Operadores:analizaexplicacompararelacionajustificainterpretacomentarazonadefineargumenta

nivel básico

Como materia común de 2.º de Bachillerato, exige dominar los grandes conceptos de cada autor (Ideas, dualismo, reminiscencia, alma tripartita, hilemorfismo, cuatro causas, acto/potencia, término medio, zoon politikón) y saber exponerlos y compararlos con precisión terminológica.

nivel avanzado

La profundización añade el comentario crítico de fragmentos de las fuentes (La República, el Fedón, la Ética a Nicómaco, la Política) y la valoración del alcance histórico de la confrontación Platón / Aristóteles, conectándola con problemas posteriores (CE5).

Profundidad

Profundidad de lectura: En profundidad

Texto

Tamaño de texto: Estándar

Contenido · 5 secciones▾
  1. Platón y Aristóteles
    • 01Platón: teoría de las Ideas, conocimiento y realidad◐
    • 02Antropología y ética platónicas: alma tripartita, virtud y eudemonía◐
    • 03La política de Platón: el Estado ideal de La República◐
    • 04Aristóteles: hilemorfismo, acto-potencia y crítica a las Ideas●
    • 05Ética y política aristotélicas: virtud, término medio y zoon politikón●
§ 01

Platón: teoría de las Ideas, conocimiento y realidad#

●●○EstándarLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Historia de la Filosofía · Bloque A · platon-y-aristotelesLPSaber básico: Idea y naturaleza — el conocimiento y la realidad en Platón (teoría de las Ideas, dualismo ontológico)

Puntos clave

El corazón del platonismo es la teoría de las Ideas (o teoría de las Formas), que ofrece a la vez una respuesta al problema de la realidad (ontología) y al problema del conocimiento (epistemología). Platón distingue dos planos de la realidad —el dualismo ontológico— que el esquema de la Fig. 1 representa de un vistazo: el mundo sensible, captado por los sentidos, es múltiple, cambiante, corruptible y, por ello, objeto solo de opinión (dóxa); y el mundo inteligible, captado por la razón, está poblado por las Ideas, entidades universales, eternas, inmutables y perfectas que son los verdaderos modelos o arquetipos de las cosas. Lo que llamamos «cosas» son meras copias o sombras imperfectas que «participan» (méthexis) de las Ideas e «imitan» (mímesis) su modelo.

Los dos mundos y los grados del conocimiento (línea dividida)

Los dos mundos y los grados del conocimiento (línea dividida)columna estratificada, 5 capas, Datos: Idea de Bien (el Sol), Ideas — mundo inteligible, Entes matemáticos, Objetos físicos, Sombras e imágenesascenso: dialéctica (educación · mito de la caverna)Idea de Bien (el Sol)nóesisIdeas — mundo inteligiblenóesis · epistémeEntes matemáticosdiánoia · epistémeObjetos físicospístis · dóxaSombras e imágeneseikasía · dóxaMundo inteligible (ciencia) sobre mundo sensible (opinión).
Las Ideas no son conceptos mentales ni meros nombres: son realidades objetivas que existen en sí mismas, con plena consistencia, independientemente de que las pensemos o no. Forman además una jerarquía coronada por la Idea de Bien, principio supremo que da ser, verdad e inteligibilidad a todas las demás, comparada en La República con el Sol que ilumina y hace visible el mundo. De este modo Platón hereda y sintetiza a sus predecesores: con Heráclito admite que lo sensible fluye sin cesar, pero con Parménides sostiene que el verdadero ser ha de ser inmutable —solo que lo sitúa en las Ideas, no en lo material—.
A cada plano de la realidad corresponde un grado de conocimiento. Platón lo ordena en la alegoría de la línea dividida (Fig. 1), que distingue dos grandes géneros y cuatro grados ascendentes: en el mundo sensible, la opinión (dóxa), que va de la imaginación o conjetura (eikasía, sobre las sombras e imágenes) a la creencia (pístis, sobre los objetos físicos); en el mundo inteligible, la ciencia (epistéme), que va del pensamiento discursivo o matemático (diánoia) a la inteligencia o intuición intelectual de las Ideas y del Bien (nóesis). Conocer de verdad es ascender desde las sombras hasta la contemplación de las Formas; este ascenso es el camino de la dialéctica.
¿Cómo accede el alma a unas Ideas que no están en el mundo sensible? Mediante la reminiscencia (anámnesis): conocer es recordar. El alma, inmortal, contempló las Ideas antes de encarnarse en un cuerpo; al percibir las cosas sensibles, que las imitan, despierta el recuerdo de aquellos modelos. Por eso la enseñanza no «mete» saber desde fuera, sino que ayuda a sacarlo de dentro —idea que Platón ilustra en el Menón, donde Sócrates conduce a un esclavo sin instrucción a demostrar un teorema geométrico solo con preguntas—. El método para realizar este ascenso racional es la dialéctica, ejercicio de la razón que asciende de Idea en Idea hasta los primeros principios.
El célebre mito de la caverna (libro VII de La República) condensa toda esta doctrina en una imagen (véase también la Fig. 1). Unos prisioneros encadenados desde la infancia, de espaldas a la entrada, solo ven sombras proyectadas en el fondo y las toman por la única realidad: es el estado de la ignorancia y la opinión. Uno de ellos se libera, sale dolorosamente a la luz, descubre los objetos reales y, por último, el Sol —la Idea de Bien—: es el itinerario del conocimiento y de la educación (paideía). El liberado, que representa al filósofo, tiene el deber de regresar a la caverna para liberar a los demás, lo que anuncia ya la dimensión política y ética del saber.
Ejemplo resuelto

Comentar el símil del Sol y la Idea de Bien

Explica el sentido del símil del Sol que Platón emplea en La República para caracterizar la Idea de Bien y relaciónalo con la estructura de los dos mundos.

  1. 01Identificar la analogía

    Así como el Sol, en el mundo visible, hace posible que veamos las cosas y a la vez las genera y nutre, la Idea de Bien, en el mundo inteligible, hace que las demás Ideas sean cognoscibles y, además, les da su ser.

  2. 02El doble papel del Bien

    El Bien tiene una función epistemológica (es fuente de verdad e inteligibilidad) y una función ontológica (es principio del ser de las Ideas): está «más allá de la esencia» en dignidad y poder.

  3. 03Situarlo en los dos mundos

    El Sol pertenece al mundo sensible y solo ilumina sombras y objetos físicos (dóxa); el Bien corona el mundo inteligible y es el término supremo del conocimiento racional (nóesis).

  4. 04Conexión con la caverna

    Salir de la caverna y mirar el Sol simboliza alcanzar la Idea de Bien: es la meta del ascenso dialéctico y el fundamento de la verdadera educación del filósofo.

Resultado: El símil del Sol presenta la Idea de Bien como principio supremo que ilumina (hace cognoscibles) y fundamenta (da ser) a todas las Ideas, articulando así la cima del mundo inteligible y el fin último del conocimiento.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: exponer con rigor la teoría de las Ideas como respuesta conjunta al problema de la realidad (dualismo de los dos mundos, participación) y al del conocimiento (los grados de la línea dividida), definiendo correctamente Idea, dóxa, epistéme, méthexis, anámnesis y dialéctica.
  • Se evalúa la capacidad de interpretar el mito de la caverna identificando el significado de cada elemento (sombras, prisioneros, salida, Sol) y relacionándolo con los grados de conocimiento y con la figura del filósofo.
  • Objetivo Selectividad: explicar la teoría de la reminiscencia (anámnesis) y el ejemplo del esclavo del Menón como respuesta al problema de cómo el alma conoce unas Ideas que no están en el mundo sensible, vinculándola con la inmortalidad del alma.
  • Se valora reconstruir el símil de la línea (Fig. 1) mostrando la correspondencia rigurosa entre los dos planos de realidad (sensible e inteligible) y los cuatro grados de conocimiento (eikasía, pístis, diánoia, nóesis), y relacionar la doctrina con la herencia de Heráclito y Parménides.

Errores frecuentes

  • Entender las Ideas de Platón como ideas «en la mente» (pensamientos subjetivos): para Platón son realidades objetivas, eternas y separadas, que existen con independencia del sujeto que las piensa.
  • Confundir la dóxa con la epistéme o mezclar los cuatro grados: la imaginación (eikasía) y la creencia (pístis) pertenecen a la opinión sobre lo sensible; solo la diánoia y la nóesis son ciencia sobre lo inteligible.
  • Situar la Idea de Bien «entre» las demás Ideas: para Platón está «más allá de la esencia», es el principio supremo que da ser e inteligibilidad a todas (por eso se compara con el Sol), no una Idea más de la jerarquía.
  • Interpretar la «participación» (méthexis) como identidad o como mera copia física: la cosa sensible ni ES la Idea ni la reproduce materialmente, sino que es una imitación imperfecta y deficiente de un modelo que la trasciende.

Repaso activo

Ejercicio de práctica: a partir del mito de la caverna, identifica qué representan, en términos de la teoría de las Ideas y de la línea dividida, los cinco elementos siguientes: (a) las sombras del fondo, (b) las cadenas, (c) la salida penosa hacia la luz, (d) el Sol y (e) el regreso del liberado a la caverna. Justifica cada correspondencia.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

§ 02

Antropología y ética platónicas: alma tripartita, virtud y eudemonía#

●●○EstándarLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Historia de la Filosofía · Bloque A · platon-y-aristotelesLPSaber básico: la antropología en la filosofía clásica (la psique en Platón); la discusión ética (intelectualismo socrático-platónico, teoría de las virtudes, eudemonía)

El alma tripartita y sus virtudes

El alma tripartita y sus virtudesTabla con 3 columnas y 3 filas, Datos: Parte del alma · Ubicación / función · Virtud; Racional (logistikón) · Cabeza · dirigir · Prudencia; Irascible (thymoeidés) · Pecho · valor · Fortaleza; Concupiscible (epithymetikón) · Vientre · deseos · TemplanzaPARTE DEL ALMAUBICACIÓN / FUNCIÓNVIRTUDRACIONAL(LOGISTIKÓN)Cabeza · dirigirPrudenciaIRASCIBLE(THYMOEIDÉS)Pecho · valorFortalezaCONCUPISCIBLE(EPITHYMETIKÓN)Vientre · deseosTemplanzaLa justicia = armonía del alma entera (mito del carro alado;fin: eudemonía).

Puntos clave

La antropología de Platón es dualista, coherente con su ontología de los dos mundos: el ser humano es la unión accidental de un alma (psique) inmortal y un cuerpo (sóma) mortal. El alma, de naturaleza afín a las Ideas, preexiste al cuerpo, lo gobierna y le sobrevive; el cuerpo es una «cárcel» o «tumba» (sêma) que la lastra con sus pasiones y necesidades. De ahí que el conocimiento sea reminiscencia (anámnesis) y que la sabiduría exija «purificar» el alma de la tiranía del cuerpo. En el Fedón, Platón ofrece varios argumentos a favor de la inmortalidad del alma.
El alma no es simple: Platón distingue tres partes o funciones, que el esquema de la Fig. 1 relaciona con sus virtudes propias. La parte racional (logistikón), situada en la cabeza, es la facultad de conocer y dirigir; la parte irascible o animosa (thymoeidés), en el pecho, sede del valor, la voluntad y las pasiones nobles; y la parte concupiscible o apetitiva (epithymetikón), en el vientre, asiento de los deseos y placeres corporales. Platón lo ilustra con el mito del carro alado (Fedro): un auriga (la razón) guía dos caballos, uno noble (lo irascible) y otro rebelde (lo concupiscible).
A cada parte del alma corresponde una virtud (areté), entendida como su excelencia o buen funcionamiento. La virtud propia de la razón es la prudencia o sabiduría (phrónesis / sophía); la del ánimo, la fortaleza o valentía (andreía); y la del apetito, la templanza o moderación (sophrosýne). Cuando cada parte cumple su función y obedece el orden debido —la razón manda, el ánimo la secunda, el apetito se somete— surge la cuarta y suprema virtud: la justicia (dikaiosýne), que es la armonía del alma entera. La virtud es, pues, orden interior y salud del alma.
La ética platónica es intelectualista, herencia de Sócrates: la virtud es saber, y obrar bien depende de conocer el bien. Nadie hace el mal a sabiendas; quien obra mal lo hace por ignorancia del verdadero bien. Por eso el conocimiento de las Ideas —y en particular de la Idea de Bien— no es un saber teórico neutro, sino el fundamento de la vida moral: solo quien sabe qué es la justicia puede ser justo. Platón corrige, no obstante, el intelectualismo puramente socrático al reconocer el peso de las partes irracionales del alma, que deben ser educadas y dominadas, no solo ilustradas.
El fin último de la vida humana es la eudemonía (eudaimonía), la felicidad entendida no como placer sino como plenitud y bienestar del alma. Para Platón, el hombre feliz es el hombre justo: aquel cuya alma está ordenada y armónica bajo el gobierno de la razón. La injusticia, en cambio, es desorden y enfermedad del alma, y hace desgraciado a quien la padece, aunque externamente parezca próspero. La felicidad coincide así con la virtud y con el conocimiento del bien, y se alcanza purificando y elevando el alma hacia el mundo inteligible.
Ejemplo resuelto

Relacionar el intelectualismo moral con el alma tripartita

Explica en qué consiste el intelectualismo moral platónico y cómo se concilia con la existencia de partes irracionales del alma.

  1. 01El principio intelectualista

    Heredado de Sócrates: la virtud es conocimiento; nadie obra mal a sabiendas, sino por ignorancia del verdadero bien. Conocer el bien lleva a hacer el bien.

  2. 02El problema que plantea el alma tripartita

    Si el alma tiene partes irracionales (la irascible y la concupiscible) con deseos propios, el simple saber no basta: esas partes pueden arrastrar a la conducta aunque la razón conozca el bien.

  3. 03La corrección platónica

    Platón mantiene que el saber es condición de la virtud, pero añade que las partes irracionales deben ser educadas y dominadas por la razón mediante el hábito y la disciplina, no solo ilustradas.

  4. 04El resultado moral

    La virtud plena es el orden en que la razón —que conoce el bien— gobierna, el ánimo la secunda y el apetito obedece: esa armonía es la justicia del alma y la base de la felicidad (eudemonía).

Resultado: El intelectualismo platónico afirma que la virtud es saber, pero, al admitir partes irracionales del alma, exige también educarlas y someterlas a la razón, de modo que el conocimiento del bien se traduzca en orden y justicia interior.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: explicar la concepción dualista del ser humano y la teoría de las tres partes del alma, asociando cada parte con su ubicación, su función y su virtud, y mostrando cómo la justicia es la armonía del conjunto.
  • Se evalúa la comprensión del intelectualismo moral (la virtud es saber) y de la eudemonía platónica (felicidad = justicia y orden del alma), distinguiéndolos de las posturas hedonistas.
  • Objetivo Selectividad: explicar el símil del carro alado (el auriga y los dos caballos) como imagen de las tres partes del alma y de su necesaria jerarquía bajo el gobierno de la razón.
  • Se valora relacionar la antropología dualista de Platón (alma inmortal presa en el cuerpo, el cuerpo como «cárcel» o «tumba») con su ontología de los dos mundos y con la doctrina de la reminiscencia.

Errores frecuentes

  • Reducir el alma platónica a una sola facultad o confundir las virtudes: cada parte tiene la suya (razón-prudencia, ánimo-fortaleza, apetito-templanza) y la justicia es la armonía de las tres, no una cuarta «parte».
  • Identificar la eudemonía con el placer o el éxito externo: para Platón la felicidad es el orden y la salud del alma (la justicia interior), no el goce sensible ni la riqueza.
  • Presentar las tres partes del alma como tres almas independientes o localizarlas de forma rígida: son funciones o principios de una misma alma, y la salud del conjunto (la justicia) consiste en su jerarquía armónica bajo la razón.
  • Identificar sin más la parte irascible (thymós) con algo negativo: es la parte animosa o del valor, auxiliar de la razón cuando está bien educada (fuente de la fortaleza), no un simple apetito que haya que reprimir.

Repaso activo

Ejercicio de práctica: completa un cuadro de tres filas (una por cada parte del alma) con cuatro columnas —nombre griego, ubicación corporal, función y virtud correspondiente— y, debajo, redacta dos frases que expliquen por qué la justicia es la cuarta virtud y en qué consiste.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Currículo de Bachillerato (LOMLOE) — materias y saberes básicos (Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob)

§ 03

La política de Platón: el Estado ideal de La República#

●●○EstándarLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Historia de la Filosofía · Bloque A · platon-y-aristotelesLPSaber básico: el debate político — la propuesta platónica en torno al mejor orden social

Paralelismo alma–Estado en Platón

Paralelismo alma–Estado en PlatónTabla con 3 columnas y 3 filas, Datos: Parte del alma · Clase del Estado · Virtud; Racional · Gobernantes-filósofos · Prudencia; Irascible · Guardianes / guerreros · Fortaleza; Concupiscible · Productores · TemplanzaPARTE DEL ALMACLASE DEL ESTADOVIRTUDRACIONALGobernantes-filósofosPrudenciaIRASCIBLEGuardianes / guerrerosFortalezaCONCUPISCIBLEProductoresTemplanzaJusticia = cada cual cumple su función propia (armonía comúna alma y Estado).

Puntos clave

La política de Platón es inseparable de su ética y de su antropología: el Estado (la pólis) es, para él, «el hombre en grande», y su estructura reproduce la del alma. Como muestra el paralelismo de la Fig. 1, a las tres partes del alma corresponden tres clases sociales, y a la justicia del alma corresponde la justicia de la ciudad. Platón concibe este modelo en La República como respuesta al problema del mejor orden social y como remedio a la decadencia de la democracia ateniense, que él juzgaba responsable de la condena de su maestro Sócrates.
El Estado ideal se compone de tres clases, definidas por la parte del alma predominante en cada cual. Los productores (labradores, artesanos, comerciantes), en quienes domina el apetito, sostienen económicamente la ciudad y su virtud es la templanza. Los guardianes o guerreros, en quienes domina el ánimo, defienden la ciudad y su virtud es la fortaleza. Los gobernantes-filósofos, en quienes domina la razón, dirigen la ciudad y su virtud es la prudencia o sabiduría. La justicia social consiste en que cada clase cumpla la función que le es propia sin inmiscuirse en las demás.
La tesis política más célebre es la del rey-filósofo: «no cesarán los males de las ciudades hasta que los filósofos reinen o los reyes filosofen». Solo quien conoce las Ideas —y sobre todo la Idea de Bien— posee el saber necesario para gobernar con justicia; la política es un saber, no una opinión ni una habilidad retórica. De ahí la importancia decisiva de la educación (paideía): un largo y selectivo programa formativo —gimnasia, música, matemáticas y, finalmente, dialéctica— que selecciona a los más capaces y forma a los futuros gobernantes a lo largo de décadas.
Para garantizar que los gobernantes y guardianes velen por el bien común y no por el interés propio, Platón propone para esas dos clases superiores medidas radicales: la comunidad de bienes (no poseen propiedad privada ni riqueza) y la comunidad de mujeres e hijos (supresión de la familia particular), de modo que nada los ate a intereses egoístas. Defiende además la igualdad de las mujeres para acceder a la clase de los guardianes y gobernantes, en función de su aptitud y no de su sexo, lo que constituye una notable excepción para su época.
Platón completa su teoría con un análisis de las formas de gobierno y de su degeneración. La forma justa es la aristocracia (gobierno de los mejores, los sabios). De ella se degrada, en orden descendente, en timocracia (gobierno de los ambiciosos de honor), oligarquía (gobierno de los ricos), democracia (gobierno de la masa, que confunde libertad con desenfreno) y, finalmente, tiranía (la peor, nacida del exceso de libertad democrática). En sus obras tardías (El Político, Las Leyes) Platón modera su utopía y concede mayor papel al imperio de la ley ante la dificultad de hallar al gobernante perfecto.
Ejemplo resuelto

Justificar la tesis del rey-filósofo

Explica y justifica la afirmación de Platón de que solo el filósofo está capacitado para gobernar la ciudad justa.

  1. 01Política como saber

    Para Platón gobernar bien es un saber (epistéme), no una opinión (dóxa) ni una habilidad persuasiva: requiere conocer qué es lo justo y lo bueno en sí.

  2. 02Quién posee ese saber

    Solo el filósofo accede, mediante la dialéctica, al mundo de las Ideas y a la Idea de Bien, que es el criterio supremo de toda justicia.

  3. 03Consecuencia para el gobierno

    Quien conoce el Bien sabe ordenar la ciudad como un todo armónico, asignando a cada clase su función; quien carece de ese saber gobierna a ciegas y conduce a la corrupción de las formas de gobierno.

  4. 04El papel de la educación

    Por eso la ciudad debe seleccionar y formar largamente a los gobernantes (gimnasia, música, matemáticas, dialéctica), de modo que el poder recaiga en quien sabe, no en quien lo ambiciona.

Resultado: La tesis del rey-filósofo se justifica porque, si la política es un saber sobre el bien y la justicia, solo quien conoce las Ideas y el Bien (el filósofo, formado por la educación) puede gobernar con justicia y curar los males de la ciudad.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: explicar el paralelismo alma-Estado (tres partes del alma / tres clases sociales / tres virtudes) y la noción de justicia social como cumplimiento por cada clase de su función propia.
  • Se evalúa la comprensión de la tesis del rey-filósofo y del papel de la educación, así como la capacidad de exponer las formas de gobierno y su degeneración en orden correcto.
  • Objetivo Selectividad: exponer las medidas de Platón para las clases superiores (comunidad de bienes y de mujeres e hijos, ausencia de propiedad privada para guardianes y gobernantes) y su finalidad: suprimir el interés particular que corrompe el gobierno.
  • Se valora describir la degeneración de las formas de gobierno en el orden platónico (aristocracia → timocracia → oligarquía → democracia → tiranía) y relacionar esta teoría con la experiencia política de Platón (la condena de Sócrates, sus viajes a Siracusa).

Errores frecuentes

  • Atribuir la comunidad de bienes y de familia a TODAS las clases del Estado platónico: solo afecta a los guardianes y gobernantes; los productores conservan propiedad y familia.
  • Decir que Platón defiende la democracia: al contrario, la sitúa entre las formas degeneradas (penúltima, antes de la tiranía); su forma justa es la aristocracia de los sabios.
  • Entender el Estado platónico como una utopía «igualitaria»: es una jerarquía estricta de tres clases según la aptitud natural de cada cual; la igualdad democrática es justamente lo que Platón critica.
  • Confundir la comunidad de mujeres e hijos con una propuesta de «liberación» femenina en sentido actual: aunque Platón admite mujeres entre los guardianes, la medida busca la unidad y el bien del Estado (que nadie diga «lo mío»), no la emancipación individual.

Repaso activo

Ejercicio de práctica: explica el paralelismo entre el alma y el Estado en Platón rellenando las tres correspondencias (parte del alma → clase social → virtud) y, a continuación, define con tus palabras en qué consiste la «justicia» tanto en el alma como en la ciudad.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

§ 04

Aristóteles: hilemorfismo, acto-potencia y crítica a las Ideas#

●●●ProfundizaciónLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Historia de la Filosofía · Bloque A · platon-y-aristotelesLPSaber básico: Idea y naturaleza — el conocimiento y la realidad en Aristóteles (hilemorfismo, sustancia, acto y potencia); la psique en Aristóteles

Hilemorfismo y las cuatro causas

Hilemorfismo y las cuatro causasTabla con 3 columnas y 4 filas, Datos: Causa · Pregunta · Ejemplo: la estatua; Material · ¿De qué? · El bronce; Formal · ¿Qué es? · La figura; Eficiente · ¿Quién? · El escultor; Final · ¿Para qué? (télos) · El fin de la estatuaCAUSAPREGUNTAEJEMPLO: LA ESTATUAMATERIAL¿De qué?El bronceFORMAL¿Qué es?La figuraEFICIENTE¿Quién?El escultorFINAL¿Para qué? (télos)El fin de la estatuaSustancia = materia (hyle) + forma (morphé); el cambio =paso de potencia a acto.

Puntos clave

Aristóteles, discípulo de Platón durante veinte años en la Academia, rompe con la teoría de las Ideas y construye una filosofía de la naturaleza (physis) que devuelve la realidad plena al mundo sensible. Su crítica fundamental es que las Ideas separadas son inútiles y redundantes: no explican el ser ni el cambio de las cosas, sino que «duplican» innecesariamente el mundo; el famoso «argumento del tercer hombre» muestra además que, si entre los hombres concretos y la Idea de Hombre hace falta una Idea que los relacione, se entra en una regresión al infinito. Para Aristóteles, lo universal no existe «separado» de las cosas, sino EN ellas.
Su respuesta al problema de la realidad es el hilemorfismo (de hýle, materia, y morphé, forma): toda sustancia física es un compuesto inseparable de materia y forma (véase la Fig. 1). La materia es aquello de lo que algo está hecho, el sustrato indeterminado; la forma es la esencia, lo que hace que algo sea lo que es y no otra cosa. Una estatua de bronce es materia (el bronce) más forma (la figura); pero la forma no existe aparte, en un mundo propio, sino realizada en cada cosa concreta. La sustancia (ousía) individual —este hombre, este caballo— es la realidad primera y plena.
Para explicar el cambio (algo que Parménides había negado y que Platón remitía a un mundo inferior), Aristóteles introduce la distinción entre acto y potencia. La potencia (dýnamis) es la capacidad de ser o de llegar a ser algo que todavía no se es: la semilla es árbol en potencia. El acto (enérgeia / entelécheia) es la realización plena de esa capacidad: el árbol desarrollado es el árbol en acto. El cambio o movimiento es, precisamente, el paso de la potencia al acto. Así Aristóteles concilia ser y devenir: la cosa permanece (es una sustancia) y, a la vez, cambia (actualiza sus potencias).
Todo cambio y todo ser se explican, además, por cuatro causas (Fig. 1), cuatro factores que responden al «por qué» de una cosa. La causa material (de qué está hecho: el bronce), la causa formal (qué es, su esencia: la figura de la estatua), la causa eficiente (qué lo produce: el escultor) y la causa final (para qué, su fin o télos: representar a un dios). El finalismo (teleología) es clave en Aristóteles: la naturaleza no actúa al azar, sino que cada ser tiende a realizar su fin propio, su forma plena. La causa formal, la eficiente y la final tienden a coincidir en los seres naturales.
En antropología, Aristóteles aplica el hilemorfismo al ser humano: el alma (psique) es la forma del cuerpo, su principio vital y organizador, no una sustancia separada que habite en él como en una cárcel. Alma y cuerpo son materia y forma de una única sustancia viviente, inseparables (de ahí que, frente a Platón, la inmortalidad personal quede en cuestión). Distingue tres niveles del alma: vegetativa (nutrición y reproducción, propia de las plantas), sensitiva (sensación, deseo y movimiento, propia de los animales) y racional (pensamiento, propia y exclusiva del ser humano). El conocimiento no es reminiscencia, sino abstracción: la razón extrae la forma universal a partir de los datos que aportan los sentidos —«nada hay en el entendimiento que no haya estado antes en los sentidos»—.
Ejemplo resuelto

Explicar el cambio con acto y potencia

Mediante la distinción aristotélica entre acto y potencia, explica cómo es posible el cambio (por ejemplo, que una semilla se convierta en árbol) y por qué esta teoría supera la negación parmenídea del devenir.

  1. 01El problema de Parménides

    Parménides negó el cambio: el ser es y el no-ser no es, luego nada puede surgir del no-ser ni dejar de ser; el devenir sería contradictorio.

  2. 02La distinción aristotélica

    Aristóteles distingue dos modos de ser: el ser en acto (lo que algo ya es) y el ser en potencia (lo que algo puede llegar a ser). La semilla no es árbol en acto, pero sí árbol en potencia.

  3. 03El cambio como actualización

    El cambio es el paso de la potencia al acto: la semilla actualiza su potencialidad y se hace árbol. No surge del no-ser absoluto, sino de un ser en potencia que se realiza.

  4. 04La superación de Parménides

    Así el devenir deja de ser contradictorio: no es paso del no-ser al ser, sino de un modo de ser (potencia) a otro modo de ser (acto), conservándose la sustancia que cambia.

Resultado: Con acto y potencia, Aristóteles explica el cambio como actualización de lo que estaba en potencia, conciliando permanencia y devenir y superando la negación parmenídea sin renunciar al ser.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: exponer la crítica de Aristóteles a la teoría de las Ideas y su alternativa hilemórfica (materia-forma, sustancia), así como la distinción acto-potencia como explicación del cambio.
  • Se evalúa el dominio de la teoría de las cuatro causas (material, formal, eficiente, final) con ejemplos, y de la concepción del alma como forma del cuerpo frente al dualismo platónico, incluyendo el conocimiento como abstracción.
  • Objetivo Selectividad: reconstruir las principales objeciones de Aristóteles a la teoría de las Ideas —la duplicación inútil de los entes, la separación (chorismós) que impide explicar el cambio y el argumento del «tercer hombre»— como base de su alternativa inmanentista.
  • Se valora explicar la teoría del conocimiento aristotélica (el saber parte de la experiencia sensible y, por abstracción, capta la forma universal presente en lo particular), oponiéndola al innatismo de la reminiscencia platónica.

Errores frecuentes

  • Decir que Aristóteles «niega» las formas o esencias: no las niega, las sitúa DENTRO de las cosas (la forma es inmanente), no en un mundo separado como hacía Platón.
  • Confundir acto y potencia, o identificar la materia con la causa material únicamente: la potencia es la capacidad aún no realizada y el acto su realización; la materia es uno de los dos principios de la sustancia, además de ser la causa material.
  • Separar materia y forma como si pudieran existir aisladas: en el hilemorfismo son coprincipios inseparables de toda sustancia física; solo el entendimiento los distingue (salvo el caso límite del primer motor, que es forma pura).
  • Reducir las cuatro causas a la material y la eficiente, al modo de la física moderna: para Aristóteles la causa final (aquello para lo que algo existe) es decisiva, porque la naturaleza actúa con un fin (teleología).

Repaso activo

Ejercicio de práctica: aplica la teoría de las cuatro causas a un objeto distinto de la estatua (por ejemplo, una mesa de madera o una casa), identificando con precisión su causa material, formal, eficiente y final. Después, explica brevemente cómo ese mismo objeto ilustra el paso de la potencia al acto.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

§ 05

Ética y política aristotélicas: virtud, término medio y zoon politikón#

●●●ProfundizaciónLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Historia de la Filosofía · Bloque A · platon-y-aristotelesLPSaber básico: la discusión ética (teoría de las virtudes en Aristóteles, eudemonía); el debate político (la propuesta aristotélica del mejor orden social)

La virtud como término medio y la confrontación Platón–Aristóteles

La virtud como término medio y la confrontación Platón–Aristótelesfigura de varios paneles, 2 paneles, Datos: La virtud = término medio — Recta numérica, [0, 10], 3 puntos; Platón frente a Aristóteles — Tabla con 3 columnas y 5 filasLa virtud como término medio y la confrontación Platón–Aristóteles0510Defecto: cobardíaVirtud: valentíaExceso: temeridadLa virtud = término medioEJEPLATÓNARISTÓTELESONTOLOGÍADos mundosHilemorfismo (un mundo)CONOCERReminiscenciaAbstracción (sentidos)ALMASeparada, inmortalForma del cuerpoÉTICAVirtud = saberVirtud = hábito (medio)POLÍTICAEstado idealEmpírica; zoon politikónPlatón frente a Aristóteles

Puntos clave

La ética de Aristóteles, expuesta sobre todo en la Ética a Nicómaco, es una ética teleológica y eudemonista: toda acción tiende a un fin (un bien), y el fin último al que todo se ordena es la felicidad (eudaimonía), que todos desean por sí misma y no como medio para otra cosa. La cuestión es en qué consiste la felicidad. Aristóteles la define a partir de la función propia (érgon) del ser humano: si lo específico del hombre es la razón, su bien y su felicidad consisten en el ejercicio excelente de la razón, es decir, en una vida conforme a la virtud (areté).
Frente al intelectualismo platónico (la virtud es saber), Aristóteles sostiene que la virtud ética no se reduce a conocimiento: es un hábito (héxis), una disposición estable adquirida por la repetición de buenos actos. No basta con saber qué es lo bueno: hay que acostumbrarse a hacerlo. Distingue por ello dos clases de virtudes (véase la Fig. 1): las virtudes dianoéticas o intelectuales (como la sabiduría, sophía, y la prudencia, phrónesis), que se adquieren mediante la enseñanza; y las virtudes éticas o del carácter (como la valentía, la templanza o la generosidad), que se adquieren por el hábito y la educación.
La virtud ética se define mediante la doctrina del término medio (mesótes): es un punto intermedio entre dos vicios, uno por exceso y otro por defecto, determinado por la razón prudente y relativo a cada persona y situación. Así, la valentía es el término medio entre la cobardía (defecto) y la temeridad (exceso); la generosidad, entre la avaricia y la prodigalidad; la templanza, entre la insensibilidad y el desenfreno. No es una media aritmética, sino el justo medio que la prudencia (phrónesis) discierne en cada caso concreto. La prudencia es la virtud intelectual que guía a todas las virtudes éticas.
Aristóteles añade que la felicidad plena necesita ciertos bienes exteriores (salud, amigos, recursos suficientes) y se realiza a lo largo de toda una vida; pero su forma más alta es la vida teorética o contemplativa (la actividad del intelecto, lo más divino que hay en nosotros), aunque la vida práctica conforme a la virtud, en el seno de la comunidad, es la felicidad accesible al ciudadano. La ética aristotélica es así más realista y «terrenal» que la platónica: la felicidad no está en otro mundo, sino en el buen ejercicio de nuestras capacidades en esta vida.
La política es la continuación natural de la ética, porque el ser humano es por naturaleza un animal social y político (zôon politikón): solo en la pólis, en la comunidad, puede desarrollar plenamente su racionalidad y alcanzar la vida buena; quien vive fuera de la ciudad «o es una bestia o es un dios». La pólis es anterior al individuo en el orden de la finalidad, pues es la comunidad que permite no solo vivir, sino vivir bien. A diferencia de Platón, Aristóteles no diseña un Estado ideal único: estudia empíricamente muchas constituciones reales y clasifica las formas de gobierno según gobierne uno, pocos o muchos, y según busquen el bien común (formas rectas: monarquía, aristocracia, república o politeía) o el interés particular (formas corruptas: tiranía, oligarquía, democracia/demagogia). Su preferencia se inclina por una politeía moderada, con predominio de las clases medias, como el régimen más estable y justo en la práctica.
Ejemplo resuelto

Definir la virtud ética como término medio

Explica, con un ejemplo, la doctrina aristotélica de la virtud como término medio y aclara por qué no se trata de una media aritmética ni de mediocridad.

  1. 01La virtud como hábito

    Para Aristóteles la virtud ética es una disposición estable del carácter (héxis) adquirida por la repetición de buenos actos, no un mero conocimiento.

  2. 02Entre dos vicios

    Cada virtud es un punto intermedio entre un vicio por defecto y otro por exceso. Ejemplo: la valentía está entre la cobardía (defecto de ánimo) y la temeridad (exceso de ánimo).

  3. 03Medio relativo, no aritmético

    El término medio no es la media exacta entre dos cantidades, sino el punto justo relativo a la persona y a la situación; lo determina la razón prudente (phrónesis), no un cálculo.

  4. 04Por qué no es mediocridad

    Respecto de la bondad y la excelencia, el término medio es una cumbre: acertar en lo justo es difícil y valioso, mientras que errar (por exceso o defecto) es fácil.

Resultado: La virtud ética es el término medio entre dos vicios, determinado por la prudencia y relativo a cada caso; no es una media aritmética ni tibieza, sino la excelencia difícil de acertar en la acción.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: exponer la eudemonía aristotélica a partir de la función propia del hombre, distinguir las virtudes dianoéticas de las éticas y explicar la doctrina del término medio con ejemplos correctos.
  • Se evalúa la comprensión del ser humano como zoon politikón y de la clasificación aristotélica de las formas de gobierno (rectas / corruptas), así como la capacidad de contrastar la política empírica de Aristóteles con la utopía de Platón (CE4).
  • Objetivo Selectividad: explicar la virtud ética como hábito (héxis) adquirido por la repetición de actos, distinguiéndola del intelectualismo platónico: para Aristóteles saber el bien no basta —hay que acostumbrarse a practicarlo—, y existe la debilidad de la voluntad (akrasía).
  • Se valora exponer la clasificación aristotélica de las formas rectas (monarquía, aristocracia, politeía) y sus corrupciones (tiranía, oligarquía, democracia) y justificar la preferencia por la politeía de clases medias como el régimen más estable.

Errores frecuentes

  • Entender el término medio como una media aritmética o como mediocridad: es el punto justo, determinado por la prudencia, relativo a la persona y la situación, y respecto de los buenos actos es una «cima», no una tibieza.
  • Atribuir a Aristóteles un Estado ideal cerrado como el de Platón: Aristóteles parte del análisis empírico de muchas constituciones y prefiere una politeía moderada de clases medias, no una ciudad utópica.
  • Confundir la felicidad aristotélica con el placer o con un estado momentáneo: la eudaimonía es la actividad del alma conforme a la virtud a lo largo de toda una vida, coronada por la vida teorética, y requiere ciertos bienes exteriores.
  • Entender el «zoon politikón» como que el hombre es simplemente «sociable»: significa que solo en la pólis alcanza su fin y su plenitud; quien vive fuera de ella «o es una bestia o es un dios», pues la ciudad es por naturaleza anterior al individuo.

Repaso activo

Ejercicio de práctica: elabora una tabla con cinco virtudes éticas (por ejemplo, valentía, templanza, generosidad, sinceridad y afabilidad) indicando para cada una el vicio por defecto y el vicio por exceso entre los que constituye el término medio. Después, explica el papel de la prudencia (phrónesis) en la determinación de ese medio.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 534/2024 — Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

Contenido

Sección -- / 05

    • 01Platón: teoría de las Ideas, conocimiento y realidad◐
    • 02Antropología y ética platónicas: alma tripartita, virtud y eudemonía◐
    • 03La política de Platón: el Estado ideal de La República◐
    • 04Aristóteles: hilemorfismo, acto-potencia y crítica a las Ideas●
    • 05Ética y política aristotélicas: virtud, término medio y zoon politikón●

0/5 Leídos

De los apuntes a la práctica

Platón y Aristóteles

Refuerza este tema con preguntas de la base de preguntas.

~32
min
3
Competencias
Practicar

Referencias y fuentes

Fuentes

Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE)

  • Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II)
  • Real Decreto 534/2024 — Prueba de Acceso a la Universidad (PAU)

Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob

  • Currículo de Bachillerato (LOMLOE) — materias y saberes básicos

Tema anterior

Sofistas y Sócrates

Tema siguiente

El helenismo

EuraStudy·Apuntes T·03·MMXXVI

Continúa con el tema siguiente: el itinerario se conserva.