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Apuntes/Historia de la Filosofía/El contrato social
Apuntes · Historia de la FilosofíaES · Selectividad

El contrato social

El contractualismo moderno (siglos XVII-XVIII) funda el poder político no en Dios ni en la naturaleza, sino en un pacto racional entre individuos. Este tema, perteneciente al Bloque B del currículo de Historia de la Filosofía (LOMLOE), confronta las tres grandes versiones de la teoría —Thomas Hobbes, John Locke y Jean-Jacques Rousseau— a partir de la triple secuencia estado de naturaleza, pacto social y legitimidad del poder. Es contenido plenamente evaluable en la Selectividad/PAU, especialmente apto para comentarios de texto y para preguntas de contraste entre autores.

5 secciones·~29 min de lectura·3 competencias·Nivel Básico 1 · Estándar 2 · Profundización 2·Revisado · 07/2026

T·0777 / 12
Perfil de examen
CE5 · Reconocer el modo en que se plantea sucesivamente el problema del fundamento del poder político (el contractualismo de Hobbes, Locke y Rousseau) comprendiendo su aspecto histórico y su dimensión universal.CE7 · Analizar problemas políticos fundamentales actuales (legitimidad, soberanía, libertad, derechos) a la luz de las posiciones contractualistas, desarrollando autonomía de juicio.CE4 · Reconocer la naturaleza plural de las teorías contractualistas mediante relaciones de confrontación y complementariedad (absolutismo, liberalismo y democracia).
Operadores:analizaexplicacomparajustificainterpretacomentarazonarelacionaargumenta

nivel básico

Como contenido de la materia común Historia de la Filosofía, es exigible dominar la estructura común (estado de naturaleza → pacto → poder legítimo) y saber contrastar a Hobbes, Locke y Rousseau con precisión.

nivel avanzado

La profundización consiste en comentar fragmentos de las obras (Leviatán, Segundo tratado, El contrato social) y en relacionar el contractualismo con problemas políticos actuales (legitimidad democrática, derechos, división de poderes).

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Contenido · 5 secciones▾
  1. El contrato social
    • 01Del fundamento medieval del poder al contractualismo moderno○
    • 02Hobbes: estado de naturaleza y el Leviatán absolutista◐
    • 03Locke: derechos naturales y gobierno liberal limitado◐
    • 04Rousseau: voluntad general y soberanía popular●
    • 05Comparación de los tres contractualismos y su herencia política●
§ 01

Del fundamento medieval del poder al contractualismo moderno#

●○○BásicoLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Historia de la Filosofía · Bloque B · el-contrato-social

Línea temporal del contractualismo moderno

Línea temporal del contractualismo modernoLínea de tiempo de 1640 a 1795, 1651: Hobbes · Leviatán (1651), 1689: Locke · Dos tratados (1689), 1762: Rousseau · El contrato social (1762), 1789: Revolución Francesa (1789)16401795año1651Hobbes ·Leviatán (1651)1689Locke · Dostratados (1689)1762Rousseau · Elcontrato social…1789RevoluciónFrancesa (1789)
Fig. 2Las tres grandes formulaciones del contrato social en el siglo y medio que va de la guerra civil inglesa a la Revolución Francesa.

Puntos clave

La pregunta que vertebra todo el tema es deceptivamente simple: ¿por qué debo obedecer al poder político? Es decir, ¿qué hace que un mandato sea legítimo y no mera fuerza? La respuesta que la modernidad ofrece —el contractualismo— rompe con siglos de tradición y constituye uno de los giros decisivos de la filosofía política occidental. Conviene fijar de entrada el vocabulario común a los tres autores, porque todos comparten la misma arquitectura argumental aunque lleguen a conclusiones opuestas.
En el pensamiento político medieval, el poder se fundamentaba en un orden teológico-natural: la autoridad del gobernante procedía de Dios (origen divino del poder, según la lectura de Romanos 13, «no hay autoridad que no provenga de Dios») y el orden social se concebía como reflejo del orden cósmico querido por la Providencia. Tomás de Aquino matizó esta visión con la doctrina de la ley natural, según la cual la ley humana es legítima solo si deriva de la ley natural (racional) que a su vez participa de la ley eterna. El poder, en cualquier caso, no nacía del consentimiento de los gobernados, sino que descendía de lo alto: era un dato del orden creado, no una construcción humana.
La modernidad invierte la dirección de la fundamentación. Con el Renacimiento, la Reforma protestante (que fragmenta la unidad religiosa de Europa) y, sobre todo, las guerras de religión de los siglos XVI y XVII, se hace urgente fundar el poder político sin apelar a una verdad religiosa compartida que ya no existe. El contractualismo responde construyendo el poder desde abajo: la autoridad legítima nace del acuerdo racional y voluntario de los individuos. Esta es la idea revolucionaria —el poder ya no se hereda del cielo, se constituye en la tierra mediante un pacto.
El método contractualista descansa en una secuencia de tres momentos lógicos (no necesariamente históricos): primero, el estado de naturaleza, una hipótesis que imagina cómo serían los seres humanos sin Estado ni leyes positivas, para aislar la condición humana «pura»; segundo, el pacto o contrato social, el acuerdo por el que los individuos abandonan ese estado y constituyen la sociedad civil; y tercero, el resultado del pacto, esto es, la forma de poder y el criterio de legitimidad que de él se deriva. La genialidad del esquema es que la conclusión política depende enteramente de cómo se describa el punto de partida: quien pinta un estado de naturaleza terrible justificará un poder fuerte; quien lo pinta tolerable justificará un poder limitado. Por eso comparar a los tres autores equivale, en gran medida, a comparar sus respectivos estados de naturaleza (Fig. 1).

El esquema común del contractualismo y sus tres salidas

El esquema común del contractualismo y sus tres salidasGrafo, Estado de naturaleza → Pacto social, Pacto social → Hobbes: absolutismo, Pacto social → Locke: gobierno, Pacto social → Rousseau: soberaníaEstado denaturalezaPacto socialHobbes:absolutismoLocke:gobiernoRousseau:soberanía
Fig. 1La misma arquitectura lógica conduce a tres conclusiones políticas distintas según cómo se describa el punto de partida.
Es importante una precisión que la PAU valora: ni Hobbes, ni Locke, ni Rousseau sostienen que el estado de naturaleza haya existido realmente como un período histórico. Funciona como una hipótesis metodológica o «experimento mental» —Rousseau lo dice expresamente: hay que «descartar todos los hechos»— cuyo objetivo es esclarecer el fundamento del poder, no narrar el pasado. Confundir el estado de naturaleza con una etapa histórica es uno de los errores más frecuentes y penalizados.
Ejemplo resuelto

Distinguir fundamento medieval y fundamento contractualista

Explica la diferencia esencial entre el modo medieval y el modo contractualista de fundamentar la legitimidad del poder político.

  1. 01Fundamento medieval

    El poder desciende de lo alto: su origen es divino (Dios como fuente de toda autoridad) y se inserta en un orden natural querido por la Providencia; en Tomás de Aquino, la ley humana es legítima si deriva de la ley natural, que participa de la ley eterna. El gobernado no constituye el poder, lo recibe.

  2. 02Fundamento contractualista

    El poder se construye desde abajo: nace del acuerdo racional y voluntario de individuos libres e iguales. La legitimidad ya no procede de Dios ni del cosmos, sino del consentimiento de los sujetos sometidos a él.

  3. 03Clave del giro

    Se invierte la dirección de la fundamentación (de descendente a ascendente) y se sustituye una verdad religiosa compartida —imposible tras las guerras de religión— por un acuerdo racional secular.

Resultado: En lo medieval el poder es un dato del orden creado que se recibe de Dios; en el contractualismo es una construcción humana que se constituye por pacto y se legitima por el consentimiento de los gobernados.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: saber definir con precisión los tres conceptos-eje del tema (estado de naturaleza, pacto/contrato social, legitimidad/soberanía) y explicar la secuencia lógica que los une, porque es el armazón de cualquier respuesta sobre contractualismo.
  • Objetivo Selectividad: situar el contractualismo en su contexto histórico (Renacimiento, Reforma, guerras de religión, Revolución científica) y contrastarlo con el fundamento medieval del poder (origen divino, ley natural tomista) para mostrar la ruptura moderna.
  • Objetivo Selectividad: explicar el giro moderno en la fundamentación del poder (de arriba abajo, Dios → gobernante, a de abajo arriba, individuos libres → pacto → poder) y su vínculo con la pregunta «¿por qué debo obedecer?».
  • Se valora explicar la función del método contractualista (el estado de naturaleza como experimento mental que fundamenta la legitimidad, no como relato histórico) y su secuencia de tres momentos lógicos.

Errores frecuentes

  • Tratar el estado de naturaleza como un hecho histórico real en lugar de como una hipótesis metodológica para fundamentar racionalmente el poder.
  • Atribuir a los tres autores la misma concepción del estado de naturaleza: precisamente sus diferencias políticas nacen de que lo describen de modos opuestos.
  • Confundir la legitimidad (el derecho a mandar, derivado del consentimiento) con la mera fuerza o eficacia del poder: la pregunta del tema es por qué un mandato OBLIGA, no por qué se impone de hecho.
  • Creer que rechazar el origen divino del poder implica rechazar toda moral o todo derecho: el contractualismo sustituye el fundamento teológico por uno RACIONAL (el consentimiento), no suprime la normatividad.

Repaso activo

Explica en qué consiste el método del contractualismo (estado de naturaleza → pacto → poder legítimo) y razona por qué la descripción del estado de naturaleza condiciona la forma de poder que cada autor justifica.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

§ 02

Hobbes: estado de naturaleza y el Leviatán absolutista#

●●○EstándarLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Historia de la Filosofía · Bloque B · el-contrato-social

Del miedo al Leviatán: la lógica de Hobbes

Del miedo al Leviatán: la lógica de HobbesGrafo, Igualdad + escasez → Guerra de todos, Guerra de todos → Miedo a la muerte, Miedo a la muerte → Leyes: buscar la paz, Leyes: buscar la paz → Pacto de todos, Pacto de todos → LeviatánIgualdad +escasezGuerra detodosMiedo a lamuerteLeyes: buscarla pazPacto detodosLeviatán
Fig. 3Cada eslabón se sigue necesariamente del anterior: la antropología pesimista conduce, por vía racional, al poder absoluto.

Puntos clave

Thomas Hobbes (1588-1679), testigo de la guerra civil inglesa, ofrece en el Leviatán (1651) la primera gran teoría contractualista. Su punto de partida es un materialismo y un mecanicismo radicales: el ser humano es un cuerpo movido por sus pasiones, y todo —incluido el Estado— se explica como movimiento de cuerpos. De ahí su antropología pesimista: el hombre no es naturalmente social, sino que busca su propia conservación y su deseo de poder no cesa sino con la muerte.
El estado de naturaleza hobbesiano es una situación de igualdad y libertad absolutas que, paradójicamente, resulta catastrófica. Como todos los individuos son aproximadamente iguales en fuerza e ingenio, todos pueden aspirar a lo mismo, y ante la escasez surge la competencia, la desconfianza y el afán de gloria. El resultado es la célebre «guerra de todos contra todos» (bellum omnium contra omnes), donde rige el principio homo homini lupus, «el hombre es un lobo para el hombre». No es que todos peleen constantemente, sino que existe la disposición permanente al conflicto y, por tanto, un miedo continuo a una muerte violenta. En ese estado «no hay sociedad, y lo que es peor, hay un continuo temor y peligro de muerte violenta; y la vida del hombre es solitaria, pobre, desagradable, brutal y corta».
En el estado de naturaleza cada individuo tiene un derecho natural (ius naturale) ilimitado a todo, incluso al cuerpo del otro, lo que vuelve ese derecho inútil. Pero la razón descubre las leyes de naturaleza (lex naturalis): la primera ordena buscar la paz; la segunda, renunciar al derecho a todas las cosas si los demás también lo hacen. Estas leyes son teoremas de la prudencia que conducen al pacto.
El pacto hobbesiano es un contrato de cada uno con cada uno (no con el soberano) por el que todos renuncian a su derecho natural y lo transfieren a un tercero —el soberano— que NO es parte del pacto. Por eso el soberano conserva intacto su poder y no puede romper un contrato que no firmó: su autoridad es absoluta e indivisible. Nace así el Leviatán, ese «dios mortal» al que debemos la paz. Conviene subrayar que el pacto es de sumisión: los súbditos se obligan, el soberano no. La forma de poder resultante es el absolutismo (Fig. 1).
El único límite —muy estrecho— es que el súbdito conserva el derecho a defender su propia vida, pues fue precisamente el miedo a la muerte violenta lo que motivó el pacto; un poder que amenazase esa vida se contradiría con su razón de ser. Salvo ese resto, la obediencia debe ser total, porque la alternativa al Leviatán no es la libertad, sino el retorno a la guerra de todos contra todos. Hobbes prefiere la tiranía al caos: cualquier gobierno es mejor que ninguno.
Ejemplo resuelto

Por qué el soberano de Hobbes es absoluto

Razona por qué, en la teoría de Hobbes, el poder del soberano es absoluto e indivisible y no puede ser limitado por los súbditos.

  1. 01Estructura del pacto

    El pacto es un contrato de cada individuo con cada individuo por el que todos transfieren su derecho natural a un tercero, el soberano.

  2. 02El soberano queda fuera

    Como el soberano no es parte del contrato (no pacta con nadie), no contrae obligaciones recíprocas; conserva íntegro el derecho natural a todo que los demás han cedido.

  3. 03Indivisibilidad

    Dividir el poder soberano (separar poderes, admitir contrapesos) reintroduciría el conflicto que el pacto buscaba eliminar; por eso el poder debe ser uno e indiviso.

  4. 04Único límite

    El súbdito solo conserva el derecho a defender su vida, pues el miedo a la muerte violenta fue la causa del pacto; fuera de ahí, la obediencia es total.

Resultado: El soberano es absoluto porque no firma el pacto y por tanto no se obliga: limitarlo o dividirlo abriría de nuevo la puerta a la guerra de todos contra todos, que es justo lo que el pacto vino a evitar.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: explicar con rigor la cadena antropología pesimista → estado de naturaleza como guerra de todos contra todos → pacto de sumisión → soberano absoluto, mostrando que cada eslabón se sigue del anterior.
  • Objetivo Selectividad: comentar las expresiones clave de Hobbes (homo homini lupus, bellum omnium contra omnes, Leviatán como «dios mortal», vida «solitaria, pobre, desagradable, brutal y corta») y explicar por qué su descripción del estado de naturaleza justifica el absolutismo.
  • Objetivo Selectividad: explicar el pacto como contrato de cada uno con cada uno (no con el soberano), que transfiere el derecho a un tercero ajeno al pacto: de ahí que su poder sea absoluto e irrevocable.
  • Se valora distinguir derecho natural (ius naturale: libertad ilimitada, inútil en la guerra) y ley natural (lex naturalis: la razón que aconseja buscar la paz) y el único límite del súbdito (defender la propia vida).

Errores frecuentes

  • Decir que en Hobbes el soberano firma el pacto: precisamente no es parte de él, y por eso su poder queda intacto y absoluto.
  • Identificar la «guerra de todos contra todos» con una violencia permanente y literal, cuando Hobbes habla de una disposición o estado de inseguridad continua, no de combate ininterrumpido.
  • Leer «el hombre es un lobo para el hombre» como una tesis sobre la maldad innata: el conflicto nace de la igualdad, la escasez y la desconfianza racional en ausencia de un poder común, no de una perversidad natural.
  • Creer que Hobbes justifica cualquier tiranía por gusto: fundamenta el poder absoluto como ÚNICO remedio racional al miedo a la muerte violenta; su lógica es la seguridad, no el despotismo arbitrario.

Repaso activo

Comenta la afirmación de Hobbes según la cual la vida en el estado de naturaleza es «solitaria, pobre, desagradable, brutal y corta», y explica cómo de esa tesis se deriva la necesidad de un poder absoluto.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

§ 03

Locke: derechos naturales y gobierno liberal limitado#

●●○EstándarLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Historia de la Filosofía · Bloque B · el-contrato-social

El poder como fideicomiso: el esquema de Locke

El poder como fideicomiso: el esquema de LockeGrafo, Naturaleza: derechos → Gobierno = fideicomiso, Gobierno = fideicomiso → Derecho de resistencia, Derecho de resistencia → Naturaleza: derechosNaturaleza:derechosGobierno = fideicomisoDerecho deresistenciapactocondicionalsi traicionapoder alpueblo
Fig. 4El poder se entrega en depósito de confianza y revierte al pueblo si el gobierno traiciona su fin: proteger los derechos.

Puntos clave

John Locke (1632-1704), en los Dos tratados sobre el gobierno civil (1689, publicados tras la Revolución Gloriosa de 1688 que él justifica filosóficamente), invierte casi por completo las conclusiones de Hobbes partiendo de premisas opuestas. Su antropología es mucho más optimista y su estado de naturaleza, lejos de ser una guerra, es un estado de paz, libertad e igualdad regido por la ley natural, accesible a la razón.
La clave del sistema lockeano es que en el estado de naturaleza ya existen derechos naturales anteriores e independientes de cualquier poder político: la vida, la libertad y la propiedad (que Locke engloba a veces bajo el término property en sentido amplio). La propiedad se fundamenta en el trabajo: lo que cada uno produce mezclando su trabajo con la naturaleza le pertenece legítimamente. Estos derechos no nacen del Estado; son previos a él, y el Estado existe precisamente para protegerlos.
Entonces, ¿por qué abandonar un estado de naturaleza que es pacífico? Porque, aunque hay ley natural, faltan tres cosas: una ley escrita, establecida y conocida por todos; un juez imparcial que resuelva los conflictos; y un poder que ejecute las sentencias. En el estado de naturaleza cada uno es juez y parte de su propia causa, lo que genera inseguridad jurídica. El pacto se hace, pues, para garantizar mejor unos derechos que ya se poseen, no para crearlos.
El pacto lockeano es doble y, sobre todo, condicional. Los individuos consienten en formar una comunidad y en confiar el poder a un gobierno, pero solo en calidad de fideicomiso o «depósito de confianza» (trust): el poder se cede para un fin —proteger los derechos naturales— y mientras cumpla ese fin. Si el gobernante traiciona ese encargo y atenta contra la vida, la libertad o la propiedad de los ciudadanos, rompe el pacto y el pueblo recobra el derecho a resistir y a constituir un nuevo gobierno (derecho de resistencia o rebelión). Aquí está la raíz del liberalismo político.
De ahí derivan los rasgos del gobierno liberal limitado: el poder NO es absoluto sino limitado por los derechos individuales; se rige por el imperio de la ley; se apoya en el consentimiento de los gobernados y el principio de la mayoría; y debe estar dividido (Locke distingue el poder legislativo —supremo— del ejecutivo y del federativo), anticipando la división de poderes que Montesquieu sistematizará. La forma de poder resultante es un gobierno representativo y limitado, fundamento del Estado liberal de derecho (Fig. 1).
Ejemplo resuelto

Comentario: «el fin del gobierno es la protección de la propiedad»

A partir de la tesis de Locke de que el fin del gobierno civil es la conservación de la propiedad (vida, libertad y bienes), explica el carácter limitado del poder político.

  1. 01Derechos previos

    La vida, la libertad y la propiedad son derechos naturales que existen ya en el estado de naturaleza, antes y al margen del poder político.

  2. 02Finalidad del Estado

    Los individuos pactan y constituyen el gobierno con un único fin: proteger esos derechos de modo más seguro (con ley escrita, juez imparcial y ejecutivo).

  3. 03El fin limita los medios

    Si el poder existe para un fin determinado, queda limitado por ese fin: no puede legítimamente actuar contra la vida, la libertad o la propiedad que debe defender.

  4. 04Garantías

    De ahí el imperio de la ley, el consentimiento de los gobernados, la división de poderes y, en último término, el derecho de resistencia si el gobierno traiciona su encargo.

Resultado: Como el gobierno se instituye para proteger derechos anteriores a él, su poder es necesariamente limitado por esos mismos derechos: un poder que los violase dejaría de ser legítimo y autorizaría la resistencia del pueblo.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: contrastar punto por punto a Locke con Hobbes (estado de naturaleza pacífico frente a bélico; derechos previos frente a derecho ilimitado; pacto condicional frente a sumisión; poder limitado frente a absoluto), mostrando cómo de premisas opuestas surgen políticas opuestas.
  • Objetivo Selectividad: explicar los conceptos lockeanos nucleares —derechos naturales (vida, libertad, propiedad), propiedad fundada en el trabajo, gobierno como fideicomiso/trust, derecho de resistencia, división de poderes— como base del liberalismo político y del Estado de derecho.
  • Objetivo Selectividad: explicar la teoría de la propiedad fundada en el trabajo (el trabajo «mezclado» con la naturaleza común genera propiedad legítima) como derecho natural anterior al Estado.
  • Se valora explicar el pacto como fideicomiso o trust condicional y fundamentar en él el derecho de resistencia frente al gobierno que traiciona la confianza depositada.

Errores frecuentes

  • Confundir el estado de naturaleza de Locke con el de Hobbes: en Locke es un estado de paz y libertad con ley natural, no una guerra de todos contra todos.
  • Creer que para Locke el Estado crea los derechos: los derechos naturales son anteriores al Estado, que solo existe para protegerlos.
  • Creer que Locke defiende una democracia plena: propugna un gobierno LIMITADO, representativo y con división de poderes, más cerca del liberalismo constitucional que de la soberanía popular directa.
  • Confundir el «trust» lockeano con un contrato irrevocable: el poder se cede en depósito CONDICIONAL; si el gobierno vulnera los derechos, el pueblo recupera legítimamente su poder (derecho de resistencia).

Repaso activo

Explica por qué, según Locke, los ciudadanos tienen derecho a resistir o derrocar a un gobierno, y relaciona esa tesis con su concepción del poder como fideicomiso (trust) y con los derechos naturales.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Currículo de Bachillerato (LOMLOE) — materias y saberes básicos (Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob)

§ 04

Rousseau: voluntad general y soberanía popular#

●●●ProfundizaciónLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Historia de la Filosofía · Bloque B · el-contrato-social

Voluntad general frente a voluntad de todos

Voluntad general frente a voluntad de todosTabla con 2 columnas y 3 filas, Datos: Voluntad de todos · Voluntad general; Suma de intereses particulares · Orientada al bien común; = suma de egoísmos (agregación) · Fuente de la ley · siempre recta; Interés privado · Soberanía popularVOLUNTAD DE TODOSVOLUNTAD GENERALSuma de interesesparticularesOrientada al bien común= suma de egoísmos(agregación)Fuente de la ley · siemprerectaInterés privadoSoberanía popularObedecer la voluntad general (la ley que uno se da) =libertad.
Fig. 5La voluntad general no es la mayoría ni la suma de egoísmos, sino la voluntad orientada al bien común del cuerpo político.

Puntos clave

Jean-Jacques Rousseau (1712-1778) cierra la tríada contractualista con una versión que radicaliza el papel del pueblo. Su punto de partida antropológico es, frente a Hobbes, una bondad natural: el ser humano en estado de naturaleza es el «buen salvaje», un ser libre, autosuficiente, movido por el amor de sí (amour de soi, instinto sano de conservación) y por la compasión, pero todavía no malvado porque aún no vive en sociedad. Su pensamiento puede resumirse así: «el hombre es bueno por naturaleza; es la sociedad la que lo corrompe» (idea que recorre el Emilio y el Discurso sobre la desigualdad; el Emilio, de hecho, se abre con otra sentencia: «todo está bien al salir de las manos del Autor de las cosas; todo degenera entre las manos del hombre»).
En el Discurso sobre el origen de la desigualdad (1755) Rousseau explica que el mal histórico nace con la propiedad privada y la civilización: «el primero que, habiendo cercado un terreno, se le ocurrió decir esto es mío y encontró gentes bastante simples para creerle, fue el verdadero fundador de la sociedad civil». La división del trabajo, la propiedad y la comparación generan la desigualdad, el amor propio (amour-propre, deseo de superar a los demás), la dependencia y, finalmente, una sociedad injusta donde los ricos engañan a los pobres con un pacto fraudulento que consagra la desigualdad. Este es el estado civil corrupto que hay que corregir.
Frente a ese pacto fraudulento, El contrato social (1762) propone el pacto legítimo, que debe resolver un problema central: «encontrar una forma de asociación que defienda y proteja con toda la fuerza común la persona y los bienes de cada asociado, y por la cual, uniéndose cada uno a todos, no obedezca sino a sí mismo y permanezca tan libre como antes». La solución es que cada individuo se entregue por entero a la comunidad: al darse todos a todos, nadie se da a nadie en particular, y se gana en libertad civil lo que se pierde de libertad natural. La obediencia a la ley que uno mismo se ha dado es, dice Rousseau, la verdadera libertad.
El concepto decisivo —y el más difícil del tema— es la voluntad general (volonté générale). No es la suma de los intereses particulares (eso sería la «voluntad de todos», mera agregación de egoísmos), sino la voluntad orientada al bien común, a lo que conviene al cuerpo político como tal. La voluntad general es la fuente de la ley y es siempre recta. De ella deriva la soberanía popular: el soberano es el pueblo entero en cuanto expresa la voluntad general, y esa soberanía es inalienable (no puede cederse a representantes —Rousseau critica el sistema representativo: los ingleses solo son libres el día de las elecciones), indivisible e infalible (Fig. 1).
La forma de poder resultante es la democracia (idealmente directa) y radicalmente igualitaria, fundada en la soberanía popular. Hay que señalar el punto más polémico, que la PAU aprecia que el alumno discuta con autonomía de juicio: quien antepone su interés particular a la voluntad general «será obligado a ello por todo el cuerpo, lo que significa que se le obligará a ser libre». Esta fórmula ha sido leída como una grandiosa fundamentación de la democracia moderna pero también, por autores como Isaiah Berlin, como un germen de totalitarismo, al subordinar al individuo a una voluntad colectiva presuntamente infalible.
Ejemplo resuelto

Por qué la soberanía es inalienable e indivisible en Rousseau

Explica por qué, según Rousseau, la soberanía popular no puede cederse a representantes (es inalienable) ni dividirse (es indivisible).

  1. 01La soberanía es ejercicio de la voluntad general

    El soberano es el pueblo en cuanto expresa la voluntad general orientada al bien común; soberanía y voluntad general son inseparables.

  2. 02Inalienable

    La voluntad no puede delegarse sin dejar de ser propia: un representante expresaría a lo sumo su voluntad particular, no la general. De ahí la crítica al parlamentarismo inglés (el pueblo solo es libre el día de las elecciones).

  3. 03Indivisible

    La voluntad general es una y se refiere al todo; dividir la soberanía la convertiría en voluntades parciales que ya no expresan el bien común del cuerpo político entero.

  4. 04Consecuencia política

    Esto conduce a la democracia directa e igualitaria como forma propia de la soberanía popular, frente al gobierno representativo de Locke.

Resultado: Como la soberanía es el ejercicio de la voluntad general y la voluntad no puede delegarse ni fragmentarse sin desnaturalizarse, la soberanía popular es necesariamente inalienable e indivisible, lo que exige la participación directa del pueblo.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: explicar con precisión la distinción entre voluntad general (bien común, fuente de la ley, recta) y voluntad de todos (suma de intereses particulares), porque es el concepto más exigido y más confundido del autor.
  • Objetivo Selectividad: relacionar la antropología de la bondad natural (el «buen salvaje») y la crítica de la propiedad en el Discurso sobre la desigualdad con la solución política de El contrato social (soberanía popular, libertad como obediencia a la ley que uno se da), y valorar críticamente la fórmula «obligar a ser libre».
  • Objetivo Selectividad: explicar por qué la soberanía popular es inalienable (no se cede a representantes) e indivisible (no se reparte en poderes), y contrastarlo con la representación y la división de poderes de Locke.
  • Se valora reconstruir la génesis del mal social en el Discurso sobre el origen de la desigualdad (la propiedad privada como raíz de la desigualdad) y su remedio en El contrato social (la igualdad civil).

Errores frecuentes

  • Confundir la voluntad general con la voluntad de todos (la mayoría o la suma de intereses): la voluntad general apunta al bien común, no a la agregación de preferencias particulares.
  • Interpretar el «buen salvaje» como un ideal histórico a recuperar literalmente, o creer que Rousseau quiere volver al estado de naturaleza: lo que propone es un nuevo pacto legítimo, no un regreso a la selva.
  • Interpretar «obligar a ser libre» como una coartada totalitaria simplista: para Rousseau significa someterse a la ley que uno mismo se ha dado (la voluntad general), no la imposición de una minoría; su alcance se discute críticamente.
  • Identificar el estado de naturaleza de Rousseau con el de Hobbes: para Rousseau el hombre natural es bueno, libre y compasivo (el «buen salvaje»), y es la sociedad —con la propiedad— la que lo corrompe, lo contrario del hombre-lobo hobbesiano.

Repaso activo

Distingue la «voluntad general» de la «voluntad de todos» en Rousseau y explica por qué, según él, obedecer a la voluntad general (la ley que uno se da a sí mismo) es ser libre. Valora críticamente la fórmula «se le obligará a ser libre».

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

§ 05

Comparación de los tres contractualismos y su herencia política#

●●●ProfundizaciónLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Historia de la Filosofía · Bloque B · el-contrato-social

Cuadro comparativo: Hobbes / Locke / Rousseau

Cuadro comparativo: Hobbes / Locke / RousseauTabla con 4 columnas y 4 filas, Datos: Hobbes · Locke · Rousseau; Antropología · Egoísta · Racional · Bueno; Estado de naturaleza · Guerra · Paz / derechos · Independencia; Pacto · Sumisión · Fideicomiso · Voluntad general; Forma de poder · Absolutismo · Liberalismo · DemocraciaHOBBESLOCKEROUSSEAUANTROPOLOGÍAEgoístaRacionalBuenoESTADO DENATURALEZAGuerraPaz / derechosIndependenciaPACTOSumisiónFideicomisoVoluntad generalFORMA DE PODERAbsolutismoLiberalismoDemocraciaDe la guerra civil inglesa a la Revolución Francesa.
Fig. 6Las cuatro variables que estructuran cualquier comparación entre los tres autores: de la antropología se sigue la forma de poder.

Puntos clave

Una vez expuestos los tres autores por separado, la PAU exige saber confrontarlos sistemáticamente, porque la pregunta de contraste es uno de los formatos más habituales. El cuadro comparativo (Fig. 1) organiza las cuatro variables que estructuran cualquier comparación: la antropología de partida, el estado de naturaleza, la naturaleza del pacto y la forma de poder resultante. La tesis que conviene tener clara es que la conclusión política de cada autor es función directa de su antropología: un hombre lobo exige un Leviatán; un hombre racional con derechos exige un gobierno limitado; un hombre bueno corrompido por la sociedad exige refundar el cuerpo político sobre la voluntad general.
En cuanto a la antropología: Hobbes parte de un hombre egoísta y temeroso (pesimismo); Locke, de un hombre racional capaz de reconocer la ley natural (optimismo moderado); Rousseau, de un hombre naturalmente bueno corrompido por la sociedad. En cuanto al estado de naturaleza: para Hobbes es guerra de todos contra todos; para Locke, un estado de paz y libertad con derechos pero con inseguridad jurídica; para Rousseau, un estado feliz de independencia perdido por la propiedad. En cuanto al pacto: en Hobbes es de sumisión irrevocable a un soberano externo; en Locke, un fideicomiso condicional y revocable; en Rousseau, la entrega de todos a todos para constituir la voluntad general.
En cuanto a la forma de poder, que es lo que más se evalúa: Hobbes funda el absolutismo (poder absoluto e indivisible); Locke, el liberalismo (gobierno limitado, división de poderes, derecho de resistencia, consentimiento); Rousseau, la democracia (soberanía popular inalienable, idealmente directa e igualitaria). Estas tres salidas no son meras curiosidades históricas: son las tres grandes familias de la teoría política moderna y aún hoy estructuran el debate sobre el poder.
La herencia política es enorme y permite cumplir la competencia de analizar problemas actuales (CE7). Locke es el padre del liberalismo político y de la idea de derechos individuales inviolables, que inspira la Declaración de Independencia de los Estados Unidos (1776) y todo el constitucionalismo liberal; su división de poderes anuncia a Montesquieu. Rousseau inspira el ideal democrático y la soberanía popular de la Revolución Francesa (1789) y de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano; su lema implícito conecta con «libertad, igualdad, fraternidad». Hobbes, aunque defiende el absolutismo, es paradójicamente moderno por fundar el poder en el individuo y el cálculo racional, no en la tradición o en Dios.
Conviene cerrar con una valoración crítica honesta, que es justo lo que la PAU premia como «autonomía de juicio»: el contractualismo sigue vivo en la filosofía política contemporánea (el «contrato hipotético» de la Teoría de la justicia de John Rawls es un heredero directo), pero también ha recibido objeciones —el carácter ficticio del estado de naturaleza, la dificultad de fundamentar la obligación política en un consentimiento que nadie firmó realmente, y, en Rousseau, el riesgo de que la «voluntad general infalible» ahogue al individuo. Comparar a los tres autores no es elegir un ganador, sino comprender que cada uno responde a un problema real: el orden y la seguridad (Hobbes), la libertad individual (Locke) y la igualdad y la participación (Rousseau).
Ejemplo resuelto

Pregunta de contraste: el mismo pacto, tres poderes distintos

Si los tres autores parten del mismo esquema (estado de naturaleza → pacto → poder), ¿por qué llegan a formas de poder tan distintas (absolutismo, liberalismo, democracia)? Razona la respuesta.

  1. 01El punto de partida decide

    La forma de poder es función de cómo se describe el estado de naturaleza, que a su vez depende de la antropología de cada autor.

  2. 02Hobbes

    Antropología egoísta → estado de naturaleza como guerra → para garantizar la paz hace falta un poder absoluto: el absolutismo.

  3. 03Locke

    Antropología racional + derechos previos → estado de naturaleza pacífico pero inseguro → basta un poder limitado que proteja esos derechos: el liberalismo.

  4. 04Rousseau

    Antropología de bondad natural corrompida por la propiedad → hay que refundar la sociedad sobre la voluntad general → soberanía del pueblo: la democracia.

Resultado: El esquema es común, pero como la conclusión política se sigue del retrato del ser humano y de su estado de naturaleza, antropologías distintas (egoísta, racional, buena) generan justificaciones de poder distintas (absolutismo, liberalismo, democracia).

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: dominar el cuadro comparativo Hobbes/Locke/Rousseau en las cuatro variables (antropología, estado de naturaleza, pacto, forma de poder) y saber exponerlo de forma articulada, mostrando que la política de cada uno se sigue de su antropología.
  • Objetivo Selectividad: relacionar cada contractualismo con su herencia política concreta (Locke → liberalismo y constitucionalismo; Rousseau → democracia y Revolución Francesa) y emitir una valoración crítica razonada sobre la vigencia y los límites del contractualismo (autonomía de juicio, CE7).
  • Objetivo Selectividad: mostrar la relación CAUSAL entre la antropología de cada autor y su forma de poder (hombre-lobo → absolutismo; hombre racional con derechos → liberalismo; hombre bueno corrompido → democracia igualitaria).
  • Se valora aplicar el contractualismo a debates políticos actuales (fundamento del Estado, límites del poder, soberanía, derechos) y emitir una valoración crítica razonada (autonomía de juicio, CE7).

Errores frecuentes

  • Mezclar las posiciones (atribuir el «buen salvaje» a Locke, la división de poderes a Rousseau o los derechos naturales a Hobbes): es el error más penalizado en las preguntas de contraste.
  • Limitarse a yuxtaponer los tres autores sin establecer la relación causal entre su antropología y su forma de poder, ni ofrecer la valoración crítica que el criterio de la PAU exige.
  • Tratar los tres contractualismos como incompatibles sin ver su complementariedad histórica: Locke funda el liberalismo y Rousseau la democracia, dos herencias que la política moderna combina.
  • Creer que el contractualismo describe hechos históricos comprobables: es un modelo de JUSTIFICACIÓN racional del poder; su fuerza está en el argumento, no en su veracidad histórica.

Repaso activo

Elabora un cuadro comparativo de Hobbes, Locke y Rousseau atendiendo a la antropología, el estado de naturaleza, el pacto y la forma de poder, y redacta una conclusión razonada sobre cuál de las tres respuestas te parece más adecuada para fundamentar el poder político hoy, justificando tu elección.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 534/2024 — Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

Contenido

Sección -- / 05

    • 01Del fundamento medieval del poder al contractualismo moderno○
    • 02Hobbes: estado de naturaleza y el Leviatán absolutista◐
    • 03Locke: derechos naturales y gobierno liberal limitado◐
    • 04Rousseau: voluntad general y soberanía popular●
    • 05Comparación de los tres contractualismos y su herencia política●

0/5 Leídos

De los apuntes a la práctica

El contrato social

Refuerza este tema con preguntas de la base de preguntas.

~29
min
3
Competencias
Practicar

Referencias y fuentes

Fuentes

Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE)

  • Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II)
  • Real Decreto 534/2024 — Prueba de Acceso a la Universidad (PAU)

Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob

  • Currículo de Bachillerato (LOMLOE) — materias y saberes básicos

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