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Platón (427-347 a. C.) y Aristóteles (384-322 a. C.) constituyen el núcleo del pensamiento clásico y el modelo de toda la filosofía occidental posterior: dos grandes sistemas que abordan, desde respuestas contrapuestas pero complementarias, los mismos problemas fundamentales —el conocimiento, la realidad, la antropología (la psique), la ética y la política—. Dentro del currículo de Historia de la Filosofía (Bachillerato LOMLOE, Bloque A) este tema es decisivo para la competencia CE3 —comprender y expresar concepciones filosóficas a partir de las fuentes—, la CE4 —reconocer la pluralidad mediante la confrontación Platón / Aristóteles— y la CE5 —ver cómo se replantean los mismos problemas—. Es contenido plenamente evaluable en la fase de acceso de la Selectividad/PAU.
5seccionesca. 28min de lectura3competenciasNivelEstándar 3 · Profundización 2Revisado · 06/2026
nivel básico
Como materia común de 2.º de Bachillerato, exige dominar los grandes conceptos de cada autor (Ideas, dualismo, reminiscencia, alma tripartita, hilemorfismo, cuatro causas, acto/potencia, término medio, zoon politikón) y saber exponerlos y compararlos con precisión terminológica.
nivel avanzado
La profundización añade el comentario crítico de fragmentos de las fuentes (La República, el Fedón, la Ética a Nicómaco, la Política) y la valoración del alcance histórico de la confrontación Platón / Aristóteles, conectándola con problemas posteriores (CE5).
Lesetiefe: En profundidad
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Los dos mundos y los grados del conocimiento (línea dividida)
Explica el sentido del símil del Sol que Platón emplea en La República para caracterizar la Idea de Bien y relaciónalo con la estructura de los dos mundos.
Así como el Sol, en el mundo visible, hace posible que veamos las cosas y a la vez las genera y nutre, la Idea de Bien, en el mundo inteligible, hace que las demás Ideas sean cognoscibles y, además, les da su ser.
El Bien tiene una función epistemológica (es fuente de verdad e inteligibilidad) y una función ontológica (es principio del ser de las Ideas): está «más allá de la esencia» en dignidad y poder.
El Sol pertenece al mundo sensible y solo ilumina sombras y objetos físicos (dóxa); el Bien corona el mundo inteligible y es el término supremo del conocimiento racional (nóesis).
Salir de la caverna y mirar el Sol simboliza alcanzar la Idea de Bien: es la meta del ascenso dialéctico y el fundamento de la verdadera educación del filósofo.
Resultado: El símil del Sol presenta la Idea de Bien como principio supremo que ilumina (hace cognoscibles) y fundamenta (da ser) a todas las Ideas, articulando así la cima del mundo inteligible y el fin último del conocimiento.
Errores frecuentes
Repaso activo
Ejercicio de práctica: a partir del mito de la caverna, identifica qué representan, en términos de la teoría de las Ideas y de la línea dividida, los cinco elementos siguientes: (a) las sombras del fondo, (b) las cadenas, (c) la salida penosa hacia la luz, (d) el Sol y (e) el regreso del liberado a la caverna. Justifica cada correspondencia.
Recuerdo activo
Recuerda los puntos clave — luego revela.
Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))
El alma tripartita y sus virtudes
Explica en qué consiste el intelectualismo moral platónico y cómo se concilia con la existencia de partes irracionales del alma.
Heredado de Sócrates: la virtud es conocimiento; nadie obra mal a sabiendas, sino por ignorancia del verdadero bien. Conocer el bien lleva a hacer el bien.
Si el alma tiene partes irracionales (la irascible y la concupiscible) con deseos propios, el simple saber no basta: esas partes pueden arrastrar a la conducta aunque la razón conozca el bien.
Platón mantiene que el saber es condición de la virtud, pero añade que las partes irracionales deben ser educadas y dominadas por la razón mediante el hábito y la disciplina, no solo ilustradas.
La virtud plena es el orden en que la razón —que conoce el bien— gobierna, el ánimo la secunda y el apetito obedece: esa armonía es la justicia del alma y la base de la felicidad (eudemonía).
Resultado: El intelectualismo platónico afirma que la virtud es saber, pero, al admitir partes irracionales del alma, exige también educarlas y someterlas a la razón, de modo que el conocimiento del bien se traduzca en orden y justicia interior.
Errores frecuentes
Repaso activo
Ejercicio de práctica: completa un cuadro de tres filas (una por cada parte del alma) con cuatro columnas —nombre griego, ubicación corporal, función y virtud correspondiente— y, debajo, redacta dos frases que expliquen por qué la justicia es la cuarta virtud y en qué consiste.
Recuerdo activo
Recuerda los puntos clave — luego revela.
Fuentes: Currículo de Bachillerato (LOMLOE) — materias y saberes básicos (Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob)
Paralelismo alma–Estado en Platón
Explica y justifica la afirmación de Platón de que solo el filósofo está capacitado para gobernar la ciudad justa.
Para Platón gobernar bien es un saber (epistéme), no una opinión (dóxa) ni una habilidad persuasiva: requiere conocer qué es lo justo y lo bueno en sí.
Solo el filósofo accede, mediante la dialéctica, al mundo de las Ideas y a la Idea de Bien, que es el criterio supremo de toda justicia.
Quien conoce el Bien sabe ordenar la ciudad como un todo armónico, asignando a cada clase su función; quien carece de ese saber gobierna a ciegas y conduce a la corrupción de las formas de gobierno.
Por eso la ciudad debe seleccionar y formar largamente a los gobernantes (gimnasia, música, matemáticas, dialéctica), de modo que el poder recaiga en quien sabe, no en quien lo ambiciona.
Resultado: La tesis del rey-filósofo se justifica porque, si la política es un saber sobre el bien y la justicia, solo quien conoce las Ideas y el Bien (el filósofo, formado por la educación) puede gobernar con justicia y curar los males de la ciudad.
Errores frecuentes
Repaso activo
Ejercicio de práctica: explica el paralelismo entre el alma y el Estado en Platón rellenando las tres correspondencias (parte del alma → clase social → virtud) y, a continuación, define con tus palabras en qué consiste la «justicia» tanto en el alma como en la ciudad.
Recuerdo activo
Recuerda los puntos clave — luego revela.
Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))
Hilemorfismo y las cuatro causas
Mediante la distinción aristotélica entre acto y potencia, explica cómo es posible el cambio (por ejemplo, que una semilla se convierta en árbol) y por qué esta teoría supera la negación parmenídea del devenir.
Parménides negó el cambio: el ser es y el no-ser no es, luego nada puede surgir del no-ser ni dejar de ser; el devenir sería contradictorio.
Aristóteles distingue dos modos de ser: el ser en acto (lo que algo ya es) y el ser en potencia (lo que algo puede llegar a ser). La semilla no es árbol en acto, pero sí árbol en potencia.
El cambio es el paso de la potencia al acto: la semilla actualiza su potencialidad y se hace árbol. No surge del no-ser absoluto, sino de un ser en potencia que se realiza.
Así el devenir deja de ser contradictorio: no es paso del no-ser al ser, sino de un modo de ser (potencia) a otro modo de ser (acto), conservándose la sustancia que cambia.
Resultado: Con acto y potencia, Aristóteles explica el cambio como actualización de lo que estaba en potencia, conciliando permanencia y devenir y superando la negación parmenídea sin renunciar al ser.
Errores frecuentes
Repaso activo
Ejercicio de práctica: aplica la teoría de las cuatro causas a un objeto distinto de la estatua (por ejemplo, una mesa de madera o una casa), identificando con precisión su causa material, formal, eficiente y final. Después, explica brevemente cómo ese mismo objeto ilustra el paso de la potencia al acto.
Recuerdo activo
Recuerda los puntos clave — luego revela.
Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))
La virtud como término medio y la confrontación Platón–Aristóteles
Explica, con un ejemplo, la doctrina aristotélica de la virtud como término medio y aclara por qué no se trata de una media aritmética ni de mediocridad.
Para Aristóteles la virtud ética es una disposición estable del carácter (héxis) adquirida por la repetición de buenos actos, no un mero conocimiento.
Cada virtud es un punto intermedio entre un vicio por defecto y otro por exceso. Ejemplo: la valentía está entre la cobardía (defecto de ánimo) y la temeridad (exceso de ánimo).
El término medio no es la media exacta entre dos cantidades, sino el punto justo relativo a la persona y a la situación; lo determina la razón prudente (phrónesis), no un cálculo.
Respecto de la bondad y la excelencia, el término medio es una cumbre: acertar en lo justo es difícil y valioso, mientras que errar (por exceso o defecto) es fácil.
Resultado: La virtud ética es el término medio entre dos vicios, determinado por la prudencia y relativo a cada caso; no es una media aritmética ni tibieza, sino la excelencia difícil de acertar en la acción.
Errores frecuentes
Repaso activo
Ejercicio de práctica: elabora una tabla con cinco virtudes éticas (por ejemplo, valentía, templanza, generosidad, sinceridad y afabilidad) indicando para cada una el vicio por defecto y el vicio por exceso entre los que constituye el término medio. Después, explica el papel de la prudencia (phrónesis) en la determinación de ese medio.
Recuerdo activo
Recuerda los puntos clave — luego revela.
Fuentes: Real Decreto 534/2024 — Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))
Referencias y fuentes
Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE)
Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob