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Apuntes/Historia del Mundo Contemporáneo/Nacionalismos, imperialismo y colonialismo
Apuntes · Historia del Mundo ContemporáneoES · Selectividad

Nacionalismos, imperialismo y colonialismo

Este apunte explica el significado de los nacionalismos del siglo XIX y la relación entre los imperios y la cuestión nacional, desde el colonialismo hasta el preludio de la descolonización. Es un tema central de Historia del Mundo Contemporáneo (materia de modalidad) dentro del Bloque A («Sociedades en el tiempo»): articula la construcción de identidades colectivas (unificaciones de Italia y Alemania) con la expansión imperialista que rehízo el mapa de África y Asia. En la Selectividad/PAU se evalúa que el alumnado explique el significado de los nacionalismos y analice críticamente el colonialismo y su herencia, conectándolo con el sistema de alianzas (Paz Armada) que conduce a la Primera Guerra Mundial.

4 secciones·~24 min de lectura·3 competencias·Nivel Básico 1 · Estándar 2 · Profundización 1·Revisado · 07/2026

T·0444 / 11
Perfil de examen
CE4 · Analizar de forma crítica los procesos de construcción de identidades colectivas, reconociendo la diversidad cultural como una riqueza y rechazando cualquier forma de discriminación.CE6 · Interpretar el imperialismo y el colonialismo en un contexto global, señalando sus causas, sus modelos y sus consecuencias a largo plazo.Criterio de evaluación asociado: explicar el significado de los nacionalismos y analizar críticamente el colonialismo y su herencia.
Operadores:explicaanalizarelacionacomparainterpretalocalizajustificacomentarazona

nivel básico

Exigible para todo el alumnado: dominar el significado de los dos grandes tipos de nacionalismo, las dos unificaciones y las causas y consecuencias del imperialismo, con manejo solvente de mapas y cronologías.

nivel avanzado

Profundización de modalidad: argumentar con perspectiva crítica y global la relación entre imperios y cuestión nacional, los modelos de dominación colonial y la conexión imperialismo-alianzas-Gran Guerra, manejando conceptos historiográficos (darwinismo social, «misión civilizadora») y la herencia del colonialismo.

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Contenido · 4 secciones▾
  1. Nacionalismos, imperialismo y colonialismo
    • 01Los nacionalismos del siglo XIX: tipos y significado○
    • 02Las unificaciones de Italia y Alemania◐
    • 03El imperialismo: causas y modelos de dominación◐
    • 04El reparto colonial de África y Asia y sus consecuencias●
§ 01

Los nacionalismos del siglo XIX: tipos y significado#

●○○BásicoLPBOE-A-2022-5521 · historia-del-mundo-contemporaneo · Bloque A (Sociedades en el tiempo) · El significado de los nacionalismos

Puntos clave

El nacionalismo es la ideología y el sentimiento que afirman que la humanidad se divide en naciones y que cada nación tiene derecho a constituirse en un Estado propio (el principio de las nacionalidades). Surgido del legado de la Revolución Francesa (soberanía nacional) y difundido por el Romanticismo, fue la gran fuerza política del siglo XIX: convirtió la lealtad dinástica del Antiguo Régimen en lealtad a una comunidad imaginada de iguales —la nación— y se erigió, junto al liberalismo, en motor del cambio político de la centuria.
Conviene distinguir dos grandes concepciones de «nación». La concepción liberal o cívica (de raíz francesa) entiende la nación como una comunidad de ciudadanos que comparten leyes, derechos y una voluntad política común: se pertenece a ella por adhesión voluntaria («un plebiscito de todos los días», en la célebre fórmula de Ernest Renan). La concepción romántica o étnico-cultural (de raíz alemana, ligada a Herder y Fichte) define la nación por rasgos «objetivos» heredados —lengua, cultura, historia, espíritu del pueblo o Volksgeist—, de modo que la nación preexiste al individuo y este nace dentro de ella. Esta segunda concepción, llevada al extremo, abriría la puerta a derivas excluyentes a finales de siglo.
Según sus efectos sobre el mapa político, el nacionalismo del siglo XIX adoptó dos formas opuestas (Fig. 1). El nacionalismo unificador (o centrípeto) buscaba reunir en un solo Estado territorios fragmentados que compartían lengua y cultura: sus casos paradigmáticos son las unificaciones de Italia y de Alemania, que crearon dos nuevas grandes potencias. El nacionalismo disgregador (o centrífugo) impulsaba a pueblos sometidos a imperios multinacionales a separarse para formar Estados propios: así operó dentro del Imperio austrohúngaro (checos, húngaros, eslavos del sur), del Imperio otomano (griegos, serbios, búlgaros, rumanos) y del Imperio ruso (polacos, finlandeses). Esta tensión entre imperios y cuestión nacional, sobre todo en los Balcanes, sería una de las raíces de la Primera Guerra Mundial.

Tipologías del nacionalismo del siglo XIX

Tipologías del nacionalismo del siglo XIXDiagrama de árbol, 4 caminos, Datos: Unificador (reúne territorios) → Italia (1861); Unificador (reúne territorios) → Alemania (1871); Disgregador (separa pueblos) → Imp. austrohúngaro; Disgregador (separa pueblos) → Imp. otomano · Imp. rusoUnificador (reúne territorios)Disgregador (separa pueblos)Nacionalismo (s. XIX)Italia (1861)Alemania (1871)Imp. austrohúngaroImp. otomano · Imp. ruso
Fig. 1El principio de las nacionalidades produce dos efectos opuestos sobre el mapa político: unir Estados fragmentados o disgregar imperios multinacionales.
El nacionalismo cambió de signo a lo largo del siglo. En su primera mitad (hasta 1848) fue mayoritariamente liberal, democrático y solidario entre los pueblos: aspiraba a unir naciones libres en igualdad (la «primavera de los pueblos» de 1848). En el último tercio del siglo, en cambio, derivó hacia un nacionalismo conservador, excluyente y agresivo, vinculado a las clases dirigentes, a la expansión imperialista y, en su versión más extrema, al chovinismo y al darwinismo social que justificaban la supremacía de unas naciones sobre otras. Comprender este giro es clave para entender por qué el nacionalismo, fuerza emancipadora en 1820-1848, alimentaba la rivalidad entre potencias hacia 1914.
Para la materia importa, además, una lectura crítica (CE4): las identidades nacionales no son realidades «naturales» y eternas, sino construcciones históricas elaboradas mediante la lengua común, la escuela, el servicio militar, la prensa, los símbolos (bandera, himno) y un relato compartido del pasado. Reconocer este carácter construido permite valorar la diversidad cultural como una riqueza y rechazar los usos del nacionalismo que excluyen o discriminan a quien se considera «distinto».
Ejemplo resuelto

Distinción entre nacionalismo unificador y disgregador

A partir de tus conocimientos, explica brevemente el principio de las nacionalidades y clasifica los siguientes casos como nacionalismo unificador o disgregador, justificando cada uno: (a) el Risorgimento italiano; (b) la independencia de Grecia respecto del Imperio otomano.

  1. 01Definir el principio

    El principio de las nacionalidades sostiene que cada nación —comunidad con lengua, cultura e historia comunes y voluntad de convivir— tiene derecho a dotarse de un Estado soberano propio. De él derivan dos efectos opuestos sobre el mapa.

  2. 02Clasificar (a) el Risorgimento

    Es nacionalismo UNIFICADOR (centrípeto): la península italiana estaba fragmentada en varios Estados y bajo influencia austriaca; el movimiento reúne esos territorios en un único Reino de Italia (1861). Crea un Estado nuevo a partir de la fragmentación.

  3. 03Clasificar (b) la independencia griega

    Es nacionalismo DISGREGADOR (centrífugo): los griegos formaban parte del Imperio otomano, multinacional; su nacionalismo los lleva a separarse y constituir un Estado propio (independencia reconocida en 1830). Fragmenta un imperio preexistente.

  4. 04Sintetizar el contraste

    Ambos aplican el mismo principio, pero con resultado inverso: uno construye un Estado uniendo piezas dispersas; el otro lo construye separándose de un imperio que englobaba a varios pueblos.

Resultado: El Risorgimento es nacionalismo unificador (une territorios fragmentados en el Reino de Italia, 1861) y la independencia griega es nacionalismo disgregador (separa a un pueblo del Imperio otomano, 1830). Ambos derivan del principio de las nacionalidades, con efectos opuestos sobre el mapa.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: definir con precisión «nación» y «nacionalismo» y distinguir el nacionalismo unificador del disgregador con un ejemplo correcto de cada uno (Italia/Alemania frente a austrohúngaro/otomano).
  • Objetivo Selectividad: explicar la evolución del nacionalismo del siglo XIX —del liberal-emancipador de 1820-1848 al conservador-agresivo de fin de siglo— y relacionarlo con el imperialismo y la cuestión nacional en los Balcanes.
  • Objetivo Selectividad: analizar críticamente (CE4) el carácter construido de las identidades colectivas, identificando los instrumentos (lengua, escuela, símbolos, relato histórico) que las forjan.

Errores frecuentes

  • Confundir «nación» (comunidad humana) con «Estado» (organización política): existen Estados plurinacionales y naciones sin Estado; el principio de las nacionalidades pretende justamente hacerlos coincidir.
  • Reducir todo el nacionalismo del XIX a su versión agresiva de fin de siglo, olvidando que en 1820-1848 fue una fuerza liberal y emancipadora aliada del liberalismo.
  • Identificar mecánicamente nacionalismo unificador con «bueno» y disgregador con «malo»: ambos comparten el mismo principio y se evalúan por su contexto, no por una etiqueta moral.

Repaso activo

Define los conceptos de «nación» y «nacionalismo». A continuación, distingue el nacionalismo unificador del disgregador y pon un ejemplo histórico concreto de cada uno, explicando por qué pertenece a esa categoría (máximo 15 líneas).

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

§ 02

Las unificaciones de Italia y Alemania#

●●○EstándarLPBOE-A-2022-5521 · historia-del-mundo-contemporaneo · Bloque A (Sociedades en el tiempo) · Los procesos de construcción nacional: unificaciones de Italia y Alemania

Puntos clave

Las unificaciones de Italia y de Alemania son los dos grandes éxitos del nacionalismo unificador y los acontecimientos que rehicieron el mapa de Europa central entre 1859 y 1871 (Fig. 2). Ambas siguieron una pauta común: un Estado más desarrollado y dotado de un líder político hábil (el Piamonte de Cavour; Prusia de Bismarck) actuó como núcleo aglutinador, combinando guerras diplomáticamente preparadas, alianzas oportunas y, en el caso italiano, también la acción popular y revolucionaria. El resultado fue la aparición de dos nuevas grandes potencias que alteraron el equilibrio europeo nacido del Congreso de Viena de 1815.

Cronología comparada de las unificaciones italiana y alemana (1859-1871)

Cronología comparada de las unificaciones italiana y alemana (1859-1871)Línea de tiempo de 1857 a 1873, 1859: IT: guerra vs Austria, 1861: IT: Reino de Italia, 1864: AL: guerra a Dinamarca, 1866: IT: Venecia / AL: Sadowa, 1870: IT: Roma / AL: Sedán, 1871: AL: II Reich (Versalles)18571873año1859IT: guerra vsAustria1861IT: Reino deItalia1864AL: guerra aDinamarca1866IT: Venecia /AL: Sadowa1870IT: Roma / AL:Sedán1871AL: II Reich(Versalles)
Fig. 2Las dos unificaciones se desarrollan en paralelo y se cruzan en 1866 (Italia aliada de Prusia) y 1870 (la guerra franco-prusiana permite a Italia tomar Roma).
La unificación italiana fue un proceso «desde arriba» liderado por el Reino de Piamonte-Cerdeña, con el rey Víctor Manuel II y, sobre todo, su primer ministro, el conde de Cavour, artífice de la estrategia diplomática. Cavour se alió con la Francia de Napoleón III y, tras la guerra contra Austria de 1859 (victorias de Magenta y Solferino), incorporó Lombardía; en 1860 se sumaron los ducados del centro y la Toscana mediante plebiscitos. Ese mismo año, la acción popular de Giuseppe Garibaldi y la «expedición de los Mil» (los camisas rojas) conquistó el Reino de las Dos Sicilias en el sur, que se integró en el proyecto piamontés. En 1861 se proclamó el Reino de Italia con Víctor Manuel II como rey. Quedaban dos piezas: Venecia, anexionada en 1866 (al aliarse Italia con Prusia contra Austria), y Roma, incorporada en 1870 tras retirarse las tropas francesas que la protegían; Roma se convirtió en capital y los Estados Pontificios desaparecieron como poder temporal.
La unificación alemana fue un proceso «desde arriba» dirigido por Prusia y por su canciller Otto von Bismarck, con el rey Guillermo I. Sobre la base económica de la unión aduanera (Zollverein) que ya integraba el mercado alemán, Bismarck aplicó una política de «hierro y sangre» mediante tres guerras calculadas. La guerra de los Ducados contra Dinamarca (1864) anexionó Schleswig y Holstein. La guerra austro-prusiana (1866), ganada en Sadowa, expulsó a Austria del mundo alemán y permitió crear la Confederación de Alemania del Norte bajo hegemonía prusiana. Por último, la guerra franco-prusiana (1870-1871), tras la derrota y captura de Napoleón III en Sedán, sumó a los Estados del sur (Baviera, etc.) y arrebató a Francia Alsacia y Lorena. El 18 de enero de 1871, en la Galería de los Espejos de Versalles, se proclamó el II Reich (Imperio alemán) con Guillermo I como káiser: un acto de gran carga simbólica, pues humillaba a Francia en su propio palacio.
Las consecuencias de ambas unificaciones fueron de primer orden y conectan directamente con el resto del tema. El surgimiento de una Alemania unida, potente y militarizada en el corazón de Europa rompió el equilibrio de 1815 y desplazó el centro de gravedad continental. La anexión de Alsacia y Lorena dejó a Francia con un profundo resentimiento (el deseo de «revancha»), una de las tensiones de fondo de la Paz Armada y de la Gran Guerra. Las dos nuevas potencias, además, se incorporaron tardíamente y con ambición a la carrera imperialista del último tercio del siglo, agravando la competencia colonial. Para Italia y Alemania, por su parte, la unidad política no borró de inmediato las profundas desigualdades internas (el contraste norte-sur en Italia, la cuestión de la integración de las minorías).
Es útil retener la cronología comparada que sintetiza la Fig. 2: Italia avanza por etapas entre 1859 y 1870 (proclamación del reino en 1861, Venecia en 1866, Roma en 1870); Alemania lo hace mediante tres guerras entre 1864 y 1871 (proclamación del Imperio en 1871). La coincidencia de 1866 (Italia y Prusia aliadas contra Austria) y de 1870 (la retirada francesa de Roma posibilitada por la guerra franco-prusiana) muestra que ambos procesos estuvieron interconectados.
Ejemplo resuelto

El método de Bismarck: las tres guerras de la unificación alemana

Explica el método seguido por Otto von Bismarck para unificar Alemania en torno a Prusia, indicando las tres guerras y el resultado de cada una, y concluye con la consecuencia internacional más relevante.

  1. 01Punto de partida económico

    Prusia ya lideraba el Zollverein (unión aduanera), que había integrado el mercado de los Estados alemanes; sobre esa base económica Bismarck construyó la unidad política con su política de «hierro y sangre».

  2. 02Primera guerra (1864)

    Guerra de los Ducados contra Dinamarca: Prusia (con Austria) anexiona Schleswig y Holstein. Sirve a Bismarck para preparar el siguiente conflicto.

  3. 03Segunda guerra (1866)

    Guerra austro-prusiana: la victoria de Sadowa expulsa a Austria del mundo alemán y permite crear la Confederación de Alemania del Norte bajo hegemonía prusiana.

  4. 04Tercera guerra (1870-1871)

    Guerra franco-prusiana: la derrota y captura de Napoleón III en Sedán arrastra a los Estados del sur a la unión y permite arrebatar a Francia Alsacia y Lorena. El 18 de enero de 1871 se proclama el II Reich en Versalles.

  5. 05Consecuencia internacional

    Nace una Alemania unida y poderosa que rompe el equilibrio europeo; la pérdida de Alsacia y Lorena siembra el resentimiento francés (revancha), una de las tensiones de la futura Gran Guerra.

Resultado: Bismarck unificó Alemania mediante tres guerras calculadas —Dinamarca (1864), Austria-Sadowa (1866) y Francia-Sedán (1870-1871)— sobre la base del Zollverein, proclamando el II Reich en Versalles en 1871; la anexión de Alsacia y Lorena dejó a Francia con un deseo de revancha que pesaría en 1914.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: exponer ordenadamente las fases de cada unificación con sus líderes (Cavour, Garibaldi, Víctor Manuel II / Bismarck, Guillermo I) y sus fechas clave (1861, 1866, 1870 / 1864, 1866, 1871).
  • Objetivo Selectividad: comparar ambos procesos señalando su pauta común (Estado-núcleo + líder + guerras) y sus diferencias (mayor peso de la acción popular en Italia; política de «hierro y sangre» y Zollverein en Alemania).
  • Objetivo Selectividad: relacionar las unificaciones con sus consecuencias europeas (ruptura del equilibrio de 1815, revancha francesa por Alsacia y Lorena, entrada en la carrera imperialista).

Errores frecuentes

  • Atribuir toda la unificación italiana a Garibaldi: la dirección política y diplomática fue de Cavour y del Piamonte; Garibaldi aportó la acción popular del sur (los Mil).
  • Datar la unificación alemana solo en 1871 olvidando que es el final de un proceso de tres guerras (1864, 1866, 1870-1871) sobre la base previa del Zollverein.
  • No conectar la anexión de Alsacia y Lorena con la revancha francesa y, por tanto, con las tensiones que desembocan en la Primera Guerra Mundial.

Repaso activo

Elabora un cuadro o un texto comparativo de las unificaciones de Italia y Alemania que incluya, para cada una: Estado-núcleo, líder político principal, método (guerras/alianzas/acción popular), fecha de proclamación del nuevo Estado y una consecuencia europea destacada.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

§ 03

El imperialismo: causas y modelos de dominación#

●●○EstándarLPBOE-A-2022-5521 · historia-del-mundo-contemporaneo · Bloque A (Sociedades en el tiempo) · La relación entre imperios y cuestión nacional; las causas del imperialismo del siglo XIX

Puntos clave

El imperialismo es el proceso de expansión y dominio que las grandes potencias industriales ejercieron sobre vastos territorios de África, Asia y Oceanía durante el último tercio del siglo XIX y principios del XX (aproximadamente 1870-1914). No fue una colonización de poblamiento como la del Antiguo Régimen, sino una dominación económica, política y cultural sobre pueblos a los que se sometió o controló. En apenas cuatro décadas, un puñado de Estados europeos (con la incorporación de EE. UU. y Japón) repartió la mayor parte del planeta entre sus imperios, en lo que constituye la fase de máxima desigualdad del mundo contemporáneo.
Las causas del imperialismo fueron múltiples y conviene exponerlas de forma ordenada (Fig. 3), valorando que se reforzaron entre sí. Causas económicas: el capitalismo industrial maduro necesitaba materias primas (caucho, algodón, minerales, petróleo), nuevos mercados donde vender la producción y lugares donde invertir el excedente de capital con altos beneficios; las colonias garantizaban además mano de obra barata. Causas demográficas: la transición demográfica europea provocó un fuerte crecimiento de la población, parte de la cual emigró, y las colonias se vieron como válvula de escape y destino migratorio. Causas políticas y estratégicas: en plena rivalidad entre potencias, poseer colonias era signo de prestigio y de poder («el lugar bajo el sol»), y se buscaban posiciones estratégicas, rutas comerciales y bases navales (por ejemplo, el canal de Suez). Causas ideológicas y científico-técnicas: el nacionalismo agresivo, el racismo y el darwinismo social presentaban la dominación como una «misión civilizadora» (la «carga del hombre blanco») y como la victoria «natural» de las razas «superiores»; a la vez, los avances en medicina (la quinina contra la malaria), armamento y transporte hicieron técnicamente posible la penetración en el interior de los continentes.

Las causas del imperialismo (análisis multicausal)

Las causas del imperialismo (análisis multicausal)Grafo, Económicas (materias primas, mercados, capital) → Imperialismo, Demográficas (crecimiento, emigración) → Imperialismo, Políticas (prestigio, rutas, bases) → Imperialismo, Ideológicas (nacionalismo, darwinismo social) → ImperialismoEconómicas(materiasprimas, mercado…Demográficas(crecimiento,emigración)Políticas(prestigio,rutas, bases)Ideológicas(nacionalismo,darwinismo soci…Imperialismo
Fig. 3El imperialismo se explica por la convergencia de varias causas que se reforzaron entre sí; las ideológicas (darwinismo social) exigen una lectura crítica.
Resulta esencial para la materia (CE4) someter a crítica el discurso de la «misión civilizadora». Los argumentos religiosos, humanitarios y «científicos» que las potencias esgrimieron —evangelizar, «civilizar», «mejorar» a los pueblos colonizados— sirvieron en realidad para legitimar la explotación, el expolio de recursos y la negación de la igualdad humana. El darwinismo social, que aplicaba indebidamente la idea de «selección natural» a las sociedades, no es ciencia, sino una ideología racista que debe analizarse como tal y rechazarse: reconocer la diversidad cultural como una riqueza es justamente lo contrario de aquella jerarquía de «razas».
La dominación colonial adoptó distintos modelos jurídico-políticos. La colonia propiamente dicha quedaba bajo administración directa de la metrópoli, que gobernaba el territorio con sus propios funcionarios (modelo característico de las colonias de explotación). El protectorado mantenía formalmente las autoridades y estructuras locales (un soberano «protegido»), pero la metrópoli controlaba la política exterior, la defensa y los asuntos clave (por ejemplo, los protectorados sobre Egipto o sobre Marruecos). Existieron además los dominios, colonias de poblamiento con amplio autogobierno en el caso del Imperio británico (Canadá, Australia), y los concesiones o esferas de influencia, como las que las potencias se repartieron en China sin anexionarla formalmente. Distinguir colonia, protectorado y metrópoli con precisión es un objetivo recurrente de la PAU.
Conviene relacionar el imperialismo con la cuestión nacional, como pide expresamente el currículo. Por un lado, el imperialismo fue, en buena medida, la proyección hacia el exterior del nacionalismo agresivo de fin de siglo: las potencias competían por imperios como prueba de grandeza nacional. Por otro, los imperios coloniales eran ellos mismos enormes Estados multinacionales que negaban a los pueblos sometidos el derecho de autodeterminación que las naciones europeas reclamaban para sí: esa contradicción —principio de las nacionalidades dentro de Europa, dominación de otros pueblos fuera de ella— alimentaría, andando el tiempo, los movimientos anticoloniales y el preludio de la descolonización.
Ejemplo resuelto

Análisis crítico de una causa ideológica del imperialismo

Comenta, desde una perspectiva crítica, el papel del darwinismo social y de la idea de «misión civilizadora» como justificación del imperialismo, e indica por qué no pueden considerarse argumentos científicos.

  1. 01Definir el darwinismo social

    Es la aplicación —indebida— de la idea biológica de «selección natural» y «lucha por la existencia» a las sociedades y «razas» humanas, para afirmar que unas son «superiores» y están destinadas a dominar a otras.

  2. 02Definir la misión civilizadora

    Es el discurso según el cual las potencias tenían el «deber» de «civilizar», evangelizar y «mejorar» a los pueblos colonizados (la «carga del hombre blanco»), presentando la dominación como un acto benéfico.

  3. 03Mostrar su función real

    Ambos discursos sirvieron para legitimar moralmente la conquista, el expolio de recursos, la explotación de la mano de obra y la negación de derechos: ocultaban intereses económicos y de poder tras una apariencia humanitaria.

  4. 04Refutar su carácter científico

    No son ciencia: parten de un prejuicio racista, no de evidencia; trasladan ilegítimamente conceptos biológicos a la historia y la cultura; y se contradicen con el principio de igualdad de todos los seres humanos. Deben analizarse y rechazarse como ideología.

Resultado: El darwinismo social y la «misión civilizadora» fueron ideologías racistas que justificaron el imperialismo presentándolo como «natural» o «benéfico»; no son ciencia, sino discursos legitimadores de la explotación que hoy se analizan críticamente y se rechazan en defensa de la igualdad y la diversidad cultural.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: clasificar y explicar las causas del imperialismo (económicas, demográficas, políticas-estratégicas e ideológicas/técnicas), mostrando cómo se reforzaban entre sí.
  • Objetivo Selectividad: analizar críticamente (CE4) el discurso de la «misión civilizadora» y el darwinismo social como ideologías racistas que legitimaban la explotación, no como ciencia.
  • Objetivo Selectividad: distinguir con precisión los modelos de dominación (colonia, protectorado, dominio, esfera de influencia) y los conceptos metrópoli/colonia.

Errores frecuentes

  • Reducir el imperialismo a una sola causa (la económica): el currículo exige el análisis multicausal (también demográficas, políticas e ideológicas).
  • Presentar la «misión civilizadora» o el darwinismo social como hechos o como ciencia, en vez de analizarlos críticamente como ideologías justificadoras del racismo y la explotación.
  • Confundir colonia con protectorado: en el protectorado se mantienen formalmente las autoridades locales, mientras que la colonia está bajo administración directa de la metrópoli.

Repaso activo

Redacta un análisis de las causas del imperialismo del siglo XIX organizado en cuatro bloques (económicas, demográficas, políticas-estratégicas e ideológicas/técnicas) y cierra con una valoración crítica del concepto de «misión civilizadora» (máximo 20 líneas).

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE)) · Currículo de Bachillerato (LOMLOE) — materias y saberes básicos (Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob)

§ 04

El reparto colonial de África y Asia y sus consecuencias#

●●●ProfundizaciónLPBOE-A-2022-5521 · historia-del-mundo-contemporaneo · Bloque A (Sociedades en el tiempo) · El colonialismo: reparto de África y Asia, modelos de dominación y consecuencias; efectos del imperialismo y preludio de la descolonización; sistema de alianzas (Paz Armada)

Puntos clave

El reparto colonial alcanzó su máxima intensidad en África, donde la presencia europea pasó, en apenas tres décadas, de unas pocas factorías costeras al dominio de casi todo el continente (Fig. 4). El acelerón del «reparto de África» se ordenó en la Conferencia de Berlín (1884-1885), convocada por Bismarck, donde las potencias acordaron las reglas del reparto: para reclamar un territorio había que ocuparlo efectivamente, y se trazaron fronteras «sobre el mapa», con líneas rectas que ignoraban a los pueblos, las etnias y las realidades culturales africanas. De aquella mesa salió un continente repartido sin la presencia ni el consentimiento de los africanos, una de las claves de los conflictos posteriores.

Esquema del reparto colonial de África hacia 1914

Reparto colonial de Africa hacia 1914FRFRGBGBBELeje GBEl Cairo-El CaboEtiopia(indep.)Liberia(indep.)esquema simplificado, no a escala
Fig. 4Hacia 1914 casi todo el continente estaba repartido; solo Etiopía y Liberia conservaron su independencia. Las fronteras rectas reflejan el trazado «sobre el mapa» de la Conferencia de Berlín.
Los grandes imperios coloniales tuvieron protagonistas y modelos diferenciados. El Imperio británico fue el mayor del mundo («el imperio donde nunca se ponía el sol»): aspiraba a un eje norte-sur en África (de El Cairo a El Cabo) y poseía la «joya de la corona», la India, además de dominios de poblamiento autónomos (Canadá, Australia). El Imperio francés se extendió sobre todo por el oeste y el norte de África con vocación de eje este-oeste. La rivalidad entre ambos ejes provocó incidentes como el de Fachoda (1898) en Sudán. Otras potencias —Bélgica (el Congo, explotado brutalmente por Leopoldo II), Alemania, Italia y Portugal— completaron el cuadro. En Asia, junto a la India británica, destacó la penetración en China, que no fue colonizada formalmente pero quedó sometida a concesiones y esferas de influencia tras las Guerras del Opio; Japón, por su parte, se modernizó (era Meiji) y se sumó como potencia imperialista.
Cuantitativamente, el avance fue espectacular: la proporción de África bajo control europeo, en torno al 10 % hacia 1870, superaba el 90 % en vísperas de 1914. Esa curva de crecimiento acelerado —lenta al principio, vertiginosa tras la Conferencia de Berlín y estabilizada al alcanzar la práctica totalidad del continente— ilustra mejor que cualquier descripción la rapidez del fenómeno. Solo Etiopía (que derrotó a Italia en Adua, 1896) y Liberia conservaron una independencia efectiva.
Las consecuencias del colonialismo fueron profundas y de largo alcance, y deben analizarse de forma equilibrada y crítica (CE6). Para los pueblos colonizados: explotación económica y expolio de recursos, imposición de una economía dependiente y orientada a la metrópoli, fronteras artificiales que mezclaban o separaban etnias (germen de futuros conflictos), aculturación y, en algunos casos, violencia extrema y mortandad (el Congo de Leopoldo II). Hubo también introducción de infraestructuras, sanidad o educación, pero al servicio de los intereses metropolitanos, no de las poblaciones locales. Para Europa: enriquecimiento, tensiones crecientes entre potencias por el reparto y un sentimiento de superioridad. A largo plazo, el colonialismo sembró las raíces de la descolonización del siglo XX y dejó una pesada herencia (subdesarrollo, dependencia, conflictos fronterizos) que conecta con los retos del mundo actual.
Finalmente, el imperialismo está en el origen del clima internacional de la Paz Armada y de los sistemas de alianzas que conducen a la Primera Guerra Mundial. La competencia por las colonias, sumada a la rivalidad entre potencias y al nacionalismo agresivo, llevó a Europa a un equilibrio inestable de bloques contrapuestos: la Triple Alianza (Alemania, Austria-Hungría e Italia) frente a la Triple Entente (Francia, Reino Unido y Rusia). Esta geometría de alianzas enfrentadas, en una atmósfera de carrera armamentística («Paz Armada»), convertiría cualquier chispa local en una guerra general. Así, nacionalismo, imperialismo y sistema de alianzas se encadenan como causas profundas del estallido de 1914.
control(x)=10+801+e−0.45 (x−1888)\text{control}(x) = 10 + \dfrac{80}{1 + e^{-0.45\,(x - 1888)}}control(x)=10+1+e−0.45(x−1888)80​

Modelo logístico ilustrativo del reparto de África

Modelo (ilustrativo, no un dato oficial) que reproduce la curva en forma de S del control europeo de África: parte de un ~10 % hacia 1870, crece de forma acelerada en torno a la Conferencia de Berlín y se aproxima asintóticamente a un ~90 % hacia 1914.

Ejemplo resuelto

Lectura cuantitativa del reparto de África

Utilizando el modelo ilustrativo de la curva del reparto de África, estima el porcentaje de continente bajo control europeo en 1888 (año central del modelo) y compáralo con los valores aproximados de 1870 y 1914. Interpreta el resultado.

  1. 01Plantear el modelo en el año central

    En x = 1888 el exponente vale -0.45(1888-1888) = 0, de modo que e^0 = 1.

  2. 02Calcular el valor central

    Como 1 + e^0 = 1 + 1 = 2, se obtiene 80/2 = 40, y sumando la base 10 resulta 50.

  3. 03Comparar con los extremos

    En 1870 el modelo da aproximadamente 10 % y en 1914 aproximadamente 90 %, frente al 50 % del año central 1888: el salto se concentra precisamente en torno a la Conferencia de Berlín.

  4. 04Interpretar

    La curva en S muestra que el reparto no fue lineal: tras décadas de presencia costera limitada, la colonización se aceleró bruscamente a partir de 1884-1885 hasta cubrir casi todo el continente en una sola generación.

Resultado: En 1888 el modelo estima un ~50 % de África bajo control europeo, valor intermedio entre el ~10 % de 1870 y el ~90 % de 1914. La forma en S refleja la aceleración del reparto a partir de la Conferencia de Berlín.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: explicar la Conferencia de Berlín (1884-1885) y el reparto de África, valorando críticamente el trazado de fronteras artificiales y la ausencia de los pueblos africanos.
  • Objetivo Selectividad: localizar e identificar los grandes imperios coloniales (británico, francés, etc.) y sus modelos/ejes, comentando un mapa del reparto colonial hacia 1914.
  • Objetivo Selectividad: analizar las consecuencias del colonialismo para colonizadores y colonizados y relacionar el imperialismo con la Paz Armada, los sistemas de alianzas y el preludio de la Gran Guerra.

Errores frecuentes

  • Afirmar que toda África fue colonizada: Etiopía (tras Adua, 1896) y Liberia conservaron su independencia.
  • Presentar las consecuencias del colonialismo de forma unilateral (solo «trajo progreso» o solo «expolio»): se exige un análisis equilibrado y crítico, señalando que las infraestructuras servían a la metrópoli.
  • No conectar el imperialismo con el sistema de alianzas y la Paz Armada, perdiendo el hilo causal que enlaza este tema con la Primera Guerra Mundial.

Repaso activo

Comenta un mapa del reparto colonial de África hacia 1914: identifica los dos mayores imperios y sus ejes de expansión, sitúa la Conferencia de Berlín en el proceso y explica una consecuencia para los pueblos colonizados y una para las relaciones entre potencias europeas.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE)) · Real Decreto 534/2024 — Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

Contenido

Sección -- / 04

    • 01Los nacionalismos del siglo XIX: tipos y significado○
    • 02Las unificaciones de Italia y Alemania◐
    • 03El imperialismo: causas y modelos de dominación◐
    • 04El reparto colonial de África y Asia y sus consecuencias●

0/4 Leídos

De los apuntes a la práctica

Nacionalismos, imperialismo y colonialismo

Refuerza este tema con preguntas de la base de preguntas.

~24
min
3
Competencias
Practicar

Referencias y fuentes

Fuentes

Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE)

  • Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II)
  • Real Decreto 534/2024 — Prueba de Acceso a la Universidad (PAU)

Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob

  • Currículo de Bachillerato (LOMLOE) — materias y saberes básicos

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