EuraStudy
Apuntes/Lengua Castellana y Literatura II/Comprensión y producción de textos orales
Apuntes · Lengua Castellana y Literatura IIES · Selectividad

Comprensión y producción de textos orales

Este tema, del bloque B (Comunicación) del currículo de Lengua Castellana y Literatura II, aborda la escucha activa, la exposición oral formal planificada y la interacción argumentada (debate y deliberación), junto con los recursos prosódicos y no verbales y la evaluación de las producciones orales. Desarrolla de manera explícita las competencias específicas CE2 (comprender e interpretar textos orales y multimodales) y CE3 (producir textos orales y multimodales con adecuación al género y al contexto). Ampliación — fuera del examen de Selectividad: la oralidad se trabaja y evalúa en el aula a lo largo del curso, pero el examen escrito de la PAU (fase de acceso) no incluye una prueba oral; por ello este contenido es formativo y competencial, no un saber básico que vaya a aparecer como pregunta en el examen.

5 secciones·~26 min de lectura·2 competencias·Nivel Básico 1 · Estándar 3 · Profundización 1·Revisado · 07/2026

T·0333 / 10
Perfil de examen
CE2 · Comprender e interpretar textos orales y multimodales del ámbito académico y de los medios, identificando el sentido general, la información relevante, el punto de vista y la intención del emisor, para construir conocimiento y valorar su fiabilidad.CE3 · Producir textos orales y multimodales con fluidez, coherencia, cohesión y el registro adecuado, atendiendo a las convenciones de los distintos géneros discursivos y contextos, para construir conocimiento y participar activamente en la vida social.
Operadores:analizaexplicainterpretajustificarazonarelacionacomentavalora

nivel básico

Como materia común, basta con manejar con soltura la escucha activa, la exposición oral planificada y las normas de la interacción argumentada (turnos, cortesía, refutación respetuosa); es contenido de aula, no de examen escrito.

nivel avanzado

La profundización (modalidad de Humanidades y Ciencias Sociales y trabajos académicos) exige dominar la oratoria argumentada formal —deliberación, ponencia, debate reglado— integrando documentación rigurosa, gestión del tiempo y autoevaluación con rúbrica.

Profundidad

Profundidad de lectura: En profundidad

Texto

Tamaño de texto: Estándar

Contenido · 5 secciones▾
  1. Comprensión y producción de textos orales
    • 01La escucha activa y la comprensión de textos orales○
    • 02La planificación de la exposición oral formal◐
    • 03Recursos verbales, paraverbales y no verbales◐
    • 04El debate y la deliberación argumentada●
    • 05Evaluación y mejora de las producciones orales◐
§ 01

La escucha activa y la comprensión de textos orales#

●○○BásicoLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Lengua Castellana y Literatura II · Bloque B (Comunicación) · CE2

Puntos clave

Comprender un texto oral no es lo mismo que oírlo: la escucha activa es un proceso intencional en el que el receptor construye el sentido reconstruyendo la información, infiriendo lo no dicho y evaluando la fiabilidad del emisor. A diferencia de la lectura, el oyente no puede «releer»: el mensaje es fugaz, lineal y se apoya en elementos prosódicos y no verbales que no quedan registrados en el papel. Por eso la comprensión oral exige estrategias específicas de atención, retención y procesamiento simultáneo.
La comprensión oral opera en tres niveles encajados, como muestra la Fig. 1. En el nivel literal el oyente capta el sentido general y la información explícita (el tema, los datos, la tesis). En el nivel inferencial reconstruye lo implícito: las presuposiciones, las relaciones de causa-efecto y, sobre todo, la intención comunicativa del emisor. En el nivel crítico-valorativo el oyente sopesa la fiabilidad de la fuente, distingue hechos de opiniones y detecta sesgos, falacias o usos manipuladores del lenguaje. Esta jerarquía es la misma que la competencia CE2 exige movilizar ante textos académicos y de los medios.

Los tres niveles de la comprensión oral

Los tres niveles de la comprensión oralpirámide, 3 niveles, Datos: 1 · Literal, 2 · Inferencial, 3 · Crítico1 · Literalsentido general · datos explícitos2 · Inferencialimplícitos · intención3 · Críticofiabilidad · sesgosCada nivel se apoya en el anterior; el crítico es el más profundo.
La toma de notas eficaz es la herramienta que sostiene la escucha activa en conferencias, clases y exposiciones. No consiste en transcribir, sino en jerarquizar: registrar las ideas principales y dejar las secundarias subordinadas; usar abreviaturas, flechas y signos personales; y reservar un margen para preguntas y dudas. Métodos como el sistema Cornell (columna de notas, columna de claves, franja de resumen) o el esquema de llaves convierten la escucha en un texto propio que después puede estudiarse. La regla de oro es separar lo que dice el emisor de lo que el oyente piensa sobre ello.
La escucha de textos multimodales (un vídeo informativo, un pódcast con música, una conferencia con diapositivas) añade una capa más: el oyente integra simultáneamente el canal verbal, el paraverbal (entonación, pausas) y el visual (imágenes, rótulos, gestos). La alfabetización mediática enseña a no dejarse llevar solo por el tono persuasivo o por la imagen impactante, sino a contrastar la información, identificar la voz del emisor y reconocer cuándo se busca informar y cuándo persuadir o vender. Esta lectura crítica de lo oral es indisociable de la detección de la desinformación.
La escucha activa afronta, además, un conjunto de barreras u obstáculos que conviene reconocer para neutralizarlos. Las hay físicas (el ruido ambiental, una acústica deficiente, una mala señal), fisiológicas (el cansancio o la pérdida de concentración) y, sobre todo, psicológicas: los prejuicios sobre el tema o sobre el orador, la tendencia a preparar la propia réplica mientras el otro habla o el « oír lo que se quiere oír ». A ellas se añaden las barreras semánticas, cuando emisor y receptor no comparten el mismo código o registro. Frente a todas ellas, el oyente competente aplica estrategias de escucha —anticipar, formularse preguntas mentales, reformular internamente lo dicho, pedir aclaraciones— que sostienen la atención y aseguran la comprensión.
Ejemplo resuelto

Comentario de la comprensión de una intervención oral

En un debate televisivo, un tertuliano afirma: «Los datos están ahí; cualquiera que mire las cifras verá que tengo razón». Analiza qué nivel de comprensión exige interpretar esta intervención y qué intención revela.

  1. 01Nivel literal

    El sentido explícito es que existen unos datos y que estos respaldan la postura del hablante.

  2. 02Nivel inferencial

    El oyente infiere que el emisor no aporta las cifras concretas: apela a unos datos sin mostrarlos, lo que presupone autoridad sin pruebas.

  3. 03Nivel crítico

    Se detecta una estrategia persuasiva (apelación a la evidencia no verificable y descalificación implícita de quien discrepe, «cualquiera que mire…»), que reduce la fiabilidad del mensaje.

Resultado: La intervención exige llegar al nivel crítico: la intención es persuadir presentando una opinión como hecho incontestable, sin ofrecer datos comprobables; un oyente con escucha activa la valoraría como poco fiable.

Objetivo Selectividad

  • Práctica curricular de aula: identificar el sentido general, las ideas principales y la intención del emisor en un texto oral o multimodal.
  • Distinguir con claridad el nivel literal, el inferencial y el crítico al comentar una intervención oral, justificando cada inferencia con marcas del propio discurso.
  • Práctica curricular de aula: reconocer y describir las barreras de la comunicación oral (físicas, fisiológicas, psicológicas y semánticas) y las estrategias para superarlas.
  • Práctica curricular de aula: aplicar una toma de notas jerarquizada —palabras clave, abreviaturas, sangrías y esquemas— que capte la estructura del discurso sin transcribirlo literalmente.

Errores frecuentes

  • Confundir oír (proceso pasivo) con escuchar activamente (proceso intencional que infiere e interpreta); el alumnado a menudo se queda en el nivel literal sin valorar la intención.
  • Tomar notas transcribiendo palabra por palabra en lugar de jerarquizar ideas, lo que impide seguir el ritmo del orador y perder la estructura global del discurso.
  • Creer que la comprensión oral es idéntica a la lectora: el discurso oral es efímero (no se puede « releer »), lineal e irreversible, lo que obliga a una atención sostenida y a una toma de notas selectiva.
  • Descuidar los apoyos multimodales (entonación, gestos, diapositivas) al escuchar, cuando aportan información esencial —énfasis, ironía, estructura— que el solo canal verbal no recoge.

Repaso activo

Escucha (o imagina) una conferencia de cinco minutos sobre el cambio climático dirigida a estudiantes de Bachillerato. Toma notas con el sistema Cornell y redacta después: (a) el sentido general en una frase, (b) dos ideas principales y dos secundarias, (c) una inferencia sobre la intención del emisor justificada con una marca del discurso, y (d) una valoración crítica de su fiabilidad.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

§ 02

La planificación de la exposición oral formal#

●●○EstándarLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Lengua Castellana y Literatura II · Bloque B (Comunicación) · CE3

Puntos clave

La exposición oral formal es un género monologado y planificado: una sola voz desarrolla un tema con orden, claridad y rigor ante un auditorio. A esta familia pertenecen la conferencia, la ponencia, la disertación y la presentación académica. Que sea «formal» implica un registro cuidado, una estructura explícita y una preparación previa; nada se improvisa, aunque el resultado deba sonar natural. La competencia CE3 sitúa aquí el aprendizaje de producir textos orales adecuados al género y al contexto.
La retórica clásica describe cinco operaciones que siguen siendo el mejor mapa para preparar un discurso, recogidas en la Fig. 2. La inventio (qué decir): documentarse, seleccionar y delimitar el contenido. La dispositio (cómo ordenarlo): estructurar el discurso en introducción, desarrollo y conclusión. La elocutio (cómo expresarlo): elegir el estilo, el léxico y las figuras adecuadas al auditorio. La memoria (cómo retenerlo): interiorizar el guion sin memorizar literalmente, para no leer. Y la actio o pronuntiatio (cómo emitirlo): la voz, la entonación y el gesto en el momento de hablar.

Las cinco operaciones retóricas de la preparación del discurso

Las cinco operaciones retóricasGrafo, Inventio · qué decir → Dispositio · ordenar, Dispositio · ordenar → Elocutio · expresar, Elocutio · expresar → Memoria · retener, Memoria · retener → Actio · emitirInventio · quédecirDispositio ·ordenarElocutio ·expresarMemoria ·retenerActio · emitir
La estructura canónica de la exposición tiene tres partes con funciones bien definidas. La introducción capta la atención, presenta el tema y anticipa el plan (el «mapa» de lo que se va a decir). El desarrollo despliega las ideas en un orden lógico —cronológico, de lo general a lo particular, por causa-efecto o por contraste— enlazando los apartados con conectores que guían al oyente. La conclusión recapitula las ideas clave, cierra con una idea memorable y, en su caso, abre el turno de preguntas. A diferencia del texto escrito, conviene reiterar y resumir, porque el oyente no puede volver atrás.
La planificación incluye decisiones materiales que el alumnado suele descuidar. El guion no debe ser el texto completo, sino un esquema con palabras clave que libere la mirada del papel. Los apoyos visuales (diapositivas, esquemas, gráficos) deben reforzar, no duplicar lo que se dice: pocas palabras por imagen, una idea por diapositiva. La gestión del tiempo se ensaya con reloj para ajustarse al límite. Y el ensayo en voz alta —idealmente ante alguien— permite detectar muletillas, tropiezos y pasajes oscuros antes de la intervención real.
La exposición eficaz cuida también la gestión del tiempo y el control de los nervios, dos factores que el alumnado suele descuidar. Un ensayo previo cronometrado ajusta el discurso a la duración prevista y previene tanto el atropello como la divagación; el dominio del contenido y una respiración pausada reducen el miedo escénico. Conviene preparar un arranque memorizado —una pregunta, un dato llamativo, una breve anécdota— que dé seguridad en los primeros segundos, y un cierre igualmente previsto que recapitule y deje una idea final. La interacción con el auditorio (el contacto visual repartido, alguna pregunta retórica) convierte el monólogo en comunicación y mantiene la atención.
Ejemplo resuelto

Diseño de la dispositio de una exposición

Tienes que exponer durante cinco minutos sobre «El valor de la lectura en la era digital». Diseña la estructura (dispositio) indicando función y contenido de cada parte.

  1. 01Introducción (≈ 45 s)

    Captar la atención con un dato o una pregunta retórica, presentar el tema y anunciar el plan: «Veremos tres ideas: lo que cambia, lo que se pierde y lo que se gana».

  2. 02Desarrollo (≈ 3 min 30 s)

    Tres apartados enlazados por conectores ordenadores (en primer lugar… por otra parte… por último): los nuevos soportes, los riesgos de la lectura fragmentaria y las oportunidades de acceso.

  3. 03Conclusión (≈ 45 s)

    Recapitular las tres ideas y cerrar con una frase memorable que sintetice la tesis, abriendo después el turno de preguntas.

Resultado: Una exposición de cinco minutos bien dispuesta dedica un tramo breve a abrir y cerrar y el grueso del tiempo al desarrollo de tres ideas jerarquizadas, con conectores que guían al oyente y un cierre que fija el mensaje.

Objetivo Selectividad

  • Práctica curricular de aula: producir y planificar una exposición oral con estructura clara (introducción, desarrollo, conclusión) y registro adecuado.
  • Documentar, seleccionar y jerarquizar la información en la fase de preparación, y diseñar apoyos visuales que refuercen el discurso sin sustituirlo.
  • Práctica curricular de aula: aplicar las cinco operaciones retóricas (inventio, dispositio, elocutio, memoria y actio) a la preparación de un discurso concreto.
  • Práctica curricular de aula: dosificar el tiempo de la intervención mediante ensayo cronometrado y preparar un arranque y un cierre eficaces.

Errores frecuentes

  • Leer la exposición palabra por palabra desde un texto completo, lo que rompe el contacto visual y convierte el discurso oral en una lectura monótona.
  • Sobrecargar las diapositivas con párrafos enteros y leerlas en voz alta, duplicando el canal y restando atención al orador.
  • Improvisar sin guion ni ensayo confiando en « salir del paso »: la exposición formal es un género planificado, no una charla espontánea.
  • Descuidar la elocutio (la claridad y la corrección de la lengua) por atender solo al contenido: una exposición se valora también por cómo se dice, no solo por qué se dice.

Repaso activo

Prepara el guion de una exposición oral de cinco minutos sobre la influencia de las redes sociales en la lectura juvenil. Entrega: (1) un esquema de inventio y dispositio (tres ideas principales jerarquizadas), (2) la frase de apertura y la de cierre, y (3) la descripción de tres diapositivas de apoyo (una idea por diapositiva).

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Currículo de Bachillerato (LOMLOE) — materias y saberes básicos (Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob)

§ 03

Recursos verbales, paraverbales y no verbales#

●●○EstándarLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Lengua Castellana y Literatura II · Bloque B (Comunicación) · CE3

Puntos clave

En la comunicación oral, el significado no viaja solo por las palabras. Junto al canal verbal (lo que se dice) actúan el canal paraverbal (cómo suena la voz) y el canal no verbal (lo que el cuerpo expresa). Un mismo enunciado —«muy bien»— puede significar elogio, ironía o resignación según la entonación y el gesto. Dominar estos recursos es lo que distingue a un orador eficaz, y forma parte de la actio retórica que la competencia CE3 pone en juego en la producción oral.
Los elementos paraverbales o prosódicos son los rasgos sonoros que acompañan a las palabras. La entonación (la melodía de la frase) marca preguntas, afirmaciones y matices afectivos; el volumen y su variación sostienen la atención; el ritmo y la velocidad permiten enfatizar o relajar; y las pausas, bien colocadas, separan ideas, crean expectación y dan tiempo al oyente para procesar. Las muletillas («eh…», «o sea», «¿vale?») y los silencios involuntarios son el reverso negativo de la prosodia: delatan inseguridad y se corrigen con ensayo.
Los elementos no verbales se estudian en dos disciplinas que conviene distinguir, ilustradas en la Fig. 3. La kinésica analiza el movimiento corporal: la mirada (que reparte la atención y crea cercanía), la expresión facial, los gestos de las manos (ilustradores, reguladores) y la postura. La proxémica estudia el uso del espacio y la distancia: dónde se sitúa el orador, cómo se mueve por el escenario y qué distancia mantiene con el auditorio. Un orador que mira al suelo, cruza los brazos y permanece inmóvil transmite desconexión, por correcto que sea su texto.

Los tres canales de la comunicación oral

Los tres canales de la comunicación oralDiagrama de árbol, 4 caminos, Datos: Verbal: las palabras; Paraverbal: voz, ritmo, pausas; No verbal: cuerpo, espacio → Kinésica: mirada, gestos; No verbal: cuerpo, espacio → Proxémica: distanciaNo verbal: cuerpo, espacioMensaje oralVerbal: las palabrasParaverbal: voz, ritmo, pausasKinésica: mirada, gestosProxémica: distancia
La eficacia comunicativa nace de la congruencia entre los tres canales: las palabras, la voz y el cuerpo deben decir lo mismo. Cuando se contradicen —un mensaje serio dicho entre risas, un agradecimiento con tono cortante— el oyente tiende a creer al canal no verbal antes que al verbal, y el discurso pierde credibilidad. Por eso la preparación de la actio no es un adorno: es la garantía de que el contenido, ya bien planificado, llegue íntegro al auditorio.
Un caso particular y muy evaluable es la lectura en voz alta y la recitación, donde los recursos paraverbales se ponen al servicio del sentido: la entonación marca el tipo de enunciado y la actitud, las pausas respetan la puntuación y crean expectación, el ritmo y la velocidad diferencian los pasajes, y la intensidad subraya lo importante. Leer bien en voz alta no es leer deprisa y sin tropiezos, sino interpretar el texto con la voz, de modo que el oyente perciba su estructura y su emoción. Esta destreza integra en una sola tarea observable los tres canales: el verbal, el paraverbal y el no verbal.
Ejemplo resuelto

Análisis de la congruencia entre canales

Un candidato, al final de una entrevista, dice «me encantaría trabajar aquí» mirando el reloj, con voz monótona y el cuerpo girado hacia la puerta. Analiza la congruencia entre los canales y valora el efecto comunicativo.

  1. 01Canal verbal

    Las palabras expresan entusiasmo y compromiso: «me encantaría trabajar aquí».

  2. 02Canal paraverbal

    La voz monótona contradice el contenido: no hay variación de entonación ni énfasis que sostenga el entusiasmo declarado.

  3. 03Canal no verbal

    Mirar el reloj (kinésica) y orientar el cuerpo hacia la salida (proxémica) transmiten prisa y desinterés, en abierta contradicción con las palabras.

Resultado: Hay incongruencia entre los tres canales: ante la contradicción, el receptor cree al cuerpo y a la voz antes que a las palabras, de modo que el mensaje real percibido es de desinterés y el efecto comunicativo es negativo.

Objetivo Selectividad

  • Práctica curricular de aula: emplear y reconocer los recursos prosódicos (entonación, ritmo, pausas) y no verbales (kinésica, proxémica) al servicio de la eficacia comunicativa.
  • Valorar la congruencia entre los canales verbal, paraverbal y no verbal al analizar o producir una intervención oral.
  • Práctica curricular de aula: describir y emplear los elementos paraverbales (entonación, ritmo, pausas, intensidad, tono) y su función en la construcción del sentido.
  • Práctica curricular de aula: distinguir kinésica, proxémica y paralenguaje y reconocer su papel en una intervención oral concreta.

Errores frecuentes

  • Reducir lo no verbal a un detalle estético, olvidando que cuando un canal contradice a otro el oyente suele creer al cuerpo y la voz antes que a las palabras.
  • Confundir kinésica (movimiento del cuerpo: mirada, gestos, postura) con proxémica (uso del espacio y la distancia), o usar los términos como sinónimos.
  • Confundir el paralenguaje o los elementos paraverbales (rasgos sonoros: entonación, ritmo, volumen) con lo no verbal propiamente dicho (kinésica y proxémica: gestos, mirada, distancia).
  • Abusar de las muletillas y las pausas llenas (« eh… », « o sea… ») y de una gesticulación excesiva o rígida, que distraen al oyente y restan credibilidad.

Repaso activo

Observa (o recuerda) la intervención de un orador o presentador. Analiza por separado tres rasgos paraverbales (entonación, ritmo, pausas) y tres no verbales (mirada, gestos, distancia), y valora si los tres canales —verbal, paraverbal y no verbal— son congruentes o se contradicen, justificando tu juicio.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

§ 04

El debate y la deliberación argumentada#

●●●ProfundizaciónLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Lengua Castellana y Literatura II · Bloque B (Comunicación) · CE3

Puntos clave

Frente a la exposición, que es monologada, la interacción oral argumentada es dialogada: dos o más voces intercambian razones sobre un asunto controvertido. El currículo distingue dos géneros próximos pero de finalidad distinta. El debate es competitivo y reglado: dos posturas enfrentadas (a favor y en contra) defienden su tesis ante un público o un jurado, con turnos tasados, y el objetivo es vencer dialécticamente. La deliberación es cooperativa: los participantes ponen en común argumentos para construir conjuntamente una decisión razonada o un consenso, y el objetivo es decidir bien, no ganar.
Argumentar es sostener una tesis con razones. La estructura básica del argumento, recogida en la Fig. 4, encadena una tesis (la postura que se defiende), unos argumentos o razones que la apoyan, las pruebas o evidencias que respaldan esas razones (datos, citas de autoridad, ejemplos, analogías) y, frente al adversario, la refutación o contraargumentación de la postura contraria. Un buen argumentador anticipa las objeciones (la concesión: «es cierto que…, pero…») y desmonta las falacias del oponente: generalizaciones apresuradas, ataques a la persona (ad hominem), apelaciones a la mayoría o falsos dilemas.

Estructura del texto argumentativo en el debate

Estructura del argumento en el debateGrafo, Tesis → Argumentos: razones que la apoyan, Argumentos: razones que la apoyan → Pruebas: datos, ejemplos, citas, Refutación: contra la postura opuesta → TesisTesisArgumentos:razones que …Pruebas:datos, ejemp…Refutación:contra la po…refuerza
La interacción argumentada se rige por normas de cortesía verbal y de gestión de los turnos que la competencia CE3 incorpora expresamente. Respetar el turno de palabra (no interrumpir, ceder la vez), escuchar de forma respetuosa, dirigirse al interlocutor sin descalificarlo y refutar las ideas, no a las personas, son condiciones de una deliberación democrática. La cortesía no debilita el argumento: lo hace más persuasivo, porque un tono respetuoso predispone al auditorio a favor de quien lo emplea, mientras que la agresividad genera rechazo.
Un debate académico formal suele organizar la intervención por roles y fases. Cada equipo dispone de un turno de exposición inicial para presentar su tesis, un turno de refutación para responder a la postura contraria y un turno de conclusión para recapitular. Frecuentemente hay un moderador que ordena los turnos y vela por el tiempo, y un jurado o el propio auditorio que valora la solidez de los argumentos, no la mera vehemencia. Esta arquitectura reglada garantiza que ambas posturas se escuchen en igualdad de condiciones.
La calidad del debate depende de la solidez de los argumentos y de la limpieza del razonamiento, por lo que conviene reconocer las principales falacias o argumentos falaces que lo corrompen: el ataque a la persona (ad hominem), la apelación indebida a la autoridad o a la mayoría (ad populum), la generalización apresurada, el falso dilema (reducir a dos opciones lo que admite más), la pendiente resbaladiza y el « hombre de paja » (refutar una versión deformada de la tesis contraria). Detectarlas permite refutar con rigor y no dejarse arrastrar por la retórica vacía. La refutación honesta ataca siempre el argumento, nunca a quien lo sostiene.
Ejemplo resuelto

Construcción de una intervención argumentada con refutación

En un debate sobre «¿Debería ser obligatoria la asignatura de Filosofía en todo el Bachillerato?», construye una intervención a favor que incluya tesis, un argumento con prueba, una concesión y una refutación.

  1. 01Tesis

    La Filosofía debería ser obligatoria en todo el Bachillerato porque desarrolla el pensamiento crítico que toda formación ciudadana requiere.

  2. 02Argumento + prueba

    Razona que la Filosofía enseña a analizar argumentos y detectar falacias; como prueba, su contenido (lógica, ética, teoría del conocimiento) es transversal a cualquier disciplina y a la vida pública.

  3. 03Concesión

    «Es cierto que el currículo ya está saturado y que añadir una materia obligatoria resta horas a otras». Reconocer la objeción contraria da credibilidad.

  4. 04Refutación

    «Pero precisamente por esa saturación conviene una materia que enseñe a pensar y a integrar conocimientos, en vez de acumular contenidos sin reflexión».

Resultado: La intervención sostiene la tesis con una razón probada, anticipa la objeción mediante una concesión y la desactiva con una refutación, manteniendo un tono cortés: así argumenta quien busca convencer, no solo imponer su postura.

Objetivo Selectividad

  • Práctica curricular de aula: participar en debates y deliberaciones argumentando con tesis, razones y pruebas, y refutando con respeto la postura contraria.
  • Distinguir debate (competitivo, reglado, busca vencer) de deliberación (cooperativa, busca decidir), y respetar los turnos y la cortesía verbal en la interacción.
  • Práctica curricular de aula: construir una intervención argumentada con tesis, argumentos, pruebas y refutación de la postura contraria, y reconocer esas partes en un debate ajeno.
  • Práctica curricular de aula: identificar las falacias argumentativas más frecuentes (ad hominem, ad populum, falso dilema, hombre de paja, generalización apresurada) en un discurso.

Errores frecuentes

  • Confundir argumentar con afirmar con vehemencia: subir el tono o repetir la tesis no es aportar razones ni pruebas que la sostengan.
  • Caer en la falacia ad hominem (atacar a la persona en lugar de a su argumento) o interrumpir el turno del contrario, vulnerando las normas de la interacción argumentada.
  • Confundir el contraargumento (razón que se opone a una tesis) con la refutación (desmontaje razonado del argumento del otro), o creer que basta con repetir la propia tesis para « ganar » el debate.
  • Vulnerar la cortesía verbal y la gestión de los turnos —interrumpir, monopolizar la palabra, descalificar— confundiendo la firmeza argumentativa con la agresividad.

Repaso activo

Sobre el tema «¿Deben prohibirse los teléfonos móviles en los institutos?», redacta tu primera intervención (postura a favor o en contra) con esta estructura: tesis clara, dos argumentos con su prueba, una concesión a la postura contraria y la refutación de uno de sus posibles argumentos, todo en un tono cortés.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Currículo de Bachillerato (LOMLOE) — materias y saberes básicos (Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob)

§ 05

Evaluación y mejora de las producciones orales#

●●○EstándarLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Lengua Castellana y Literatura II · Bloque B (Comunicación) · CE2 · CE3

Puntos clave

La competencia oral se aprende observándola y corrigiéndola. Por eso el currículo incorpora la evaluación y la autoevaluación de las producciones orales propias y ajenas como saber básico: el alumnado no solo debe hablar bien, sino saber juzgar con criterio qué hace bien o mal un orador (incluido él mismo). Esta mirada metacognitiva conecta la comprensión (CE2: valorar lo que se escucha) con la producción (CE3: mejorar lo que se dice).
El instrumento por excelencia para evaluar la oralidad es la rúbrica: una tabla que descompone la intervención en criterios observables y describe niveles de logro para cada uno, como ilustra la Fig. 5. Una rúbrica de exposición oral suele recoger cuatro grandes dimensiones: el contenido (rigor, adecuación al tema, selección de la información), la organización (estructura clara, conectores, gestión del tiempo), el lenguaje (corrección, riqueza léxica, adecuación del registro) y la comunicación no verbal (voz, mirada, gesto, apoyos visuales). Cada criterio se gradúa de insuficiente a excelente con descriptores concretos.

Dimensiones de una rúbrica de evaluación de la exposición oral

Rúbrica de evaluación de la exposición oralTabla con 4 columnas y 4 filas, Datos: Criterio · Mejorable · Adecuado · Excelente; Contenido · Escaso o impreciso · Suficiente y correcto · Rico y bien fundamentado; Organización · Desordenada · Clara y ordenada · Cohesionada y progresiva; Lenguaje · Impropio o pobre · Adecuado al registro · Preciso y variado; No verbal · Voz y gesto rígidos · Voz y gesto correctos · Voz y gesto expresivosCRITERIOMEJORABLEADECUADOEXCELENTECONTENIDOEscaso o imprecisoSuficiente y correctoRico y bien fundamentadoORGANIZACIÓNDesordenadaClara y ordenadaCohesionada y progresivaLENGUAJEImpropio o pobreAdecuado al registroPreciso y variadoNO VERBALVoz y gesto rígidosVoz y gesto correctosVoz y gesto expresivosLos descriptores gradúan cada criterio de menor a mayordominio.
La rúbrica tiene tres ventajas frente a una nota global impresionista. Hace la evaluación transparente, porque el evaluado conoce de antemano qué se le va a valorar; la hace objetiva, porque reduce el peso de la simpatía o la primera impresión; y la hace formativa, porque señala exactamente en qué dimensión hay que mejorar. Convertida en lista de comprobación, sirve también como guía de preparación: el orador la usa antes de hablar para asegurarse de que cubre cada criterio.
La mejora de la oralidad se apoya en la práctica reflexiva: grabarse y revisarse, recibir retroalimentación de los compañeros (coevaluación) y autoevaluarse con honestidad. La retroalimentación útil es específica y constructiva: en lugar de «lo hiciste mal», señala «hablaste demasiado rápido en el segundo apartado y no miraste al público». Sobre esa observación concreta el orador puede actuar. Este ciclo de hacer, observar, valorar y volver a hacer es lo que transforma una habilidad incipiente en competencia consolidada.
Conviene distinguir las modalidades de evaluación que el aula pone en juego: la heteroevaluación (la que realiza el docente), la coevaluación (la que hacen los compañeros entre sí) y la autoevaluación (la que hace el propio hablante sobre su desempeño). Cada una aporta una mirada complementaria, y todas ganan objetividad cuando se apoyan en la misma rúbrica con criterios explícitos. La grabación en vídeo o en audio de la intervención es la herramienta que hace posible la autoevaluación reflexiva, porque permite observarse « desde fuera » y advertir lo que en caliente pasa inadvertido: las muletillas, el ritmo, el contacto visual.
Ejemplo resuelto

Aplicación de una rúbrica a una intervención oral

Un compañero expone sobre la contaminación: contenido riguroso y bien documentado, estructura clara con conectores, pero habla muy deprisa, sin pausas y mirando solo las diapositivas. Evalúa su intervención con los cuatro criterios y propón una mejora.

  1. 01Contenido

    Excelente: información rigurosa, documentada y bien seleccionada, adecuada al tema.

  2. 02Organización

    Adecuado / excelente: estructura clara con introducción, desarrollo y conclusión enlazados por conectores.

  3. 03Lenguaje

    Adecuado: registro formal y léxico preciso (no se indican errores de corrección).

  4. 04Comunicación no verbal

    Mejorable: velocidad excesiva, ausencia de pausas y nula mirada al público; el contacto visual se pierde por leer las diapositivas.

Resultado: La intervención es sólida en contenido, organización y lenguaje, pero floja en comunicación no verbal. Mejora propuesta: reducir la velocidad introduciendo pausas tras cada idea y repartir la mirada entre el público en lugar de leer las diapositivas.

Objetivo Selectividad

  • Práctica curricular de aula: evaluar y autoevaluar producciones orales propias y ajenas con criterios explícitos (rúbrica), reconociendo aciertos y aspectos de mejora.
  • Formular retroalimentación específica y constructiva, y emplear la rúbrica también como guía de preparación antes de la intervención.
  • Práctica curricular de aula: distinguir heteroevaluación, coevaluación y autoevaluación y aplicar una rúbrica con criterios de contenido, organización, lengua y recursos no verbales.
  • Práctica curricular de aula: transformar la evaluación en un plan de mejora concreto, fijando dos o tres objetivos observables para la siguiente intervención.

Errores frecuentes

  • Evaluar con una impresión global («estuvo bien / mal») sin descomponer la intervención en criterios observables, lo que impide saber qué mejorar.
  • Dar retroalimentación vaga o centrada en la persona en lugar de comentarios específicos sobre aspectos concretos y modificables del discurso.
  • Confundir evaluar (medir con criterios y aportar información para mejorar) con calificar (poner una nota), o entender la rúbrica como un simple baremo de puntos sin valor formativo.
  • Dar una retroalimentación centrada en la persona (« eres tímido ») en lugar de en conductas modificables (« mira más al público », « haz una pausa tras cada idea »).

Repaso activo

Diseña una rúbrica de evaluación de una exposición oral con cuatro criterios (contenido, organización, lenguaje y comunicación no verbal) y tres niveles de logro por criterio (mejorable, adecuado, excelente), redactando un descriptor concreto para cada celda. Después, úsala para autoevaluar una exposición tuya y propón dos acciones de mejora.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

Contenido

Sección -- / 05

    • 01La escucha activa y la comprensión de textos orales○
    • 02La planificación de la exposición oral formal◐
    • 03Recursos verbales, paraverbales y no verbales◐
    • 04El debate y la deliberación argumentada●
    • 05Evaluación y mejora de las producciones orales◐

0/5 Leídos

De los apuntes a la práctica

Comprensión y producción de textos orales

Refuerza este tema con preguntas de la base de preguntas.

~26
min
2
Competencias
Practicar

Referencias y fuentes

Fuentes

Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE)

  • Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II)

Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob

  • Currículo de Bachillerato (LOMLOE) — materias y saberes básicos

Tema anterior

Comunicación: contexto y géneros discursivos

Tema siguiente

Comprensión lectora y producción escrita

EuraStudy·Apuntes T·03·MMXXVI

Continúa con el tema siguiente: el itinerario se conserva.