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El trabajo del historiador

Apunte introductorio y metodológico de Historia de España (materia común de 2.º de Bachillerato, LOMLOE): qué son las fuentes históricas, cómo se interpretan críticamente y cómo se construye la explicación multicausal de los procesos. Es el cimiento transversal del Bloque A y enlaza con el Bloque C (compromiso cívico): no es un tema memorístico de fechas, sino el conjunto de herramientas con las que se aborda CUALQUIER pregunta de la Selectividad. Dominarlo permite comentar textos, mapas, imágenes y estadísticas con rigor y distinguir el conocimiento histórico de la opinión, la memoria y el relato.

5 secciones·~28 min de lectura·3 competencias·Nivel Básico 1 · Estándar 2 · Profundización 2·Revisado · 07/2026

T·0111 / 12
Perfil de examen
CE8 · Valorar el patrimonio histórico y cultural como legado y expresión de la memoria colectiva, identificando los significados y usos públicos que reciben determinados acontecimientos y procesos del pasado.Transversal a todas las competencias: manejo de términos y conceptos históricos e interpretación crítica de fuentes diversas, atravesando todos los criterios de evaluación de la materia.Criterios de evaluación asociados: localizar, seleccionar y contrastar información de fuentes diversas valorando su fiabilidad; argumentar con rigor histórico distinguiendo hechos, interpretaciones y opiniones.
Operadores:analizaexplicainterpretacomentajustificarazonarelacionalocalizacontrastavalora

nivel básico

Como materia común, se exige a TODO el alumnado: comentar críticamente fuentes (texto, mapa, imagen, estadística), explicar procesos por causas múltiples y usar con propiedad términos como fuente primaria, historiografía, periodización, sesgo o anacronismo.

nivel avanzado

La profundización (no exigible como saber básico evaluable de modo independiente) consiste en aplicar estas herramientas con autonomía: reconocer corrientes historiográficas concretas en un texto, valorar la fiabilidad relativa de varias fuentes contrapuestas y argumentar con un aparato crítico más fino en el comentario.

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Contenido · 5 secciones▾
  1. El trabajo del historiador
    • 01Qué es la historia: fuentes, evidencia y crítica documental○
    • 02Métodos del historiador: causalidad múltiple y tiempo histórico◐
    • 03Interpretar mapas, imágenes y datos cuantitativos◐
    • 04Corrientes historiográficas y debates de interpretación●
    • 05Usos públicos de la historia: memoria, relato y rigor●
§ 01

Qué es la historia: fuentes, evidencia y crítica documental#

●○○BásicoLPBOE-A-2022-5521 · historia-de-espana · Bloque A (introducción metodológica)

La doble crítica de una fuente

La doble crítica de una fuenteGrafo, Fuente → Crítica externa (autor · fecha · soporte), Fuente → Crítica interna (intención · sesgo · silencios), Crítica externa (autor · fecha · soporte) → Evidencia contrastada, Crítica interna (intención · sesgo · silencios) → Evidencia contrastadaFuenteCrítica externa(autor · fecha ·soporte)Crítica interna(intención ·sesgo · silenci…Evidenciacontrastada

Puntos clave

La historia no es el pasado, sino el conocimiento riguroso que construimos sobre él a partir de huellas: la materia prima del historiador son las «fuentes históricas», es decir, todo testimonio (escrito, material, oral, visual o digital) que aporte información sobre una época. Sin fuentes no hay historia, solo conjeturas; por eso el primer gesto del oficio es localizar, seleccionar y valorar las fuentes disponibles antes de afirmar nada. En la Selectividad esto se traduce en una destreza concreta: ante un documento, lo primero es identificar QUÉ tipo de fuente es y QUÉ puede y no puede decirnos.
La distinción capital es entre «fuentes primarias» y «fuentes secundarias». Una fuente primaria es coetánea del hecho o procede directamente de quienes lo vivieron o produjeron: una ley, una carta, un censo, un periódico de la época, una fotografía, un objeto arqueológico, un discurso. Una fuente secundaria es una elaboración posterior que estudia, interpreta o resume el pasado a partir de las primarias: un manual, una monografía, un artículo de investigación, una entrada de enciclopedia. La frontera depende del problema que se investiga: un libro de historia escrito en 1900 es fuente secundaria sobre el siglo XVIII, pero es fuente PRIMARIA si lo que estudio es la mentalidad de los historiadores de 1900 (Fig. 1).

Clasificación de las fuentes históricas

Clasificación de las fuentes históricasDiagrama de árbol, 4 caminos, Datos: Primarias (coetáneas) → ley · carta · censo; Primarias (coetáneas) → foto · objeto · oral; Secundarias (posteriores) → manual · monografía; Secundarias (posteriores) → fuente historiográficaPrimarias (coetáneas)Secundarias (posteriores)Fuentes históricasley · carta · censofoto · objeto · oralmanual · monografíafuente historiográfica
Conviene no confundir «fuente» con «fuente historiográfica». La fuente (primaria o secundaria en sentido amplio) es el testimonio que aporta datos; la fuente historiográfica es específicamente la obra de un historiador, es decir, un texto que ya contiene una interpretación construida con método. Cuando comentamos una fuente historiográfica no la leemos como un dato neutro, sino como una tesis discutible: identificamos su autor, su corriente, su intención y sus límites. Esta diferencia es la que separa leer un documento de leer una interpretación de ese documento.
Toda fuente exige «crítica documental» en dos planos. La crítica externa (o de autenticidad) pregunta si la fuente es genuina: autor, fecha, lugar, soporte, posibles falsificaciones o copias alteradas. La crítica interna (o de credibilidad) pregunta qué fiabilidad tiene su contenido: quién la produjo, para quién, con qué intención, qué intereses defiende y qué silencia. Ninguna fuente es transparente ni «objetiva» por sí misma: un censo puede ocultar a la población marginal, una crónica oficial exalta al poder que la encarga, una fotografía está encuadrada por alguien. Por eso el método exige siempre «contrastar» varias fuentes: la verdad histórica se construye cruzando testimonios, no creyendo a uno solo.
Las fuentes se clasifican además por su «tipología», y cada tipo se comenta con preguntas propias: el texto jurídico o político (leyes, constituciones, tratados, discursos) se analiza por su autor institucional y su finalidad normativa; la fuente estadística (censos, series de producción, resultados electorales) exige leer la unidad, la escala y la tendencia, no un dato aislado; la cartografía histórica revela proyectos territoriales y visiones del espacio; la fuente iconográfica (pintura, cartel, fotografía) transmite mensajes ideológicos a través de la composición; y la fuente oral (testimonios, entrevistas) recupera la voz de quienes no dejaron escritos, con la cautela de la memoria. Saber qué pregunta hacerle a cada tipo de fuente es la competencia central de esta materia.
Ejemplo resuelto

Clasificar y criticar una fuente

Lee el siguiente fragmento (resumido): «Artículo 1.º. La Nación española es la reunión de todos los españoles de ambos hemisferios» (texto de un articulado constitucional de 1812). Clasifica la fuente y justifica dos rasgos de crítica que harías para comentarla.

  1. 011. Naturaleza y tipología

    Es una fuente PRIMARIA (coetánea del hecho que enuncia) y de tipo jurídico-político: un texto constitucional, esto es, una norma fundamental.

  2. 022. Autor y destino

    Su autor es un poder colectivo e institucional (las Cortes constituyentes), no un individuo; su destino es público y normativo: fijar la soberanía y organizar el Estado. Esto orienta cómo se interpreta: expresa un proyecto político liberal, no una descripción neutra de la realidad.

  3. 033. Crítica externa

    Comprobaría autenticidad: edición, fecha exacta de promulgación y que el articulado citado corresponde realmente al texto original (no a una versión alterada o resumida).

  4. 044. Crítica interna

    Valoraría intención e intereses: el texto AFIRMA un principio (la soberanía nacional incluyente), pero su aplicación real fue limitada; el comentario debe distinguir el ideal proclamado de su alcance histórico efectivo.

Resultado: Fuente primaria, jurídico-política y coetánea; se comenta como expresión de un proyecto liberal, sometiéndola a crítica externa (autenticidad del texto) e interna (intención y alcance real), nunca como dato objetivo.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: ante cualquier documento de un examen, el alumnado debe ser capaz de CLASIFICARLO (primaria/secundaria, tipología, autor, naturaleza, destino) y de hacer su crítica de fiabilidad antes de extraer conclusiones; esta destreza puntúa en el comentario de fuentes presente en casi todos los modelos de PAU.
  • Se evalúa el uso preciso del vocabulario metodológico (fuente primaria/secundaria, fuente historiográfica, crítica externa/interna, contraste) y la capacidad de distinguir lo que la fuente AFIRMA de lo que el alumno INFIERE.
  • Objetivo Selectividad: distinguir y aplicar la crítica externa (autenticidad: autor, fecha, soporte, posibles falsificaciones) frente a la crítica interna (credibilidad: intención, intereses, silencios) sobre un documento dado, y justificar por qué el contraste de varias fuentes es imprescindible para sostener una afirmación histórica.
  • Objetivo Selectividad: reconocer la tipología de una fuente (jurídico-política, estadística, cartográfica, iconográfica u oral) y formular las preguntas de análisis propias de cada tipo, sabiendo qué información puede aportar y cuál queda fuera de su alcance.

Errores frecuentes

  • Confundir «fuente primaria» con «fuente verdadera o fiable»: una fuente primaria es coetánea, pero puede ser tan parcial o interesada como cualquier otra; lo coetáneo no garantiza lo objetivo.
  • Tratar la clasificación primaria/secundaria como una etiqueta fija del documento, cuando depende del PROBLEMA investigado (un mismo texto puede ser primario para una pregunta y secundario para otra).
  • Comentar la fuente como un simple resumen de su contenido, sin hacer crítica de autor, intención y fiabilidad.
  • Confundir una «fuente» cualquiera con una «fuente historiográfica»: esta última es la obra ya interpretada de un historiador (una tesis discutible), no un dato neutro; leerla como si fuera un documento primario transparente ignora su autor, su corriente y su intención.

Repaso activo

Tienes dos documentos sobre la Guerra Civil: (a) un parte de guerra publicado en un periódico del bando sublevado en 1937 y (b) una monografía de un historiador de 2010 sobre ese mismo episodio. Clasifica cada uno (primaria/secundaria, tipología) y redacta, para cada uno, dos preguntas de crítica interna que harías para valorar su fiabilidad.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

§ 02

Métodos del historiador: causalidad múltiple y tiempo histórico#

●●○EstándarLPBOE-A-2022-5521 · historia-de-espana · Bloque A (explicación multicausal y tiempo histórico)

Niveles temporales de la causalidad

Niveles temporales de la causalidadGrafo, Causa estructural (largo plazo) → Causa coyuntural (medio plazo), Causa coyuntural (medio plazo) → Detonante (inmediato), Detonante (inmediato) → AcontecimientoCausaestructural(largo plazo)Causa coyuntural(medio plazo)Detonante(inmediato)Acontecimiento

Puntos clave

Una vez recogida y criticada la evidencia, el historiador la organiza para EXPLICAR procesos, no solo para narrar hechos. El primer principio metodológico es la «explicación multicausal»: ningún proceso histórico importante tiene una sola causa, sino una red de factores que se combinan. El esquema clásico distingue factores políticos, económicos, sociales, culturales-ideológicos e internacionales; el oficio consiste en mostrar cómo se entrelazan y jerarquizan, no en alinear causas sueltas. En la Selectividad, una explicación que reduce un proceso a una causa única se considera incompleta (Fig. 3).

La explicación multicausal de un proceso

La explicación multicausal de un procesoGrafo, Político → Proceso histórico, Económico → Proceso histórico, Social → Proceso histórico, Cultural / ideológico → Proceso histórico, Internacional → Proceso histórico, Proceso histórico → ConsecuenciasPolíticoEconómicoSocialCultural /ideológicoInternacionalProcesohistóricoConsecuencias
Dentro de las causas conviene distinguir niveles temporales: las «causas estructurales o de largo plazo» (condiciones económicas, sociales o mentales que actúan durante décadas), las «causas coyunturales o de medio plazo» (una crisis económica, un cambio político concreto) y el «detonante o causa inmediata» (el acontecimiento que precipita el estallido). Junto a las causas se analizan las «consecuencias», también clasificadas por ámbitos y por su duración. Esta arquitectura causas–detonante–consecuencias es la columna vertebral del comentario y de los temas de desarrollo de la PAU.
El historiador trabaja con el «tiempo histórico», que no es uniforme. Cuatro conceptos lo articulan: el «cambio» (lo que se transforma de un periodo a otro), la «continuidad o permanencia» (lo que perdura pese al cambio), la «simultaneidad» (procesos distintos que ocurren a la vez en lugares diferentes y se influyen) y los «ritmos» (la velocidad desigual del tiempo: hay transformaciones lentas y rupturas bruscas). Pensar históricamente es ver cambio Y continuidad a la vez, evitando tanto el «todo cambió» como el «nada cambió».
Para ordenar el tiempo se emplean dos herramientas: la «cronología» (situar los hechos en su fecha y secuencia exacta) y la «periodización» (agrupar el tiempo en etapas con rasgos comunes, como «Restauración» o «Segunda República»). La periodización es una construcción interpretativa, no un dato natural: dónde poner la frontera entre dos etapas ya es una decisión historiográfica. Por eso las fechas-bisagra (1808, 1898, 1931, 1939, 1975, 1978) se aprenden no como datos sueltos, sino como límites de procesos.
Dos errores de método deben evitarse siempre. El «anacronismo» consiste en juzgar el pasado con categorías o valores del presente que entonces no existían (por ejemplo, exigir «democracia» en sentido actual a un régimen del siglo XIX). El «presentismo» es leer el pasado solo en función de lo que interesa hoy, deformándolo. La consigna metodológica es la «contextualización»: comprender cada hecho dentro de su propio tiempo, con su mentalidad y sus posibilidades, antes de valorarlo. Comprender no es justificar, pero sin contexto no hay explicación histórica posible.
Ejemplo resuelto

Esquema de causalidad de un proceso

Aplica el método multicausal a la pérdida de las últimas colonias en 1898: distingue una causa estructural, una coyuntural y el detonante, y enuncia una consecuencia. (Ejercicio de práctica metodológica, no pregunta datada.)

  1. 011. Causa estructural (largo plazo)

    La debilidad económica y militar de España frente a las potencias industriales, y la persistencia de un sistema colonial decimonónico que no resolvió las demandas de autonomía: una condición de fondo que actúa durante décadas.

  2. 022. Causa coyuntural (medio plazo)

    El recrudecimiento de las insurrecciones independentistas (Cuba, Filipinas) en los años previos, que tensan al máximo los recursos del Estado.

  3. 033. Detonante (causa inmediata)

    La intervención de Estados Unidos y la guerra de 1898, que precipita la derrota militar.

  4. 044. Consecuencia (por ámbito)

    En el ámbito ideológico-cultural, la crisis del 98 y el regeneracionismo; en el político, el desgaste del sistema de la Restauración. Se clasifica y se distingue lo inmediato de lo duradero.

Resultado: Estructura causal jerarquizada (estructural → coyuntural → detonante → consecuencias por ámbito), evitando la causa única: ese es el modelo de explicación multicausal exigible.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: en los temas de desarrollo se espera una explicación MULTICAUSAL y JERARQUIZADA (causas estructurales, coyunturales y detonante; consecuencias por ámbitos), y el uso correcto de cambio/continuidad/simultaneidad al situar un proceso en el tiempo.
  • Se penaliza el anacronismo y el relato puramente enumerativo de fechas; se valora la cronología precisa de las fechas-bisagra y una periodización justificada.
  • Objetivo Selectividad: en un tema de desarrollo, distinguir con claridad las causas estructurales (largo plazo), las coyunturales (medio plazo) y el detonante inmediato de un proceso, y clasificar sus consecuencias por ámbitos (político, económico, social, cultural) y por su duración.
  • Objetivo Selectividad: manejar los cuatro conceptos del tiempo histórico —cambio, continuidad o permanencia, simultaneidad y ritmos— para situar un proceso, evitando tanto el «todo cambió» como el «nada cambió» y contextualizando cada hecho en su propia época.

Errores frecuentes

  • Explicar un proceso por una causa única («la Guerra Civil se debió a…») en lugar de una red jerarquizada de factores.
  • Confundir cronología (situar en el tiempo) con periodización (agrupar en etapas), o tratar las etapas como divisiones naturales y no como construcciones interpretativas.
  • Cometer anacronismo o presentismo: juzgar el pasado con valores actuales en vez de contextualizarlo.
  • Confundir el detonante (la causa inmediata que precipita un proceso) con sus causas profundas: el acontecimiento que desencadena el estallido no explica por sí solo el proceso, cuyas raíces están en factores estructurales y coyunturales previos.

Repaso activo

Elige un proceso del temario (por ejemplo, la crisis de 1898 o la proclamación de la Segunda República). Construye un esquema causal con al menos una causa estructural, una coyuntural y un detonante, y señala dos consecuencias clasificándolas por ámbito (político, económico, social o cultural).

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Currículo de Bachillerato (LOMLOE) — materias y saberes básicos (Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob)

§ 03

Interpretar mapas, imágenes y datos cuantitativos#

●●○EstándarLPBOE-A-2022-5521 · historia-de-espana · Bloque A (análisis e interpretación crítica de textos, mapas, imágenes y datos estadísticos)

Puntos clave

El currículo exige analizar como evidencia no solo textos, sino mapas, imágenes y datos estadísticos. Cada lenguaje tiene su gramática. Ante un MAPA histórico se identifica primero qué representa (territorios, fronteras, rutas, resultados, densidades), su fecha y su escala; luego se lee la leyenda y se interpreta el mensaje espacial: un mapa de focos industriales, por ejemplo, muestra desequilibrios territoriales que un texto solo enunciaría. Un mapa nunca es neutro: proyectar un territorio ya es tomar decisiones (qué se incluye, qué se colorea, qué se omite).
Ante una IMAGEN o fuente iconográfica (pintura, cartel, fotografía) se distingue el plano descriptivo (qué se ve: personajes, objetos, escena) del plano interpretativo (qué mensaje transmite y con qué recursos: composición, encuadre, símbolos). Un cartel de propaganda no es una ventana a la realidad, sino un acto comunicativo intencionado; comentar la imagen es desvelar su propósito, su autor y su contexto, no describir su contenido superficial.
Ante DATOS estadísticos (censos, series de producción, resultados electorales, pirámides de población) el método cuantitativo exige rigor: identificar la variable, la unidad y la escala; leer la TENDENCIA y no un dato suelto; y desconfiar de la fuente que produjo los números. Conviene manejar dos cálculos básicos. La «variación porcentual» mide cuánto cambia una magnitud entre dos momentos; la «tasa de crecimiento» (en demografía, la diferencia entre natalidad y mortalidad) describe la dinámica de una población. Saber LEER una gráfica vale tanto como saber redactar (Fig. 5).

Variación porcentual de la población urbana (1900–1950)

Población urbana en España (1900–1950)Diagrama de columnas: millones de habitantes, Datos: Millones de hab. · 1900: 5; Millones de hab. · 1950: 12.502468101219001950512.5millones de habitantes
Algunas técnicas de DATACIÓN apoyan el trabajo con fuentes materiales, sobre todo en la prehistoria y la arqueología. La más conocida es la datación por carbono-14: los seres vivos incorporan C-14 mientras viven y, al morir, ese isótopo se desintegra a un ritmo constante (su «periodo de semidesintegración» es de unos 5730 años). Midiendo cuánto C-14 queda en un resto orgánico se calcula su antigüedad. La curva de desintegración (Fig. 6) es una exponencial decreciente: una herramienta auxiliar de las «ciencias del historiador», útil para entender cómo se fecha la cultura material, aunque el grueso de Historia de España trabaje con fuentes documentales.
Toda interpretación de datos debe respetar la honestidad: no se hacen decir a las cifras más de lo que dicen, no se confunde correlación con causalidad y se reconoce el margen de error de las fuentes antiguas. Un censo del siglo XVIII subestima a la población marginal; unas series económicas reconstruidas tienen incertidumbre. El historiador riguroso explicita estos límites en lugar de ocultarlos: la prudencia con los datos es parte del método científico de la disciplina.
Δ%=Vfinal−VinicialVinicial×100\Delta\% = \dfrac{V_{\text{final}} - V_{\text{inicial}}}{V_{\text{inicial}}} \times 100Δ%=Vinicial​Vfinal​−Vinicial​​×100

Variación porcentual

Mide en porcentaje cuánto cambia una magnitud entre un valor inicial y uno final. Es el cálculo básico para comentar series estadísticas (población, producción, votos).

t=T1/2⋅ln⁡ ⁣(N0N)ln⁡2t = T_{1/2} \cdot \dfrac{\ln\!\left(\dfrac{N_0}{N}\right)}{\ln 2}t=T1/2​⋅ln2ln(NN0​​)​

Datación por C-14 (técnica auxiliar)

Calcula la antigüedad t de un resto orgánico a partir de la fracción de carbono-14 que queda (N respecto al inicial N0), siendo T(1/2) el periodo de semidesintegración (~5730 años). Herramienta de las ciencias auxiliares de la historia.

Ejemplo resuelto

Calcular una variación porcentual

Una serie estadística indica que la población urbana de España pasó de 5,0 millones en 1900 a 12,5 millones en 1950. Calcula la variación porcentual e interpreta la tendencia históricamente.

  1. 011. Identificar los valores

    Valor inicial (1900) = 5,0 millones; valor final (1950) = 12,5 millones. La variable es población urbana; la unidad, millones de personas.

  2. 022. Calcular la diferencia

    12,5 − 5,0 = 7,5 millones de aumento absoluto.

  3. 033. Aplicar la fórmula

    (7,5 / 5,0) × 100 = 1,5 × 100 = 150 %.

  4. 044. Interpretar la tendencia

    Un crecimiento del 150 % refleja una intensa urbanización: la población urbana se multiplica por 2,5 en medio siglo, coherente con el éxodo rural y la industrialización. Se lee la tendencia, no un dato aislado.

Resultado: La variación porcentual es del +150 %: la población urbana se multiplica por 2,5 entre 1900 y 1950, evidencia cuantitativa del proceso de urbanización.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: muchos modelos de PAU incluyen el comentario de un mapa, una imagen o una tabla/gráfica; se evalúa identificar correctamente el tipo de fuente, leer su lenguaje propio (leyenda, composición, tendencia) y extraer una conclusión histórica fundamentada.
  • En datos cuantitativos se valora interpretar la tendencia y el orden de magnitud (no un dato aislado) y reconocer la fiabilidad y los límites de la fuente estadística.
  • Objetivo Selectividad: ante un mapa histórico, identificar qué representa, su fecha y su escala, leer la leyenda e interpretar el mensaje espacial (fronteras, rutas, desequilibrios territoriales), asumiendo que todo mapa es una representación intencionada y no un reflejo neutro del territorio.
  • Objetivo Selectividad: comentar una fuente iconográfica (pintura, cartel, fotografía) separando el plano descriptivo —qué se ve— del interpretativo —qué mensaje transmite y con qué recursos de composición, encuadre y símbolos—, y desvelar su autor, su intención y su contexto.

Errores frecuentes

  • Describir la imagen o el mapa («se ve un grupo de obreros…») sin interpretar su mensaje, su intención ni su contexto.
  • Leer un único dato de una tabla en lugar de la tendencia, o confundir una correlación (dos variables suben a la vez) con una relación de causa-efecto.
  • Tomar las cifras de una fuente antigua como exactas, ignorando su margen de error y sus silencios.
  • Interpretar una serie estadística sin fijarse en la variable, la unidad y la escala en que está medida: comparar cifras de distinta naturaleza o no advertir un cambio de unidades conduce a conclusiones falsas por mucho que el cálculo aritmético sea correcto.

Repaso activo

Imagina una tabla con la población urbana de España: 5,0 millones en 1900 y 12,5 millones en 1950. Calcula la variación porcentual entre ambas fechas e indica una causa histórica que explique esa tendencia (relaciónala con un proceso del temario, como la urbanización o el éxodo rural).

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

§ 04

Corrientes historiográficas y debates de interpretación#

●●●ProfundizaciónLPBOE-A-2022-5521 · historia-de-espana · Bloque A (la historiografía y sus corrientes)

Línea de tiempo de las corrientes historiográficas

Corrientes historiográficas (siglos XIX–XXI)Línea de tiempo de 1850 a 2020, 1870: Positivismo (Ranke), 1929: Annales (Bloch, Febvre), 1960: Historia social, 1990: Giro cultural / microhistoria18502020año1870Positivismo(Ranke)1929Annales (Bloch,Febvre)1960Historia social1990Giro cultural /microhistoria

Puntos clave

La «historiografía» es la historia de cómo se ha escrito la historia: el conjunto de obras, métodos y corrientes con que cada época ha interpretado el pasado. Saber que existen distintas escuelas es decisivo para comentar una fuente historiográfica, porque toda interpretación lleva implícita una manera de mirar. Las corrientes no se suceden borrándose, sino que se acumulan y conviven; conocerlas evita tomar la interpretación de un autor por «la verdad» neutra (Fig. 7).
El «positivismo» histórico del siglo XIX (en la estela de Leopold von Ranke) fundó la historia como disciplina basada en el documento: pretendía narrar los hechos «tal como ocurrieron», centrada en la política, los grandes acontecimientos y las grandes figuras. Su aportación duradera fue el rigor en el manejo de fuentes y la crítica documental; su límite, reducir la historia a la política y creer en una objetividad total, hoy matizada.
La «Escuela de Annales», nacida en Francia en 1929 (Marc Bloch y Lucien Febvre), revolucionó el oficio: amplió el objeto a la economía, la sociedad y las mentalidades, abrió la historia a otras ciencias sociales y propuso la «larga duración» de las estructuras frente al tiempo corto de los acontecimientos (idea desarrollada por Fernand Braudel). De Annales procede el peso actual de las causas estructurales y de los procesos lentos en cualquier explicación histórica.
En el siglo XX se multiplican las corrientes. La «historia social» (con influencia del marxismo) centra la mirada en las clases, el trabajo y los conflictos sociales, dando voz a los grupos antes ignorados. La «microhistoria» (Carlo Ginzburg) reduce la escala para estudiar a fondo un caso concreto —un individuo, un pueblo— y, desde ahí, iluminar lo general. La «historia de género» analiza cómo se han construido los roles de mujeres y hombres y recupera el papel de las mujeres, sistemáticamente silenciado por la historiografía tradicional. Cada corriente abre preguntas nuevas sobre las mismas fuentes.
La consecuencia metodológica es clave: los hechos del pasado son únicos, pero su INTERPRETACIÓN es plural y revisable. Que existan interpretaciones distintas no significa que «todo valga»: una interpretación es mejor cuanto más y mejores fuentes maneja, más coherente es y más sometida está a la crítica de la comunidad de historiadores. Por eso el conocimiento histórico es científico aunque no sea exacto: progresa por debate, revisión y contraste, no por dogma.
Ejemplo resuelto

Identificar la corriente de una fuente historiográfica

Un texto sostiene: «Para comprender la economía del siglo XVI no basta con narrar las decisiones de los reyes; hay que estudiar los precios, las cosechas y los ritmos del comercio durante siglos». ¿A qué corriente historiográfica se aproxima y por qué?

  1. 011. Detectar el enfoque

    El texto desplaza el foco de la política y los reyes hacia la economía y las estructuras de larga duración (precios, cosechas, comercio durante siglos).

  2. 022. Relacionar con una corriente

    Esa atención a las estructuras económicas y a la «larga duración» es el sello de la Escuela de Annales (Bloch, Febvre, Braudel), opuesta al positivismo centrado en el acontecimiento político.

  3. 033. Justificar la lectura crítica

    Reconocida la corriente, el comentario no toma el texto como verdad neutra: lo lee como una interpretación situada, válida pero discutible, que privilegia ciertos factores sobre otros.

Resultado: El texto se aproxima a la Escuela de Annales (estructuras y larga duración); identificarlo permite comentarlo como una interpretación historiográfica situada, no como un dato objetivo.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: se espera reconocer que una fuente historiográfica es una INTERPRETACIÓN situada (con su corriente e intención) y no un dato neutro, y emplear con propiedad términos como historiografía, positivismo, Annales, historia social, microhistoria o perspectiva de género.
  • Se valora distinguir hechos (lo verificable) de interpretaciones (lo discutible) y reconocer que la pluralidad de lecturas es propia del carácter científico de la disciplina.
  • Objetivo Selectividad: caracterizar las grandes corrientes historiográficas —positivismo, Escuela de Annales, historia social, microhistoria, historia de género— identificando la aportación duradera y los límites de cada una, y reconocer la de un fragmento historiográfico dado por sus rasgos.
  • Objetivo Selectividad: explicar por qué el conocimiento histórico es científico aunque no exacto —progresa por debate, revisión y contraste, no por dogma— y por qué unas interpretaciones son más sólidas que otras según las fuentes que manejan, su coherencia y su sometimiento a la crítica.

Errores frecuentes

  • Creer que existe UNA única historia verdadera y que las distintas interpretaciones son simples errores, en vez de lecturas legítimas sometidas a contraste.
  • Caer en el relativismo opuesto («todo vale»), ignorando que unas interpretaciones son más sólidas que otras según las fuentes y el rigor.
  • Comentar una fuente historiográfica como si fuera una fuente primaria neutra, sin identificar su corriente ni su intención.
  • Creer que cada corriente historiográfica sustituye y anula a la anterior: en realidad se acumulan y conviven (el positivismo no desaparece con Annales), de modo que hoy un mismo proceso puede abordarse a la vez desde la historia económica, la social o la de género.

Repaso activo

Lee dos breves textos de historiadores sobre un mismo proceso (por ejemplo, la industrialización española): uno que subraye los grandes datos económicos y otro que se fije en las condiciones de vida de los obreros. Identifica a qué tipo de enfoque historiográfico se aproxima cada uno y explica por qué pueden ser ambos válidos.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Currículo de Bachillerato (LOMLOE) — materias y saberes básicos (Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob)

§ 05

Usos públicos de la historia: memoria, relato y rigor#

●●●ProfundizaciónLPBOE-A-2022-5521 · historia-de-espana · Bloque A y Bloque C (usos públicos del pasado; rigor y honestidad intelectual)

Conocimiento histórico, memoria y relato

Conocimiento histórico, memoria y relatoDiagrama de Venn con 3 conjuntos, Conocimiento histórico, Memoria, Relato públicoConocimiento históricoMemoriaRelato públicofuentes ·métodorecuerdo ·emociónnarración ·intenciónespaciopúblico

Puntos clave

El pasado no solo se estudia: se USA en el espacio público. Los «usos públicos de la historia» son las formas en que la sociedad, la política, los medios y la educación recurren al pasado para construir identidades, legitimar decisiones, conmemorar o reivindicar. El currículo (Bloque C, compromiso cívico) pide distinguir tres planos que a menudo se confunden: el «conocimiento histórico» (el saber riguroso, basado en fuentes y método), la «memoria» (el recuerdo vivido y transmitido, individual o colectivo, cargado de emoción) y el «relato» (la narración pública que selecciona y ordena el pasado con una intención). No son lo mismo, y confundirlos tiene consecuencias cívicas (Fig. 8).

Hecho, interpretación y opinión

Hecho, interpretación y opinión (− exigencia de prueba →)Grafo, Hecho (verificable) → Interpretación (fundada, discutible), Interpretación (fundada, discutible) → Opinión (sin obligación de prueba)Hecho(verificable)Interpretación(fundada,discutible)Opinión (sinobligación deprueba)
La «memoria» es legítima y valiosa —da sentido y cohesión a las comunidades—, pero no es lo mismo que el conocimiento histórico: la memoria es selectiva, emocional y plural, mientras que el conocimiento aspira a la verificación y al contraste. La historia rigurosa puede y debe dialogar con la memoria (por ejemplo, reconociendo a las víctimas), pero también corregirla cuando los testimonios chocan con la evidencia. Distinguir ambos planos es lo que permite, a la vez, respetar el recuerdo y mantener la verdad de los hechos.
La cuestión de la «objetividad» es central. El historiador no es una máquina neutra: parte siempre de una perspectiva, de preguntas y de un contexto. Pero eso no abre la puerta a que «cada uno tenga su historia»: la honestidad consiste en explicitar los propios supuestos, fundamentar cada afirmación en fuentes, distinguir lo que se sabe de lo que se interpreta y someter el trabajo a la crítica. La objetividad alcanzable no es la ausencia de punto de vista, sino el rigor, la transparencia y el control intercientífico. Por eso la consigna es distinguir siempre HECHOS (verificables), INTERPRETACIONES (fundamentadas y discutibles) y OPINIONES (sin obligación de prueba).
Los usos públicos pueden ser legítimos o abusivos. Es legítimo conmemorar, divulgar o reparar injusticias con base en la evidencia; es abuso manipular, falsificar, negar hechos probados o instrumentalizar el pasado para fines políticos al margen de las fuentes. El «negacionismo» (negar hechos sólidamente documentados) y la propaganda histórica son las formas más graves de abuso. Frente a ellos, la herramienta ciudadana es la misma que la del historiador: pedir fuentes, contrastar y desconfiar del relato que no admite revisión.
De ahí el vínculo con el «compromiso cívico» del Bloque C: el rigor metodológico y la honestidad intelectual no son solo virtudes académicas, sino la base de una ciudadanía informada y crítica. Saber distinguir un dato verificado de un bulo, una fuente fiable de una interesada, un argumento de una consigna, es una competencia democrática esencial en la era de la desinformación. El trabajo del historiador enseña, en definitiva, a pensar con pruebas: ese es su mayor servicio público.
Ejemplo resuelto

Distinguir hecho, interpretación y opinión

Clasifica cada enunciado como hecho, interpretación u opinión, y justifica: (a) «La Constitución de 1978 fue aprobada en referéndum». (b) «La Transición fue posible gracias a un amplio consenso entre fuerzas políticas». (c) «La Transición fue el periodo más interesante de nuestra historia».

  1. 011. Enunciado (a)

    HECHO: es verificable con fuentes (el resultado del referéndum de 1978 está documentado). No admite discusión sobre su ocurrencia.

  2. 022. Enunciado (b)

    INTERPRETACIÓN: está fundamentada en evidencias (pactos, acuerdos), pero es discutible —otros historiadores podrían matizar el grado o el carácter de ese consenso—. Es una lectura argumentada del proceso.

  3. 033. Enunciado (c)

    OPINIÓN: expresa una valoración personal («el más interesante») que no exige prueba ni puede verificarse; legítima como juicio, pero no es conocimiento histórico.

  4. 044. Conclusión metodológica

    El rigor del comentario consiste precisamente en no mezclar los tres planos: fundamentar los hechos, argumentar las interpretaciones y reconocer las opiniones como tales.

Resultado: (a) hecho verificable, (b) interpretación fundamentada y discutible, (c) opinión sin obligación de prueba: distinguir los tres planos es la marca del rigor histórico.

Objetivo Selectividad

  • Objetivo Selectividad: se evalúa distinguir con claridad conocimiento histórico, memoria y relato, y argumentar con rigor distinguiendo hechos, interpretaciones y opiniones; también valorar críticamente los usos públicos del pasado (legítimos frente a abusivos).
  • Se aprecia conectar el rigor metodológico con el compromiso cívico (Bloque C): la honestidad intelectual como base de una ciudadanía informada frente a la desinformación.
  • Objetivo Selectividad: distinguir los usos públicos legítimos del pasado (conmemorar, divulgar, reparar injusticias con base en la evidencia) de los abusivos (manipular, falsificar, negar hechos probados o instrumentalizar), e identificar el negacionismo y la propaganda histórica como sus formas más graves.
  • Objetivo Selectividad: explicar en qué consiste la objetividad alcanzable en historia —no la ausencia de punto de vista, sino el rigor, la transparencia de los supuestos y el control de la comunidad científica— frente al mito del historiador como máquina neutra.

Errores frecuentes

  • Confundir memoria con conocimiento histórico: tomar un recuerdo o un testimonio emocional como prueba histórica sin contrastarlo con otras fuentes.
  • Deducir de la falta de neutralidad total que «todo es opinión» y que ninguna interpretación es mejor que otra (relativismo), olvidando que el rigor y las fuentes establecen jerarquías de fiabilidad.
  • Presentar opiniones personales como hechos en un comentario, sin distinguir lo verificable de lo discutible.
  • Pensar que respetar la memoria de las víctimas obliga a aceptar todo testimonio sin contraste: la historia rigurosa dialoga con la memoria y reconoce el sufrimiento, pero debe corregirla cuando el recuerdo choca con la evidencia, sin que ello suponga faltar al respeto.

Repaso activo

Toma una conmemoración o un debate público sobre el pasado de España que conozcas. Identifica qué parte corresponde al conocimiento histórico (hechos verificables), qué parte a la memoria (recuerdo emocional o colectivo) y qué parte al relato (narración con intención), y razona si el uso público que se hace es legítimo o abusivo según el criterio de las fuentes.

Recuerdo activo

Recuerda los puntos clave — luego revela.

Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))

Contenido

Sección -- / 05

    • 01Qué es la historia: fuentes, evidencia y crítica documental○
    • 02Métodos del historiador: causalidad múltiple y tiempo histórico◐
    • 03Interpretar mapas, imágenes y datos cuantitativos◐
    • 04Corrientes historiográficas y debates de interpretación●
    • 05Usos públicos de la historia: memoria, relato y rigor●

0/5 Leídos

De los apuntes a la práctica

El trabajo del historiador

Refuerza este tema con preguntas de la base de preguntas.

~28
min
3
Competencias
Practicar

Referencias y fuentes

Fuentes

Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE)

  • Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II)

Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob

  • Currículo de Bachillerato (LOMLOE) — materias y saberes básicos

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