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Este tema reúne las herramientas y estrategias —analógicas y digitales, individuales y cooperativas— con las que el estudiante de lengua extranjera evalúa su propio aprendizaje (autoevaluación), evalúa el de sus compañeros (coevaluación), corrige sus errores (autorreparación) y reflexiona sobre cómo aprende y cómo comunica usando un lenguaje especializado para ello (metalenguaje). Pertenece al Bloque A (Comunicación: autoconfianza, iniciativa y aprendizaje autónomo) y al Bloque B (Plurilingüismo) del currículo de Segunda Lengua Extranjera (RD 243/2022) y sostiene la competencia específica CE5, en línea con el aprendiz autónomo del MCER y el Portfolio Europeo de las Lenguas. Ampliación — fuera del examen de Selectividad: estos contenidos articulan el aprender a aprender y la regulación del propio progreso durante el curso; no constituyen un saber básico que se evalúe directamente en la prueba de la PAU, aunque la autoevaluación y la autorreparación entrenadas mejoran de forma indirecta el rendimiento en cualquier tarea del examen.
4seccionesca. 22min de lectura2competenciasNivelBásico 1 · Estándar 2 · Profundización 1Revisado · 06/2026
nivel básico
Como dimensión transversal de aprender a aprender, lo deseable es usar una rúbrica o una lista de control sencilla para revisar las propias tareas, detectar los errores recurrentes y corregirlos con autonomía a lo largo del curso.
nivel avanzado
Como materia de modalidad, se espera una autorregulación madura: emplear el Portfolio Europeo de las Lenguas y descriptores «Yo puedo», participar en coevaluación con criterios compartidos y reflexionar con metalenguaje sobre las propias estrategias para planificar el progreso de forma autónoma.
Lesetiefe: En profundidad
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El ciclo de mejora del aprendiz autónomo
Tarea formativa: tras varias tareas, observas que tu punto débil es la expresión oral por falta de confianza. Diseña un plan de aprendizaje autónomo aplicando el ciclo planificar-actuar-autoevaluar-autorreparar.
Fijo una meta concreta y comprobable: «grabarme hablando un minuto sobre un tema cotidiano tres veces por semana durante un mes». Identifico el recurso (la grabadora del móvil) y el criterio de éxito (hablar sin largas pausas y con frases completas).
Pongo en marcha la iniciativa: elijo un tema, preparo cuatro ideas y me grabo hablando sin interrumpir, aplicando compensación cuando me falta una palabra en lugar de detenerme.
Escucho la grabación con una mini-rúbrica de tres descriptores: fluidez (¿hago pausas largas?), corrección (¿qué errores se repiten?) y riqueza (¿uso siempre las mismas palabras?). Me asigno un nivel honesto en cada uno.
Detecto que repito el conector «and/y» y que confundo dos tiempos verbales. Anoto estos dos errores en mi cuaderno de errores y preparo la siguiente grabación con el objetivo explícito de variar los conectores y vigilar esos tiempos.
Resultado: El estudiante convierte una debilidad afectiva (falta de confianza al hablar) en un plan autorregulado y medible: la repetición del ciclo reduce la ansiedad porque el progreso se hace visible, y la autorreparación dirige la práctica hacia los errores concretos que más penalizan.
Errores frecuentes
Repaso activo
Ejercicio de práctica: redacta tu «perfil de aprendiz» de la lengua extranjera respondiendo por escrito a tres preguntas. (1) ¿En qué destreza me siento más seguro y en cuál menos, y por qué? (2) ¿Qué tres acciones de iniciativa puedo realizar esta semana fuera del aula para exponerme a la lengua? (3) ¿Qué actitud asertiva quiero practicar en clase (pedir aclaraciones, defender una opinión, reconocer un error)? Fija una meta concreta y comprobable para cada apartado.
Recuerdo activo
Recuerda los puntos clave — luego revela.
Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))
Las tres partes del Portfolio Europeo de las Lenguas
Estructura de una rúbrica de evaluación
Tarea formativa: un compañero ha escrito un texto de opinión en la lengua extranjera. Coevalúalo con una rúbrica de tres criterios (adecuación, cohesión, corrección) y tres niveles (en desarrollo / adecuado / excelente), justificando cada valoración con evidencia del texto.
Antes de juzgar, repaso qué pide cada criterio: adecuación = responde al tema y al registro pedido; cohesión = ideas enlazadas con conectores y párrafos claros; corrección = gramática y ortografía.
El texto responde a la pregunta y mantiene un registro formal coherente: lo sitúo en «adecuado». Evidencia: presenta una opinión clara y dos argumentos, pero no añade un cierre que la refuerce.
Encadena las ideas con varios conectores variados («en primer lugar», «sin embargo», «por tanto») y separa los párrafos con sentido: lo sitúo en «excelente». Evidencia: ningún salto brusco entre ideas.
Detecto dos errores de concordancia repetidos: lo sitúo en «en desarrollo». Redacto el comentario de forma respetuosa y concreta: «Cuida la concordancia sujeto-verbo en las frases 2 y 5; el resto está muy bien hilado».
Resultado: La coevaluación queda fundamentada en criterios y en evidencia del texto, no en impresiones: el compañero recibe un perfil claro (adecuado / excelente / en desarrollo) que le dice exactamente dónde mejorar, y el propio evaluador interioriza los criterios que después aplicará a su escritura.
Errores frecuentes
Repaso activo
Ejercicio de práctica: toma una expresión escrita que hayas redactado en la lengua extranjera y construye una rúbrica sencilla de tres criterios (adecuación al tema, cohesión con conectores y corrección gramatical) y tres niveles (en desarrollo / adecuado / excelente), describiendo brevemente cada celda. Después autoevalúa tu texto situándolo en un nivel por criterio y justifica con un ejemplo concreto de tu propio texto por qué le corresponde ese nivel.
Recuerdo activo
Recuerda los puntos clave — luego revela.
Fuentes: Currículo de Bachillerato (LOMLOE) — materias y saberes básicos (Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob)
El proceso de autorreparación del error
Tarea formativa: al releer tu expresión escrita encuentras la frase (traducida del texto del alumno) «Ayer yo voy al cine con mis amigos y vemos una película muy divertido». Aplica el proceso de autorreparación completo.
Releyendo con atención localizo tres puntos sospechosos: el marcador temporal «ayer» con verbos en presente («voy», «vemos») y la concordancia de «película ... divertido».
Diagnostico dos reglas incumplidas: (a) «ayer» exige tiempo pasado, no presente, y (b) el adjetivo debe concordar en género con el sustantivo femenino «película». El error temporal parece sistemático (suelo olvidar pasar al pasado con marcadores temporales); el de concordancia, un lapsus.
Reescribo la frase correcta: «Ayer fui al cine con mis amigos y vimos una película muy divertida». Los verbos pasan a pasado y el adjetivo concuerda en femenino.
Anoto en mi cuaderno de errores la entrada del error sistemático: «Marcador temporal de pasado (ayer/la semana pasada) -> verbo en pasado», con la frase incorrecta, la correcta y la regla, para vigilarlo en la próxima tarea.
Resultado: La frase queda corregida y, sobre todo, el error sistemático del tiempo verbal queda registrado y diagnosticado, no solo tachado: la autorreparación ha transformado un fallo en una regla aprendida que reducirá ese mismo error en futuras producciones.
Errores frecuentes
Repaso activo
Ejercicio de práctica: recupera tres tareas escritas corregidas de la lengua extranjera y elabora tu «cuaderno de errores»: extrae los cinco errores que más se repiten, y para cada uno escribe tres columnas —el error tal como lo cometiste, la versión correcta y una breve explicación de la regla incumplida—. Clasifícalos en lapsus o errores sistemáticos y marca cuáles vas a vigilar especialmente en tu próxima producción.
Recuerdo activo
Recuerda los puntos clave — luego revela.
Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))
Mapa del metalenguaje del aprendizaje de lenguas
Tarea formativa: un compañero escribe esta reflexión sobre su aprendizaje: «Escribir se me da fatal y nunca sé qué poner; cuando hablo me trabo y me da vergüenza». Reescríbela usando metalenguaje preciso y expresiones de reflexión, convirtiéndola en un plan accionable.
La reflexión original es emocional y genérica («fatal», «vergüenza», «nunca sé qué poner»): no nombra ningún problema concreto, así que no se puede actuar sobre ella.
Traduzco «no sé qué poner» a un término de estrategia: «me cuesta la fase de planificación; empiezo a escribir sin un esquema previo de ideas y de párrafos».
Traduzco «me trabo» a un término preciso: «pierdo fluidez porque me bloqueo ante una palabra que no conozco en lugar de aplicar compensación con una paráfrasis».
Cierro con expresiones funcionales y una meta: «La estrategia que voy a practicar es planificar un esquema antes de escribir; mi objetivo para la próxima vez es no detenerme al hablar y rodear con una paráfrasis las palabras que no recuerde».
Resultado: La reflexión pasa de ser un desahogo emocional a un diagnóstico accionable: al nombrar los problemas con metalenguaje (planificación, fluidez, compensación) y fijar metas con expresiones de reflexión, el estudiante puede ahora planificar acciones concretas de mejora y compartirlas, que es justo lo que pide la CE5.
Errores frecuentes
Repaso activo
Ejercicio de práctica: escribe una breve «reflexión de fin de unidad» de unas ocho líneas sobre tu aprendizaje de la lengua extranjera usando, subrayado, al menos seis términos de metalenguaje de tres campos distintos (sobre la lengua, sobre las estrategias y sobre las herramientas) y al menos tres expresiones funcionales de reflexión («me cuesta...», «mi objetivo es...», «la estrategia que mejor me funciona es...»). Termina fijando una meta concreta para la próxima unidad.
Recuerdo activo
Recuerda los puntos clave — luego revela.
Fuentes: Currículo de Bachillerato (LOMLOE) — materias y saberes básicos (Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob)
Referencias y fuentes
Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE)
Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob