EuraStudy
Apuntes/Historia del Arte/Arte e identidad
Apuntes · Historia del ArteES · Selectividad

Arte e identidad

Este apunte aborda una de las grandes funciones sociales del arte: construir y expresar la identidad, tanto la individual como la colectiva. Recorre la necesidad humana de representarnos, la historia del retrato y del autorretrato, la transformación de la imagen y la consideración social del artista (del artesano anónimo al genio y al artista contemporáneo), la identidad colectiva de escuelas y regionalismos —con el caso de Andalucía— y, por último, las identidades sexuales y de género en el arte. Pertenece al bloque C («Dimensión individual y social del arte») del currículo de 2.º de Bachillerato y entra en el examen de Selectividad/PAU a través de las competencias específicas HAR.2.7, HAR.2.6 y HAR.2.8.

5 secciones·~30 min de lectura·3 competencias·Nivel Básico 1 · Estándar 3 · Profundización 1·Revisado · 07/2026

T·0999 / 12
Perfil de examen
HAR.2.7 · Distinguir y describir los cambios estéticos y los diferentes cánones de belleza a lo largo de la Historia del Arte, realizando análisis comparativos entre obras de diversos estilos, épocas y lugares, para formarse una imagen ajustada de sí mismo.HAR.2.6.2 · Analizar el papel conformador de la identidad individual y colectiva que posee el arte y el patrimonio artístico.HAR.2.8.3 · Advertir el modo en que el arte ha sido utilizado como expresión de las diferentes sensibilidades e identidades sexuales y de género a lo largo de la historia.
Operadores:analizaexplicacomparadescribeinterpretacomentarazonarelacionajustificalocaliza

nivel básico

Como materia de modalidad, Historia del Arte exige aquí dominar la evolución del retrato y del autorretrato, el cambio en la consideración social del artista (del artesano al genio) y los conceptos de identidad individual, colectiva y de género, sabiendo ilustrarlos con obras y autores concretos.

nivel avanzado

La profundización de modalidad consiste en argumentar críticamente —mediante el análisis comparativo de obras de distintas épocas y culturas— cómo el arte CONSTRUYE identidad (no solo la refleja): cómo el canon de belleza, el retrato, el autorretrato y las escuelas o regionalismos son dispositivos históricos de autoafirmación, y cómo el arte ha dado o negado visibilidad a las distintas sensibilidades sexuales y de género.

Profundidad

Profundidad de lectura: En profundidad

Texto

Tamaño de texto: Estándar

Contenido · 5 secciones▾
  1. Arte e identidad
    • 01La necesidad de representarnos: el género del retrato y su evolución○
    • 02El autorretrato y la imagen del cuerpo humano◐
    • 03La evolución de la consideración social del artista: del artesano al genio◐
    • 04Arte e identidad colectiva: escuelas, regionalismos y Andalucía◐
    • 05Identidades sexuales y de género en el arte●
§ 01

La necesidad de representarnos: el género del retrato y su evolución#

●○○BásicoLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Historia del Arte · Bloque C.1 · HAR.2.7 / HAR.2.6LPSaber básico C.1: arte e identidad individual; la necesidad de representarnos; la imagen del cuerpo humano; el género del retrato

Del verismo romano a la idealización imperial

Del verismo romano a la idealización imperialTabla con 3 columnas y 4 filas, Datos: Rasgo · República (verismo) · Imperio (idealización); representación · realismo extremo · belleza eterna, joven; rasgos · arrugas, edad · canon clásico; valor · virtud y experiencia, valor moral · propaganda del poder; ejemplo · retrato republicano · Augusto de Prima Porta, celda destacada: Augusto de Prima PortaRASGOREPÚBLICA (VERISMO)IMPERIO (IDEALIZACIÓN)REPRESENTACIÓNrealismo extremobelleza eterna,jovenRASGOSarrugas, edadcanon clásicoVALORvirtud yexperiencia, valormoralpropaganda delpoderEJEMPLOretratorepublicanoAugusto de PrimaPortaCambia el canon según la función política del retrato

Puntos clave

El bloque C de la materia parte de una constatación antropológica: el ser humano necesita representarse. Dejar una imagen de uno mismo o de los suyos es un modo de afirmar quién se es, de fijar la propia identidad frente al tiempo y la muerte, y de inscribirse en un grupo. De esta necesidad nace el género del retrato, definido como la representación de una persona concreta e individualizada, con la intención de captar tanto sus rasgos físicos (parecido o semejanza) como su condición social y, en sus formas más altas, su carácter o su psicología. El retrato es, por ello, el género donde mejor se observa cómo el arte conforma la identidad individual, que es justamente lo que pide analizar la competencia HAR.2.6.2.
El retrato tiene una larga historia jalonada por dos grandes momentos. El primero es el retrato romano: heredero de la costumbre de las «imagines maiorum» (las máscaras de cera de los antepasados) y del retrato helenístico, alcanza un realismo extraordinario, sobre todo en la República, donde el «verismo» reproduce sin idealizar las arrugas y los signos de la edad como prueba de virtud y experiencia. Con el Imperio, el retrato se idealiza al servicio de la propaganda (el «Augusto de Prima Porta»). Tras un eclipse medieval —en el que la persona se subordina al tipo religioso y solo reaparece individualizada en sepulcros y donantes—, el segundo gran momento es el Renacimiento, que recupera y reinventa el retrato autónomo: el perfil cuatrocentista al modo de la medalla antigua y, después, el retrato de tres cuartos que permite la mirada al espectador y la captación del alma (Leonardo, «La Gioconda», hacia 1503-1519).
A partir del Renacimiento el retrato se diversifica en una rica tipología que conviene dominar, pues el examen suele pedir identificar y clasificar un retrato concreto. La Fig. 1 resume estos tipos. Según el formato del cuerpo se distingue el retrato de busto, de medio cuerpo, de tres cuartos y de cuerpo entero. Según su función y dignidad aparecen el retrato de aparato o de Estado (el modelo en pie o entronizado, con los atributos del poder), el retrato ecuestre (a caballo, máxima exaltación del soberano o del general, como el «Carlos V en Mühlberg» de Tiziano, 1548), el retrato de grupo (que culmina en la pintura holandesa del siglo XVII y en «Las Meninas» de Velázquez, 1656), el retrato íntimo o privado y, en una categoría propia, el autorretrato, que se estudia en el apartado siguiente.

Tipología del retrato

Tipología del retratoDiagrama de árbol, 9 caminos, Datos: POR FORMATO → busto; POR FORMATO → medio cuerpo; POR FORMATO → tres cuartos; POR FORMATO → cuerpo entero; POR FUNCIÓN → de aparato / Estado; POR FUNCIÓN → ecuestre; POR FUNCIÓN → de grupo; POR FUNCIÓN → íntimo / privado; POR FUNCIÓN → autorretratoPOR FORMATOPOR FUNCIÓNRETRATO (construye identidad: pose + ve…bustomedio cuerpotres cuartoscuerpo enterode aparato / Estadoecuestrede grupoíntimo / privadoautorretrato
Más allá de la tipología, lo decisivo para la materia es entender que el retrato no es un mero reflejo neutro, sino una CONSTRUCCIÓN de identidad. El modelo elige cómo quiere ser visto —su pose, su vestido, sus objetos, su gesto— y el artista pone esos recursos al servicio de un mensaje sobre quién es el retratado: su poder, su riqueza, su piedad, su saber o su intimidad. Por eso el retrato funciona también como documento histórico de las mentalidades y de los cánones de cada época: el cuerpo robusto y vestido del retrato barroco, la frialdad elegante del retrato neoclásico o la introspección del retrato romántico revelan cómo cada sociedad concibe a la persona. Comparar retratos de distintas épocas para describir esos cambios estéticos y de canon es exactamente el ejercicio que enuncia la competencia HAR.2.7.
Ejemplo resuelto

Clasificar y analizar un retrato como construcción de identidad

Ante un retrato ecuestre de un soberano del siglo XVI (el modelo a caballo, con armadura, lanza y un paisaje al fondo), explica de qué tipo de retrato se trata, qué recursos usa y qué identidad construye del retratado.

  1. 01Identificar el tipo

    Es un retrato de aparato en su variante ecuestre: el modelo aparece a caballo y de cuerpo entero. El retrato ecuestre es la fórmula de máxima exaltación, reservada al soberano o al gran general, porque hereda la imagen del emperador romano triunfante.

  2. 02Leer los recursos

    El caballo eleva y monumentaliza la figura; la armadura y la lanza lo presentan como defensor y vencedor; el dominio sobre la montura simboliza el dominio sobre el Estado; el paisaje amplio sugiere la extensión de sus territorios. Todo está al servicio de un mensaje, no de la mera semejanza.

  3. 03Extraer la identidad construida

    El retrato no se limita a captar la cara del modelo: construye su identidad como gobernante poderoso, militar victorioso y defensor de la fe. Es un documento de cómo la monarquía del siglo XVI quería ser vista, no un simple parecido.

Resultado: Se trata de un retrato de aparato ecuestre cuyos recursos (caballo, armadura, paisaje) construyen deliberadamente la identidad del soberano como poder militar y político; el ejemplo demuestra que el retrato conforma identidad (HAR.2.6.2) y no es un reflejo neutro.

Objetivo Selectividad

  • Definir el retrato como género (representación individualizada que busca el parecido, la condición social y la psicología del modelo) y exponer su evolución por los dos hitos clave: el realismo del retrato romano (verismo republicano e idealización imperial) y la reinvención renacentista del retrato autónomo.
  • Clasificar un retrato dado según su tipología (busto, medio cuerpo, tres cuartos, cuerpo entero; de aparato, ecuestre, de grupo, íntimo, autorretrato) y razonar cómo la pose, el vestido y los atributos construyen la identidad del retratado.
  • Aplicar la competencia HAR.2.7: comparar dos retratos de épocas distintas para describir los cambios estéticos y de canon de belleza que reflejan.

Errores frecuentes

  • Confundir retrato con cualquier figura humana: un retrato exige una persona concreta e identificable; una figura idealizada, alegórica o un tipo genérico (una Venus, una alegoría de la Justicia) no es un retrato.
  • Creer que el retrato es una copia neutra de la realidad y olvidar que es una construcción de identidad cargada de intención (pose, atributos, idealización), lo que se exige analizar para HAR.2.6.2.
  • Datar mal los hitos o atribuirlos erróneamente: el verismo es del retrato romano republicano, la idealización es imperial, y el retrato autónomo moderno se reinventa en el Renacimiento, no antes.

Repaso activo

Elige mentalmente DOS retratos de épocas distintas (por ejemplo, un retrato romano republicano verista y un retrato cortesano del Barroco) y redacta un comentario comparativo de 12-15 líneas explicando: qué tipo de retrato es cada uno, qué canon de belleza y qué imagen de la persona transmite, y qué nos dice el contraste sobre el cambio de mentalidad entre ambas épocas.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

§ 02

El autorretrato y la imagen del cuerpo humano#

●●○EstándarLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Historia del Arte · Bloque C.1 · HAR.2.7 / HAR.2.6LPSaber básico C.1: la imagen del cuerpo humano; el autorretrato como construcción del yo

El canon del cuerpo humano cambia con cada época

El canon del cuerpo humano cambia con cada épocaTabla con 2 columnas y 4 filas, Datos: Época · Canon del cuerpo humano; Grecia · canon ideal, proporción (Policleto); Edad Media · cuerpo cubierto, espiritual; Renacimiento · desnudo heroico (David); Vanguardia · cuerpo deformado, expresivo, celda destacada: RenacimientoÉPOCACANON DEL CUERPOHUMANOGRECIAcanon ideal,proporción(Policleto)EDAD MEDIAcuerpo cubierto,espiritualRENACIMIENTOdesnudo heroico(David)VANGUARDIAcuerpo deformado,expresivoRepresentar el cuerpo = construir una idea histórica debelleza y de persona

Puntos clave

Dentro del género del retrato, el autorretrato ocupa un lugar especial: es la representación que el artista hace de sí mismo y, por ello, el documento más directo de la construcción del yo. El autorretrato no nace plenamente hasta el Renacimiento, y su aparición es inseparable del ascenso social del artista: solo cuando el creador deja de ser un artesano anónimo y se considera digno de ser retratado puede mirarse a sí mismo como tema de obra. Por eso una galería de autorretratos a lo largo de la historia funciona como un termómetro del estatus del artista, además de como una exploración íntima de la identidad personal.
El recorrido del autorretrato tiene hitos que conviene conocer porque son referentes habituales del examen. Alberto Durero pinta hacia 1500 un autorretrato frontal y solemne que adopta el esquema iconográfico de Cristo (la «imago Christi»), una afirmación audaz de la dignidad casi sagrada del genio creador. Rembrandt convierte el autorretrato en el proyecto de toda una vida: pinta más de un centenar a lo largo de las décadas, registrando sin idealización el paso del tiempo, la prosperidad y la ruina, en una indagación psicológica sin precedentes. Velázquez se autorretrata, paleta y pincel en mano, dentro de «Las Meninas» (1656), reivindicando el carácter intelectual y liberal de la pintura. Y, ya en el siglo XIX, Vincent van Gogh hace del autorretrato una expresión febril de su mundo interior. La Fig. 3 ordena estos hitos en una línea temporal.

Galería-línea de tiempo del autorretrato y el estatus del artista

El autorretrato y el ascenso del artista: del artesano anónimo al genio-autorLínea de tiempo de 1480 a 1900, 1500: Durero · autorretrato a lo Cristo, 1660: Rembrandt · serie vital, 1656: Velázquez · en Las Meninas, 1889: Van Gogh · expresión interior14801900época1500Durero ·autorretrato a …1660Rembrandt ·serie vital1656Velázquez · enLas Meninas1889Van Gogh ·expresión inter…
El autorretrato se entrelaza con la imagen del cuerpo humano, que es el otro gran asunto del apartado. La forma de representar el cuerpo —desnudo o vestido, idealizado o real, exhibido u ocultado— cambia radicalmente con cada cultura y cada canon de belleza, y revela qué entiende cada época por persona y por belleza. El cuerpo idealizado y matemáticamente proporcionado del clasicismo griego (el canon de Policleto), el cuerpo espiritualizado y a menudo cubierto del arte medieval, el desnudo heroico del Renacimiento (el «David» de Miguel Ángel, 1504) o las anatomías deformadas y expresivas de las vanguardias son lenguajes distintos para una misma cuestión: cómo nos vemos a nosotros mismos. Describir esos cambios estéticos y de canon mediante el análisis comparativo es el núcleo de la competencia HAR.2.7.
El sentido de fondo de este apartado, y de todo el bloque C, es que la imagen del propio cuerpo y del propio rostro es siempre una construcción cultural, no un dato puramente natural. Al estudiar cómo el arte ha representado el yo y el cuerpo a lo largo de la historia, el estudiante comprende que el canon de belleza no es absoluto sino histórico, y aprende a «formarse una imagen ajustada de sí mismo» —la finalidad explícita que el currículo asigna a HAR.2.7—, distanciándose de la idea de que existe un único modelo de belleza válido. El autorretrato enseña, además, que representarse es interpretarse: el artista no se copia, se construye una imagen ante los demás y ante sí mismo.
Ejemplo resuelto

El autorretrato de Durero como afirmación del genio

Comenta el autorretrato frontal de Alberto Durero de hacia 1500, en el que el pintor se representa de frente, con larga melena, en una pose habitualmente reservada a la imagen de Cristo. ¿Qué dice esta obra sobre la identidad del artista?

  1. 01Describir el esquema

    Durero se autorretrata en estricta frontalidad y simetría, mirando directamente al espectador, con una mano que parece bendecir y una melena que evoca la iconografía tradicional de Cristo. Es un esquema solemne, sagrado, completamente inusual para un retrato civil de la época.

  2. 02Interpretar el préstamo iconográfico

    Al adoptar la «imago Christi», Durero no se identifica blasfemamente con Dios, sino que reivindica que el artista es un creador a imagen del Creador: el genio que da forma a la materia participa de una dignidad casi divina. Es una afirmación del nuevo estatus del artista renacentista.

  3. 03Conectar con la identidad del artista

    El autorretrato deja de ser un mero estudio y se convierte en un manifiesto identitario: el pintor ya no es un artesano anónimo, sino un individuo digno de ser representado y celebrado, dueño de su nombre y de su fama (Durero firma con su célebre monograma).

Resultado: El autorretrato de Durero hacia 1500 utiliza el esquema de Cristo para afirmar la dignidad y la condición casi sagrada del genio creador; es un documento clave del ascenso del estatus del artista en el Renacimiento y de cómo el autorretrato construye la identidad del yo.

Objetivo Selectividad

  • Definir el autorretrato y relacionar su aparición (Renacimiento) con el ascenso del estatus del artista, citando hitos concretos (Durero, Rembrandt, Velázquez en «Las Meninas», Van Gogh) y qué aporta cada uno.
  • Comparar la imagen del cuerpo humano en distintas épocas (canon griego, cuerpo medieval, desnudo renacentista, cuerpo de vanguardia) para describir los cambios de canon de belleza que pide HAR.2.7.
  • Razonar que la representación del yo y del cuerpo es una construcción cultural e histórica y conectar esa idea con la finalidad de la competencia («formarse una imagen ajustada de sí mismo»).

Errores frecuentes

  • Confundir autorretrato con retrato: el autorretrato exige que el artista se represente a sí mismo; un retrato del artista pintado por otro no lo es.
  • Pensar que el desnudo o el cuerpo se han representado siempre igual: el canon de belleza corporal es histórico (idealizado en Grecia, cubierto y espiritual en el Medievo, heroico en el Renacimiento, deformado en la vanguardia).
  • Olvidar que el auge del autorretrato es síntoma del cambio de estatus del artista, y tratarlo como una simple anécdota técnica.

Repaso activo

Explica por qué el autorretrato apenas existe antes del Renacimiento y se multiplica después, y comenta brevemente qué aporta cada uno de estos cuatro hitos a la construcción de la identidad del artista: el autorretrato a lo Cristo de Durero (h. 1500), la serie de Rembrandt, el Velázquez de «Las Meninas» (1656) y los autorretratos de Van Gogh.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Currículo de Bachillerato (LOMLOE) — materias y saberes básicos (Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob)

§ 03

La evolución de la consideración social del artista: del artesano al genio#

●●○EstándarLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Historia del Arte · Bloque C.1 · HAR.2.6 / HAR.2.7LPSaber básico C.1: la evolución en la imagen y consideración social del artista

Puntos clave

El bloque C.1 dedica un epígrafe propio a un proceso histórico de larga duración: la transformación de la imagen y la consideración social del artista. Durante la Antigüedad y la Edad Media, el pintor, el escultor o el arquitecto son artesanos. Su trabajo se entiende como un oficio manual, regido por gremios, aprendido en el taller mediante un largo aprendizaje y ejecutado por encargo; la obra rara vez se firma y el nombre del autor suele perderse. El arte se sitúa entre las «artes mecánicas» (las que requieren esfuerzo corporal), por debajo de las «artes liberales» (gramática, retórica, geometría, música…), que eran las únicas dignas de una persona libre y culta. Esta posición subordinada es el punto de partida del proceso.
El Renacimiento (siglos XV-XVI) opera el giro decisivo. Los artistas reivindican que la pintura, la escultura y la arquitectura son artes liberales, porque se fundamentan en la ciencia (perspectiva matemática, anatomía, proporción). Surge el artista-intelectual y el ideal del «uomo universale» —Leonardo da Vinci como paradigma—, y con él la firma, la fama, la biografía y la categoría de genio. Giorgio Vasari, con sus «Vidas de los más excelentes pintores, escultores y arquitectos» (1550), consagra esa nueva imagen: el artista merece que se escriba su vida. La fundación de las Academias de arte (la de Florencia en 1563) institucionaliza el salto: el artista ya no se forma solo en el taller gremial, sino en una institución que enseña teoría y dignifica la profesión. La Fig. 5 ordena este recorrido por etapas.

Del artesano al genio: etapas del estatus del artista

Del artesano al genio: etapas del estatus social del artistaGrafo, Antig. + E. Media · artesano de gremio (artes mecánicas, anónimo) → Renacimiento (punto de inflexión) · artes liberales, firma, genio (Vasari), Renacimiento (punto de inflexión) · artes liberales, firma, genio (Vasari) → Barroco · artista noble (Velázquez, hábito de Santiago, 1659), Barroco · artista noble (Velázquez, hábito de Santiago, 1659) → s. XIX · Romanticismo · genio incomprendido, bohemio, maldito, s. XIX · Romanticismo · genio incomprendido, bohemio, maldito → s. XX · vanguardista provocador / celebridad (Warhol)Antig. + E.Media · artesanode gremio (arte…Renacimiento(punto deinflexión) · ar…Barroco ·artista noble(Velázquez, háb…s. XIX ·Romanticismo ·genio incompren…s. XX ·vanguardistaprovocador /cel…
El Barroco consolida y eleva aún más la figura del artista. Casos célebres lo ilustran: Velázquez aspira durante años al hábito de la Orden de Santiago —reservado a la nobleza— y lo obtiene en 1659, prueba del ascenso social del pintor; en «Las Meninas» (1656) se autorretrata en el acto de pintar, reivindicando la pintura como actividad noble e intelectual. Rubens es además diplomático y hombre rico; Bernini, una celebridad europea. El artista barroco trabaja para papas, reyes y una burguesía coleccionista, y su nombre es ya un valor en sí mismo. La culminación teórica llega en el siglo XVIII con la idea ilustrada de genio (Kant) como talento innato que da la regla al arte, no que la recibe.
En la contemporaneidad la imagen del artista se vuelve más compleja y, a la vez, más libre. Con el Romanticismo aparece el mito del artista incomprendido, bohemio, rebelde y maldito, que crea desde el sentimiento al margen de la sociedad (la figura del genio atormentado). Las vanguardias del siglo XX hacen del artista un provocador y un transgresor que rompe con la tradición (Picasso, Dalí, Duchamp), mientras que la segunda mitad del siglo lo convierte a veces en una marca y una celebridad mediática (Andy Warhol). Reconstruir esta evolución —artesano gremial, genio renacentista, artista noble del Barroco, genio romántico, vanguardista y celebridad contemporánea— y entender cómo cambia con ella la propia identidad del creador es lo que pide analizar la competencia HAR.2.6.2, que atiende al papel conformador de la identidad que posee el arte.
Ejemplo resuelto

Velázquez y el hábito de Santiago como prueba del nuevo estatus

Explica por qué el caso de Velázquez —su empeño por obtener el hábito de la Orden de Santiago, logrado en 1659, y su autorretrato pintando en «Las Meninas» (1656)— es un episodio clave en la historia de la consideración social del artista.

  1. 01El obstáculo del oficio manual

    Para ingresar en una orden militar nobiliaria como Santiago había que demostrar limpieza de sangre y que ni el candidato ni sus antepasados habían ejercido oficios «viles» o manuales. La pintura, considerada arte mecánico, era precisamente un obstáculo: el pintor trabajaba con las manos.

  2. 02La reivindicación del arte liberal

    Velázquez y sus defensores argumentaron que la pintura es un arte liberal e intelectual, no un oficio manual. En «Las Meninas» se autorretrata con paleta y pincel pero en actitud digna y reflexiva, integrado en la corte: la obra misma defiende visualmente que pintar es una actividad noble.

  3. 03El logro y su significado

    La concesión del hábito en 1659 (con dispensa real) consagra el ascenso: un pintor es admitido entre la nobleza. La cruz roja de Santiago se añadió sobre el pecho de su autorretrato en «Las Meninas», sellando simbólicamente la victoria del estatus del artista.

Resultado: El caso de Velázquez demuestra el cambio de consideración social del artista en la Edad Moderna: de oficio manual «vil» a arte liberal digno de la nobleza; «Las Meninas» y el hábito de Santiago son el testimonio más célebre de ese ascenso (HAR.2.6.2).

Objetivo Selectividad

  • Exponer ordenadamente la evolución de la consideración social del artista: artesano gremial (Antigüedad y Edad Media), genio renacentista (artes liberales, Vasari, las Academias), artista noble del Barroco (Velázquez y el hábito de Santiago) y genio romántico, vanguardista y celebridad en la contemporaneidad.
  • Explicar la distinción entre artes mecánicas y artes liberales y por qué la reivindicación renacentista del arte como arte liberal es la clave del cambio de estatus.
  • Relacionar el cambio de estatus del artista con la aparición de la firma, la biografía y el autorretrato, conectándolo con la competencia HAR.2.6.2.

Errores frecuentes

  • Suponer que el artista siempre ha gozado de prestigio: hasta el Renacimiento es un artesano de gremio situado en las artes mecánicas, socialmente por debajo de las artes liberales.
  • Confundir el ascenso social del artista con un mero aumento de salario, ignorando que es ante todo un cambio de categoría intelectual (de oficio manual a arte liberal y a genio).
  • Datar el nacimiento de la categoría de genio en el Romanticismo: el genio se consagra en el Renacimiento (Vasari) y se teoriza en la Ilustración (Kant); el Romanticismo añade el matiz del genio atormentado e incomprendido.

Repaso activo

Redacta un esquema-resumen, por etapas (Antigüedad-Edad Media, Renacimiento, Barroco, siglo XIX, siglo XX), de la evolución de la consideración social del artista, indicando para cada etapa un rasgo definitorio y un ejemplo concreto (autor, obra o hecho), y termina explicando qué aporta el caso de Velázquez y el hábito de Santiago a este recorrido.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

§ 04

Arte e identidad colectiva: escuelas, regionalismos y Andalucía#

●●○EstándarLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Historia del Arte · Bloque C.2 · HAR.2.6LPSaber básico C.2: arte e identidad colectiva; escuelas, regionalismos y búsqueda de identidad; Andalucía y el arte

Puntos clave

El arte no solo construye identidades individuales: también las colectivas. Un grupo humano —una ciudad, una región, una nación— se reconoce a sí mismo en un patrimonio artístico común, en unas tradiciones formales compartidas y en unos monumentos que actúan como símbolos de pertenencia. El currículo recoge esta dimensión en el bloque C.2, que habla de «escuelas, regionalismos y búsqueda de identidad». Analizar cómo el arte y el patrimonio conforman la identidad colectiva es, de hecho, una parte explícita de la competencia HAR.2.6.2.
El primer concepto operativo es el de escuela artística: un conjunto de artistas que comparten un mismo ámbito geográfico y cronológico, unas técnicas, unos modelos y un «aire de familia» estilístico, a menudo transmitidos de maestro a discípulo en talleres de una misma ciudad. Así se habla de la escuela florentina, la veneciana o la flamenca en el Renacimiento, o de las grandes escuelas pictóricas españolas del Siglo de Oro: la sevillana (Velázquez en su juventud, Zurbarán, Murillo), la madrileña o la valenciana (Ribera). La noción de escuela permite agrupar obras por su origen y explicar las semejanzas que comparten los artistas de un mismo foco; la Fig. 6 distingue el concepto de escuela del de regionalismo.

Identidad colectiva: escuela frente a regionalismo

Identidad colectiva: escuela frente a regionalismoTabla con 3 columnas y 4 filas, Datos: Rasgo · Escuela · Regionalismo; cronología · un mismo periodo · s. XIX–XX; origen · foco geográfico, taller / maestro · voluntad deliberada; relación con la tradición · estilo común heredado · recupera la tradición, busca identidad; ejemplo · escuela sevillana · Sevilla 1929, celda destacada: Sevilla 1929RASGOESCUELAREGIONALISMOCRONOLOGÍAun mismo periodos. XIX–XXORIGENfoco geográfico,taller /maestrovoluntaddeliberadaRELACIÓN CON LATRADICIÓNestilo comúnheredadorecupera latradición, buscaidentidadEJEMPLOescuela sevillanaSevilla 1929Identidad colectiva andaluza · mestizaje: islam + barroco +regionalismo
El segundo concepto, el regionalismo, pertenece sobre todo a la época contemporánea (siglos XIX-XX). Es la voluntad deliberada de afirmar la identidad de una región o de una nación a través del arte, recuperando sus tradiciones, sus paisajes, sus tipos populares y sus formas arquitectónicas históricas. En arquitectura, los historicismos y los estilos regionalistas (el neomudéjar, el regionalismo andaluz) reutilizan el repertorio del pasado local como seña de identidad; en pintura, el costumbrismo y la pintura de tipos y paisajes regionales hacen lo propio. El regionalismo es, en el fondo, una «búsqueda de identidad» que responde a la pregunta «¿quiénes somos como pueblo?».
El currículo de la comunidad pide atender de forma específica a «Andalucía y el arte». Andalucía posee una identidad artística de extraordinaria riqueza y, sobre todo, profundamente marcada por el cruce de culturas: el legado del arte islámico e hispanomusulmán es aquí decisivo, con monumentos que son símbolos identitarios de primer orden —la Mezquita-Catedral de Córdoba, la Alhambra y el Generalife de Granada, la Giralda y el Alcázar de Sevilla—. A ese sustrato se suman la gran escuela pictórica sevillana del Barroco (Velázquez, Zurbarán, Murillo, Valdés Leal), el Renacimiento andaluz, y, ya en época contemporánea, el regionalismo arquitectónico que cristaliza en la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929 (con la Plaza de España de Aníbal González) y figuras como Pablo Picasso, malagueño de nacimiento. Saber localizar y comentar estos hitos como expresión de la identidad colectiva andaluza —y entender que parte de esa identidad nace precisamente del mestizaje cultural— es el objetivo del apartado y de la competencia HAR.2.6.
Ejemplo resuelto

Andalucía y el arte: el peso de lo hispanomusulmán en la identidad colectiva

Explica por qué el legado del arte islámico e hispanomusulmán es un componente esencial de la identidad artística colectiva de Andalucía, citando al menos dos monumentos y razonando cómo funcionan como símbolos identitarios.

  1. 01El sustrato histórico

    Al-Ándalus fue durante siglos uno de los grandes focos de la cultura islámica en Europa. Ese pasado dejó en Andalucía monumentos excepcionales: la Mezquita-Catedral de Córdoba (con su bosque de columnas y arcos de herradura bicromos) y el conjunto de la Alhambra y el Generalife de Granada (palacio nazarí de yeserías, agua y jardines).

  2. 02La pervivencia y el mestizaje

    Tras la conquista cristiana, esas formas no desaparecen: la Giralda de Sevilla (antiguo alminar almohade reconvertido en campanario) o el arte mudéjar muestran la continuidad y el cruce de culturas. La identidad andaluza se construye, en buena medida, sobre ese mestizaje.

  3. 03El valor identitario actual

    Hoy estos monumentos son símbolos reconocibles de Andalucía, Patrimonio de la Humanidad, y elementos centrales de la autoimagen de la comunidad: el arte hispanomusulmán es seña de identidad colectiva y motor del turismo cultural.

Resultado: El arte islámico e hispanomusulmán (Mezquita de Córdoba, Alhambra, Giralda) es un pilar de la identidad colectiva andaluza porque, a través del patrimonio y del mestizaje cultural, el grupo se reconoce en él; el ejemplo ilustra el papel conformador de identidad del arte que pide HAR.2.6.2.

Objetivo Selectividad

  • Definir y distinguir los conceptos de escuela artística (foco geográfico-cronológico con estilo común, p. ej. la escuela sevillana del Barroco) y regionalismo (afirmación contemporánea y deliberada de la identidad de una región a través del arte).
  • Explicar cómo el arte y el patrimonio conforman la identidad colectiva de un grupo, ciudad o nación (HAR.2.6.2).
  • Localizar y comentar hitos del arte de Andalucía como símbolos de identidad colectiva, destacando el peso del legado hispanomusulmán (Mezquita de Córdoba, Alhambra, Giralda), la escuela sevillana barroca y el regionalismo de 1929.

Errores frecuentes

  • Confundir «escuela» con «estilo» o «movimiento»: la escuela tiene una base geográfica y de taller concreta (los artistas de una ciudad), mientras que un estilo o movimiento puede ser internacional.
  • Reducir la identidad artística andaluza a un solo periodo: ignorar el sustrato hispanomusulmán o, al revés, olvidar la escuela barroca sevillana y el regionalismo del siglo XX.
  • Tratar el regionalismo como algo «antiguo»: es un fenómeno fundamentalmente contemporáneo (siglos XIX-XX) de construcción deliberada de identidad, no una pervivencia espontánea del pasado.

Repaso activo

Selecciona TRES hitos del arte de Andalucía de épocas distintas (por ejemplo: la Mezquita-Catedral de Córdoba, un lienzo de la escuela sevillana del Barroco y la Plaza de España de Sevilla de 1929) y explica, para cada uno, a qué momento y cultura pertenece y por qué puede considerarse un símbolo de la identidad colectiva andaluza.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Currículo de Bachillerato (LOMLOE) — materias y saberes básicos (Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob)

§ 05

Identidades sexuales y de género en el arte#

●●●ProfundizaciónLPBOE-A-2022-5521 · Anexo II · Historia del Arte · Bloque C.7 · HAR.2.8.3 / HAR.2.6LPSaber básico C.7: identidades sexuales y de género en el arte; artistas y representaciones

Puntos clave

El último saber básico del bloque C (C.7) aborda cómo el arte ha expresado las distintas sensibilidades e identidades sexuales y de género a lo largo de la historia, atendiendo tanto a las representaciones (cómo se ha representado el cuerpo, el deseo, lo masculino y lo femenino) como a los artistas (qué creadores han abordado o encarnado estas identidades). La competencia que evalúa este contenido es la HAR.2.8.3, que pide «advertir» este modo de uso del arte. Conviene tratar el tema con rigor y vocabulario preciso, evitando tanto el anacronismo como el juicio gratuito.
En cuanto a las representaciones, el arte ha codificado a lo largo de los siglos lo masculino y lo femenino mediante poses, atributos y cánones de belleza distintos para cada sexo, que revelan los roles y expectativas de cada época. El cuerpo masculino se asocia con frecuencia a la fuerza, la acción y el desnudo heroico (el atletismo del arte griego, el «David» de Miguel Ángel); el femenino, a la belleza contemplada y al desnudo ofrecido a la mirada (la larga tradición de la Venus, de la antigüedad clásica a Tiziano o a la «Venus del espejo» de Velázquez). El propio deseo y la sensibilidad homoerótica recorren la historia del arte, a veces de forma explícita y a veces velada bajo coartadas mitológicas o religiosas (el tema del «Ganimedes», el martirio de san Sebastián como cuerpo masculino bello y sufriente).
En cuanto a los artistas, el currículo invita a dar visibilidad a creadores y creadoras que han explorado o expresado identidades sexuales y de género diversas, especialmente en la época contemporánea, cuando estas cuestiones pueden tratarse de manera más abierta. El autorretrato vuelve aquí a ser un instrumento central de construcción del yo: el caso paradigmático es Frida Kahlo, que en sus autorretratos explora su identidad, su cuerpo doliente, su mestizaje y los roles de género (con piezas como «Las dos Fridas», 1939), convirtiendo la representación de sí misma en una afirmación identitaria. La Fig. 7 organiza el tema en sus dos vertientes —representaciones y artistas— para estructurar una respuesta de examen.

Mapa del tema: identidad individual, colectiva, sexual y de género

Mapa del tema: identidad individual, colectiva, sexual y de géneroDiagrama de árbol, 10 caminos, Datos: INDIVIDUAL → retrato; INDIVIDUAL → autorretrato; INDIVIDUAL → cuerpo humano; INDIVIDUAL → estatus del artista; COLECTIVA → escuelas; COLECTIVA → regionalismos; COLECTIVA → Andalucía; SEXUAL Y DE GÉNERO → representaciones; SEXUAL Y DE GÉNERO → artistas; SEXUAL Y DE GÉNERO → Frida KahloINDIVIDUALCOLECTIVASEXUAL Y DE GÉNEROARTE E IDENTIDAD (el arte conforma la i…retratoautorretratocuerpo humanoestatus del artistaescuelasregionalismosAndalucíarepresentacionesartistasFrida Kahlo
Es importante encuadrar este apartado con honestidad metodológica. Primero, hay que evitar el anacronismo: las categorías actuales de identidad sexual y de género no pueden proyectarse mecánicamente sobre el pasado, donde el deseo y los roles se entendían y nombraban de otro modo; el historiador del arte describe e interpreta las fuentes, no etiqueta retroactivamente a las personas. Segundo, este saber básico se cruza estrechamente con la perspectiva de género de todo el bloque C (la representación de la mujer y la mujer como artista, que el currículo desarrolla en otro tema) y con la idea, ya vista, de que el cuerpo y la identidad son construcciones culturales e históricas. El sentido último, recogido en HAR.2.8.3, es advertir críticamente cómo el arte ha servido para expresar —y a veces para silenciar— la diversidad de sensibilidades e identidades, contribuyendo así al respeto y a la igualdad.
Ejemplo resuelto

El autorretrato de Frida Kahlo como construcción de la identidad

Comenta «Las dos Fridas» (1939) de Frida Kahlo como ejemplo del modo en que el arte expresa la identidad personal, sexual y de género. ¿Qué construye la artista al representarse a sí misma?

  1. 01Describir la obra

    Kahlo se autorretrata por duplicado, sentada y cogida de su propia mano: una Frida viste un traje europeo de encaje blanco, la otra un traje tradicional mexicano (tehuana). Ambas comparten los corazones visibles, unidos por una vena que una de ellas corta con unas tijeras.

  2. 02Interpretar las dos identidades

    La doble imagen expresa la dualidad de su identidad —la herencia europea de su padre y la raíz mexicana de su madre—, así como su mundo emocional dividido. El cuerpo abierto, los corazones y la sangre hacen del dolor físico y afectivo un asunto central y visible, algo inusual en el arte de su tiempo.

  3. 03Conectar con la identidad de género

    Al hacer de su propio cuerpo, su mestizaje y sus roles el tema de la obra, Kahlo convierte el autorretrato en una herramienta de afirmación identitaria. Reivindica una imagen del yo femenino que no se ofrece pasivamente a la mirada, sino que se presenta y se interroga a sí misma.

Resultado: «Las dos Fridas» muestra cómo el autorretrato puede ser una construcción consciente de la identidad personal, cultural y de género: Kahlo no se limita a representarse, sino que afirma y explora quién es, ilustrando con rigor lo que pide advertir la competencia HAR.2.8.3.

Objetivo Selectividad

  • Distinguir las dos vertientes del tema —las representaciones (cómo el arte codifica lo masculino, lo femenino, el deseo y la sensibilidad homoerótica con poses, atributos y cánones) y los artistas (creadores que exploran o encarnan identidades diversas)— y saber ilustrar cada una con ejemplos.
  • Comentar el autorretrato como construcción de la identidad sexual y de género, con el caso de Frida Kahlo («Las dos Fridas», 1939) como ejemplo paradigmático.
  • Aplicar la competencia HAR.2.8.3 con rigor: advertir el uso del arte como expresión de las distintas sensibilidades e identidades, evitando el anacronismo y conectando con la idea de que el cuerpo y la identidad son construcciones históricas.

Errores frecuentes

  • Caer en el anacronismo: proyectar las categorías actuales de identidad sexual y de género sobre épocas pasadas que las concebían y nombraban de manera distinta.
  • Reducir el apartado a una lista de artistas sin analizar las representaciones (cómo el arte ha codificado lo masculino, lo femenino y el deseo mediante poses, atributos y cánones).
  • Tratar el tema con frivolidad o juicio gratuito en lugar de con el vocabulario y el rigor histórico-artístico que exige la materia (describir e interpretar las fuentes, no etiquetar).

Repaso activo

Redacta una respuesta de 12-15 líneas que organice el tema «identidades sexuales y de género en el arte» en sus dos vertientes: primero las REPRESENTACIONES (cómo el arte ha codificado el cuerpo masculino y el femenino, con un ejemplo de cada uno), y después los ARTISTAS (con el caso de Frida Kahlo y su autorretrato como construcción del yo); cierra advirtiendo, sin anacronismo, qué nos enseña este tema sobre el carácter cultural de la identidad.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

Contenido

Sección -- / 05

    • 01La necesidad de representarnos: el género del retrato y su evolución○
    • 02El autorretrato y la imagen del cuerpo humano◐
    • 03La evolución de la consideración social del artista: del artesano al genio◐
    • 04Arte e identidad colectiva: escuelas, regionalismos y Andalucía◐
    • 05Identidades sexuales y de género en el arte●

0/5 Leídos

De los apuntes a la práctica

Arte e identidad

Refuerza este tema con preguntas de la base de preguntas.

~30
min
3
Competencias
Practicar

Referencias y fuentes

Fuentes

Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE)

  • Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II)

Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob

  • Currículo de Bachillerato (LOMLOE) — materias y saberes básicos

Tema anterior

Arte, crítica y transformación social

Tema siguiente

La mujer en el arte

EuraStudy·Apuntes T·09·MMXXVI

Continúa con el tema siguiente: el itinerario se conserva.