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Apuntes/Lengua Castellana y Literatura II/Los elementos lingüísticos del discurso
Apuntes · Lengua Castellana y Literatura IIES · Selectividad

Los elementos lingüísticos del discurso

Este tema reúne los mecanismos que convierten una sucesión de oraciones en un texto: la adecuación (selección del registro), la cohesión (referencia, elipsis, sustitución, recurrencia y marcadores del discurso), la correlación de tiempos y modos verbales y la corrección normativa. Pertenece a los bloques B (Comunicación) y D (Reflexión sobre la lengua) del currículo de Lengua Castellana y Literatura II y es contenido evaluable en la Selectividad/PAU: se mide tanto al analizar un texto ajeno como, sobre todo, al redactar el comentario y la composición propios, que deben ser «coherentes, cohesionados, adecuados y correctos».

5 secciones·~26 min de lectura·2 competencias·Nivel Básico 1 · Estándar 3 · Profundización 1·Revisado · 07/2026

T·0555 / 10
Perfil de examen
CE5 · Producir textos escritos y multimodales coherentes, cohesionados, adecuados y correctos, atendiendo a las convenciones de los géneros discursivos, para responder de forma informada y argumentada a las demandas comunicativas.CE6 · Seleccionar y contrastar información de diferentes fuentes evaluando su fiabilidad y pertinencia, y reelaborarla y comunicarla de manera creativa, adoptando un punto de vista crítico y respetuoso con la propiedad intelectual.
Operadores:analizaexplicajustificaidentificaclasificacomentarelacionarazonacorrige

nivel básico

Como materia común de la fase de acceso, se exige reconocer y emplear correctamente registro, cohesión, correlación verbal y corrección: el dominio se demuestra al redactar, no solo al etiquetar mecanismos.

nivel avanzado

Quien curse el Bachillerato de modalidad de Humanidades y Ciencias Sociales puede profundizar en el análisis metalingüístico fino (tipología de marcadores según Martín Zorraquino-Portolés, isotopías, valores del subjuntivo), pero la PAU evalúa el uso correcto, no la erudición terminológica.

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Contenido · 5 secciones▾
  1. Los elementos lingüísticos del discurso
    • 01La adecuación y la selección del registro○
    • 02Los mecanismos de cohesión textual◐
    • 03Conectores y marcadores del discurso◐
    • 04La cohesión verbal: correlación de tiempos y modos●
    • 05Corrección ortográfica, gramatical y propiedad léxica◐
§ 01

La adecuación y la selección del registro#

●○○BásicoLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Lengua Castellana y Literatura II · Bloques B y D — La adecuación: selección del registro según la situación, el ámbito y la intención comunicativa

Puntos clave

La adecuación es la propiedad textual que mide el ajuste del texto a su situación comunicativa: a quién se dirige (receptor), con qué intención, en qué ámbito (académico, profesional, social, privado) y por qué canal (oral, escrito, digital). Un texto puede ser internamente coherente y estar bien cohesionado y, sin embargo, resultar inadecuado si elige un registro que no corresponde a su contexto; por eso la adecuación es la primera propiedad que se evalúa al juzgar la calidad de un escrito.
El registro es la variedad diafásica de la lengua, es decir, la modulación que el hablante hace según la situación. Se describe a partir de varios parámetros graduables: el grado de formalidad (formal frente a informal o coloquial), el campo o tema (lengua general frente a lenguajes de especialidad o tecnolectos), el tenor o relación entre los interlocutores (simétrica o jerárquica) y el modo o canal (oral frente a escrito). No existen dos registros estancos, sino un continuo entre los polos formal e informal.
El registro formal, propio del ámbito académico y profesional y exigido en la prueba de Selectividad, se reconoce por rasgos lingüísticos precisos: léxico preciso y abstracto, oraciones bien trabadas y subordinación elaborada, ausencia de muletillas y vulgarismos, tratamiento de cortesía y distancia respecto al receptor, y predominio de la tercera persona o de fórmulas impersonales. El registro coloquial, en cambio, se caracteriza por la espontaneidad, la economía, las frases inacabadas, el léxico apreciativo y expresivo, las interjecciones y las marcas de proximidad afectiva con el interlocutor.
Adecuar un texto no consiste en escribir siempre del modo más solemne posible: la sobrecorrección o el rebuscamiento son tan inadecuados como el descuido coloquial. La elección correcta del registro depende del género discursivo y de la intención: una instancia exige fórmulas administrativas fijas, un comentario crítico exige objetividad argumentada, y una columna de opinión admite cierta subjetividad y un tono más personal. El esquema de la Fig. 1 resume cómo los parámetros de la situación condicionan la selección del registro.

La adecuación: parámetros de la situación que condicionan el registro

La adecuación y la selección del registroGrafo, Receptor → Adecuación, Intención → Adecuación, Ámbito → Adecuación, Canal → Adecuación, + Formal: académico / profesional → + Coloquial: privado / espontáneoAdecuaciónReceptorIntenciónÁmbitoCanal+ Formal:académico / …+ Coloquial:privado / es…continuo deformalidad
En la Selectividad la adecuación se juega sobre todo en la propia redacción: la composición debe mantener un registro formal estable, sin saltos bruscos de tono (no mezclar tecnicismos con expresiones coloquiales), sin segunda persona dirigida al corrector y sin marcas de oralidad. Identificar el registro de un texto ajeno y justificarlo con rasgos concretos es, además, una pregunta de análisis frecuente.
Ejemplo resuelto

Identificar y justificar el registro

Indica el registro del siguiente enunciado y justifícalo con dos rasgos lingüísticos: «Oye, tío, es que al final no fui porque me daba una pereza horrible, ¿sabes?».

  1. 01Reconocer la situación

    El enunciado es oral, espontáneo y se dirige a un interlocutor con relación simétrica y cercana (tenor de proximidad), propio del ámbito privado.

  2. 02Localizar rasgos coloquiales

    Aparecen un vocativo apelativo afectivo («tío»), un conector enfático de oralidad («es que»), léxico valorativo e hiperbólico («una pereza horrible») y una muletilla fática de control del contacto («¿sabes?»).

  3. 03Clasificar

    Esos rasgos sitúan el enunciado en el polo informal/coloquial del continuo de formalidad; la persona gramatical (1.ª y apelación directa) confirma la proximidad.

Resultado: Es un registro coloquial: lo prueban el vocativo afectivo «tío», la fórmula enfática «es que», el léxico hiperbólico «pereza horrible» y la muletilla fática «¿sabes?». Una versión formal equivalente sería: «Finalmente no asistí porque no me encontraba con ánimo».

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: justificar el registro de un texto señalando rasgos lingüísticos concretos (léxico, persona gramatical, sintaxis, tratamiento) y no limitarse a etiquetarlo como «formal» o «coloquial».
  • Objetivo Selectividad: mantener en la propia composición un registro formal coherente y estable, sin saltos de tono, sin coloquialismos y sin apelaciones directas al corrector.
  • Objetivo Selectividad: clasificar los rasgos de un fragmento (persona gramatical, tratamiento, tipo de léxico, longitud y complejidad de las oraciones, modalidad) como propios del registro formal o del coloquial.
  • Objetivo Selectividad: relacionar la adecuación con la variación diafásica y con la situación comunicativa (emisor, receptor, canal, intención, ámbito), y no solo con « escribir bien ».

Errores frecuentes

  • Confundir la adecuación con la corrección ortográfica: un texto sin faltas puede ser inadecuado si elige un registro impropio de la situación.
  • Caer en la sobrecorrección (rebuscamiento, cultismos forzados, oraciones interminables) creyendo que «más solemne» equivale a «más adecuado».
  • Creer que el registro coloquial es « incorrecto »: es perfectamente adecuado en su situación (la confianza); lo inadecuado es usarlo en un contexto formal, no el registro en sí.
  • Mantener un registro inestable en la propia redacción, alternando fórmulas cultas con coloquialismos o apelaciones al lector (« como ya sabéis »), lo que rompe la adecuación exigida en la prueba.

Repaso activo

Lee un fragmento de un mensaje de chat entre amigos y reescríbelo como una breve nota de excusa dirigida por correo electrónico a tu profesor. Justifica en tres líneas qué tres rasgos de registro has cambiado (persona, léxico y tratamiento) y por qué la nueva situación los exige.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

§ 02

Los mecanismos de cohesión textual#

●●○EstándarLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Lengua Castellana y Literatura II · Bloques B y D — La cohesión textual: mecanismos de referencia (anáfora, catáfora, deíxis), elipsis, sustitución y recurrencia léxica

Mapa de los mecanismos de cohesión textual

Los mecanismos de cohesión textualDiagrama de árbol, 10 caminos, Datos: Referencia → Anáfora; Referencia → Catáfora; Referencia → Deíxis; Elipsis → De sujeto; Elipsis → Verbal / nominal; Sustitución → Léxica; Sustitución → Gramatical (proformas); Recurrencia → Léxica; Recurrencia → Derivativa; Recurrencia → Semántica (isotopía)ReferenciaElipsisSustituciónRecurrenciaCohesiónAnáforaCatáforaDeíxisDe sujetoVerbal / nominalLéxicaGramatical (proformas)LéxicaDerivativaSemántica (isotopía)

Puntos clave

La cohesión es la propiedad textual que conecta las partes del texto en su superficie, mediante recursos gramaticales y léxicos que entrelazan las oraciones unas con otras. Si la coherencia es la conexión del sentido (el plano del contenido), la cohesión es su manifestación visible en la cadena lingüística: las marcas concretas que permiten al lector seguir el hilo sin perderse. Un texto cohesionado evita las repeticiones torpes y los saltos sin enlace.
El primer gran mecanismo es la referencia, que vincula una palabra con otro elemento del que toma su significado. Cuando una palabra (un pronombre, un posesivo, un adverbio) remite a un antecedente ya mencionado, hay anáfora («Llegó María y ella saludó»: «ella» retoma a «María»); cuando remite a un consecuente que aún no ha aparecido, hay catáfora («Solo te pido esto: que estudies»: «esto» anticipa la oración posterior). La deíxis, en cambio, señala elementos de la propia situación de enunciación —el yo, el aquí y el ahora— mediante deícticos personales (yo, tú), espaciales (este, aquí) o temporales (ahora, ayer).
El segundo mecanismo es la elipsis: la omisión de un elemento recuperable por el contexto, que evita la repetición sin perder información. Es muy frecuente la elipsis del sujeto, que el español permite por su morfología verbal («Estudió toda la tarde y [él] aprobó»), pero también la elipsis verbal o nominal («Yo pedí café y ella [pidió] té»). La elipsis es un poderoso mecanismo de economía y, a la vez, de cohesión, porque obliga al lector a reponer el hueco a partir de lo ya dicho.
El tercer mecanismo es la sustitución, que reemplaza una unidad por otra de significado equivalente o por una proforma. La sustitución léxica usa sinónimos, hiperónimos o palabras de significado muy general («El perro… el animal… el chucho…»); la sustitución gramatical recurre a proformas como «hacer» («Corrió y su hermano lo hizo también») o el pronombre neutro «lo». El cuarto mecanismo es la recurrencia o reiteración: la repetición de un mismo elemento (recurrencia léxica), de palabras de la misma familia (recurrencia derivativa: «investigar / investigación / investigador») o de palabras pertenecientes a un mismo campo semántico, lo que crea una isotopía o hilo de sentido a lo largo del texto.
Junto a estos mecanismos opera la cohesión semántica por campos asociativos e isotopías: cuando un texto repite términos del mismo dominio (mar, ola, arena, marea), tejen una red que mantiene la unidad temática. La Fig. 1 sistematiza los mecanismos de cohesión con un ejemplo de cada uno. Dominar esta clasificación es imprescindible porque la pregunta de comentario suele pedir «analiza los mecanismos de cohesión del texto».
Ejemplo resuelto

Análisis de mecanismos de cohesión en un microtexto

Analiza los mecanismos de cohesión del siguiente texto: «Cervantes publicó el Quijote en 1605. La obra triunfó enseguida; pronto se tradujo a varias lenguas. Hoy esta novela sigue leyéndose en todo el mundo».

  1. 01Recurrencia y sustitución léxica

    «el Quijote» se retoma mediante sustitutos léxicos cohesivos: «La obra» (hiperónimo) y «esta novela» (hiperónimo + demostrativo), que evitan repetir el título.

  2. 02Referencia anafórica

    El demostrativo «esta» en «esta novela» es una anáfora: remite al antecedente «el Quijote / La obra» ya mencionado.

  3. 03Elipsis

    En «pronto se tradujo» se elide el sujeto, recuperable como «la obra»; la pasiva refleja «se tradujo / se sigue leyendo» mantiene además la cohesión temática centrada en la obra.

  4. 04Deíxis y campo semántico

    El adverbio «Hoy» es un deíctico temporal anclado en el presente de la enunciación; los términos «publicó, obra, novela, tradujo, leyéndose» forman una isotopía del ámbito literario.

Resultado: El texto se cohesiona por sustitución léxica con hiperónimos («La obra», «esta novela»), referencia anafórica del demostrativo «esta», elipsis del sujeto, un deíctico temporal («Hoy») y una isotopía léxica del campo de la literatura.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: localizar en un texto dado ejemplos de cada mecanismo de cohesión (referencia anafórica/catafórica, deíxis, elipsis, sustitución y recurrencia) y nombrar correctamente el antecedente o el elemento omitido.
  • Objetivo Selectividad: explicar la función cohesiva del mecanismo, es decir, qué evita (la repetición) y qué conexión establece entre las oraciones, sin limitarse a subrayar la palabra.
  • Objetivo Selectividad: distinguir la referencia por correferencia gramatical (pronombres, deixis, anáfora/catáfora) de la cohesión léxica (repetición, sinonimia, hiperonimia, campos asociativos) al analizar un texto.
  • Objetivo Selectividad: reconocer los conectores y marcadores como uno de los mecanismos de cohesión y valorar su papel en la progresión temática (tema/rema) del texto.

Errores frecuentes

  • Confundir anáfora (mira hacia atrás, al antecedente) con catáfora (mira hacia delante, al consecuente).
  • Llamar deíxis a toda referencia: la deíxis señala el yo-aquí-ahora de la situación, mientras que la anáfora/catáfora remiten a elementos del propio texto.
  • Confundir la elipsis (omisión de un elemento recuperable por el contexto) con un simple error u olvido: la elipsis es un recurso cohesivo que evita la repetición sin perder información.
  • Limitar la cohesión a « poner conectores »: la referencia, la elipsis, la sustitución y la recurrencia léxica cohesionan tanto o más que los marcadores.

Repaso activo

En el siguiente texto, subraya y clasifica al menos cinco mecanismos de cohesión distintos, indicando en cada caso el elemento conectado: «El museo abrió en 1990. Lo dirige hoy una historiadora. Esta institución conserva miles de piezas, aunque solo expone unas pocas; las demás permanecen en sus almacenes. Allí, los técnicos las restauran con paciencia».

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

§ 03

Conectores y marcadores del discurso#

●●○EstándarLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Lengua Castellana y Literatura II · Bloques B y D — Los conectores y marcadores del discurso: tipos (aditivos, contraargumentativos, consecutivos, ordenadores, reformuladores) y función textual

Mapa de conectores argumentativos por valor lógico

Conectores por valor lógicoTabla con 2 columnas y 5 filas, Datos: Relación lógica · Conectores representativos; Adición · y / e, además, asimismo, incluso; Oposición · pero, sin embargo, no obstante, en cambio; Causa · porque, ya que, puesto que, debido a; Consecuencia · por tanto, así pues, por consiguiente, de modo que; Concesión / condición · aunque, a pesar de, si, a menos queRELACIÓN LÓGICACONECTORESREPRESENTATIVOSADICIÓNy /e, además, asimismo,inclusoOPOSICIÓNpero, sin embargo, noobstante, en cambioCAUSAporque, ya que, puesto que,debido aCONSECUENCIApor tanto, así pues, porconsiguiente, de modo queCONCESIÓN /CONDICIÓNaunque, a pesar de, si, amenos queEl conector debe reflejar la relación lógica real; van entrecomas y no se acumulan.

Puntos clave

Los marcadores del discurso son unidades lingüísticas invariables —adverbios, locuciones adverbiales o conjuntivas, partículas— que no desempeñan una función sintáctica dentro de la oración, sino que guían la interpretación del texto: orientan al lector sobre cómo debe relacionar un enunciado con los anteriores. No aportan apenas significado conceptual, sino instrucciones de procesamiento; por eso son tan decisivos en la cohesión y en la argumentación. La gramática académica los distingue de los conectores en sentido estricto, que son solo una de sus clases.
Siguiendo la clasificación de Martín Zorraquino y Portolés recogida en la gramática académica, se distinguen cinco grandes grupos. Los estructuradores de la información organizan el texto sin orientar la argumentación: comentadores (pues bien, así las cosas), ordenadores (en primer lugar, por una parte… por otra, por último) y digresores (por cierto). Los conectores propiamente dichos vinculan semánticamente dos miembros y son los más relevantes para argumentar: aditivos (además, asimismo, incluso), consecutivos (por tanto, en consecuencia, por consiguiente, así pues) y contraargumentativos (sin embargo, no obstante, ahora bien, con todo).
El tercer grupo son los reformuladores, que presentan un miembro como una nueva formulación de lo anterior: explicativos (es decir, o sea, en otras palabras), rectificativos (mejor dicho, más bien), de distanciamiento (en cualquier caso, de todos modos) y recapitulativos (en suma, en conclusión, en definitiva). El cuarto grupo son los operadores argumentativos, que afectan a un solo miembro: de refuerzo (en realidad, de hecho) y de concreción (por ejemplo, en particular). El quinto grupo son los marcadores conversacionales, propios del diálogo (claro, bueno, hombre, oye), que en un texto escrito formal apenas tienen cabida.
Para la argumentación —tarea central de la composición de Selectividad— conviene dominar el mapa de los conectores lógicos por la relación que expresan: adición (y, además, asimismo), oposición o contraste (pero, sin embargo, no obstante, en cambio), causa (porque, ya que, puesto que, debido a), consecuencia (por tanto, así pues, de modo que) y condición o concesión (si, a menos que; aunque, a pesar de que). La Fig. 1 organiza estos conectores por su valor lógico. Elegir el conector adecuado equivale a hacer explícita la estructura del razonamiento.
El uso de marcadores exige cuidado: deben ir, por lo general, entre comas (o tras punto y coma) y no deben acumularse ni repetirse mecánicamente. Un error frecuente es emplear un conector que no corresponde a la relación real entre las ideas —por ejemplo, usar «por tanto» donde no hay consecuencia, o «sin embargo» donde no hay oposición—, lo que desorienta al lector. El marcador no añade contenido por sí mismo: solo es valioso si refleja con exactitud la conexión lógica que el texto establece.
Ejemplo resuelto

Insertar y clasificar conectores en un razonamiento

Une las ideas siguientes con conectores adecuados y di de qué tipo es cada uno: (1) la energía solar es limpia; (2) su instalación inicial es cara; (3) a largo plazo resulta rentable; (4) cierre con una recapitulación.

  1. 01Idea 1 → idea 2: contraste

    Entre la ventaja (limpia) y el inconveniente (cara) hay oposición: se enlaza con un conector contraargumentativo, «sin embargo».

  2. 02Idea 2 → idea 3: matiz de oposición/distanciamiento

    Frente al coste inicial se introduce la rentabilidad futura con «ahora bien» o «no obstante» (contraargumentativos), o con un reformulador de distanciamiento «en cualquier caso».

  3. 03Cierre: recapitulación

    La síntesis final exige un reformulador recapitulativo: «en definitiva» o «en suma».

Resultado: «La energía solar es limpia; sin embargo, su instalación inicial es cara. Ahora bien, a largo plazo resulta rentable. En definitiva, sus ventajas compensan el coste.» Tipos: «sin embargo» y «ahora bien» son conectores contraargumentativos; «En definitiva» es un reformulador recapitulativo.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: identificar el tipo y la función de los marcadores presentes en un texto (aditivo, contraargumentativo, consecutivo, ordenador, reformulador) y explicar qué relación establecen entre los enunciados.
  • Objetivo Selectividad: emplear en la propia composición conectores variados y precisos que hagan explícita la estructura argumentativa, evitando la repetición del mismo conector y los usos lógicamente incorrectos.
  • Objetivo Selectividad: asignar cada marcador a su grupo funcional (estructuradores de la información, conectores, reformuladores, operadores argumentativos, marcadores conversacionales) según la clasificación de la gramática académica.
  • Objetivo Selectividad: seleccionar el conector preciso para cada relación lógica (adición, oposición, causa, consecuencia, condición, finalidad, orden) en la propia argumentación.

Errores frecuentes

  • Usar un conector que no corresponde a la relación lógica real (poner «por tanto» sin que haya consecuencia, o «sin embargo» sin oposición).
  • Tratar todos los marcadores como sinónimos intercambiables y abusar de unos pocos («entonces», «pero») repitiéndolos a lo largo de todo el texto.
  • Confundir un marcador del discurso con una conjunción: los marcadores son unidades invariables que no ejercen función sintáctica dentro de la oración, sino que enlazan enunciados o párrafos.
  • Puntuar mal los marcadores: la mayoría van entre comas o tras punto y coma; olvidar esa puntuación (« sin embargo no vino ») es un error frecuente.

Repaso activo

Completa con el conector más adecuado y nombra su tipo en cada caso: «El acusado negó los hechos; ___ las pruebas eran concluyentes. ___, el juez dictó sentencia condenatoria. ___, no quedaba margen para la duda». (Pista: necesitas un contraargumentativo, un consecutivo y un reformulador recapitulativo.)

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Currículo de Bachillerato (LOMLOE) — materias y saberes básicos (Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob)

§ 04

La cohesión verbal: correlación de tiempos y modos#

●●●ProfundizaciónLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Lengua Castellana y Literatura II · Bloques B y D — La cohesión verbal: la correlación y la coherencia de los tiempos y modos verbales en el texto

La correlación verbal sobre la línea temporal del relato en pasado

Correlación verbal en el relato en pasadoRecta numérica, Pluscuamperfecto: «había partido» (anterioridad), Perfecto simple: «sonó» (acción narrada), Condicional: «diría» (futuro del pasado), Imperfecto: marco durativo / descripciónImperfecto:marco durativo …Pluscuamperfecto:«había partido» (…Perfecto simple:«sonó» (acción na…Condicional:«diría» (futuro d…

Puntos clave

La cohesión verbal es el mecanismo que mantiene la coherencia temporal y modal de las formas verbales a lo largo del texto. Para que un texto se sostenga, sus verbos no pueden saltar arbitrariamente de un tiempo a otro ni de un modo a otro: existe una correlación, es decir, un sistema de correspondencias por el cual la elección de un tiempo o un modo condiciona los siguientes. Esta cohesión es sobre todo visible en la narración (que avanza en pasado) y en la subordinación (donde el verbo subordinado depende del principal).
El sistema verbal español se organiza, según Andrés Bello y la gramática académica, en dos esferas o planos temporales, articulados por una correlación de tiempos. La esfera del presente —que Harald Weinrich (1964) llamó «mundo comentado»— gira en torno al presente de indicativo y enlaza con el pretérito perfecto compuesto («he cantado») y el futuro («cantaré»); es la esfera del discurso, del comentario y de lo actual. La esfera del pasado —«mundo narrado» en Weinrich— gira en torno al pretérito perfecto simple («canté») e imperfecto («cantaba») y enlaza con el pluscuamperfecto («había cantado») y el condicional («cantaría»), que funciona como «futuro del pasado». A Bello y a la gramática académica se debe la nomenclatura de los tiempos y la organización por esferas con su correlación; la dicotomía mundo comentado/mundo narrado es la aportación de Weinrich. Mantener el relato dentro de una misma esfera es la clave de la cohesión narrativa.
Dentro del relato en pasado, los tiempos reparten funciones: el pretérito imperfecto describe, presenta el marco, lo durativo y lo habitual («Llovía y la calle estaba vacía»); el pretérito perfecto simple narra las acciones puntuales que hacen avanzar la historia («De pronto sonó un disparo»); el pluscuamperfecto expresa anterioridad respecto a otro pasado («Cuando llegó, el tren ya había partido»). El contraste entre imperfecto (fondo) y perfecto simple (primer plano) estructura la narración. La Fig. 1 representa estas relaciones sobre la línea temporal.
La correlación es especialmente estricta en la subordinación, sobre todo en el discurso indirecto y con verbos que exigen subjuntivo. Si el verbo principal está en presente, la subordinada en subjuntivo va en presente de subjuntivo («Quiero que vengas»); si el principal está en pasado, la subordinada exige imperfecto de subjuntivo («Quería que vinieras»). Del mismo modo, al pasar a estilo indirecto un enunciado, los tiempos retroceden: «Dijo: "Llegaré mañana"» → «Dijo que llegaría al día siguiente» (futuro → condicional). Romper esta concordancia (consecutio temporum) produce una de las incoherencias más penalizadas.
El modo, por su parte, depende del valor del enunciado: el indicativo presenta los hechos como reales o asertados; el subjuntivo, como no asertados —deseados, posibles, dudosos, valorados o subordinados a una voluntad—; el imperativo expresa órdenes. Cambiar de modo sin motivo, o emplear el indicativo donde la subordinada exige subjuntivo («No creo que es difícil» en lugar de «que sea difícil»), quiebra la cohesión modal. Mantener una elección verbal consciente y constante es, por tanto, una marca de competencia discursiva exigible en la PAU.
Ejemplo resuelto

Corregir la correlación temporal en estilo indirecto

Pasa a estilo indirecto introducido por un verbo en pasado y justifica los cambios de tiempo y persona: «María afirma: "Hoy he terminado el trabajo y mañana lo entregaré"».

  1. 01Verbo introductor en pasado

    Se sustituye «afirma» (presente) por «afirmó» (pretérito perfecto simple); al pasar a la esfera del pasado, los tiempos de lo citado retroceden.

  2. 02Retroceso de los tiempos citados

    El pretérito perfecto compuesto «he terminado» → pluscuamperfecto «había terminado»; el futuro «entregaré» → condicional «entregaría» (futuro del pasado).

  3. 03Ajuste de deícticos

    Los deícticos temporales se reorientan: «Hoy» → «aquel día» (o «ese día»), «mañana» → «al día siguiente»; la 1.ª persona «he/entregaré» pasa a 3.ª: «había terminado / entregaría».

Resultado: «María afirmó que aquel día había terminado el trabajo y que al día siguiente lo entregaría.» Cambios: «afirma»→«afirmó»; «he terminado»→«había terminado»; «entregaré»→«entregaría»; «Hoy»→«aquel día»; «mañana»→«al día siguiente».

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: explicar la correlación de tiempos en un fragmento (por qué se alterna imperfecto y perfecto simple en la narración, o cómo cambia el verbo subordinado según el tiempo del principal).
  • Objetivo Selectividad: mantener en la propia redacción una correlación temporal y modal coherente, sin saltos injustificados entre la esfera del presente y la del pasado ni errores de consecutio temporum en las subordinadas.
  • Objetivo Selectividad: reconocer y explicar el reparto de funciones de los tiempos del pasado en la narración (imperfecto para el marco durativo y descriptivo; perfecto simple para la acción puntual que hace avanzar el relato).
  • Objetivo Selectividad: justificar el uso del indicativo o del subjuntivo según el valor del enunciado (hecho asertado frente a hecho no asertado, deseado, dudoso o virtual).

Errores frecuentes

  • Romper la consecutio temporum: usar «Quería que vengas» en lugar de «Quería que vinieras» cuando el verbo principal está en pasado.
  • Mezclar sin motivo la esfera del presente y la del pasado dentro de un mismo relato, alternando «llegó» y «llega» para los mismos hechos.
  • Emplear el condicional en lugar del imperfecto de subjuntivo en las condicionales (« si tendría… », « si habría… ») en vez de « si tuviera… », « si hubiera… », error de norma muy penalizado.
  • Confundir la esfera temporal del presente (canto, he cantado, cantaré) con la del pasado (cantaba, canté, había cantado, cantaría) y saltar de una a otra sin motivo dentro de un mismo relato.

Repaso activo

Reescribe en pasado (esfera del «mundo narrado») este fragmento en presente, mantediendo la correlación de tiempos: «Camino por la calle. Hace frío y no hay nadie. De repente, alguien me llama y me doy la vuelta». Después, pásalo a estilo indirecto introducido por «Contó que…».

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

§ 05

Corrección ortográfica, gramatical y propiedad léxica#

●●○EstándarLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Lengua Castellana y Literatura II · Bloques B y D — La corrección lingüística: normas ortográficas, gramaticales y de puntuación; la propiedad léxica

Los tres planos de la corrección lingüística

Los tres planos de la corrección lingüísticaTabla con 3 columnas y 3 filas, Datos: Plano · Contenido · Error → corrección; Ortográfica · Acentuación, tilde diacrítica, grafías, puntuación · «sólo» → «solo»; Gramatical · Concordancia, régimen, que/dequeísmo, haber impers. · «habían muchos» → «había muchos»; Prop. léxica · Palabra exacta; sin impropiedades ni pleonasmos · «infringir» → «infligir» un castigoPLANOCONTENIDOERROR → CORRECCIÓNORTOGRÁFICAAcentuación, tildediacrítica, grafías,puntuación«sólo» → «solo»GRAMATICALConcordancia, régimen, que/dequeísmo, haber impers.«habían muchos» → «habíamuchos»PROP. LÉXICAPalabra exacta; sinimpropiedades ni pleonasmos«infringir» → «infligir» uncastigoNorma RAE-ASALE (Ortografía + Nueva gramática + DLE);criterio de calificación en la PAU.

Puntos clave

La corrección es la propiedad por la cual el texto se ajusta a la norma de la lengua establecida por las academias (RAE y ASALE) en sus obras de referencia: la «Ortografía de la lengua española», la «Nueva gramática de la lengua española» y el «Diccionario de la lengua española». En la Selectividad la corrección no es un adorno, sino un criterio explícito de calificación: la mayoría de las comisiones organizadoras de la PAU descuentan puntuación por faltas de ortografía, errores gramaticales y de puntuación, según el baremo publicado por cada universidad.
La corrección ortográfica abarca tres frentes. La ortografía de las letras y la acentuación incluye el dominio de las reglas de la tilde (palabras agudas, llanas, esdrújulas y sobreesdrújulas), la tilde diacrítica (que distingue pares como «tú/tu», «él/el», «sí/si», «más/mas», «aún/aun») y la escritura de grafías problemáticas (b/v, g/j, h, ll/y). La norma vigente, recordemos, ya no acentúa el adverbio «solo» ni los demostrativos, y «o» entre cifras no lleva tilde. La puntuación —comas, punto y coma, dos puntos, punto— es ortografía y estructura a la vez: una coma mal puesta cambia el sentido y rompe la cohesión.
La corrección gramatical exige respetar la concordancia (de género y número entre sustantivo y adjetivo, de número y persona entre sujeto y verbo) y el régimen preposicional (cada verbo o sustantivo selecciona su preposición: «confiar en», «consistir en», «insistir en»). Entre los errores gramaticales más penalizados están el queísmo (suprimir una preposición necesaria: «me alegro que…» por «me alegro de que…»), el dequeísmo (añadir un «de» indebido: «pienso de que…» por «pienso que…»), los anacolutos (rupturas de construcción) y la concordancia incorrecta del verbo «haber» impersonal («habían muchas personas» por «había muchas personas»).
La propiedad léxica consiste en emplear la palabra exacta, con su significado preciso y en el registro adecuado. Atenta contra ella el uso de palabras «comodín» o de significado vago («cosa», «tema», «hacer», «poner») cuando existe un término preciso; los impropios léxicos (confundir «infringir» con «infligir», «adolecer» con «carecer», «inerme» con «inerte»); las redundancias o pleonasmos viciosos («subir arriba», «lapso de tiempo»); y los extranjerismos innecesarios cuando hay equivalente español. La propiedad léxica eleva la precisión y la madurez del texto. La Fig. 1 organiza los tres planos de la corrección con ejemplos típicos de error.
Conviene recordar que la norma no es un capricho, sino una convención que garantiza la eficacia y la equidad de la comunicación escrita; conocerla forma parte de la competencia de CE6, que pide reelaborar y comunicar la información de manera correcta y respetuosa con la propiedad intelectual (citar y no plagiar también es una norma). En la práctica de la PAU, la mejor estrategia es la revisión final: releer la composición buscando específicamente tildes, comas, concordancias y repeticiones léxicas antes de entregar.
Ejemplo resuelto

Corregir un párrafo con errores de norma

Reescribe correctamente el siguiente párrafo y nombra la regla infringida en cada error: «Habían pocos asistentes, pero todos estaban seguros de que el ponente diría cosas interesantes. Sólo un par de personas se acordaban que ya había venido el año pasado».

  1. 01Concordancia de «haber» impersonal

    «Habían pocos asistentes» → «Había pocos asistentes»: «haber» impersonal es invariable en singular; «pocos asistentes» es complemento directo, no sujeto.

  2. 02Propiedad léxica

    «decir cosas interesantes» es admisible, pero «cosas» es un comodín: gana precisión sustituirlo por «diría afirmaciones interesantes» o «aportaría ideas interesantes».

  3. 03Tilde diacrítica / norma vigente

    «Sólo» no lleva tilde según la norma vigente: el adverbio «solo» se escribe sin tilde.

  4. 04Queísmo

    «se acordaban que» → «se acordaban de que»: el verbo «acordarse» rige la preposición «de» (prueba: «¿de qué se acordaban?»).

Resultado: «Había pocos asistentes, pero todos estaban seguros de que el ponente aportaría ideas interesantes. Solo un par de personas se acordaban de que ya había venido el año pasado.» Reglas: concordancia de «haber» impersonal, propiedad léxica (comodín «cosas»), supresión de la tilde diacrítica de «solo» y corrección del queísmo en «acordarse de».

Objetivo Selectividad

  • Objetivo de producción escrita: redactar comentarios y composiciones con corrección ortográfica, gramatical y léxica. El RD 534/2024 reserva al menos el 10 % de la puntuación de cada tarea de producción textual a la calidad de la expresión y la presentación; las comisiones territoriales concretan sus criterios y, en su caso, sus deducciones.
  • Objetivo Selectividad: detectar y corregir en un texto dado errores frecuentes (queísmo/dequeísmo, concordancia de «haber» impersonal, tilde diacrítica, impropiedad léxica) explicando la regla infringida.
  • Objetivo Selectividad: aplicar con seguridad la tilde diacrítica vigente (tú/tu, él/el, sé/se, más/mas, sí/si, té/te, dé/de, mí/mi; « solo » y los demostrativos ya sin tilde) al revisar el propio texto.
  • Objetivo Selectividad: sustituir los términos imprecisos o « comodín » (cosa, tema, hacer, bueno) por la palabra exacta y evitar los vulgarismos léxicos y las impropiedades.

Errores frecuentes

  • Dequeísmo y queísmo: escribir «pienso de que» (sobra «de») o «me acuerdo que» (falta «de»); la prueba es transformar en pregunta («¿de qué me acuerdo?»).
  • Errores de tilde diacrítica y de la norma vigente: tildar «sólo» o los demostrativos (ya no llevan tilde) o no distinguir «más» (cantidad) de «mas» (= pero).
  • Errores de concordancia con « haber » impersonal (« habían muchas personas » por « había muchas personas ») y usos indebidos del pronombre átono (laísmo, leísmo y loísmo).
  • Impropiedades y confusiones léxicas frecuentes (« infligir/infringir », « adolecer » con el sentido de « carecer », « acceder/asentir »), que atentan contra la propiedad léxica.

Repaso activo

Corrige y justifica brevemente la regla infringida en cada caso: (1) «Habían muchos coches en el aparcamiento»; (2) «Estoy seguro que aprobaré»; (3) «Solo quiero un poco más de tiempo, sólo eso»; (4) «El político infringió un duro castigo a sus rivales».

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 534/2024 — Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

Contenido

Sección -- / 05

    • 01La adecuación y la selección del registro○
    • 02Los mecanismos de cohesión textual◐
    • 03Conectores y marcadores del discurso◐
    • 04La cohesión verbal: correlación de tiempos y modos●
    • 05Corrección ortográfica, gramatical y propiedad léxica◐

0/5 Leídos

De los apuntes a la práctica

Los elementos lingüísticos del discurso

Refuerza este tema con preguntas de la base de preguntas.

~26
min
2
Competencias
Practicar

Referencias y fuentes

Fuentes

Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE)

  • Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II)
  • Real Decreto 534/2024 — Prueba de Acceso a la Universidad (PAU)

Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob

  • Currículo de Bachillerato (LOMLOE) — materias y saberes básicos

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