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Apuntes/Historia de la Filosofía/Racionalismo y empirismo
Apuntes · Historia de la FilosofíaES · Selectividad

Racionalismo y empirismo

Apunte de repaso de Historia de la Filosofía (materia común de 2.º de Bachillerato, LOMLOE) sobre el problema moderno del conocimiento: el racionalismo de René Descartes y el empirismo de David Hume, enmarcados en el nacimiento de la modernidad (Renacimiento, Reforma y Revolución científica) y prolongados en el debate metafísico sobre la sustancia y el materialismo desde Thomas Hobbes hasta la Ilustración. Es uno de los temas centrales del Bloque B del currículo y aparece de forma recurrente en la Selectividad/PAU, tanto en el comentario de textos de Descartes y Hume como en la comparación sistemática de ambas corrientes.

5 secciones·~30 min de lectura·3 competencias·Nivel Básico 1 · Estándar 3 · Profundización 1·Revisado · 07/2026

T·0666 / 12
Perfil de examen
CE5 · Reconocer el modo en que se replantea el problema del conocimiento y de la metafisica en la modernidad, comprendiendo su dimension historica y su alcance universal (de la duda cartesiana al escepticismo humeano).CE4 · Reconocer la naturaleza plural de las concepciones filosoficas mediante relaciones de confrontacion y complementariedad, contraponiendo racionalismo y empirismo como dos respuestas rivales al origen y los limites del saber.CE3 · Comprender y expresar las concepciones filosoficas de Descartes y Hume mediante el acceso critico a las fuentes, analizando y comentando textos como el Discurso del metodo o la Investigacion sobre el conocimiento humano.
Operadores:analizaexplicacompararelacionacomentajustificarazonainterpretadefineargumenta

nivel básico

Como materia comun, se exige a TODO el alumnado dominar el marco de la modernidad, la duda metodica y el cogito de Descartes, la teoria de impresiones e ideas y la critica a la causalidad de Hume, y la comparacion sistematica entre racionalismo y empirismo (origen del conocimiento, sustancia, causalidad).

nivel avanzado

La profundizacion (no exigible como saber basico independiente, util para alcanzar la maxima nota en la PAU) consiste en relacionar a Descartes y Hume con la sintesis posterior de Kant, situar el materialismo de Hobbes en el debate sobre la sustancia y argumentar con un aparato critico mas fino las consecuencias escepticas y eticas del empirismo.

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Contenido · 5 secciones▾
  1. Racionalismo y empirismo
    • 01El nacimiento de la modernidad y el problema del conocimiento○
    • 02Descartes y el racionalismo: duda metódica y cogito◐
    • 03La metafísica cartesiana: las tres sustancias◐
    • 04Hume y el empirismo: impresiones, ideas y crítica de la causalidad◐
    • 05El debate racionalismo-empirismo y el materialismo moderno●
§ 01

El nacimiento de la modernidad y el problema del conocimiento#

●○○BásicoLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Historia de la Filosofia · Bloque B · racionalismo-y-empirismo (Renacimiento, Protestantismo y Revolucion cientifica como marco del problema del conocimiento)

Puntos clave

La filosofía moderna nace cuando el ser humano deja de preguntarse, como en la Edad Media, «qué es la realidad» partiendo de Dios, y empieza a preguntarse «qué y cuánto puedo conocer» partiendo del propio sujeto. Este desplazamiento del centro —de la metafísica del ser al problema del conocimiento (la teoría del conocimiento o «gnoseología»)— es el rasgo que define la modernidad filosófica de los siglos XVII y XVIII. Tres grandes transformaciones históricas preparan ese giro: el Renacimiento, la Reforma protestante y la Revolución científica (Fig. 1).

Las tres raíces de la modernidad y el giro al conocimiento

Las tres raíces de la modernidad y el giro al conocimientoGrafo, Renacimiento → Problema del conocimiento, Reforma → Problema del conocimiento, Rev. científica → Problema del conocimiento, Problema del conocimiento → Racionalismo, Problema del conocimiento → EmpirismoRenacimientoReformaRev.científicaProblema delconocimientoRacionalismoEmpirismo
El «Renacimiento» (siglos XV-XVI) rompe la cosmovisión teocéntrica medieval y la sustituye por un nuevo antropocentrismo: el ser humano, su razón y su capacidad creadora pasan al primer plano (el humanismo de Erasmo o Montaigne). Se recuperan los textos griegos y latinos, se revaloriza la naturaleza y se afirma la confianza en la razón autónoma. Filosóficamente, esto siembra la idea de que el conocimiento no debe apoyarse en la autoridad (Aristóteles, la Biblia, la tradición) sino en el examen propio: una semilla directa de la duda cartesiana.
La «Reforma protestante» (Lutero, 1517) quiebra la unidad religiosa de Europa y, con ella, el monopolio de la Iglesia como autoridad indiscutible en materia de verdad. Al proclamar el libre examen de las Escrituras por cada creyente, legitima indirectamente la idea de que el individuo es, por sí mismo, criterio de verdad. La consecuencia filosófica es enorme: si la autoridad externa ya no garantiza la certeza, el pensador moderno se ve obligado a buscar dentro de sí mismo un fundamento firme del conocimiento. Las guerras de religión subsiguientes refuerzan además la búsqueda de una verdad universal, no confesional, que solo la razón parece poder ofrecer.
La «Revolución científica» (siglos XVI-XVII) es el factor decisivo. Copérnico sustituye el geocentrismo por el heliocentrismo (1543); Galileo funda el método experimental, matematiza la naturaleza («el libro del universo está escrito en lenguaje matemático») e introduce la observación sistemática; Newton culmina la nueva física con la ley de gravitación universal (1687), un cosmos regido por leyes matemáticas exactas. La ciencia demuestra que la razón humana puede conocer la naturaleza con un rigor inalcanzable para la tradición. Pero plantea a la vez una pregunta urgente: si la ciencia funciona, ¿cuál es el método que garantiza su certeza? Responder a esa pregunta es la tarea que asumen el racionalismo y el empirismo.
Así queda planteado el «problema del conocimiento», eje del tema. Dos cuestiones lo organizan: ¿cuál es el ORIGEN de nuestras ideas (la razón o la experiencia)? y ¿cuáles son los LÍMITES de lo que podemos conocer? A la primera responden de forma opuesta el racionalismo continental (Descartes, Spinoza, Leibniz), que sitúa el origen en la razón y las ideas innatas, y el empirismo británico (Locke, Berkeley, Hume), que lo sitúa en la experiencia sensible. De esa confrontación (Fig. 7) nacerá, ya fuera de este tema, la síntesis crítica de Kant.
Ejemplo resuelto

Contextualizar a un autor moderno

Un texto introductorio afirma: «Tras Galileo y Newton, ya no basta con repetir lo que dijeron los antiguos: el filósofo debe encontrar un método seguro para el saber». Explica a qué marco histórico remite y por qué justifica el surgimiento del racionalismo y el empirismo.

  1. 011. Identificar el marco

    La mención de Galileo y Newton remite a la Revolución científica (siglos XVI-XVII), apoyada a su vez en el antropocentrismo del Renacimiento y en el fin del monopolio de la autoridad que trae la Reforma.

  2. 022. Detectar el problema

    Si la ciencia conoce con rigor pero la autoridad tradicional ya no garantiza la certeza, surge la pregunta por el método seguro del conocimiento: el «problema del conocimiento» se vuelve central.

  3. 033. Relacionar con las dos corrientes

    Racionalismo y empirismo son las dos respuestas modernas a ese problema: la razón (Descartes) o la experiencia (Hume) como fuente y garantía del saber.

Resultado: El texto remite a la Revolución científica dentro del nacimiento de la modernidad; al exigir un método seguro y rechazar la autoridad, justifica el surgimiento del racionalismo y el empirismo como respuestas rivales al problema del conocimiento.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: el alumnado debe saber EXPLICAR cómo el Renacimiento, la Reforma y la Revolución científica desplazan el centro de la filosofía hacia el sujeto y el problema del conocimiento, contextualizando con ello a Descartes y a Hume; este marco se exige como introducción en los temas de desarrollo de la PAU.
  • Se evalúa el uso preciso de los conceptos de antropocentrismo, autonomía de la razón, método experimental y problema del conocimiento (origen y límites), distinguiendo la actitud moderna de la medieval.
  • Objetivo Selectividad: explicar el «problema del conocimiento» como eje de la modernidad, desglosado en sus dos cuestiones (el ORIGEN de las ideas —la razón o la experiencia— y los LÍMITES del conocimiento).
  • Se valora contrastar la actitud moderna (autonomía de la razón, crítica, método) con la medieval (autoridad, tradición, fe) para caracterizar el nuevo punto de partida en el sujeto.

Errores frecuentes

  • Reducir el nacimiento de la modernidad a un solo factor (solo la ciencia, o solo el Renacimiento) en lugar de mostrar la convergencia de Renacimiento, Reforma y Revolución científica.
  • Confundir el giro moderno (centrado en el conocimiento y el sujeto) con la metafísica medieval (centrada en el ser y en Dios), o creer que la modernidad rechaza a Dios cuando lo que cambia es el PUNTO DE PARTIDA, no necesariamente la existencia de Dios.
  • Identificar la Revolución científica con un único autor, olvidando la cadena Copérnico-Galileo-Newton y su sentido acumulativo.
  • Reducir la Revolución científica a una acumulación de descubrimientos, olvidando que su núcleo es un MÉTODO nuevo (hipotético-matemático-experimental) que cambia la forma misma de conocer la naturaleza.

Repaso activo

Explica con tus palabras por qué la Revolución científica obliga a la filosofía a plantear el «problema del conocimiento». Indica al menos una aportación concreta de Copérnico, una de Galileo y una de Newton, y relaciona cada una con la confianza moderna en la razón.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

§ 02

Descartes y el racionalismo: duda metódica y cogito#

●●○EstándarLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Historia de la Filosofia · Bloque B · racionalismo-y-empirismo (Racionalismo: Rene Descartes)

Los tres tipos de ideas según Descartes

Los tres tipos de ideas según DescartesTabla con 2 columnas y 3 filas, Datos: Tipo de idea · Origen; Adventicias · Vienen de fuera (la experiencia); Facticias · Las inventa la imaginación; Innatas · Nacen con la razón (idea de Dios), celda destacada: InnatasTIPO DE IDEAORIGENADVENTICIASVienen de fuera (laexperiencia)FACTICIASLas inventa la imaginaciónINNATASNacen con la razón (idea deDios)Las ideas innatas son la tesis clave del racionalismo.

Puntos clave

René Descartes (1596-1650), considerado el «padre de la filosofía moderna», busca para la filosofía la misma certeza que admira en las matemáticas. Su programa, expuesto en el «Discurso del método» (1637) y en las «Meditaciones metafísicas» (1641), parte de una convicción racionalista: la verdadera fuente del conocimiento es la RAZÓN, no los sentidos, que con frecuencia nos engañan. Para reconstruir el saber sobre cimientos firmes diseña un método de cuatro reglas —evidencia, análisis, síntesis y enumeración— cuya regla suprema es la «evidencia»: admitir como verdadero solo aquello que se presenta a la mente de manera «clara y distinta», sin posibilidad de duda.
El instrumento para hallar esa primera evidencia es la «duda metódica»: una duda universal, provisional y voluntaria que no es escepticismo (no duda por dudar ni para quedarse en la duda), sino un método para encontrar algo absolutamente indudable. Descartes la lleva por grados crecientes (Fig. 2). Primero duda de los «sentidos», que a veces engañan (un remo parece quebrado en el agua), luego de TODO lo sensible. Después duda de la distinción entre vigilia y «sueño»: nada me asegura con certeza que ahora no esté soñando. Finalmente introduce la hipótesis radical del «genio maligno» (un dios engañador todopoderoso) que podría estar engañándome incluso en las verdades matemáticas. Tras estos pasos, parece que nada resiste la duda.

El recorrido de la duda metódica hasta el cogito

El recorrido de la duda metódica hasta el cogitoGrafo, 1. Duda de los sentidos → 2. Duda del sueño, 2. Duda del sueño → 3. Genio maligno, 3. Genio maligno → Cogito ergo sum1. Duda delos sentidos2. Duda delsueño3. GeniomalignoCogito ergosum+ duda+ duda
Pero en el extremo de la duda surge una certeza que se autoafirma: por mucho que dude, e incluso si un genio maligno me engaña, hay algo innegable: que estoy dudando, es decir, PENSANDO; y para pensar tengo que existir. Esta es la primera verdad, el «cogito ergo sum» («pienso, luego existo»). El cogito es indudable porque el propio acto de dudar lo confirma: negarlo es realizarlo. Con él, Descartes encuentra el fundamento que buscaba y, al analizar por qué es evidente, extrae el «criterio de verdad»: es verdadero todo lo que percibo con la misma claridad y distinción con que percibo el cogito.
Del cogito Descartes deduce la naturaleza del yo: «soy una cosa que piensa» (res cogitans), una sustancia cuya esencia es el pensamiento, independiente del cuerpo. Y para asegurar el resto del conocimiento necesita salir del yo: distingue tres tipos de ideas según su origen —«adventicias» (vienen de fuera, de la experiencia), «facticias» (las inventa la mente, como una sirena) e «innatas» (nacen con la razón, no provienen de la experiencia)—. Entre las innatas está la idea de un ser perfecto e infinito: Dios. La afirmación de las ideas innatas es la tesis nuclear del racionalismo, que el empirismo negará frontalmente.
El recorrido se cierra con la prueba de Dios y la garantía del mundo. Descartes razona que la idea de perfección infinita no puede proceder de un yo finito e imperfecto: solo un ser realmente perfecto ha podido ponerla en mí (además reformula el argumento ontológico). Una vez demostrado Dios, y siendo Dios perfecto, no puede ser engañador: Dios garantiza que mis ideas claras y distintas son verdaderas y, con ello, la existencia del mundo exterior. Así sale Descartes del «solipsismo» del yo y reconstruye, sobre la sola razón, todo el edificio del conocimiento: ese es el ideal racionalista.
Ejemplo resuelto

Comentar el cogito como primera verdad

Comenta el sentido del enunciado «pienso, luego existo»: explica por qué es indudable y por qué constituye el fundamento del conocimiento para Descartes, distinguiéndolo de un simple silogismo.

  1. 011. Situar el enunciado

    El cogito aparece al final de la duda metódica: tras dudar de los sentidos, del sueño y hasta de la matemática por el genio maligno, Descartes busca algo que resista toda duda.

  2. 022. Por que es indudable

    Aunque dude de todo, no puede dudar de que está dudando; y dudar es pensar, y pensar exige existir. El intento de negarlo lo confirma: si dudo de que existo, ya estoy pensando, luego existo. Es una verdad que se autoafirma.

  3. 033. No es un silogismo

    No es la conclusión de un razonamiento («todo el que piensa existe...»), sino una INTUICIÓN inmediata: la mente capta su propia existencia de modo directo, claro y distinto.

  4. 044. Funcion fundante

    Por su evidencia, el cogito se convierte en la primera verdad y en el modelo del criterio de verdad: será verdadero todo lo que se perciba con la misma claridad y distinción.

Resultado: El cogito es la primera verdad indudable porque el acto mismo de dudar lo confirma; no es un silogismo sino una intuición evidente, y de su claridad y distinción Descartes extrae el criterio de verdad sobre el que reconstruye todo el saber.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: se exige explicar el recorrido completo y ordenado de la duda metódica (sentidos, sueño, genio maligno) hasta el cogito, definir el cogito como primera verdad y el criterio de evidencia (claridad y distinción), y exponer las ideas innatas como tesis racionalista; es contenido habitual del comentario de textos de Descartes en la PAU.
  • Se valora distinguir la duda metódica del escepticismo, y relacionar correctamente cogito, res cogitans, criterio de verdad e ideas innatas como pasos encadenados, no como conceptos sueltos.
  • Objetivo Selectividad: reconstruir los grados de la duda (los sentidos, el sueño, el genio maligno) como una estrategia gradual para hallar una verdad absolutamente indudable.
  • Se valora explicar la teoría de las ideas (adventicias, facticias e innatas) y el papel de la idea innata de Dios en la prueba de su existencia y en la garantía de la evidencia.

Errores frecuentes

  • Confundir la duda metódica (provisional, instrumental, para hallar certeza) con la duda escéptica (definitiva, que renuncia a conocer): Descartes duda para superar la duda, no para instalarse en ella.
  • Decir que para Descartes los sentidos son la fuente del conocimiento: al contrario, el racionalismo sitúa la fuente en la razón y desconfía de los sentidos.
  • Interpretar el cogito como una deducción lógica («todo el que piensa existe; yo pienso; luego existo») cuando para Descartes es una intuición inmediata e indudable; y olvidar el papel de Dios como garante de la verdad de las ideas claras y distintas.
  • Creer que la duda alcanza definitivamente incluso a las matemáticas: la hipótesis del genio maligno las suspende solo de forma hipotética, hasta que un Dios veraz garantiza lo que se percibe con claridad y distinción.

Repaso activo

Reconstruye, paso a paso, el camino de la duda metódica cartesiana hasta el cogito. Para cada grado de la duda (sentidos, sueño, genio maligno) indica de qué se duda y por qué, y explica por qué el cogito resiste incluso a la hipótesis del genio maligno.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

§ 03

La metafísica cartesiana: las tres sustancias#

●●○EstándarLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Historia de la Filosofia · Bloque B · racionalismo-y-empirismo (la teoria cartesiana de las sustancias)

Puntos clave

Una vez asegurados el yo, Dios y el mundo, Descartes ordena la realidad mediante su «teoría de las sustancias». Define la «sustancia» como «aquello que existe de tal modo que no necesita de ninguna otra cosa para existir». En sentido estricto, solo Dios cumple por completo esa definición, pues todo lo demás depende de Él para existir; pero en sentido derivado o creado hay dos sustancias más. Cada sustancia se conoce por su «atributo» principal o esencia (Fig. 4).

Las tres sustancias cartesianas y su atributo

Las tres sustancias cartesianas y su atributoGrafo, Dios (garante) → Res cogitans (alma), Dios (garante) → Res extensa (mundo), Res cogitans (alma) → Ser humano, Res extensa (mundo) → Ser humanoDios(garante)Res cogitans(alma)Res extensa(mundo)Ser humanocreacrea
La primera sustancia es Dios, la «sustancia infinita» (res infinita): perfecto, creador y veraz, fundamento de las otras dos y garante de la verdad de las ideas claras y distintas. La segunda es el yo o el alma, la «sustancia pensante» (res cogitans), cuyo atributo es el pensamiento; es inextensa, indivisible y conocida directamente en el cogito. La tercera es el mundo material, la «sustancia extensa» (res extensa), cuyo atributo es la extensión (ocupar espacio); es divisible y se rige por las leyes mecánicas de la física. El ser humano es la unión singular de las dos sustancias creadas: una res cogitans (alma) unida a una res extensa (cuerpo).
De aquí nace el célebre «dualismo antropológico» cartesiano: el ser humano es un compuesto de dos sustancias radicalmente distintas y opuestas, alma (pensamiento, libre) y cuerpo (extensión, mecánico). El problema que genera es enorme: si alma y cuerpo son sustancias de naturaleza completamente diferente, ¿cómo se comunican?, ¿cómo un acto de la voluntad (alma) mueve el brazo (cuerpo)? Es el «problema de la interacción mente-cuerpo». Descartes propone, sin convencer a sus sucesores, que la comunicación se produce en la glándula pineal del cerebro: una solución mecánica para un problema metafísico.
La res extensa tiene consecuencias para la ciencia: al definir la materia solo por la extensión, Descartes concibe la naturaleza —incluidos los cuerpos vivos y los animales— como una gran «máquina» (mecanicismo), regida por leyes matemáticas y desprovista de fines o cualidades ocultas. Esta visión mecanicista, heredera de Galileo, legitima la nueva física matemática. El alma humana, en cambio, queda fuera del mecanismo: es libre y pensante. Así el dualismo separa el reino de la libertad (el espíritu) del reino de la necesidad mecánica (la materia).
La teoría de las tres sustancias es la cima de la metafísica cartesiana y el blanco principal del debate metafísico moderno. El empirismo de Hume la criticará de raíz: si todo conocimiento procede de impresiones, jamás tenemos una impresión de la «sustancia» como tal —ni del yo, ni del mundo, ni de Dios—, sino solo de cualidades sucesivas. La noción misma de sustancia se vuelve, para Hume, una idea sin fundamento empírico. Entre la afirmación cartesiana de las sustancias y su disolución humeana se juega buena parte de la metafísica de la modernidad.
Ejemplo resuelto

Explicar el dualismo y el problema mente-cuerpo

Partiendo de la teoría de las sustancias, explica en qué consiste el dualismo antropológico cartesiano y por qué plantea el problema de la interacción mente-cuerpo.

  1. 011. Las dos sustancias creadas

    El alma es res cogitans (atributo: pensamiento; inextensa, indivisible, libre) y el cuerpo es res extensa (atributo: extensión; divisible, mecánico). Son sustancias de naturaleza opuesta.

  2. 022. El ser humano como union

    El ser humano es el compuesto singular de ambas: un alma pensante unida a un cuerpo extenso. De ahí el «dualismo antropológico».

  3. 033. El problema que genera

    Si alma y cuerpo son tan distintos (uno inextenso, otro extenso), no se ve cómo pueden influirse: cómo un deseo o una decisión (alma) mueve el brazo (cuerpo), o cómo una herida (cuerpo) produce dolor (alma).

  4. 044. La respuesta cartesiana

    Descartes sitúa el punto de contacto en la glándula pineal del cerebro, solución que sus sucesores (ocasionalismo, Spinoza, Leibniz) considerarán insatisfactoria.

Resultado: El dualismo afirma que el ser humano es unión de dos sustancias opuestas, res cogitans y res extensa; al ser de naturaleza tan distinta, su comunicación resulta problemática (problema mente-cuerpo), que Descartes intenta resolver, sin éxito pleno, en la glándula pineal.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: el alumnado debe definir sustancia y atributo, enumerar y caracterizar las tres sustancias (infinita/Dios, pensante/res cogitans, extensa/res extensa) y explicar el dualismo antropológico y el problema de la interacción mente-cuerpo; es un núcleo recurrente del Bloque B en la PAU.
  • Se valora relacionar la res extensa con el mecanicismo de la nueva ciencia y anticipar la crítica empirista a la noción de sustancia, mostrando la continuidad con el resto del tema.
  • Objetivo Selectividad: explicar cómo la teoría de las tres sustancias se convierte en el gran blanco de la crítica posterior (Hume disolverá la noción de sustancia; el problema mente-cuerpo alimentará el debate moderno).
  • Se valora comentar la definición cartesiana de sustancia y atributo, distinguiendo con precisión sustancia, atributo (esencia) y modo.

Errores frecuentes

  • Olvidar que, en sentido riguroso, solo Dios es sustancia plena (no necesita de nada), mientras que las otras dos son sustancias creadas dependientes de Él.
  • Confundir atributo (esencia que define la sustancia: pensamiento o extensión) con la sustancia misma, o intercambiar res cogitans y res extensa.
  • Presentar el dualismo sin señalar el problema que genera (la comunicación entre alma y cuerpo), que es justamente lo que valora el comentario.
  • Reducir la res extensa a «lo material» sin ver su alcance científico: al definir la materia SOLO por la extensión, Descartes concibe la naturaleza (incluidos los animales) como una máquina (mecanicismo), lo que funda la nueva física.

Repaso activo

Define el concepto de «sustancia» en Descartes y explica por qué admite tres sustancias pero solo una en sentido estricto. A continuación, expón el dualismo antropológico y el problema de la interacción mente-cuerpo que de él se deriva.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Currículo de Bachillerato (LOMLOE) — materias y saberes básicos (Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob)

§ 04

Hume y el empirismo: impresiones, ideas y crítica de la causalidad#

●●○EstándarLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Historia de la Filosofia · Bloque B · racionalismo-y-empirismo (Empirismo: David Hume)

La crítica de Hume a la causalidad

La crítica de Hume a la causalidadGrafo, A (causa) → B (efecto), B (efecto) → Causalidad = hábitoA (causa)B (efecto)Causalidad = hábito¿conexiónnecesaria?

Puntos clave

David Hume (1711-1776), figura culminante del empirismo británico (tras Locke y Berkeley), invierte por completo la tesis racionalista. Su principio fundamental, expuesto en el «Tratado de la naturaleza humana» y en la «Investigación sobre el conocimiento humano», es que TODO el contenido de la mente procede de la experiencia: no hay ideas innatas, la mente al nacer es como una hoja en blanco. A partir de aquí propone una «ciencia de la naturaleza humana» que analiza los materiales y los límites del conocimiento.
Hume llama «percepciones» a todos los contenidos de la mente y los divide en dos clases por su fuerza y viveza (Fig. 5). Las «impresiones» son las percepciones inmediatas y vivas: las sensaciones (ver un color, sentir dolor) y los sentimientos. Las «ideas» son copias débiles de las impresiones, lo que ocurre cuando recordamos o imaginamos. De esta distinción se sigue el «principio de copia»: toda idea simple procede de una impresión simple que la precede y de la cual es copia. La mente no crea contenidos de la nada; solo combina, ordena o aumenta materiales recibidos de la experiencia.

De la experiencia a las ideas: el principio de copia

De la experiencia a las ideas: el principio de copiaGrafo, Experiencia (única fuente) → Impresiones (vivas), Impresiones (vivas) → Ideas (copias débiles), Ideas (copias débiles) → Leyes de asociaciónExperiencia(única fuente)Impresiones(vivas)Ideas (copiasdébiles)Leyes deasociacióncopia
El principio de copia funciona como un «criterio de significado» y como un arma crítica: ante cualquier idea sospechosa de carecer de sentido, Hume pregunta «¿de qué impresión procede?». Si no es posible rastrear la impresión de la que deriva, la supuesta idea es vacía, una mera palabra sin contenido. Con este criterio Hume va a demoler dos pilares de la metafísica racionalista: la idea de causalidad y la idea de sustancia. Las ideas, además, se enlazan en la mente por las «leyes de asociación» (semejanza, contigüidad en el espacio-tiempo y, sobre todo, causa-efecto), una especie de «atracción» psicológica entre ideas.
La «crítica a la causalidad» es la aportación más célebre de Hume. Cuando decimos que A es causa de B (que el fuego causa el calor), ¿de qué impresión procede la idea de «conexión necesaria» entre ambos? Hume responde que de NINGUNA: lo único que percibimos es una sucesión repetida —primero A, después B— y una conjunción constante, pero nunca observamos el vínculo necesario que obligaría a B a seguir a A. La idea de causa no procede de una impresión del mundo, sino de un «hábito» o costumbre: tras ver muchas veces A seguido de B, la mente espera B cuando aparece A. La causalidad es una creencia psicológica fundada en la costumbre, no un conocimiento racional de una conexión real.
Las consecuencias son demoledoras y conducen a un «escepticismo» moderado o «escepticismo mitigado». Si la causalidad es solo hábito, no hay demostración racional de leyes universales ni del futuro («que el sol saldrá mañana» es probable, no necesario). Igualmente, no tenemos impresión de la «sustancia»: del yo solo percibimos un haz o colección de percepciones que se suceden (no un yo sustancial permanente); del mundo, cualidades; de Dios, ninguna impresión. La metafísica, que pretende conocer realidades más allá de la experiencia, carece de fundamento. En el plano moral, además, Hume es «emotivista»: la moral no se funda en la razón sino en los sentimientos de aprobación o rechazo. El empirismo radical termina, así, marcando los límites del conocimiento humano.
Ejemplo resuelto

Aplicar el principio de copia a la idea de causa

Comenta cómo Hume usa el principio de copia para criticar la idea de causalidad. ¿Por qué concluye que la conexión causal es un hábito y no un conocimiento racional?

  1. 011. El criterio

    Por el principio de copia, toda idea con sentido debe proceder de una impresión. Para validar la idea de «causa» preguntamos: ¿de qué impresión procede la conexión necesaria entre causa y efecto?

  2. 022. Lo que observamos

    Al examinar la experiencia (p. ej., una bola de billar que golpea a otra) solo percibimos dos hechos sucesivos: el movimiento de la primera y luego el de la segunda. Vemos sucesión y, tras repetirse, conjunción constante.

  3. 033. Lo que NO observamos

    No hay ninguna impresión del vínculo necesario que OBLIGUE al segundo hecho a seguir al primero. La «conexión necesaria» no se ve en ningún punto del fenómeno.

  4. 044. El origen real de la idea

    Tras experimentar muchas veces A seguido de B, la mente adquiere el HÁBITO de esperar B cuando aparece A. La idea de conexión necesaria nace de esa costumbre interna, no del mundo.

Resultado: Como no existe impresión de la conexión necesaria, la idea de causalidad no es un conocimiento racional de una relación real, sino una creencia psicológica fundada en el hábito o la costumbre; con ello Hume limita el alcance del conocimiento y socava la metafísica.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: se exige explicar la distinción impresiones/ideas, el principio de copia como criterio de significado, las leyes de asociación y, sobre todo, la crítica a la causalidad (conjunción constante y hábito frente a conexión necesaria) y a la sustancia; es contenido recurrente del comentario de textos de Hume en la PAU.
  • Se valora exponer las consecuencias escépticas (límites del conocimiento, crítica a la metafísica) y mencionar el emotivismo moral, conectándolo con la negación empirista de las ideas innatas.
  • Objetivo Selectividad: aplicar el principio de copia como criterio de significado para desmontar ideas metafísicas sin impresión de origen (la sustancia, el yo, la causa como conexión necesaria).
  • Se valora ilustrar el análisis de la causalidad con un ejemplo (el choque de dos bolas): solo observamos conjunción constante, prioridad y contigüidad; la «conexión necesaria» la añade el hábito.

Errores frecuentes

  • Decir que Hume niega que exista la causalidad: lo que niega es que tengamos una impresión de la CONEXIÓN NECESARIA; admite la sucesión observada y la creencia por hábito, pero no su fundamento racional.
  • Confundir impresiones con ideas (las impresiones son vivas e inmediatas; las ideas, copias débiles) o invertir el principio de copia (las ideas copian a las impresiones, no al revés).
  • Presentar a Hume como un escéptico absoluto que niega todo conocimiento: su escepticismo es mitigado y delimita los límites del saber sin renunciar al conocimiento de la experiencia.
  • Confundir el «hábito» o la «creencia» (belief) con una prueba racional: esperar que el futuro se parezca al pasado es, para Hume, una costumbre psicológica útil para vivir, no una verdad demostrable.

Repaso activo

Explica el principio de copia de Hume y aplícalo como criterio de significado a la idea de causa: muestra paso a paso por qué, al buscar la impresión de la «conexión necesaria», Hume concluye que la causalidad es un hábito y no un conocimiento racional.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

§ 05

El debate racionalismo-empirismo y el materialismo moderno#

●●●ProfundizaciónLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Historia de la Filosofia · Bloque B · racionalismo-y-empirismo (confrontacion racionalismo-empirismo; el materialismo desde Thomas Hobbes hasta la Ilustracion)

El debate metafísico moderno sobre la sustancia

El debate metafísico moderno sobre la sustanciaTabla con 3 columnas y 3 filas, Datos: Postura · Autor · Tesis; Dualismo · Descartes · Dos sustancias: alma + materia; Materialismo · Hobbes · Ilustración · Solo materia en movimiento; Crítica · Hume · No hay impresión de la sustancia, celda destacada: MaterialismoPOSTURAAUTORTESISDUALISMODescartesDos sustancias: alma +materiaMATERIALISMOHobbes · IlustraciónSolo materia en movimientoCRÍTICAHumeNo hay impresión de lasustanciaTres polos del debate metafísico de la modernidad.

Puntos clave

Racionalismo y empirismo no son dos doctrinas inconexas, sino dos respuestas RIVALES al mismo problema —el origen, el método y los límites del conocimiento— que se entienden mejor por contraste (Fig. 7). En el origen del conocimiento, el racionalismo (Descartes) lo sitúa en la RAZÓN y admite ideas innatas; el empirismo (Hume) lo sitúa en la EXPERIENCIA y niega toda idea innata (la mente es una hoja en blanco). En el método, el racionalismo toma como modelo las matemáticas y la deducción; el empirismo, las ciencias experimentales y la inducción a partir de los hechos.

Racionalismo (Descartes) frente a empirismo (Hume)

Racionalismo (Descartes) frente a empirismo (Hume)Tabla con 3 columnas y 5 filas, Datos: Racionalismo · Descartes · Empirismo · Hume; Origen · Razón · ideas innatas · Experiencia · sin innatas; Método · Deducción (matemática) · Inducción (experimento); Sustancia · Tres sustancias reales · Sin impresión: se disuelve; Causalidad · Conexión necesaria · Hábito / costumbre; Límites · La razón alcanza la metafísica · Escepticismo · sin metafísicaRACIONALISMO ·DESCARTESEMPIRISMO · HUMEORIGENRazón · ideas innatasExperiencia · sin innatasMÉTODODeducción (matemática)Inducción (experimento)SUSTANCIATres sustancias realesSin impresión: se disuelveCAUSALIDADConexión necesariaHábito / costumbreLÍMITESLa razón alcanza lametafísicaEscepticismo · sinmetafísicaSíntesis posterior: Kant.
El contraste se agudiza en los grandes temas metafísicos. Sobre la «sustancia», Descartes afirma tres (Dios, alma, mundo) como realidades que existen por sí; Hume disuelve la noción: no hay impresión de la sustancia, solo de cualidades y percepciones sucesivas. Sobre la «causalidad», el racionalismo la concibe como una conexión necesaria y racional (base de la ciencia deductiva); Hume la reduce a hábito psicológico sin necesidad demostrable. Y en los «límites» del conocimiento, el racionalismo confía en que la razón alcanza la realidad (incluida la metafísica); el empirismo restringe el saber a lo dado en la experiencia y conduce al escepticismo y a la crítica de la metafísica.
Este debate no se cierra en sí mismo: prepara la «síntesis de Kant». Kant dirá haber sido «despertado de su sueño dogmático» por Hume; su filosofía crítica intentará superar la oposición afirmando que el conocimiento empieza con la experiencia (como quería el empirismo) pero la ordena con formas a priori de la mente (recogiendo la intuición racionalista de que el sujeto aporta estructuras). Mencionar esta proyección —que pertenece al tema siguiente— muestra que el problema moderno del conocimiento es un proceso histórico continuo, no episodios aislados.
Paralelo al eje racionalismo-empirismo corre el «debate metafísico moderno» sobre la naturaleza de la realidad, y en él destaca el «materialismo» de Thomas Hobbes (1588-1679). Frente al dualismo cartesiano de dos sustancias (pensante y extensa), Hobbes sostiene un «materialismo» y «mecanicismo» radicales: solo existen los cuerpos en movimiento; todo lo real es materia, incluido el pensamiento, que no es más que movimiento en el interior del cuerpo. No hay sustancia espiritual ni alma inmaterial: la realidad entera, y también el ser humano y la sociedad, se explican por las leyes mecánicas de la materia. Hobbes lleva así la nueva ciencia hasta sus últimas consecuencias ontológicas.
Este materialismo se prolonga en la «Ilustración», sobre todo en la francesa del siglo XVIII (La Mettrie, que concibe al «hombre máquina»; Diderot; el barón d'Holbach), que generaliza una visión materialista, mecanicista y a menudo atea o deísta de la naturaleza, en sintonía con la física newtoniana. El debate metafísico moderno queda, pues, tensado entre tres polos: el dualismo de las sustancias (Descartes), la crítica empirista de toda sustancia (Hume) y el monismo materialista (Hobbes y la Ilustración). Comprender este mapa permite situar racionalismo y empirismo en el horizonte más amplio de la metafísica de la modernidad que pide el currculo.
Ejemplo resuelto

Comparar racionalismo y empirismo

Compara el racionalismo de Descartes y el empirismo de Hume respecto al origen del conocimiento, la sustancia y la causalidad, e indica cómo este debate desemboca en Kant.

  1. 011. Origen del conocimiento

    Descartes: la fuente es la razón y existen ideas innatas (como la idea de Dios). Hume: la fuente es la experiencia, no hay ideas innatas; toda idea es copia de una impresión (principio de copia).

  2. 022. Sustancia

    Descartes afirma tres sustancias reales (Dios, res cogitans, res extensa). Hume niega que tengamos impresión de la sustancia: del yo solo hay un haz de percepciones, del mundo cualidades; la noción se disuelve.

  3. 033. Causalidad

    Para el racionalismo la causa es una conexión necesaria captable por la razón. Para Hume es solo conjunción constante y hábito: no hay impresión de la conexión necesaria, luego no es conocimiento racional.

  4. 044. Limites y proyeccion a Kant

    El racionalismo confía en que la razón alcanza la metafísica; el empirismo restringe el saber a la experiencia y desemboca en el escepticismo. Kant intentará la síntesis: el conocimiento empieza con la experiencia pero se ordena con formas a priori del sujeto.

Resultado: Racionalismo y empirismo se oponen en el origen (razón/experiencia), la sustancia (afirmada/disuelta) y la causalidad (conexión necesaria/hábito); su confrontación prepara la filosofía crítica de Kant, que une experiencia y estructuras a priori del sujeto.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: se exige COMPARAR sistemáticamente racionalismo y empirismo en al menos tres ejes (origen del conocimiento, sustancia, causalidad/límites), apoyándose en Descartes y Hume; la comparación es uno de los formatos clásicos de pregunta en la PAU.
  • Se valora situar el materialismo de Hobbes y su prolongación ilustrada en el debate sobre la sustancia, y apuntar la síntesis posterior de Kant como horizonte del problema moderno del conocimiento.
  • Objetivo Selectividad: contrastar racionalismo y empirismo sobre las ideas innatas (Descartes las afirma; Hume las niega: la mente es una «tabla rasa») como raíz de sus demás diferencias.
  • Se valora relacionar el debate con la pregunta por los LÍMITES del conocimiento (el racionalismo confía en que la razón alcanza la realidad última; el empirismo lo ciñe a la experiencia) como antesala del criticismo kantiano.

Errores frecuentes

  • Comparar racionalismo y empirismo de forma vaga («uno usa la razón y otro la experiencia») sin desarrollar los ejes de sustancia, causalidad y límites del conocimiento.
  • Olvidar el materialismo de Hobbes y la Ilustración, que forma parte explícita del saber básico del tema (el «debate metafísico moderno»), reduciéndolo solo a Descartes y Hume.
  • Presentar racionalismo y empirismo como corrientes sin relación, en vez de como respuestas rivales a un mismo problema que desemboca en la síntesis kantiana.
  • Presentar el resultado del debate como una simple «victoria» de un bando: ninguno se impone; el empirismo lleva a Hume a un escepticismo que fuerza la síntesis crítica de Kant, verdadera superación del problema.

Repaso activo

Elabora un cuadro comparativo entre el racionalismo de Descartes y el empirismo de Hume en tres ejes: origen del conocimiento, concepción de la sustancia y concepción de la causalidad. Cierra con una frase que explique cómo este debate prepara la filosofía crítica de Kant.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 534/2024 — Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

Contenido

Sección -- / 05

    • 01El nacimiento de la modernidad y el problema del conocimiento○
    • 02Descartes y el racionalismo: duda metódica y cogito◐
    • 03La metafísica cartesiana: las tres sustancias◐
    • 04Hume y el empirismo: impresiones, ideas y crítica de la causalidad◐
    • 05El debate racionalismo-empirismo y el materialismo moderno●

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De los apuntes a la práctica

Racionalismo y empirismo

Refuerza este tema con preguntas de la base de preguntas.

~30
min
3
Competencias
Practicar

Referencias y fuentes

Fuentes

Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE)

  • Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II)
  • Real Decreto 534/2024 — Prueba de Acceso a la Universidad (PAU)

Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob

  • Currículo de Bachillerato (LOMLOE) — materias y saberes básicos

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