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Apuntes/Historia de la Filosofía/Existencialismo y pensamiento contemporáneo
Apuntes · Historia de la FilosofíaES · Selectividad

Existencialismo y pensamiento contemporáneo

Este tema, perteneciente al Bloque C del currículo de Historia de la Filosofía, estudia las grandes corrientes del pensamiento del siglo XX que sitúan en el centro la existencia humana concreta, la libertad y el sentido: el existencialismo de Martin Heidegger y Jean-Paul Sartre, el pensamiento en lengua española de José Ortega y Gasset (raciovitalismo) y María Zambrano (razón poética), y el desarrollo contemporáneo del feminismo en Simone de Beauvoir. Frente a la metafísica clásica que partía de esencias eternas, estos autores piensan al ser humano como un ser temporal, finito y arrojado al mundo que tiene que hacerse a sí mismo. Es un tema plenamente evaluable en la Selectividad/PAU, conectado con las competencias específicas CE5 (cómo se plantea el problema de la existencia, la libertad y el sentido), CE7 (analizar problemas actuales como la libertad, la identidad y la igualdad de género) y CE6 (reconocer interrogantes filosóficos en otros ámbitos culturales, como la razón poética y la literatura).

5 secciones·~34 min de lectura·3 competencias·Nivel Básico 1 · Estándar 3 · Profundización 1·Revisado · 07/2026

T·121212 / 12
Perfil de examen
CE5 · Reconocer el modo en que se plantea el problema de la existencia, la libertad y el sentido en el pensamiento contemporáneo, comprendiendo su aspecto histórico y su dimensión universal.CE7 · Analizar problemas fundamentales y actuales (la libertad, la identidad, la igualdad de género) a la luz de posiciones histórico-filosóficas relevantes, desarrollando autonomía de juicio y planteamientos éticamente consecuentes.CE6 · Reconocer la presencia de interrogantes filosóficos en otros ámbitos de la cultura (la razón poética, la literatura, el ensayo), para promover una concepción sistémica de la historia de la cultura occidental.
Operadores:analizaexplicacomparajustificainterpretacomentarelacionarazonavalora

nivel básico

Como materia común de 2.º de Bachillerato, es exigible para todo el alumnado comprender la tesis central del existencialismo (la existencia precede a la esencia, la libertad y la responsabilidad), el raciovitalismo de Ortega («yo soy yo y mi circunstancia», la razón vital) y la tesis de Beauvoir («no se nace mujer, se llega a serlo»), sabiendo situar a cada autor en su contexto y compararlos con rigor.

nivel avanzado

Quien curse el itinerario de Humanidades debe profundizar en la analítica existencial de Heidegger (el Dasein, el ser-en-el-mundo, el ser-para-la-muerte y la autenticidad), en la articulación entre el existencialismo francés y el pensamiento en español (perspectivismo orteguiano, razón poética de Zambrano) y en la fundamentación filosófica de la construcción del género en Beauvoir como base de la segunda ola feminista.

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Contenido · 5 secciones▾
  1. Existencialismo y pensamiento contemporáneo
    • 01El existencialismo: la pregunta por la existencia y la libertad○
    • 02Heidegger: Dasein, ser-en-el-mundo y la pregunta por el ser●
    • 03Sartre: existencia, libertad radical y responsabilidad◐
    • 04Razón vital y razón poética: Ortega y Gasset y María Zambrano◐
    • 05Simone de Beauvoir y el feminismo contemporáneo◐
§ 01

El existencialismo: la pregunta por la existencia y la libertad#

●○○BásicoLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Historia de la Filosofía · Bloque C · existencialismo-y-pensamiento-contemporaneo — El existencialismo: Martin Heidegger y Jean-Paul Sartre

Conceptos clave del existencialismo

Conceptos clave del existencialismoGrafo, La existencia humana → Facticidad, La existencia humana → Libertad, La existencia humana → Angustia, La existencia humana → Ser-para-la-muerteLa existenciahumanaFacticidadLibertadAngustiaSer-para-la-muerte

Puntos clave

El existencialismo es la gran corriente filosófica que, a lo largo del siglo XX, coloca en el centro de la reflexión la existencia humana concreta, singular y temporal, en lugar de partir de esencias universales y eternas. Surge en un contexto histórico de crisis profunda: dos guerras mundiales, la experiencia de los totalitarismos y los campos de exterminio, el desarraigo de la sociedad de masas y la «muerte de Dios» anunciada por Nietzsche dejan al ser humano sin los grandes fundamentos que antes daban sentido a su vida. Frente a ese vacío, el existencialismo pregunta no «¿qué es el ser humano?» en abstracto, sino «¿qué significa existir?, ¿cómo vivir mi propia vida finita y libre?».
El rasgo común a todos los existencialismos es la prioridad de la existencia sobre la esencia. La tradición metafísica clásica sostenía que cada cosa, incluido el ser humano, posee una esencia o naturaleza fija que define lo que es antes de existir (como el plano de un objeto precede a su fabricación). El existencialismo invierte este orden para el ser humano: primero existimos, nos encontramos arrojados en el mundo sin haberlo elegido, y solo después, a través de nuestras decisiones y proyectos, vamos haciéndonos lo que somos. El ser humano no es una cosa acabada, sino un proyecto, una tarea, una posibilidad que se realiza viviendo. La Fig. 1 sitúa este giro frente a la metafísica clásica.

El giro existencialista: de la esencia a la existencia

El giro existencialista: de la esencia a la existenciaTabla con 3 columnas y 3 filas, Datos: Metafísica clásica · Existencialismo; Orden · La esencia precede a la existencia · La existencia precede a la esencia; El ser humano · Ya definido de antemano · Arrojado al mundo, se hace a sí mismo; Naturaleza · Fija · Ninguna: elecciones libres, celda destacada: La existencia precede a la esenciaMETAFÍSICA CLÁSICAEXISTENCIALISMOORDENLa esencia precede a laexistenciaLa existencia precede a laesenciaEL SER HUMANOYa definido de antemanoArrojado al mundo, se hace así mismoNATURALEZAFijaNinguna: elecciones libresEl existencialismo invierte el orden clásico: primeroexistimos, luego nos definimos.
Conviene distinguir dos grandes raíces y orientaciones dentro de la corriente. La raíz remota está en el danés Søren Kierkegaard (siglo XIX), que reivindicó al individuo concreto frente al sistema abstracto de Hegel y describió la angustia ante la libertad; y en la fenomenología de Edmund Husserl, que aportó el método del análisis riguroso de la experiencia vivida. Sobre esa base, en el siglo XX se distinguen un existencialismo ateo (Heidegger en su primera obra, Sartre, Albert Camus) y un existencialismo cristiano o creyente (Gabriel Marcel, Karl Jaspers). El currículo se centra en las dos figuras centrales: Martin Heidegger (1889-1976) y Jean-Paul Sartre (1905-1980).
Varios conceptos atraviesan toda la corriente y conviene fijarlos desde el principio. La facticidad o «estar arrojado»: nos encontramos existiendo en una situación concreta —un cuerpo, una época, una lengua, una familia— que no hemos elegido. La libertad: dentro de esa situación, el ser humano se define por sus elecciones, no por una naturaleza previa. La angustia: el sentimiento que acompaña al descubrimiento de que somos libres y responsables, de que no hay un guion escrito que nos diga qué hacer. Y la finitud o ser-para-la-muerte: la conciencia de que la existencia es limitada y temporal, lo que confiere urgencia y seriedad a la tarea de vivir.
El existencialismo no es solo una filosofía académica: fue también un fenómeno cultural y literario de enorme influencia. Sartre y Beauvoir difundieron sus ideas a través de novelas, obras de teatro y ensayos; Camus exploró el «absurdo» en obras como El mito de Sísifo. Esta dimensión literaria conecta con la competencia CE6, que pide reconocer interrogantes filosóficos en otros ámbitos de la cultura. Y sus preguntas —sobre la libertad, la responsabilidad, la autenticidad y el sentido— siguen siendo plenamente actuales, lo que enlaza con la competencia CE7.
Ejemplo resuelto

Comentario guiado: el sentido de «la existencia precede a la esencia»

Estilo Selectividad: explica la tesis central del existencialismo —«la existencia precede a la esencia»— contrastándola con la metafísica clásica, y razona qué consecuencias tiene para la concepción del ser humano.

  1. 01Sitúa la metafísica clásica

    La tradición sostenía que cada cosa tiene una esencia o naturaleza fija que precede y define su existencia; aplicada al ser humano, supone que ya estamos definidos de antemano por una «naturaleza humana».

  2. 02Formula el giro existencialista

    El existencialismo invierte ese orden para el ser humano: primero existimos —arrojados al mundo sin haberlo elegido— y solo después, mediante nuestras elecciones y proyectos, vamos haciéndonos lo que somos.

  3. 03Extrae la concepción del ser humano

    El ser humano no es una cosa acabada ni un objeto con plano previo, sino un proyecto, una posibilidad abierta: no «es» de una vez por todas, sino que se va construyendo al vivir.

  4. 04Señala las consecuencias

    De ahí se siguen la libertad radical (no hay naturaleza que nos excuse), la responsabilidad (somos autores de lo que llegamos a ser) y la angustia ante esa libertad sin guion previo.

Resultado: «La existencia precede a la esencia» significa que el ser humano no viene definido por una naturaleza previa, sino que, arrojado al mundo, se hace a sí mismo eligiendo; frente a la metafísica de las esencias fijas, el existencialismo concibe al ser humano como proyecto, libertad y responsabilidad.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: el alumnado debe saber definir el existencialismo y explicar con precisión su tesis central —la prioridad de la existencia sobre la esencia—, contrastándola con la metafísica clásica de las esencias fijas.
  • Se evalúa la capacidad de situar la corriente en su contexto histórico (crisis del siglo XX, guerras, «muerte de Dios») y de manejar sus conceptos transversales (facticidad o estar arrojado, libertad, angustia, ser-para-la-muerte), distinguiendo el existencialismo ateo del creyente.
  • Objetivo Selectividad: explicar la raíz del existencialismo en Kierkegaard (la existencia singular, la elección, la angustia) frente al sistema abstracto de Hegel, como reivindicación del individuo concreto.
  • Se valora relacionar el auge del existencialismo con el contexto del siglo XX (las guerras, la «muerte de Dios», el sentimiento de absurdo) y con su proyección literaria (Sartre, Camus, Beauvoir).

Errores frecuentes

  • Confundir «existencialismo» con una actitud pesimista o nihilista de mero abandono: el existencialismo afirma la libertad y la responsabilidad del individuo de dar sentido a su vida, no la renuncia a todo sentido.
  • Entender mal la fórmula «la existencia precede a la esencia» invirtiéndola o aplicándola a todas las cosas: para el existencialismo solo el ser humano existe antes de tener esencia; los objetos fabricados siguen el orden inverso (su esencia o plano precede a su existencia).
  • Identificar el existencialismo con una moda literaria o una estética de café: es una filosofía rigurosa sobre la existencia, la libertad y la responsabilidad, aunque tuviera gran proyección cultural.
  • Creer que «la existencia precede a la esencia» significa que el ser humano no tiene ninguna condición dada: tiene una facticidad (cuerpo, época, situación) que no elige, pero sobre ella se hace a sí mismo con sus actos.

Repaso activo

Ejercicio de práctica: redacta un texto argumentado (unas 12 líneas) que explique qué significa la tesis existencialista «la existencia precede a la esencia», contrastándola con la concepción metafísica clásica de la naturaleza humana, y razona qué consecuencias tiene esa tesis para la libertad y la responsabilidad.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

§ 02

Heidegger: Dasein, ser-en-el-mundo y la pregunta por el ser#

●●●ProfundizaciónLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Historia de la Filosofía · Bloque C · existencialismo-y-pensamiento-contemporaneo — Heidegger: Ser y tiempo, el Dasein, ser-en-el-mundo, ser-para-la-muerte, autenticidad, la pregunta por el ser

Ser-en-el-mundo frente al dualismo cartesiano

Ser-en-el-mundo frente al dualismo cartesianoTabla con 3 columnas y 2 filas, Datos: Planteamiento · Sujeto y mundo · Relación; Dualismo cartesiano · Separados (conciencia vs objetos) · Representación (dentro/fuera); Heidegger · Entrelazados · Ser-en-el-mundo (sin separación), celda destacada: HeideggerPLANTEAMIENTOSUJETO Y MUNDORELACIÓNDUALISMOCARTESIANOSeparados (conciencia vsobjetos)Representación (dentro/fuera)HEIDEGGEREntrelazadosSer-en-el-mundo (sinseparación)Heidegger disuelve el dualismo dentro/fuera: existir es yaestar en el mundo.

Puntos clave

Martin Heidegger (1889-1976) es, junto a Sartre, la figura central del existencialismo, aunque él mismo rechazó esa etiqueta para subrayar que su verdadero propósito no era una filosofía de la existencia humana, sino la reactualización de la pregunta más fundamental: la pregunta por el ser. Su obra capital es Ser y tiempo (Sein und Zeit, 1927). Heidegger denuncia que la metafísica occidental ha caído en el «olvido del ser»: se ha ocupado de los entes (las cosas que son) pero ha olvidado preguntar por el ser mismo, por aquello en virtud de lo cual las cosas «son». Su proyecto consiste en replantear esa pregunta partiendo del único ente que se interroga por el ser: el ser humano.
Para evitar las connotaciones de «sujeto», «conciencia» o «alma» de la tradición, Heidegger llama al ser humano Dasein, término alemán que significa literalmente «ser-ahí» (Da-sein). El Dasein no es una cosa más entre las cosas: es el ente que existe comprendiendo el ser, el que se pregunta por su propio existir y a quien «le va» su ser en cada momento. Su modo de ser no es la mera presencia de un objeto, sino la existencia: el Dasein no «está» simplemente, sino que tiene que ser, que hacerse, abriéndose a sus posibilidades.
La estructura fundamental del Dasein es el ser-en-el-mundo (In-der-Welt-sein). Frente al dualismo cartesiano que separaba un sujeto pensante de un mundo de objetos externos, Heidegger sostiene que el Dasein está originariamente y de raíz volcado en un mundo de significados y de relaciones prácticas: no nos encontramos primero como conciencias aisladas que luego se asoman al mundo, sino ya inmersos en él, ocupándonos de las cosas (que aparecen ante todo como útiles, «a la mano», dentro de proyectos) y conviviendo con otros (ser-con). El mundo no es un agregado de objetos, sino el horizonte de sentido en el que el Dasein vive.
En su existencia cotidiana, sin embargo, el Dasein tiende a perderse en el «uno» o «se» impersonal (das Man): hace lo que «se hace», piensa lo que «se piensa», diluyéndose en la masa anónima y huyendo de su propia responsabilidad. Es la existencia inauténtica, la caída. Frente a ella, lo que devuelve al Dasein a sí mismo es la angustia y, sobre todo, la conciencia de la muerte. Heidegger define al ser humano como ser-para-la-muerte (Sein zum Tode): la muerte es la posibilidad más propia, cierta e insuperable, y asumirla con lucidez —en vez de encubrirla— arranca al Dasein del «uno» y lo abre a una existencia auténtica, en la que se hace cargo de su finitud y de su libertad. La Fig. 3 esquematiza la estructura del Dasein.

La estructura del Dasein en Heidegger

La estructura del Dasein en HeideggerGrafo, Dasein (ser-ahí) → Ser-en-el-mundo, Ser-en-el-mundo → Existencia inauténtica, Ser-en-el-mundo → Existencia auténticaDasein(ser-ahí)Ser-en-el-mundoExistenciainauténticaExistenciaauténtica
Conviene subrayar la novedad radical de este planteamiento. La temporalidad es el sentido del ser del Dasein: existir es ser temporal, proyectarse hacia el futuro (las posibilidades) desde un pasado (lo que ya se es, la facticidad) en un presente. El ser humano no es una sustancia intemporal, sino un acontecer temporal y finito. Tras Ser y tiempo, Heidegger dio un «giro» (Kehre) que desplazó el foco desde el Dasein hacia el ser mismo y el lenguaje («la casa del ser»), pero para la Selectividad lo decisivo es la analítica existencial de Ser y tiempo: Dasein, ser-en-el-mundo, ser-para-la-muerte y autenticidad.
Ejemplo resuelto

Comentario: el ser-para-la-muerte y la existencia auténtica

Estilo Selectividad: explica qué significa que el Dasein sea «ser-para-la-muerte» y cómo esa condición permite el paso de la existencia inauténtica a la auténtica.

  1. 01Punto de partida: el Dasein

    Heidegger llama Dasein («ser-ahí») al ser humano en cuanto ente que existe comprendiendo el ser y al que «le va» su propio ser; su modo de ser es la existencia, no la simple presencia de una cosa.

  2. 02La caída en el «uno»

    En la cotidianidad, el Dasein se pierde en el «uno» impersonal (das Man): hace lo que «se hace» y piensa lo que «se piensa», huyendo de su responsabilidad. Es la existencia inauténtica.

  3. 03El ser-para-la-muerte

    La muerte es la posibilidad más propia, cierta e insuperable del Dasein. El «uno» la encubre («se muere», en general); pero asumirla lúcidamente como mi muerte revela la finitud de mi existencia.

  4. 04La conversión a la autenticidad

    Al hacerse cargo de su finitud, el Dasein se arranca del «uno», recupera sus posibilidades más propias y asume con responsabilidad su libertad: alcanza la existencia auténtica.

Resultado: Ser «ser-para-la-muerte» significa que la existencia del Dasein es radicalmente finita y que la muerte es su posibilidad más propia; asumirla con lucidez, en lugar de encubrirla en el «uno» impersonal, es lo que permite al ser humano pasar de la existencia inauténtica a una existencia auténtica y responsable.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: el alumnado debe explicar la pregunta por el ser y el «olvido del ser», y definir con precisión el Dasein como el ente que existe comprendiendo el ser, distinguiéndolo del «sujeto» o la «conciencia» de la tradición.
  • Se evalúa el dominio de los conceptos de Ser y tiempo: ser-en-el-mundo (frente al dualismo cartesiano), la existencia inauténtica del «uno» (das Man) frente a la autenticidad, y el ser-para-la-muerte como vía hacia la existencia propia.
  • Objetivo Selectividad: explicar por qué Heidegger acuña el término «Dasein» («ser-ahí») en lugar de «sujeto» o «conciencia»: para pensar al ser humano como apertura al ser, no como una cosa ni una sustancia pensante.
  • Se valora distinguir la existencia auténtica de la inauténtica (el «uno», das Man) y explicar el papel de la angustia, que revela la nada y la libertad, en el tránsito de una a otra.

Errores frecuentes

  • Traducir o entender «Dasein» como «conciencia», «sujeto», «alma» o simplemente «ser humano genérico»: Dasein significa «ser-ahí», el ente que existe comprendiendo su propio ser, y Heidegger lo usa precisamente para superar esas categorías de la tradición.
  • Interpretar el ser-para-la-muerte como una invitación morbosa a pensar en morir o como pesimismo: para Heidegger es lo contrario, asumir la propia finitud es lo que abre la posibilidad de una existencia auténtica y plenamente responsable.
  • Confundir el «uno» (das Man) con la vida social sin más: no es la sociedad, sino el modo IMPERSONAL de existir en el que uno se diluye en «lo que se hace y se dice» y elude su propia responsabilidad.
  • Leer a Heidegger como un moralista que condena la inautenticidad: describe la autenticidad y la inautenticidad como estructuras o posibilidades del existir (del Dasein), no como un juicio moral sobre las personas.

Repaso activo

Ejercicio de práctica: explica qué entiende Heidegger por «Dasein» y por «ser-en-el-mundo», y razona por qué la conciencia del «ser-para-la-muerte» permite al ser humano pasar de la existencia inauténtica (el «uno») a la existencia auténtica.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Currículo de Bachillerato (LOMLOE) — materias y saberes básicos (Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob)

§ 03

Sartre: existencia, libertad radical y responsabilidad#

●●○EstándarLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Historia de la Filosofía · Bloque C · existencialismo-y-pensamiento-contemporaneo — Sartre: existencialismo, «la existencia precede a la esencia», libertad y responsabilidad, angustia, mala fe; El ser y la nada

Autenticidad frente a mala fe

Autenticidad frente a mala feTabla con 2 columnas y 3 filas, Datos: Autenticidad · Mala fe; Asumir que somos libres · Negar la propia libertad; Sin excusas · Fingirse una cosa con esencia fija; Responsabilidad lúcida · Coartadas: «yo soy así»AUTENTICIDADMALA FEAsumir que somos libresNegar la propia libertadSin excusasFingirse una cosa conesencia fijaResponsabilidad lúcidaCoartadas: «yo soy así»La mala fe se miente a sí misma para huir de la libertad.

Puntos clave

Jean-Paul Sartre (1905-1980) es el máximo representante del existencialismo ateo y quien popularizó la corriente, tanto con su gran obra filosófica El ser y la nada (1943) como con la célebre conferencia El existencialismo es un humanismo (1946), además de novelas y dramas. Su tesis fundamental, que resume toda su antropología, es precisamente la fórmula «la existencia precede a la esencia». Sartre la radicaliza desde su ateísmo: si no hay Dios, no hay un creador que haya pensado de antemano una «naturaleza humana», igual que un artesano concibe el plano de un objeto antes de fabricarlo. Por eso el ser humano «primero existe» y solo después «se define».
De este punto de partida Sartre extrae su idea más conocida: el ser humano está «condenado a ser libre». La libertad no es una propiedad que tengamos, sino que somos libertad: no hay una naturaleza ni unos valores previos que determinen nuestras elecciones, de modo que en cada acto nos elegimos a nosotros mismos y, al hacerlo, elegimos qué tipo de ser humano queremos ser. «Condenado» porque no hemos elegido ser libres —nos encontramos siéndolo, arrojados a la existencia— y porque no podemos dejar de elegir: incluso no decidir es ya una decisión. La libertad sartreana es así radical y sin excusas.
A esa libertad le corresponde una responsabilidad total. Como al elegirme propongo una imagen de lo que el ser humano debe ser, Sartre afirma que cada uno es responsable no solo de sí mismo sino, en cierto sentido, de toda la humanidad: «al elegirme, elijo al hombre». El sentimiento que acompaña a la conciencia de esta libertad y responsabilidad sin fundamento exterior es la angustia: el vértigo de saber que somos los únicos autores y garantes de nuestros valores, sin un Dios ni una naturaleza que respalden nuestras decisiones. La angustia no paraliza, sino que revela la seriedad de la existencia.
Sartre denuncia la huida ante esa libertad y responsabilidad mediante el concepto de mala fe (mauvaise foi): es la mentira que uno se hace a sí mismo para negar su propia libertad, fingiendo ser una «cosa» con una esencia o un papel fijos («yo soy así», «no podía hacer otra cosa», «me obligaron»). En la mala fe, el ser humano se trata a sí mismo como un objeto determinado para escapar de la angustia de su libertad. Lo contrario es la autenticidad: asumir lúcidamente que somos libres y responsables, sin excusas ni coartadas. La Fig. 5 contrapone autenticidad y mala fe.

La cadena argumentativa de Sartre

La cadena argumentativa de SartreGrafo, No hay Dios → No hay naturaleza, No hay naturaleza → Existencia primero, Existencia primero → Condenado a ser libre, Condenado a ser libre → Responsabilidad total, Condenado a ser libre → AngustiaNo hay DiosNo haynaturalezaExistenciaprimeroCondenado aser libreResponsabilidadtotalAngustia
El existencialismo de Sartre se presenta, finalmente, como un humanismo: precisamente porque no hay una esencia ni un Dios que decidan por nosotros, la dignidad del ser humano consiste en ser el único responsable de darse a sí mismo un sentido y unos valores. Esta filosofía de la libertad y la responsabilidad conecta de lleno con la competencia CE7: ante problemas actuales sobre la libertad personal, la responsabilidad individual y la tentación de eludirla con coartadas deterministas, el pensamiento sartreano sigue ofreciendo herramientas de análisis y de autonomía de juicio.
Ejemplo resuelto

Comentario: libertad, responsabilidad y mala fe en Sartre

Estilo Selectividad: explica por qué Sartre afirma que el ser humano está «condenado a ser libre» y cómo se relacionan esa libertad, la responsabilidad, la angustia y la mala fe.

  1. 01El fundamento ateo

    Sin Dios no hay un creador que haya pensado de antemano una «naturaleza humana»; por eso, para el ser humano, la existencia precede a la esencia: primero existe y luego se define eligiendo.

  2. 02La libertad radical

    El ser humano no tiene libertad: es libertad. No hay valores ni naturaleza previos que decidan por él, y no puede dejar de elegir (no elegir ya es elegir). Por eso está «condenado a ser libre».

  3. 03Responsabilidad y angustia

    Al elegirme, propongo una imagen de lo que el ser humano debe ser, de modo que soy responsable de mí y de la humanidad. La conciencia de esa libertad y responsabilidad sin apoyo exterior produce angustia.

  4. 04La huida: la mala fe

    Para escapar de la angustia, el ser humano cae en la mala fe: se miente a sí mismo negando su libertad, fingiéndose una cosa con esencia fija («yo soy así»). Lo opuesto, asumir la libertad sin excusas, es la autenticidad.

Resultado: Para Sartre, al no haber Dios ni naturaleza previa, el ser humano «es» libertad y no puede dejar de elegir: está condenado a ser libre y, por ello, es totalmente responsable, lo que genera angustia; la mala fe es la huida que niega esa libertad fingiéndose una cosa, frente a la autenticidad que la asume.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: el alumnado debe explicar cómo Sartre fundamenta la tesis «la existencia precede a la esencia» desde el ateísmo y deduce de ella la libertad radical («el hombre está condenado a ser libre») y la responsabilidad total.
  • Se evalúa la comprensión de los conceptos de angustia (conciencia de la libertad sin fundamento) y mala fe (la huida de la libertad fingiéndose una cosa con esencia fija), así como la caracterización del existencialismo sartreano como humanismo.
  • Objetivo Selectividad: explicar la mala fe (mauvaise foi) como autoengaño para eludir la libertad (fingirse una cosa con esencia fija), con el ejemplo del «camarero que juega a ser camarero».
  • Se valora explicar por qué «al elegirme, elijo una imagen del hombre»: cada elección propone un modelo de lo que el ser humano debe ser, de ahí la responsabilidad universal y la angustia.

Errores frecuentes

  • Entender la libertad sartreana como ausencia de límites o capricho: «condenado a ser libre» no significa que podamos hacerlo todo, sino que no podemos dejar de elegir y de ser responsables, incluso dentro de una situación que no hemos elegido (la facticidad).
  • Confundir la «mala fe» con la mentira a los demás: en Sartre la mala fe es la mentira que uno se hace a sí mismo para negar su propia libertad, fingiéndose una cosa con una esencia o un papel fijos.
  • Creer que la libertad sartreana ignora las circunstancias: siempre se ejerce dentro de una «situación» y una facticidad (cuerpo, pasado, entorno) que no elegimos, pero que interpretamos y asumimos.
  • Entender «estamos condenados a ser libres» como una afirmación optimista y cómoda: es una carga —no podemos NO elegir ni descargar en otro la responsabilidad—, fuente de angustia y de desamparo.

Repaso activo

Ejercicio de práctica: explica por qué, según Sartre, el ser humano está «condenado a ser libre», qué relación guarda esa libertad con la responsabilidad y la angustia, y en qué consiste la «mala fe» como huida de la libertad.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

§ 04

Razón vital y razón poética: Ortega y Gasset y María Zambrano#

●●○EstándarLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Historia de la Filosofía · Bloque C · existencialismo-y-pensamiento-contemporaneo — Razón vital y razón poética: José Ortega y Gasset y María Zambrano (pensamiento en lengua española)

De la razón vital a la razón poética

De la razón vital a la razón poéticaGrafo, Ortega: razón vital → Zambrano: razón poéticaOrtega: razónvitalZambrano:razón poéticacontinuidad

Puntos clave

El currículo dedica un apartado expreso al pensamiento en lengua española del siglo XX, representado por José Ortega y Gasset (1883-1955) y su discípula María Zambrano (1904-1991). Es un contenido especialmente importante porque acerca la filosofía a la propia tradición cultural y lingüística del alumnado, y porque ambos autores dialogan con el existencialismo europeo desde una voz propia. Ortega es la figura central de la filosofía española contemporánea y el creador de la llamada Escuela de Madrid; Zambrano, su discípula más original, prolonga y transforma su legado con la idea de la razón poética.
El núcleo del pensamiento de Ortega es el raciovitalismo: una filosofía que sitúa la vida humana como realidad radical, es decir, como la realidad fundamental a partir de la cual hay que entender todo lo demás, y que pone la razón al servicio de la vida (la «razón vital»). Su fórmula más célebre es «yo soy yo y mi circunstancia, y si no la salvo a ella no me salvo yo» (Meditaciones del Quijote, 1914). Con ella Ortega supera la falsa alternativa entre el idealismo (que reducía todo al yo) y el realismo (que reducía todo a las cosas): la realidad radical no es ni el yo solo ni el mundo solo, sino el yo viviendo en su circunstancia, ambos inseparables. «Salvar la circunstancia» es darle sentido, integrarla en el propio proyecto de vida.
De esta concepción se siguen dos ideas orteguianas decisivas. La primera es el perspectivismo: cada vida ocupa un lugar y un punto de vista únicos en el mundo, de modo que la verdad no es ni absoluta ni relativa, sino perspectivística: cada perspectiva capta una parte real de la realidad, y solo la suma de todas las perspectivas daría la verdad completa. El error no es tener una perspectiva, sino pretender que la propia es la única válida. La segunda es la concepción de la vida como quehacer y proyecto: «la vida nos es dada, pero no nos es dada hecha»; vivir es decidir constantemente lo que vamos a ser, tener que hacernos a nosotros mismos, lo que aproxima a Ortega al existencialismo (aunque él subraya su independencia). La Fig. 7 esquematiza «yo y mi circunstancia».

«Yo soy yo y mi circunstancia»: la realidad radical orteguiana

«Yo soy yo y mi circunstancia»: la realidad radical orteguianaGrafo, Idealismo (el yo) → Yo + circunstancia, Realismo (las cosas) → Yo + circunstancia, Yo + circunstancia → Salvar la circunstanciaIdealismo (elyo)Realismo (lascosas)Yo +circunstanciaSalvar lacircunstancia
María Zambrano, discípula de Ortega, parte de la razón vital pero la lleva más allá con su aportación más original: la razón poética. Zambrano considera que la razón discursiva y conceptual, por sí sola, es insuficiente para captar lo más hondo de la realidad y de la vida humana —los sentimientos, lo sagrado, la experiencia de la persona— y reivindica una forma de conocimiento que une la razón con la palabra poética, la imagen y el símbolo. La razón poética no renuncia a la razón, sino que la ensancha para acoger aquello que el concepto seco deja fuera; por eso habla del pensar como una «aurora», una luz naciente que ilumina con suavidad lo que el mediodía de la razón pura no alcanza.
Conviene situar a ambos en su contexto y valorar su alcance. Zambrano vivió un largo exilio tras la Guerra Civil española y reflexionó hondamente sobre él en obras como Los bienaventurados; recibió el Premio Cervantes en 1988, la primera mujer en obtenerlo, reconocimiento de la talla de su obra. Su razón poética, que reúne filosofía y literatura, es un ejemplo perfecto de lo que pide la competencia CE6: reconocer interrogantes filosóficos en otros ámbitos de la cultura, como la palabra poética. Ortega y Zambrano muestran, además, que la filosofía en español ha hecho aportaciones originales y de primer orden al pensamiento contemporáneo.
Ejemplo resuelto

Comentario: el raciovitalismo de Ortega y la razón poética de Zambrano

Estilo Selectividad: explica la fórmula «yo soy yo y mi circunstancia» dentro del raciovitalismo de Ortega y cómo María Zambrano prolonga esa herencia con la razón poética.

  1. 01La realidad radical

    Para Ortega la realidad fundamental es la vida humana: «yo soy yo y mi circunstancia». Yo y mundo son inseparables, de modo que se supera la oposición entre el idealismo (todo es el yo) y el realismo (todo son las cosas).

  2. 02Razón vital y perspectivismo

    La razón se pone al servicio de la vida (razón vital). Cada vida tiene una perspectiva única que capta una parte real de la realidad: la verdad es perspectivística, no absoluta ni relativa.

  3. 03La vida como quehacer

    «La vida nos es dada, pero no nos es dada hecha»: vivir es tener que decidir constantemente lo que seremos, hacernos a nosotros mismos, idea que aproxima a Ortega al existencialismo.

  4. 04La razón poética de Zambrano

    Zambrano, discípula de Ortega, ensancha la razón vital: la razón conceptual no basta para lo más hondo de la vida; la razón poética une razón y palabra poética (el pensar como «aurora») para acoger lo que el concepto deja fuera.

Resultado: Con «yo soy yo y mi circunstancia» Ortega hace de la vida la realidad radical y pone la razón al servicio de la vida (razón vital, perspectivismo, la vida como quehacer); María Zambrano prolonga esa herencia con la razón poética, que amplía la razón uniéndola a la palabra poética para captar lo más hondo de la existencia.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: el alumnado debe explicar el raciovitalismo de Ortega —la vida como realidad radical, la razón vital, la fórmula «yo soy yo y mi circunstancia» como superación de idealismo y realismo— y la noción de perspectivismo.
  • Se evalúa la comprensión de la razón poética de María Zambrano como ampliación de la razón vital orteguiana (el pensar como «aurora», la unión de razón y palabra poética), y la capacidad de relacionar a ambos autores con el existencialismo europeo y entre sí (maestra-discípula).
  • Objetivo Selectividad: explicar la razón vital de Ortega (la razón al servicio de la vida, histórica y concreta, frente a la razón pura y abstracta) como su gran aportación.
  • Se valora situar a Ortega y a María Zambrano en el pensamiento en lengua española del siglo XX y valorar el peso del exilio (tras la Guerra Civil) en la obra de Zambrano.

Errores frecuentes

  • Interpretar «yo soy yo y mi circunstancia» como un simple determinismo del entorno: para Ortega yo y circunstancia son inseparables, pero «salvar la circunstancia» implica darle sentido activamente desde el propio proyecto de vida, no quedar sometido pasivamente a ella.
  • Confundir el perspectivismo orteguiano con el relativismo: Ortega no niega la verdad, sino que sostiene que cada perspectiva capta una parte REAL de la realidad y que la verdad completa sería la suma de todas las perspectivas.
  • Confundir la razón vital de Ortega con un rechazo de la razón (irracionalismo): no niega la razón, la pone al servicio de la vida (una razón histórica y vital, no pura ni abstracta).
  • Tratar la «razón poética» de Zambrano como mera literatura o emoción: es un modo de conocimiento con su propia exigencia, complementario de la razón discursiva, no su abandono.

Repaso activo

Ejercicio de práctica: explica la fórmula orteguiana «yo soy yo y mi circunstancia» y cómo, a partir de la razón vital, supera la oposición entre idealismo y realismo; después, expón en qué consiste la razón poética con la que María Zambrano amplía esa herencia.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Currículo de Bachillerato (LOMLOE) — materias y saberes básicos (Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob)

§ 05

Simone de Beauvoir y el feminismo contemporáneo#

●●○EstándarLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Historia de la Filosofía · Bloque C · existencialismo-y-pensamiento-contemporaneo — El desarrollo contemporáneo del feminismo: Simone de Beauvoir

Sexo (dado) frente a género (construido) en Beauvoir

Sexo (dado) frente a género (construido) en BeauvoirTabla con 3 columnas y 2 filas, Datos: Sexo · Género; Qué es · Realidad biológica · Construcción social y cultural; Origen · Se nace con él (lo dado) · Se llega a ser (educación, costumbres), celda destacada: Construcción social y culturalSEXOGÉNEROQUÉ ESRealidad biológicaConstrucción social yculturalORIGENSe nace con él (lo dado)Se llega a ser (educación,costumbres)«No se nace mujer, se llega a serlo.»

Puntos clave

El currículo cierra el tema con el desarrollo contemporáneo del feminismo, encarnado en Simone de Beauvoir (1908-1986), filósofa existencialista y figura clave de lo que se conoce como la segunda ola feminista. Beauvoir aplica las categorías del existencialismo —especialmente la libertad y la tesis de que la existencia precede a la esencia— al análisis de la condición de la mujer, y lo hace en una obra fundamental: El segundo sexo (Le Deuxième Sexe, 1949), considerada uno de los textos más influyentes del feminismo del siglo XX y base teórica de sus desarrollos posteriores.
La tesis central de Beauvoir se condensa en su frase más célebre: «No se nace mujer, se llega a serlo». Con ella distingue —aunque no usara aún esos términos técnicos— entre el sexo (la realidad biológica con la que se nace) y lo que hoy llamamos el género (la construcción social y cultural de «lo femenino»). Ser mujer, en el sentido de los roles, las expectativas, las limitaciones y la identidad que la sociedad asigna, no es un destino fijado por la biología, sino algo que se va construyendo a lo largo de la vida mediante la educación, las costumbres y las estructuras sociales. Es la aplicación directa del «la existencia precede a la esencia» a la cuestión de la mujer: no hay una «esencia femenina» natural y eterna.
Para analizar la situación de la mujer, Beauvoir recurre a la categoría existencialista de la alteridad: en la cultura patriarcal, el varón se ha constituido como el sujeto, lo esencial, el Uno que define la norma de lo humano, mientras que la mujer ha sido definida siempre en relación con él, como lo Otro, lo inesencial, el «segundo sexo» (de ahí el título de la obra). La mujer ha sido reducida a objeto y a alteridad, privada de su condición de sujeto libre. Esta cosificación se parece a la mala fe sartreana, pero impuesta socialmente: a la mujer se le ha negado el ejercicio pleno de su libertad y de su proyecto. La Fig. 9 esquematiza la oposición Uno / Otro.

El segundo sexo: el varón como Uno, la mujer como lo Otro

El segundo sexo: el varón como Uno, la mujer como lo OtroTabla con 3 columnas y 3 filas, Datos: El Uno (varón) · Lo Otro (mujer); Estatuto · El sujeto, lo esencial · Lo inesencial; La norma · La medida de lo humano · Definida en relación con el varón; Nombre · — · El «segundo sexo», celda destacada: Lo inesencialEL UNO (VARÓN)LO OTRO (MUJER)ESTATUTOEl sujeto, lo esencialLo inesencialLA NORMALa medida de lo humanoDefinida en relación con elvarónNOMBRE—El «segundo sexo»La propuesta de Beauvoir: la mujer como sujeto libre.
De este análisis se sigue una propuesta emancipadora. Si la condición femenina es una construcción social y no un destino biológico, entonces puede transformarse: la mujer puede y debe reivindicar su condición de sujeto libre, dueña de su propio proyecto de existencia, en pie de igualdad con el varón. Beauvoir reclama la independencia económica, el acceso a la educación y al trabajo, y la libertad para que cada mujer se defina por sus propias elecciones y no por los roles heredados. Su obra desplazó el foco del feminismo desde la mera igualdad legal (sobre todo el sufragio, el centro de la primera ola feminista del siglo XIX y comienzos del XX —cuyo hito fundacional es la Declaración de Seneca Falls de 1848—, precedida en el siglo XVIII por precursoras ilustradas como Mary Wollstonecraft y Olympe de Gouges) hacia la igualdad real y la crítica de las estructuras culturales que producen la desigualdad.
La importancia de Beauvoir para el currículo es doble. Por un lado, muestra la fecundidad del existencialismo aplicado a un problema social concreto, encarnando el ideal de un pensamiento comprometido. Por otro, su distinción entre lo dado biológico y lo construido socialmente es el fundamento filosófico del feminismo contemporáneo y de los estudios de género posteriores. Por eso conecta de lleno con la competencia CE7, que pide analizar problemas fundamentales actuales —en este caso, la igualdad de género— a la luz de posiciones histórico-filosóficas relevantes, desarrollando autonomía de juicio.
Ejemplo resuelto

Comentario: «no se nace mujer, se llega a serlo»

Estilo Selectividad: explica la tesis de Simone de Beauvoir «no se nace mujer, se llega a serlo», relacionándola con el existencialismo y con su análisis de la mujer como «lo Otro», y expón la propuesta emancipadora que de ella se deriva.

  1. 01El marco existencialista

    Beauvoir aplica a la mujer la tesis «la existencia precede a la esencia»: no hay una «esencia femenina» natural y eterna; la mujer, como todo ser humano, se hace mediante su existencia y sus elecciones.

  2. 02Sexo frente a género

    «No se nace mujer, se llega a serlo» distingue el sexo (la realidad biológica con la que se nace) de lo que hoy llamamos género: la construcción social y cultural de «lo femenino» mediante educación, costumbres e instituciones.

  3. 03La mujer como lo Otro

    En la cultura patriarcal el varón se erige en sujeto (el Uno, lo esencial) y la mujer queda definida en relación con él como lo Otro, lo inesencial, el «segundo sexo», cosificada y privada de su libertad.

  4. 04La propuesta emancipadora

    Si la condición femenina es construida y no un destino biológico, puede transformarse: la mujer debe reivindicar su condición de sujeto libre —independencia económica, educación, trabajo— para definirse por sus propias elecciones.

Resultado: «No se nace mujer, se llega a serlo» aplica el existencialismo a la condición femenina: no hay esencia femenina natural, sino una construcción social (el género) distinta del sexo biológico, que ha hecho de la mujer «lo Otro»; por ello puede transformarse, y la mujer debe reivindicarse como sujeto libre en igualdad con el varón.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: el alumnado debe explicar la tesis «no se nace mujer, se llega a serlo» y la distinción entre el sexo (biológico) y el género (construcción social), mostrándola como aplicación del «la existencia precede a la esencia» a la condición de la mujer.
  • Se evalúa la comprensión de la categoría de la mujer como «lo Otro» frente al varón como sujeto (la alteridad de El segundo sexo) y de la propuesta emancipadora de Beauvoir, así como su lugar en la segunda ola feminista, distinguiéndola de la primera ola (el sufragismo del siglo XIX-XX por la igualdad legal y el voto) y de las precursoras ilustradas del siglo XVIII (Wollstonecraft, Olympe de Gouges), anteriores a esa primera ola.
  • Objetivo Selectividad: mostrar cómo Beauvoir aplica el existencialismo (la libertad, la oposición entre trascendencia e inmanencia) al análisis de la condición femenina en El segundo sexo.
  • Se valora relacionar la tesis de Beauvoir con el debate contemporáneo sobre la igualdad de género (la distinción sexo/género y su recorrido posterior).

Errores frecuentes

  • Interpretar «no se nace mujer, se llega a serlo» como negación de la realidad biológica del sexo: Beauvoir no niega el sexo, sino que distingue ese dato biológico de la construcción social y cultural de «lo femenino» (el género), que es lo que afirma que no viene dado por naturaleza.
  • Situar a Beauvoir en la primera ola feminista o confundir a las precursoras con esa ola: la primera ola es el sufragismo del siglo XIX y comienzos del XX (igualdad legal y voto, con hito en Seneca Falls, 1848), mientras que Mary Wollstonecraft y Olympe de Gouges son precursoras ilustradas del siglo XVIII, anteriores a la primera ola; Beauvoir pertenece a la segunda ola, que desplaza el foco hacia la igualdad real y la crítica de las estructuras culturales de la desigualdad.
  • Confundir «lo Otro» con algo secundario querido por las mujeres: es una alteridad IMPUESTA por la cultura patriarcal, que hace del varón la norma y de la mujer la desviación o el complemento.
  • Reducir El segundo sexo a un panfleto reivindicativo: es un análisis filosófico (existencialista), antropológico e histórico de cómo se ha construido «la mujer» como lo Otro, base teórica de la segunda ola.

Repaso activo

Ejercicio de práctica: explica la tesis de Simone de Beauvoir «no se nace mujer, se llega a serlo», su relación con la distinción entre sexo y género y con la tesis existencialista «la existencia precede a la esencia», y razona qué propuesta emancipadora se deriva de su análisis de la mujer como «lo Otro».

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE)) · Real Decreto 534/2024 — Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

Contenido

Sección -- / 05

    • 01El existencialismo: la pregunta por la existencia y la libertad○
    • 02Heidegger: Dasein, ser-en-el-mundo y la pregunta por el ser●
    • 03Sartre: existencia, libertad radical y responsabilidad◐
    • 04Razón vital y razón poética: Ortega y Gasset y María Zambrano◐
    • 05Simone de Beauvoir y el feminismo contemporáneo◐

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De los apuntes a la práctica

Existencialismo y pensamiento contemporáneo

Refuerza este tema con preguntas de la base de preguntas.

~34
min
3
Competencias
Practicar

Referencias y fuentes

Fuentes

Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE)

  • Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II)
  • Real Decreto 534/2024 — Prueba de Acceso a la Universidad (PAU)

Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob

  • Currículo de Bachillerato (LOMLOE) — materias y saberes básicos

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