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Este tema, perteneciente al Bloque C del currículo de Historia de la Filosofía, estudia las grandes corrientes del pensamiento del siglo XX que sitúan en el centro la existencia humana concreta, la libertad y el sentido: el existencialismo de Martin Heidegger y Jean-Paul Sartre, el pensamiento en lengua española de José Ortega y Gasset (raciovitalismo) y María Zambrano (razón poética), y el desarrollo contemporáneo del feminismo en Simone de Beauvoir. Frente a la metafísica clásica que partía de esencias eternas, estos autores piensan al ser humano como un ser temporal, finito y arrojado al mundo que tiene que hacerse a sí mismo. Es un tema plenamente evaluable en la Selectividad/PAU, conectado con las competencias específicas CE5 (cómo se plantea el problema de la existencia, la libertad y el sentido), CE7 (analizar problemas actuales como la libertad, la identidad y la igualdad de género) y CE6 (reconocer interrogantes filosóficos en otros ámbitos culturales, como la razón poética y la literatura).
5seccionesca. 31min de lectura3competenciasNivelBásico 1 · Estándar 3 · Profundización 1Revisado · 06/2026
nivel básico
Como materia común de 2.º de Bachillerato, es exigible para todo el alumnado comprender la tesis central del existencialismo (la existencia precede a la esencia, la libertad y la responsabilidad), el raciovitalismo de Ortega («yo soy yo y mi circunstancia», la razón vital) y la tesis de Beauvoir («no se nace mujer, se llega a serlo»), sabiendo situar a cada autor en su contexto y compararlos con rigor.
nivel avanzado
Quien curse el itinerario de Humanidades debe profundizar en la analítica existencial de Heidegger (el Dasein, el ser-en-el-mundo, el ser-para-la-muerte y la autenticidad), en la articulación entre el existencialismo francés y el pensamiento en español (perspectivismo orteguiano, razón poética de Zambrano) y en la fundamentación filosófica de la construcción del género en Beauvoir como base de la segunda ola feminista.
Lesetiefe: En profundidad
Schriftgröße: Standard
Conceptos clave del existencialismo
El giro existencialista: de la esencia a la existencia
Estilo Selectividad: explica la tesis central del existencialismo —«la existencia precede a la esencia»— contrastándola con la metafísica clásica, y razona qué consecuencias tiene para la concepción del ser humano.
La tradición sostenía que cada cosa tiene una esencia o naturaleza fija que precede y define su existencia; aplicada al ser humano, supone que ya estamos definidos de antemano por una «naturaleza humana».
El existencialismo invierte ese orden para el ser humano: primero existimos —arrojados al mundo sin haberlo elegido— y solo después, mediante nuestras elecciones y proyectos, vamos haciéndonos lo que somos.
El ser humano no es una cosa acabada ni un objeto con plano previo, sino un proyecto, una posibilidad abierta: no «es» de una vez por todas, sino que se va construyendo al vivir.
De ahí se siguen la libertad radical (no hay naturaleza que nos excuse), la responsabilidad (somos autores de lo que llegamos a ser) y la angustia ante esa libertad sin guion previo.
Resultado: «La existencia precede a la esencia» significa que el ser humano no viene definido por una naturaleza previa, sino que, arrojado al mundo, se hace a sí mismo eligiendo; frente a la metafísica de las esencias fijas, el existencialismo concibe al ser humano como proyecto, libertad y responsabilidad.
Errores frecuentes
Repaso activo
Ejercicio de práctica: redacta un texto argumentado (unas 12 líneas) que explique qué significa la tesis existencialista «la existencia precede a la esencia», contrastándola con la concepción metafísica clásica de la naturaleza humana, y razona qué consecuencias tiene esa tesis para la libertad y la responsabilidad.
Recuerdo activo
Recuerda los puntos clave — luego revela.
Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))
Ser-en-el-mundo frente al dualismo cartesiano
La estructura del Dasein en Heidegger
Estilo Selectividad: explica qué significa que el Dasein sea «ser-para-la-muerte» y cómo esa condición permite el paso de la existencia inauténtica a la auténtica.
Heidegger llama Dasein («ser-ahí») al ser humano en cuanto ente que existe comprendiendo el ser y al que «le va» su propio ser; su modo de ser es la existencia, no la simple presencia de una cosa.
En la cotidianidad, el Dasein se pierde en el «uno» impersonal (das Man): hace lo que «se hace» y piensa lo que «se piensa», huyendo de su responsabilidad. Es la existencia inauténtica.
La muerte es la posibilidad más propia, cierta e insuperable del Dasein. El «uno» la encubre («se muere», en general); pero asumirla lúcidamente como mi muerte revela la finitud de mi existencia.
Al hacerse cargo de su finitud, el Dasein se arranca del «uno», recupera sus posibilidades más propias y asume con responsabilidad su libertad: alcanza la existencia auténtica.
Resultado: Ser «ser-para-la-muerte» significa que la existencia del Dasein es radicalmente finita y que la muerte es su posibilidad más propia; asumirla con lucidez, en lugar de encubrirla en el «uno» impersonal, es lo que permite al ser humano pasar de la existencia inauténtica a una existencia auténtica y responsable.
Errores frecuentes
Repaso activo
Ejercicio de práctica: explica qué entiende Heidegger por «Dasein» y por «ser-en-el-mundo», y razona por qué la conciencia del «ser-para-la-muerte» permite al ser humano pasar de la existencia inauténtica (el «uno») a la existencia auténtica.
Recuerdo activo
Recuerda los puntos clave — luego revela.
Fuentes: Currículo de Bachillerato (LOMLOE) — materias y saberes básicos (Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob)
Autenticidad frente a mala fe
La cadena argumentativa de Sartre
Estilo Selectividad: explica por qué Sartre afirma que el ser humano está «condenado a ser libre» y cómo se relacionan esa libertad, la responsabilidad, la angustia y la mala fe.
Sin Dios no hay un creador que haya pensado de antemano una «naturaleza humana»; por eso, para el ser humano, la existencia precede a la esencia: primero existe y luego se define eligiendo.
El ser humano no tiene libertad: es libertad. No hay valores ni naturaleza previos que decidan por él, y no puede dejar de elegir (no elegir ya es elegir). Por eso está «condenado a ser libre».
Al elegirme, propongo una imagen de lo que el ser humano debe ser, de modo que soy responsable de mí y de la humanidad. La conciencia de esa libertad y responsabilidad sin apoyo exterior produce angustia.
Para escapar de la angustia, el ser humano cae en la mala fe: se miente a sí mismo negando su libertad, fingiéndose una cosa con esencia fija («yo soy así»). Lo opuesto, asumir la libertad sin excusas, es la autenticidad.
Resultado: Para Sartre, al no haber Dios ni naturaleza previa, el ser humano «es» libertad y no puede dejar de elegir: está condenado a ser libre y, por ello, es totalmente responsable, lo que genera angustia; la mala fe es la huida que niega esa libertad fingiéndose una cosa, frente a la autenticidad que la asume.
Errores frecuentes
Repaso activo
Ejercicio de práctica: explica por qué, según Sartre, el ser humano está «condenado a ser libre», qué relación guarda esa libertad con la responsabilidad y la angustia, y en qué consiste la «mala fe» como huida de la libertad.
Recuerdo activo
Recuerda los puntos clave — luego revela.
Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))
De la razón vital a la razón poética
«Yo soy yo y mi circunstancia»: la realidad radical orteguiana
Estilo Selectividad: explica la fórmula «yo soy yo y mi circunstancia» dentro del raciovitalismo de Ortega y cómo María Zambrano prolonga esa herencia con la razón poética.
Para Ortega la realidad fundamental es la vida humana: «yo soy yo y mi circunstancia». Yo y mundo son inseparables, de modo que se supera la oposición entre el idealismo (todo es el yo) y el realismo (todo son las cosas).
La razón se pone al servicio de la vida (razón vital). Cada vida tiene una perspectiva única que capta una parte real de la realidad: la verdad es perspectivística, no absoluta ni relativa.
«La vida nos es dada, pero no nos es dada hecha»: vivir es tener que decidir constantemente lo que seremos, hacernos a nosotros mismos, idea que aproxima a Ortega al existencialismo.
Zambrano, discípula de Ortega, ensancha la razón vital: la razón conceptual no basta para lo más hondo de la vida; la razón poética une razón y palabra poética (el pensar como «aurora») para acoger lo que el concepto deja fuera.
Resultado: Con «yo soy yo y mi circunstancia» Ortega hace de la vida la realidad radical y pone la razón al servicio de la vida (razón vital, perspectivismo, la vida como quehacer); María Zambrano prolonga esa herencia con la razón poética, que amplía la razón uniéndola a la palabra poética para captar lo más hondo de la existencia.
Errores frecuentes
Repaso activo
Ejercicio de práctica: explica la fórmula orteguiana «yo soy yo y mi circunstancia» y cómo, a partir de la razón vital, supera la oposición entre idealismo y realismo; después, expón en qué consiste la razón poética con la que María Zambrano amplía esa herencia.
Recuerdo activo
Recuerda los puntos clave — luego revela.
Fuentes: Currículo de Bachillerato (LOMLOE) — materias y saberes básicos (Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob)
Sexo (dado) frente a género (construido) en Beauvoir
El segundo sexo: el varón como Uno, la mujer como lo Otro
Estilo Selectividad: explica la tesis de Simone de Beauvoir «no se nace mujer, se llega a serlo», relacionándola con el existencialismo y con su análisis de la mujer como «lo Otro», y expón la propuesta emancipadora que de ella se deriva.
Beauvoir aplica a la mujer la tesis «la existencia precede a la esencia»: no hay una «esencia femenina» natural y eterna; la mujer, como todo ser humano, se hace mediante su existencia y sus elecciones.
«No se nace mujer, se llega a serlo» distingue el sexo (la realidad biológica con la que se nace) de lo que hoy llamamos género: la construcción social y cultural de «lo femenino» mediante educación, costumbres e instituciones.
En la cultura patriarcal el varón se erige en sujeto (el Uno, lo esencial) y la mujer queda definida en relación con él como lo Otro, lo inesencial, el «segundo sexo», cosificada y privada de su libertad.
Si la condición femenina es construida y no un destino biológico, puede transformarse: la mujer debe reivindicar su condición de sujeto libre —independencia económica, educación, trabajo— para definirse por sus propias elecciones.
Resultado: «No se nace mujer, se llega a serlo» aplica el existencialismo a la condición femenina: no hay esencia femenina natural, sino una construcción social (el género) distinta del sexo biológico, que ha hecho de la mujer «lo Otro»; por ello puede transformarse, y la mujer debe reivindicarse como sujeto libre en igualdad con el varón.
Errores frecuentes
Repaso activo
Ejercicio de práctica: explica la tesis de Simone de Beauvoir «no se nace mujer, se llega a serlo», su relación con la distinción entre sexo y género y con la tesis existencialista «la existencia precede a la esencia», y razona qué propuesta emancipadora se deriva de su análisis de la mujer como «lo Otro».
Recuerdo activo
Recuerda los puntos clave — luego revela.
Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE)) · Real Decreto 534/2024 — Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))
Referencias y fuentes
Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE)
Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob