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Apuntes/Historia de la Filosofía/El origen de la filosofía en Grecia
Apuntes · Historia de la FilosofíaES · Selectividad

El origen de la filosofía en Grecia

Apunte de apertura de Historia de la Filosofía (materia común de 2.º de Bachillerato, LOMLOE): cómo nace en la Grecia del siglo VI a. C. un modo nuevo de explicar la realidad, el «paso del mito al logos», y cómo los primeros filósofos —los presocráticos— plantean el problema de la «physis» (la naturaleza) y del «arché» (el principio originario de todo). Es el tema fundacional del Bloque A y de toda la materia: establece qué es filosofar (buscar razones, no relatos sagrados), introduce los conceptos clave (arché, physis, cosmos, logos, ser, devenir) y abre el gran debate entre Heráclito y Parménides que recorrerá toda la historia del pensamiento. Dominarlo es imprescindible para situar después a los sofistas, a Sócrates y a Platón, y entra de lleno en el perfil de la Selectividad/PAU.

5 secciones·~34 min de lectura·3 competencias·Nivel Básico 1 · Estándar 2 · Profundización 2·Revisado · 07/2026

T·0111 / 12
Perfil de examen
CE5 · Reconocer el modo en que se han planteado sucesivamente, a través de distintas épocas y concepciones, los mismos problemas filosóficos, comprendiendo su aspecto histórico y su dimensión universal: aquí, el problema del origen y la estructura de la realidad.CE6 · Reconocer la presencia de interrogantes filosóficos en otros ámbitos de la cultura (mítico, literario, religioso) para promover una concepción sistémica de la historia cultural de Occidente: el tránsito del mito al logos.CE3 · Comprender y expresar diferentes concepciones filosóficas históricamente dadas (las de los presocráticos) mediante el acceso crítico a las fuentes, distinguiendo conceptos como arché, physis, ser y devenir.
Operadores:analizaexplicainterpretacomentajustificarazonarelacionadefinecompara

nivel básico

Como materia común, se exige a TODO el alumnado: explicar con rigor el paso del mito al logos, definir los conceptos clave (arché, physis, cosmos, logos, ser, devenir) y comparar las grandes posiciones presocráticas, sobre todo la oposición entre Heráclito (el devenir) y Parménides (el ser inmóvil).

nivel avanzado

La profundización (no exigible como saber básico independiente) consiste en comentar fragmentos presocráticos como fuentes, valorar la coherencia de cada propuesta sobre el arché y relacionar el problema de la physis con debates posteriores (la teoría de las Ideas de Platón, el atomismo moderno) con autonomía de juicio.

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Contenido · 5 secciones▾
  1. El origen de la filosofía en Grecia
    • 01Qué es la Historia de la Filosofía: historicidad y universalidad de los problemas○
    • 02Del mito al logos: el nacimiento de la filosofía en Grecia◐
    • 03El problema de la realidad: physis y arché en los primeros presocráticos◐
    • 04Ser y devenir: Heráclito frente a Parménides●
    • 05Pluralistas y atomistas: la síntesis del problema de la realidad●
§ 01

Qué es la Historia de la Filosofía: historicidad y universalidad de los problemas#

●○○BásicoLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Historia de la Filosofía · Bloque A · origen-de-la-filosofia-en-grecia (historicidad y universalidad de los problemas; métodos de trabajo)

Puntos clave

La Historia de la Filosofía no es un museo de opiniones del pasado, sino el estudio de cómo los grandes problemas del pensamiento se han planteado y replanteado a lo largo del tiempo. Su rasgo distintivo es una doble naturaleza: los problemas filosóficos son a la vez «históricos» y «universales». Son históricos porque cada época los formula con sus propias palabras, preocupaciones y herramientas conceptuales; son universales porque, bajo esa diversidad de formulaciones, persisten las mismas grandes preguntas —qué es lo real, qué podemos conocer, cómo debemos vivir—. Estudiar filosofía es, por eso, seguir el hilo de un mismo problema a través de respuestas distintas, no memorizar autores aislados (Fig. 1).

Historicidad y universalidad de los problemas filosóficos

Historicidad y universalidad de los problemas filosóficosGrafo, Problema universal → Presocráticos, Problema universal → Modernidad, Problema universal → Actualidad, Presocráticos → Filosofía = logos, Modernidad → Filosofía = logos, Actualidad → Filosofía = logosProblemauniversalPresocráticosModernidadActualidadFilosofía = logosresp.históricaresp.históricaresp.histórica
Conviene distinguir el «hecho» histórico de la «interpretación» filosófica. Que Tales de Mileto vivió en el siglo VI a. C. es un dato; qué quiso decir con que «todo es agua» y por qué eso supone un giro intelectual es una interpretación que se argumenta a partir de las fuentes. La filosofía, a diferencia de la mera erudición, no se contenta con saber qué dijo alguien: pregunta por las RAZONES, evalúa la coherencia de cada tesis y la pone en diálogo con otras. Por eso el método de esta materia combina el rigor histórico (situar a cada autor en su contexto) con el análisis conceptual (comprender y discutir sus argumentos).
El material básico del filósofo son los «textos» o fuentes. En el caso de los presocráticos esto plantea una dificultad capital: de casi ninguno se conserva una obra completa. Lo que tenemos son «fragmentos» (citas literales recogidas por autores posteriores) y «doxografía» (resúmenes o testimonios de lo que pensaban, transmitidos sobre todo por Aristóteles y por comentaristas tardíos). Trabajar con presocráticos exige, pues, una lectura cuidadosa: reconstruir un pensamiento a partir de testimonios indirectos, sin atribuirles más de lo que las fuentes permiten afirmar. Esta es la primera lección metodológica de la materia.
El concepto central que organiza todo el tema es el de «logos». La palabra griega «lógos» significa a la vez «palabra», «razón», «cálculo» y «discurso fundamentado». Hacer filosofía es dar logos: ofrecer explicaciones razonadas, sometidas a crítica y argumentación, en lugar de relatos que se aceptan por autoridad o por tradición. Frente al «mythos» —el relato sagrado que no se discute—, el logos invita a preguntar «¿por qué?» y a exigir razones. Toda la Historia de la Filosofía puede leerse como el despliegue de esta apuesta: confiar en la razón humana para comprender el mundo, aun reconociendo sus límites.
Ejemplo resuelto

Distinguir hecho histórico, interpretación y método

Ante la afirmación «Tales de Mileto sostuvo que el principio de todas las cosas es el agua», señala qué parte es un dato histórico y qué parte exige interpretación filosófica, y explica cómo trabajaría el historiador de la filosofía con esta fuente.

  1. 011. Identificar el dato histórico

    Que Tales vivió en Mileto en el siglo VI a. C. y que la tradición le atribuye la tesis del agua como principio son datos históricos, conocidos a través de testimonios posteriores (sobre todo Aristóteles).

  2. 022. Localizar lo interpretable

    Qué significa exactamente «principio» (arché), por qué eligió el agua y en qué sentido esto supone un modo nuevo (racional) de explicar la realidad no es un dato, sino una interpretación que debe argumentarse.

  3. 033. Reconocer la naturaleza de la fuente

    No se conserva ninguna obra de Tales: la tesis nos llega por doxografía (testimonio indirecto). Por eso el historiador no le atribuye más de lo que las fuentes permiten y distingue lo documentado de lo reconstruido.

  4. 044. Aplicar el método

    El historiador de la filosofía sitúa a Tales en su contexto (Mileto, comercio, contacto con Oriente), comprende su argumento (buscar un único principio natural) y lo discute (¿es coherente reducir todo al agua?), combinando rigor histórico y análisis conceptual.

Resultado: El dato es que la tradición atribuye a Tales el agua como arché; la interpretación es su sentido y su alcance racional. El método combina contextualización histórica, lectura crítica de una fuente indirecta y análisis del argumento.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: el alumnado debe saber explicar en qué consiste la doble dimensión —histórica y universal— de los problemas filosóficos y por qué la filosofía busca razones (logos) y no solo relata creencias; suele aparecer como pregunta introductoria o de contextualización.
  • Se evalúa el uso preciso del vocabulario metodológico (logos, fragmento, doxografía, fuente, interpretación) y la capacidad de distinguir un dato histórico de una tesis filosófica argumentable.
  • Objetivo Selectividad: dominar el comentario de texto como técnica central de la PAU, sabiendo distinguir en un fragmento el TEMA (el problema del que trata), la TESIS (la posición que defiende el autor) y los ARGUMENTOS que la sostienen, sin limitarse a parafrasear el texto.
  • Se valora la capacidad de reconocer un mismo problema filosófico bajo formulaciones de épocas distintas (la dimensión «universal»), destreza que la PAU evalúa cuando pide relacionar un texto con otra posición histórico-filosófica.

Errores frecuentes

  • Reducir la filosofía a una lista de «lo que dijo cada autor» (pura memorización), olvidando que lo evaluable es comprender y razonar los problemas y sus argumentos.
  • Tratar los textos presocráticos como obras completas, cuando casi todo lo que sabemos procede de fragmentos y de doxografía indirecta, que debe leerse con cautela.
  • Confundir «logos» con un autor o una escuela concreta, cuando es un concepto (razón, discurso fundamentado) que define el modo mismo de filosofar.
  • Confundir la «historicidad» de los problemas con un relativismo historicista («cada época tiene su verdad y todas valen igual»): la historicidad se refiere a la FORMULACIÓN cambiante de problemas que permanecen, no a que la verdad dependa de la fecha.

Repaso activo

Explica con tus palabras por qué se dice que los problemas filosóficos son a la vez «históricos» y «universales». Pon un ejemplo de un mismo problema (por ejemplo, «¿de qué está hecha la realidad?») y muestra brevemente cómo podría plantearse de forma distinta en dos épocas diferentes.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

§ 02

Del mito al logos: el nacimiento de la filosofía en Grecia#

●●○EstándarLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Historia de la Filosofía · Bloque A · origen-de-la-filosofia-en-grecia (la cosmovisión mítica y la teorización filosófica: del mito al logos; la filosofía en otras tradiciones)

Condiciones del nacimiento de la filosofía en Grecia

Condiciones del nacimiento de la filosofía en GreciaGrafo, Pólis y debate → Filosofía (logos), Escritura alfabética → Filosofía (logos), Comercio · Oriente → Filosofía (logos), Sin casta sacerdotal → Filosofía (logos)Filosofía(logos)Pólis ydebateEscrituraalfabéticaComercio ·OrienteSin castasacerdotal

Puntos clave

Antes de la filosofía, los griegos —como todos los pueblos antiguos— explicaban el mundo mediante el «mito» (mythos). El mito es un relato sagrado, protagonizado por dioses y fuerzas personales, que da cuenta del origen del cosmos (cosmogonía) y de los dioses (teogonía); su autoridad procede de la tradición y de la religión, no del argumento. Obras como la «Teogonía» de Hesíodo o los poemas de Homero ofrecían un mundo donde el rayo es Zeus enfadado y el mar es Poseidón: la naturaleza se explica por VOLUNTADES divinas, arbitrarias e impredecibles. El mito no se discute ni se demuestra: se cree y se transmite (Fig. 2).

Del mito al logos: dos modos de explicar la realidad

Del mito al logos: dos modos de explicar la realidadTabla con 3 columnas y 6 filas, Datos: Mythos · Logos; Tipo · Relato sagrado · Explicación racional; Causa · Voluntad divina · Principio natural; Autoridad · La tradición · El argumento; El mundo · Caos · Cosmos (orden); Actitud · No se discute: se cree · Se discute: se demuestra; Ejemplo · Hesíodo · Homero · Presocráticos (s. VI a. C.)MYTHOSLOGOSTIPORelato sagradoExplicación racionalCAUSAVoluntad divinaPrincipio naturalAUTORIDADLa tradiciónEl argumentoEL MUNDOCaosCosmos (orden)ACTITUDNo se discute: se creeSe discute: se demuestraEJEMPLOHesíodo · HomeroPresocráticos (s. VI a. C.)El «paso del mito al logos» en la Grecia del siglo VI a. C.
Hacia el siglo VI a. C., en las colonias griegas de Jonia (en la costa de Asia Menor, con Mileto como centro) y luego en la Magna Grecia (sur de Italia), surge un modo radicalmente nuevo de explicar la realidad: el «logos», la razón. El paso «del mito al logos» consiste en sustituir las explicaciones por voluntades divinas por explicaciones NATURALES, regulares y argumentadas: ya no se pregunta «¿qué dios lo hizo?», sino «¿de qué está hecho y según qué orden funciona?». Por primera vez se busca un principio interno y necesario de la naturaleza, no una causa externa y caprichosa. A los primeros que dan este paso se les llama «filósofos de la naturaleza» o «físicos».
Este tránsito no fue una ruptura mágica ni instantánea: mito y logos convivieron mucho tiempo, y los primeros filósofos conservan rasgos míticos. Sus condiciones de posibilidad fueron históricas. Entre ellas suelen señalarse: la ausencia de una casta sacerdotal dogmática que monopolizara la verdad; la difusión de la escritura alfabética, que permite fijar y criticar ideas; el desarrollo del comercio marítimo y el contacto con Egipto y Mesopotamia (de donde Grecia toma conocimientos de astronomía, geometría y cálculo); y, sobre todo, la «pólis», la ciudad-estado, donde el debate público y la igualdad ante la ley acostumbran a argumentar y a no aceptar nada por simple autoridad. La filosofía nace, pues, en una cultura de la palabra razonada.
El currículo pide situar este nacimiento sin caer en el «milagro griego» como mito excluyente: la filosofía como saber racional autónomo surge en Grecia, pero la racionalidad y la reflexión sabia existen también en «otras tradiciones culturales». Egipto y Babilonia desarrollaron matemáticas y astronomía notables; en la India y en China (con el confucianismo y el taoísmo) florecen, casi en la misma época, profundas reflexiones sobre el orden del mundo y la conducta humana. Lo propio de Grecia no es ser la única cultura que piensa, sino haber separado la explicación racional (logos) del relato religioso (mythos) y haberla convertido en una actividad crítica, pública y argumentativa.
El resultado de este giro es un nuevo modo de ver el mundo: el «cosmos». Para el pensamiento mítico el mundo era, en su origen, «caos». Los primeros filósofos lo conciben como «cosmos»: un todo ORDENADO, regido por leyes regulares y, por tanto, comprensible por la razón humana. Esta es la apuesta fundadora de la filosofía y de la ciencia occidentales: confiar en que la realidad tiene un orden inteligible y que la mente puede descubrirlo argumentando. Sobre esa confianza se levantan las preguntas que abordarán los presocráticos: ¿cuál es el principio (arché) del cosmos? ¿De qué está hecha la naturaleza (physis)?
Ejemplo resuelto

Comentar el paso del mito al logos en un ejemplo

Explica, comparando los dos modos de pensar, cómo respondería el mito y cómo respondería el logos a la pregunta «¿por qué tiembla la tierra?». Justifica en qué consiste el cambio intelectual que llamamos «paso del mito al logos».

  1. 011. La respuesta mítica

    El pensamiento mítico explica el terremoto por la voluntad de un dios: la tierra tiembla porque Poseidón, el dios que sacude la tierra, está airado. La causa es personal, divina y arbitraria; la autoridad de la explicación es la tradición religiosa, y no se somete a discusión.

  2. 022. La respuesta del logos

    El pensamiento filosófico busca una causa NATURAL y regular. Tales, por ejemplo, habría explicado el temblor por el movimiento del agua sobre la que (según él) flota la tierra. La explicación no recurre a dioses: apela a un principio físico y se ofrece como argumento criticable.

  3. 033. Identificar el cambio

    El cambio no está en tener todas las respuestas correctas (la de Tales también es errónea), sino en el TIPO de explicación: se sustituyen las voluntades divinas por causas naturales, y la autoridad de la tradición por el argumento sometido a crítica.

  4. 044. Valorar su alcance

    Ese giro funda la actitud filosófica y científica: concebir el mundo como un cosmos ordenado y comprensible por la razón. Es lo decisivo, más allá del acierto concreto de cada hipótesis.

Resultado: El mito explica el terremoto por la ira de un dios (causa divina, no discutible); el logos busca una causa natural y argumentable. El paso del mito al logos es el cambio en el TIPO de explicación: de la voluntad divina a la razón crítica.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: explicar con rigor en qué consiste el «paso del mito al logos» (mito = relato sagrado por voluntades divinas; logos = explicación natural, regular y argumentada) y enumerar las condiciones históricas que hicieron posible el nacimiento de la filosofía en Grecia.
  • Se valora distinguir mythos y logos sin caricaturizarlos (no son enemigos absolutos: convivieron), situar el cuándo y el dónde (siglo VI a. C., Jonia/Mileto y Magna Grecia) y reconocer que existen otras tradiciones de pensamiento, evitando un eurocentrismo simplista.
  • Objetivo Selectividad: caracterizar en forma de cuadro comparativo los rasgos que oponen mythos y logos —autoridad y tradición frente a crítica y argumentación; voluntades divinas arbitrarias frente a causas naturales y regulares; relato cerrado frente a discurso abierto a la refutación—.
  • Se valora relacionar el nacimiento del logos con la noción de «cosmos» (un orden regido por leyes, frente al «caos» del pensamiento mítico) y proyectar la pregunta hacia debates posteriores sobre las relaciones entre razón y mito.

Errores frecuentes

  • Presentar el paso del mito al logos como una ruptura brusca y total, ignorando que mito y razón convivieron y que los primeros filósofos conservan elementos míticos.
  • Confundir «mito» con «mentira»: el mito es un modo legítimo y antiguo de dar sentido al mundo, no un simple error; lo que cambia con el logos es el TIPO de explicación (razones frente a voluntades divinas).
  • Olvidar las condiciones históricas (pólis, escritura, comercio, ausencia de casta sacerdotal) y reducir el origen de la filosofía a un «milagro» inexplicable o exclusivamente griego.
  • Reducir el «logos» a la mera palabra o al discurso hablado, olvidando su sentido de razón que busca causas, orden y fundamento: en filosofía «dar logos» es justificar racionalmente, no solo «hablar» o «contar».

Repaso activo

Compara cómo explicaría una tormenta el pensamiento mítico y cómo lo haría el pensamiento filosófico naciente. A partir de esa comparación, define con tus palabras qué significa «pasar del mito al logos» y cita dos condiciones históricas que favorecieron ese paso en Grecia.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

§ 03

El problema de la realidad: physis y arché en los primeros presocráticos#

●●○EstándarLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Historia de la Filosofía · Bloque A · origen-de-la-filosofia-en-grecia (el problema de la realidad —physis y arché— en los presocráticos: escuela de Mileto y Pitágoras)

El cambio según Anaxímenes: condensación y rarefacción del aire

El cambio según Anaxímenes: condensación y rarefacción del aireGrafo, Aire (arché) → Fuego, Aire (arché) → Agua · tierra · piedraFuegoAire (arché)Agua · tierra· piedrararefaccióncondensación

Puntos clave

El gran problema que plantean los primeros filósofos es el de la «realidad»: ¿qué es verdaderamente lo que existe y de qué está hecho? Lo abordan con dos conceptos clave. La «physis» es la naturaleza entendida no como un conjunto de cosas, sino como aquello que hace que las cosas sean lo que son: su realidad última, su sustancia originaria y dinámica. El «arché» (a veces traducido como «principio») es el origen, el fundamento y el elemento constitutivo de todo: aquello de lo que todo procede, de lo que todo está hecho y a lo que todo retorna. La pregunta fundadora es, por tanto: «¿cuál es el arché de la physis?» (Fig. 4).

Las respuestas presocráticas al problema del arché

Las respuestas presocráticas al problema del archéDiagrama de árbol, 4 caminos, Datos: Escuela de Mileto (monismo material) → Tales: el agua; Escuela de Mileto (monismo material) → Anaximandro: ápeiron; Escuela de Mileto (monismo material) → Anaxímenes: el aire; Pitagóricos → Pitágoras: el númeroEscuela de Mileto (monismo material)PitagóricosArché de la physisTales: el aguaAnaximandro: ápeironAnaxímenes: el airePitágoras: el número
La «escuela de Mileto» (jónica) dio las primeras respuestas, todas monistas (un único principio) y materiales. «Tales de Mileto» (h. 624–546 a. C.), considerado el primer filósofo, propuso que el arché es el «agua»: todo nace del agua y a ella vuelve, pues el agua está presente en lo vivo, adopta los tres estados y nutre todas las cosas. Lo decisivo no es el acierto, sino el gesto: buscar un único principio natural que explique la pluralidad de lo real.
«Anaximandro» (h. 610–546 a. C.), discípulo de Tales, dio un paso de gran abstracción: el arché no puede ser un elemento concreto (porque ningún elemento particular podría originar a sus contrarios), sino el «ápeiron», lo «indeterminado» e «ilimitado», una sustancia indefinida y eterna de la que por separación surgen los opuestos (caliente/frío, seco/húmedo). Las cosas nacen y perecen según una ley de compensación: «pagan unas a otras la culpa de su injusticia según el orden del tiempo» (uno de los pocos fragmentos conservados). «Anaxímenes» (h. 585–525 a. C.) volvió a un elemento concreto pero explicó mejor el cambio: el arché es el «aire» (ápeiron a su modo), que por «condensación» y «rarefacción» se transforma en todo lo demás (al enrarecerse da fuego; al condensarse, viento, nube, agua, tierra y piedra). Así introdujo un MECANISMO físico del cambio.
Junto a la línea jónica, «Pitágoras de Samos» (h. 570–495 a. C.) y su escuela en Crotona (Magna Grecia) ofrecieron una respuesta distinta y novedosa: el arché no es un material, sino el «número». La realidad es esencialmente matemática; todo está hecho según proporciones y relaciones numéricas, y el orden del cosmos puede expresarse en relaciones aritméticas y geométricas. Lo descubrieron, entre otras cosas, al observar que la armonía musical depende de proporciones numéricas entre las longitudes de las cuerdas (la octava, la quinta, la cuarta). Con ello introducen una idea de enorme futuro: que lo real es inteligible porque tiene una estructura matemática, anticipando la matematización de la ciencia.
Conviene fijar el sentido de la pregunta presocrática para no anacronizar. Estos pensadores no «hacían física» en sentido moderno ni disponían de método experimental: razonaban y observaban para hallar UN principio que diera unidad a la diversidad del mundo. Su grandeza está en haber formulado, por primera vez, el problema de la sustancia (¿qué es lo permanente bajo los cambios?) y en haberlo respondido con argumentos naturales. Cada escuela ensaya una respuesta —un elemento (agua, aire), lo indeterminado (ápeiron), el número— y, con ello, abre el camino que llevará al problema del ser y del devenir.
Ejemplo resuelto

Comparar dos respuestas sobre el arché

Compara la respuesta de Tales (el agua) con la de Anaximandro (el ápeiron) al problema del arché. ¿Qué problema de la tesis de Tales pretende resolver Anaximandro y por qué su propuesta se considera más abstracta?

  1. 011. Recordar ambas tesis

    Tales sostiene que el arché es un elemento concreto, el agua; Anaximandro afirma que es el ápeiron, lo indeterminado e ilimitado, una sustancia indefinida y eterna.

  2. 022. Detectar la dificultad de Tales

    Si el principio fuera un elemento concreto (el agua, que es húmeda y fría), costaría explicar cómo de él surge su contrario (lo seco, lo caliente, el fuego). Un elemento determinado no parece poder originar sus opuestos.

  3. 033. Ver la solución de Anaximandro

    Por eso Anaximandro propone un principio NO determinado: el ápeiron no es ni agua, ni fuego, ni ninguno de los opuestos, sino aquello indefinido de lo que, por separación, surgen TODOS los contrarios. Así evita privilegiar un elemento sobre los demás.

  4. 044. Valorar el avance

    La propuesta es más abstracta porque el principio ya no es algo observable y particular, sino una realidad conceptual e ilimitada. Es un paso hacia un pensamiento menos atado a lo sensible, aunque también más difícil de justificar empíricamente.

Resultado: Anaximandro corrige a Tales sustituyendo un elemento concreto (incapaz de originar sus contrarios) por el ápeiron indeterminado, del que surgen todos los opuestos: una respuesta más abstracta y coherente al problema del arché.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: definir con precisión «physis» y «arché» y exponer ordenadamente las respuestas de la escuela de Mileto (Tales = agua; Anaximandro = ápeiron; Anaxímenes = aire) y de Pitágoras (el número), valorando qué aporta cada una.
  • Se valora explicar POR QUÉ cada propuesta es un avance respecto a la anterior (Anaximandro abstrae con el ápeiron; Anaxímenes aporta un mecanismo del cambio; Pitágoras introduce la estructura matemática) y usar bien el vocabulario (monismo, ápeiron, condensación/rarefacción).
  • Objetivo Selectividad: explicar la tesis pitagórica de que el arché es el número (y la proporción o armonía), distinguiéndola de las respuestas materiales de Mileto, y valorar su influencia en la posterior matematización de la naturaleza (Platón, ciencia moderna).
  • Se valora reconstruir la lógica del progreso jónico —de un elemento observable (el agua) a un principio indeterminado (el ápeiron) y de nuevo a un mecanismo del cambio (la condensación y rarefacción del aire)— como una cadena de problemas y soluciones, no como una lista de nombres.

Errores frecuentes

  • Traducir «arché» solo como «origen temporal» (lo que hubo al principio), olvidando que significa a la vez origen, fundamento permanente y elemento constitutivo de todo.
  • Confundir el «ápeiron» de Anaximandro con un elemento concreto: es precisamente lo INDETERMINADO e ilimitado, distinto de agua, aire, fuego o tierra.
  • Presentar a los milesios como si hicieran ciencia experimental moderna, o despachar a Pitágoras como un simple matemático, olvidando su tesis filosófica de que el número es el principio de toda la realidad.
  • Presentar las respuestas presocráticas como arbitrarias o «ingenuas»: cada una aborda con rigor el mismo problema (el arché) y busca reducir la multiplicidad de lo real a un principio unitario e inteligible, que es el gran logro del tema.

Repaso activo

Define «physis» y «arché» y completa un cuadro con las respuestas de Tales, Anaximandro, Anaxímenes y Pitágoras al problema del arché. Para cada uno, indica en una frase qué aporta su propuesta respecto a la anterior.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Currículo de Bachillerato (LOMLOE) — materias y saberes básicos (Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob)

§ 04

Ser y devenir: Heráclito frente a Parménides#

●●●ProfundizaciónLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Historia de la Filosofía · Bloque A · origen-de-la-filosofia-en-grecia (el problema de la realidad: ser y devenir; Heráclito y Parménides)

El argumento de Parménides sobre la imposibilidad del cambio

El argumento de Parménides sobre la imposibilidad del cambioGrafo, Ser es; no-ser no es → No-ser no se piensa, No-ser no se piensa → Nada surge de la nada, Nada surge de la nada → El cambio es imposible, El cambio es imposible → Ser: uno y eternoSer es;no-ser no esNo-ser no sepiensaNada surge dela nadaEl cambio esimposibleSer: uno yeterno

Puntos clave

Tras la pregunta por el arché, el pensamiento presocrático se enfrenta a un problema más radical: ¿la realidad es esencialmente «cambio» o esencialmente «permanencia»? La oposición entre Heráclito y Parménides es el primer gran debate de la filosofía y atraviesa toda su historia: enfrenta la primacía del «devenir» (todo fluye y se transforma) a la primacía del «ser» (lo real es uno, inmóvil y eterno). De su tensión nacerán las grandes síntesis posteriores, empezando por los pluralistas y atomistas y, más tarde, por Platón y Aristóteles (Fig. 6).

Heráclito frente a Parménides: devenir y ser

Heráclito frente a Parménides: devenir y serTabla con 3 columnas y 5 filas, Datos: Heráclito · Parménides; Realidad · Devenir · El ser; Tesis · Panta rhei: todo fluye · Uno · eterno · inmóvil; Arché / cambio · El fuego · El cambio es ilusorio; Vía verdadera · Lucha de contrarios (logos) · Vía de la verdad: la razón; Los sentidos · Confía en el cambio · Vía de la opinión: engañanHERÁCLITOPARMÉNIDESREALIDADDevenirEl serTESISPanta rhei: todo fluyeUno · eterno · inmóvilARCHÉ / CAMBIOEl fuegoEl cambio es ilusorioVÍA VERDADERALucha de contrarios (logos)Vía de la verdad: la razónLOS SENTIDOSConfía en el cambioVía de la opinión: engañanReto heredado: salvar el cambio sin violar «de la nada, nadasurge».
«Heráclito de Éfeso» (h. 540–480 a. C.), llamado «el Oscuro» por su estilo enigmático, sostiene que la realidad es «devenir»: todo cambia incesantemente. Su imagen célebre es el río: «no podemos bañarnos dos veces en el mismo río», porque sus aguas (y nosotros) ya no son las mismas; «todo fluye» (panta rhei). Para Heráclito, el arché simbólico de esta realidad cambiante es el «fuego», el elemento más dinámico. Pero el cambio no es caótico: está regido por el «logos», una ley o razón universal que ordena el devenir mediante la «lucha de contrarios» (la guerra es «padre de todas las cosas»). Los opuestos —día y noche, vida y muerte— se necesitan y se transforman uno en otro; su tensión es la armonía oculta del mundo.
«Parménides de Elea» (h. 515–450 a. C.), fundador de la escuela eleática, sostiene exactamente lo contrario y lo demuestra con el primer gran razonamiento ABSTRACTO de la filosofía. Su tesis es: «el ser es y el no-ser no es». De aquí deduce que el cambio y la pluralidad son imposibles y, por tanto, ilusorios. El argumento: cambiar significaría pasar del ser al no-ser o del no-ser al ser; pero el no-ser «no es», no puede ni siquiera pensarse ni nombrarse. Luego nada puede surgir de la nada ni convertirse en nada. En consecuencia, el verdadero ser es «uno, eterno, inmóvil, indivisible y homogéneo»: el movimiento y la multiplicidad que percibimos son una apariencia engañosa de los sentidos.
El núcleo de la novedad de Parménides es metodológico: distingue la «vía de la verdad» (alétheia), accesible solo a la RAZÓN, de la «vía de la opinión» (dóxa), propia de los SENTIDOS. Los sentidos nos muestran un mundo plural y cambiante (la dóxa); pero la razón, pensando con rigor lógico, demuestra que lo real ha de ser único e inmutable. Con ello, Parménides funda la ontología (el estudio del ser) y plantea por primera vez la oposición entre lo que percibimos y lo que la razón concluye, oposición que será central en toda la filosofía: si razón y sentidos chocan, ¿a cuál hacer caso?
El conflicto, llevado al límite, deja un legado decisivo. Si Parménides tiene razón, el cambio es imposible (y, sin embargo, lo vemos); si Heráclito tiene razón, nada permanece (y, sin embargo, las cosas tienen cierta identidad). El reto que heredan los filósofos siguientes es «salvar los fenómenos»: explicar el cambio que percibimos SIN violar el principio parmenídeo de que de la nada, nada surge. La respuesta de los pluralistas y los atomistas será mantener que el ser (la materia) ni nace ni perece, pero admitir que se combina y separa de muchas maneras, generando así el cambio aparente. Toda la metafísica posterior puede leerse como un intento de mediar entre el ser de Parménides y el devenir de Heráclito.
Ejemplo resuelto

Reconstruir y comentar el argumento de Parménides

A partir de la tesis «el ser es y el no-ser no es», explica paso a paso por qué Parménides concluye que el cambio es imposible, y comenta brevemente qué relación tiene esto con la distinción entre la vía de la verdad y la vía de la opinión.

  1. 011. Punto de partida

    El principio es lógico: solo el ser «es»; el no-ser «no es» en absoluto, hasta el punto de que no puede siquiera pensarse ni nombrarse (pensar y ser coinciden).

  2. 022. Analizar qué exigiría el cambio

    Cambiar es que algo pase a ser lo que no era: es decir, que el no-ser se convierta en ser, o el ser en no-ser. Todo cambio implica, pues, el no-ser.

  3. 033. Aplicar el principio

    Pero el no-ser «no es» y es impensable. Por tanto, nada puede surgir de la nada ni aniquilarse en la nada. Si el cambio requiere el no-ser y el no-ser es imposible, el cambio es imposible.

  4. 044. Extraer la conclusión ontológica

    El ser verdadero ha de ser uno, eterno, inmóvil, indivisible y homogéneo. El movimiento y la pluralidad que percibimos no son reales: pertenecen a la apariencia.

  5. 055. Conectar con las dos vías

    Aquí entra la distinción: los SENTIDOS nos muestran un mundo plural y cambiante (vía de la opinión, dóxa), pero la RAZÓN demuestra que el ser es uno e inmutable (vía de la verdad, alétheia). Ante el choque, Parménides se fía de la razón.

Resultado: Como el cambio exigiría el no-ser, que «no es» ni puede pensarse, el cambio es imposible y el ser es uno e inmóvil. La razón (vía de la verdad) prevalece sobre los sentidos (vía de la opinión): así nace la ontología.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: exponer y CONTRAPONER con claridad las tesis de Heráclito (devenir, panta rhei, logos, lucha de contrarios, fuego) y de Parménides (el ser es uno, eterno e inmóvil; el cambio es ilusorio; vía de la verdad frente a vía de la opinión); es una de las preguntas más recurrentes del tema.
  • Se valora reconstruir el ARGUMENTO de Parménides («el ser es, el no-ser no es» → imposibilidad del cambio) y explicar por qué este debate ser/devenir es el origen de la ontología y el reto que heredan pluralistas, atomistas y Platón.
  • Objetivo Selectividad: explicar los conceptos heraclíteos de «logos» (ley que ordena el devenir), «unidad y lucha de los contrarios» y «fuego» como símbolo del cambio, sin reducir a Heráclito al eslogan «todo fluye».
  • Se valora relacionar el debate ser/devenir con sus herederos: cómo pluralistas y atomistas, y más tarde Platón (Ideas inmóviles) y Aristóteles (acto y potencia), intentan conciliar la permanencia del ser con la evidencia del cambio.

Errores frecuentes

  • Resumir a Heráclito solo con «todo cambia», olvidando que para él el cambio está ordenado por el logos y se da por la lucha y unidad de los contrarios (no es un caos).
  • Confundir las dos «vías» de Parménides: la vía de la verdad va con la RAZÓN (el ser uno e inmóvil) y la vía de la opinión con los SENTIDOS (el mundo plural y cambiante); invertirlas tergiversa toda su filosofía.
  • Tratar a Parménides como si negara que VEMOS el cambio: no lo niega, sostiene que ese cambio percibido es apariencia (dóxa) y que la razón demuestra que el ser verdadero no cambia.
  • Atribuir a Heráclito un puro relativismo porque «todo cambia»: para él el devenir está regido por un logos común y racional, de modo que hay una ley objetiva del cambio, no ausencia de verdad ni caos.

Repaso activo

Reconstruye el argumento de Parménides paso a paso, partiendo de «el ser es y el no-ser no es» hasta llegar a la imposibilidad del cambio. A continuación, explica cómo respondería Heráclito a esa conclusión y formula con tus palabras el problema que ambos dejan planteado para la filosofía posterior.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

§ 05

Pluralistas y atomistas: la síntesis del problema de la realidad#

●●●ProfundizaciónLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Historia de la Filosofía · Bloque A · origen-de-la-filosofia-en-grecia (los pluralistas Empédocles y Anaxágoras; el atomismo de Leucipo y Demócrito)

El atomismo de Demócrito: átomos y vacío

El atomismo de Democrito: atomos y vacioVACIO (el no-ser): espacio del movimientoagregacion = NACERseparacion = PERECERATOMOS: indivisibles · eternos · difieren en forma y tamanonada se crea ni se destruye: solo se reordena

Puntos clave

Tras el choque entre Heráclito (devenir) y Parménides (ser inmóvil), los últimos presocráticos —los «pluralistas» y los «atomistas»— buscan una SÍNTESIS: explicar el cambio que percibimos respetando a la vez el principio de Parménides de que «de la nada, nada surge» (el ser ni nace ni perece). Su solución común es ingeniosa: en lugar de UN solo principio, postulan VARIOS principios eternos e inmutables; lo que llamamos «nacer» y «perecer» no es creación ni destrucción del ser, sino mera «mezcla y separación» de esos principios permanentes. Así el cambio es real, pero el ser de fondo permanece (Fig. 8).

Pluralistas y atomistas: cómo salvar el cambio sin violar a Parménides

Pluralistas y atomistas: cómo salvar el cambio sin violar a ParménidesDiagrama de árbol, 3 caminos, Datos: Empédocles: 4 raíces · Amor/Odio; Anaxágoras: semillas · el Nous; Atomismo: átomos + vacíoSalvar el cambioEmpédocles: 4 raíces · Amor/OdioAnaxágoras: semillas · el NousAtomismo: átomos + vacío
«Empédocles de Agrigento» (h. 495–435 a. C.) propone que el arché no es uno, sino «cuatro raíces» o elementos eternos: tierra, agua, aire y fuego. Estos elementos no cambian en sí mismos; lo que cambia es cómo se combinan. Dos fuerzas cósmicas opuestas mueven el ciclo: el «Amor» (philía), que une los elementos, y el «Odio» o discordia (neikos), que los separa. Cada cosa concreta es una proporción distinta de los cuatro elementos; nacer es mezclarse, morir es separarse. Con esto Empédocles concilia a Heráclito (hay cambio, hay lucha de fuerzas) y a Parménides (los elementos en sí son eternos e inmutables).
«Anaxágoras de Clazómenas» (h. 500–428 a. C.) lleva el pluralismo al extremo: los principios son INFINITOS. Sostiene que «en todo hay una porción de todo»: la materia está compuesta por innumerables semillas (las «homeomerías»), partículas cualitativamente distintas que contienen de todo. Las cosas se diferencian según qué semillas predominan en ellas. Su gran aportación, sin embargo, es la causa del orden: una inteligencia ordenadora separada de la materia, el «Nous» (mente o espíritu), que pone en movimiento y organiza el caos inicial de semillas. Es el primer intento de explicar el cosmos por un principio inteligente, no solo material, lo que abre el camino al finalismo posterior.
El «atomismo» de «Leucipo» (h. siglo V a. C.) y, sobre todo, de su discípulo «Demócrito de Abdera» (h. 460–370 a. C.) es la síntesis más radical y la que más futuro tuvo. Su tesis: la realidad se compone de solo dos cosas, los «átomos» y el «vacío». Los átomos son partículas indivisibles (átomos = «lo que no se puede cortar»), eternas, macizas, infinitas en número y que difieren solo en forma, tamaño, posición y orden. El vacío es el no-ser, el espacio en el que los átomos se mueven. Todo cuanto existe nace del choque y agregación de átomos en el vacío, y perece cuando se separan; nada se crea ni se destruye, solo se reordena. Demócrito explica así TODO —incluida el alma, hecha de átomos sutiles— de forma puramente mecánica y materialista.
El atomismo representa la culminación de la física presocrática y su mayor concesión —y desafío— a Parménides. Concede que el ser (los átomos) ni nace ni perece y es inmutable en sí; pero ADMITE el vacío, es decir, afirma que «el no-ser existe» como espacio, lo que Parménides había negado. Solo así puede haber movimiento y multiplicidad: sin vacío, los átomos no podrían moverse ni distinguirse. El resultado es una visión del universo mecanicista (todo se explica por causas materiales y necesarias, sin dioses ni fines) que anticipa de modo asombroso el atomismo de la ciencia moderna. Con ello se cierra el ciclo presocrático: el problema de la realidad, abierto por Tales, desemboca en un cosmos de átomos y vacío, justo cuando la filosofía está a punto de dar su giro hacia el ser humano con los sofistas y Sócrates.
Ejemplo resuelto

El atomismo como respuesta a Parménides

Explica cómo el atomismo de Demócrito consigue admitir el cambio real respetando en parte el principio de Parménides «de la nada, nada surge», y señala en qué punto decisivo se aparta de él.

  1. 011. Recordar el reto

    Parménides había demostrado que el cambio parece imposible, porque exigiría el no-ser. Heráclito, en cambio, afirmaba que todo cambia. Hay que explicar el cambio sin que el ser nazca de la nada.

  2. 022. Lo que Demócrito concede a Parménides

    Demócrito acepta que el ser (los átomos) es eterno, inmutable, macizo e indivisible: ningún átomo nace ni perece ni cambia en sí mismo. En esto da la razón a Parménides: el ser de fondo permanece.

  3. 033. La concesión decisiva (apartarse de Parménides)

    Pero, para que los átomos puedan moverse y combinarse, Demócrito afirma que el VACÍO existe. El vacío es el no-ser; admitir que «el no-ser es» (como espacio) es exactamente lo que Parménides había negado. Ese es el giro clave.

  4. 044. Cómo surge el cambio

    Con átomos eternos moviéndose en el vacío, el cambio se explica como agregación y separación: nacer es que los átomos se junten, perecer es que se separen. El ser no se crea ni se destruye, solo se reordena.

  5. 055. El carácter mecanicista

    Todo ocurre por choque y necesidad, sin dioses, sin fines ni inteligencia ordenadora (a diferencia del Nous de Anaxágoras): es un universo mecanicista y materialista.

Resultado: Demócrito salva el cambio manteniendo átomos eternos (con Parménides) pero admitiendo el vacío, es decir, el no-ser como espacio (contra Parménides): así los átomos se mueven y combinan. El resultado es un cosmos mecanicista de átomos y vacío.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: explicar cómo pluralistas y atomistas resuelven el conflicto Heráclito-Parménides (varios principios eternos que se mezclan y separan = cambio real sin que el ser nazca o perezca) y exponer las tesis de Empédocles (cuatro raíces + Amor/Odio), Anaxágoras (homeomerías + Nous) y Demócrito (átomos + vacío).
  • Se valora identificar la concesión clave del atomismo (admitir el vacío = el no-ser, contra Parménides) y reconocer el carácter mecanicista y materialista de Demócrito, así como la novedad del Nous de Anaxágoras como principio ordenador inteligente.
  • Objetivo Selectividad: exponer con precisión el mecanismo del atomismo —átomos (macizos, indivisibles y eternos) más vacío (el no-ser que hace posible el movimiento), que chocan y se agregan por necesidad y sin finalidad— y su carácter materialista y determinista.
  • Se valora comparar las tres soluciones (las cuatro raíces de Empédocles movidas por Amor y Odio; las semillas infinitas de Anaxágoras ordenadas por el Nous; los átomos y el vacío de Demócrito) señalando qué introduce cada una como principio del movimiento.

Errores frecuentes

  • Decir que los pluralistas y atomistas «contradicen» a Parménides sin más, cuando en realidad lo ASUMEN parcialmente: sus principios (raíces, semillas, átomos) son eternos e inmutables como el ser parmenídeo; lo que añaden es la mezcla/separación.
  • Confundir el «Nous» de Anaxágoras con una divinidad personal del tipo mítico: es una inteligencia ordenadora, un principio racional que organiza la materia, no un dios que la crea.
  • Atribuir el atomismo solo a Demócrito olvidando a Leucipo, o presentar los átomos como las partículas de la física actual: para Demócrito son indivisibles, macizos y se distinguen solo por forma, tamaño, orden y posición.
  • Tomar el Amor y el Odio de Empédocles, o el Nous de Anaxágoras, por simples metáforas poéticas: cumplen la función filosófica precisa de ser las CAUSAS del movimiento (aquello que mezcla y separa los principios), un problema que el monismo anterior no había resuelto.

Repaso activo

Explica cómo Demócrito resuelve, con los átomos y el vacío, el problema dejado por Heráclito y Parménides. Señala en qué da la razón a Parménides y en qué se aparta de él, y razona por qué se dice que su visión del universo es «mecanicista».

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

Contenido

Sección -- / 05

    • 01Qué es la Historia de la Filosofía: historicidad y universalidad de los problemas○
    • 02Del mito al logos: el nacimiento de la filosofía en Grecia◐
    • 03El problema de la realidad: physis y arché en los primeros presocráticos◐
    • 04Ser y devenir: Heráclito frente a Parménides●
    • 05Pluralistas y atomistas: la síntesis del problema de la realidad●

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De los apuntes a la práctica

El origen de la filosofía en Grecia

Refuerza este tema con preguntas de la base de preguntas.

~34
min
3
Competencias
Practicar

Referencias y fuentes

Fuentes

Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE)

  • Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II)

Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob

  • Currículo de Bachillerato (LOMLOE) — materias y saberes básicos

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