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El latín no es una lengua muerta encerrada en el pasado: pervive transformado en las lenguas romances —entre ellas el castellano— y sigue alimentando el léxico común y el científico-técnico de toda Europa. Este apunte recorre el marco de la evolución del latín a las lenguas romances, las principales leyes de evolución fonética del latín al castellano, los formantes latinos (lexemas, prefijos y sufijos) que permiten deducir el significado etimológico, y los latinismos y expresiones latinas vivos en los textos actuales. Constituye el Bloque II (Plurilingüismo) del currículo de Latín II (LOMLOE) y materia evaluable en la fase de acceso de la Selectividad/PAU, donde se exige aplicar reglas de evolución fonética y deducir significados etimológicos.
4seccionesca. 23min de lectura3competenciasNivelBásico 1 · Estándar 2 · Profundización 1Revisado · 06/2026
nivel básico
No existe Latín II como materia común; ahora bien, su núcleo —reconocer que buena parte del léxico de las lenguas de enseñanza procede del latín y saber descomponer una palabra en formantes para deducir su sentido— es una destreza transversal valiosa para la comprensión lectora y el vocabulario de cualquier materia, especialmente la terminología científico-técnica.
nivel avanzado
En Latín II (materia de modalidad de Humanidades) se exige aplicar con autonomía las leyes de evolución fonética del latín al castellano para explicar la forma de una palabra patrimonial, distinguirla de su cultismo y de su doblete, y deducir el significado etimológico de léxico nuevo o especializado a partir de sus lexemas, prefijos y sufijos: estas tareas se evalúan en la Selectividad/PAU.
Lesetiefe: En profundidad
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Árbol genealógico: del latín a las lenguas romances
Una misma raíz latina en cinco lenguas romances (NOCTEM)
Las palabras españolas «delgado» y «delicado» proceden ambas del latín DELICATUM. Clasifícalas como patrimonial o cultismo, explica qué es un doblete y razona por qué presentan formas tan distintas.
Ambas palabras remontan a un mismo origen latino, el adjetivo DELICATUM («delicado, fino»). Que dos palabras de la misma lengua procedan de un único étimo latino es la condición para que formen un doblete o par de palabras divergentes.
«Delgado» ha entrado por transmisión oral continua desde el latín vulgar y ha sufrido los cambios fonéticos propios de esa vía: la -i- átona interior se ha perdido (síncopa) y la -c- intervocálica se ha sonorizado en -g- (DELICATUM > delgado). Esa fuerte transformación es típica de la palabra patrimonial.
«Delicado» es un préstamo culto tomado del latín en época posterior, por vía escrita; por eso apenas ha evolucionado y conserva una forma muy próxima a la latina, sin pérdida de la -i- ni sonorización de la -c-. Esa fidelidad al original es la marca del cultismo.
El par delgado / delicado es un doblete: una misma palabra latina (DELICATUM) ha dado dos resultados, uno patrimonial muy evolucionado (delgado) y uno culto poco evolucionado (delicado). Con frecuencia los dobletes acaban especializando significados distintos en la lengua actual.
Resultado: «Delgado» es palabra patrimonial (transmisión oral, evolución completa: síncopa de la átona + sonorización -c- > -g-); «delicado» es cultismo (préstamo culto tardío, forma casi intacta). Ambas proceden de DELICATUM, por lo que forman un doblete.
Errores frecuentes
Repaso activo
Explica qué es una lengua romance y enumera al menos cinco. A continuación, clasifica las palabras españolas «hijo», «filial», «obra» y «ópera» en patrimoniales o cultismos según procedan respectivamente del latín FILIUM y OPERAM, y razona tu respuesta señalando cuáles forman doblete.
Recuerdo activo
Recuerda los puntos clave — luego revela.
Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))
Mapa de las principales leyes de evolución fonética
Evolución paso a paso: FILIUM > hijo
Explica la evolución de la palabra latina FŎCUM al castellano «fuego», indicando todos los fenómenos fonéticos que intervienen.
La forma de partida es el acusativo singular FŎCUM. El primer cambio, general en la evolución del latín al castellano, es la pérdida de la -m final: queda foco (fŏcu).
La vocal tónica es una O breve (Ŏ). La ley del vocalismo castellano dice que la Ŏ breve tónica diptonga en ue. Por tanto, fŏc- pasa a fuec-: el resultado intermedio es fueco.
La consonante -c- está en posición intervocálica (entre la u del diptongo y la o final). Las oclusivas sordas intervocálicas se sonorizan: -C- > -g-. Así, fueco pasa a fuego.
La -u final ya se había abierto en -o. El resultado final, fuego, coincide con la palabra española real, lo que confirma que la cadena de cambios es correcta: FŎCUM > foco > fueco > fuego.
Resultado: FŎCUM > fuego. Intervienen tres fenómenos: pérdida de la -m final; diptongación de la Ŏ breve tónica en ue; y sonorización de la oclusiva sorda intervocálica -C- en -g-. Es un buen ejemplo de palabra patrimonial que reúne un cambio vocálico y uno consonántico.
Errores frecuentes
Repaso activo
Explica, indicando en cada caso el fenómeno fonético responsable, la evolución de las siguientes palabras latinas al castellano: FĔRRUM (hierro), VĪTAM (vida), LACTEM (leche) y FĀRĪNAM (harina). Señala qué palabra muestra a la vez dos fenómenos distintos.
Recuerdo activo
Recuerda los puntos clave — luego revela.
Fuentes: Currículo de Bachillerato (LOMLOE) — materias y saberes básicos (Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob)
Anatomía de la palabra: prefijo + lexema + sufijo
Formantes latinos en el léxico científico-técnico
Deduce el significado etimológico de la palabra «omnívoro» descomponiéndola en sus formantes latinos y explicando el significado de cada uno.
La palabra «omnívoro» se segmenta en dos formantes de origen latino: omni- (formante inicial o prefijo) y -voro (formante final). No hay un sufijo flexivo adicional relevante para el significado léxico.
El formante omni- procede del latín omnis, que significa «todo, todos». Aparece en otras palabras como omnipotente («que todo lo puede») u omnipresente («que está en todas partes»), lo que confirma su valor.
El formante -voro procede del verbo latino vorare, «devorar, comer». El mismo formante está en carnívoro («que come carne») o herbívoro («que come hierba»), donde su valor «que come» es evidente.
El significado etimológico se obtiene sumando los dos formantes: omni- («todo») + -voro («que come») = «que come de todo». Este sentido etimológico coincide con el significado biológico actual: animal que se alimenta tanto de vegetales como de carne.
Resultado: «Omnívoro» = omni- (latín omnis, «todo») + -voro (latín vorare, «comer»). Significado etimológico: «que come de todo». La descomposición en formantes latinos permite deducir el sentido sin conocer previamente la palabra.
Errores frecuentes
Repaso activo
Descompón en sus formantes (prefijo, lexema y sufijo) las palabras «inseparable», «acueducto» y «omnívoro», indica el significado de cada formante latino y deduce el significado etimológico de cada palabra. Después escribe una familia de al menos tres palabras construidas sobre el lexema latino porto (llevar).
Recuerdo activo
Recuerda los puntos clave — luego revela.
Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))
Mapa de expresiones latinas vivas por tipo de texto
Forma correcta frente a deformación frecuente
Explica el significado literal y el origen de la expresión «alea iacta est», di a qué grupo de expresiones pertenece y escribe una frase periodística en la que se emplee correctamente.
«Alea iacta est» se traduce literalmente «la suerte (o el dado) está echada». Alea significa «dado, juego de azar, suerte»; iacta es el participio de iacere, «arrojar, echar»; est es el verbo «es/está». La frase está en voz pasiva: «el dado ha sido echado».
La sentencia se atribuye a Julio César en el momento de cruzar el río Rubicón con sus tropas (49 a. C.), un acto que desencadenaba la guerra civil y del que ya no había vuelta atrás. De ahí su sentido figurado: una decisión irreversible ya está tomada.
Pertenece al grupo de las sentencias y citas latinas de origen histórico-literario (como veni, vidi, vici o carpe diem), que se emplean por su fuerza expresiva. No es una locución adverbial corriente ni un tecnicismo jurídico.
Hay que usarla cuando se quiere subrayar que una decisión es ya irreversible. Por ejemplo, en un texto periodístico: «Tras presentar la dimisión ante el pleno, el alcalde sentenció: alea iacta est; no habrá marcha atrás». La locución se escribe en cursiva por ser latina sin adaptar.
Resultado: «Alea iacta est» = «la suerte está echada»; atribuida a César al cruzar el Rubicón; pertenece a las sentencias/citas históricas. Uso correcto: para marcar una decisión irreversible, escrita en cursiva, p. ej. «El alcalde dimitió: alea iacta est, no hay vuelta atrás».
Errores frecuentes
Repaso activo
Explica el significado literal y el uso de las expresiones «alea iacta est», «in situ», «grosso modo» y «de facto». A continuación, escribe una frase original con cada una de ellas en un contexto adecuado (literario, científico, periodístico o jurídico), cuidando su forma correcta.
Recuerdo activo
Recuerda los puntos clave — luego revela.
Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE)) · Real Decreto 534/2024 — Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))
Referencias y fuentes
Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE)
Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob