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Apunte de apertura de Historia de la Filosofía (materia común de 2.º de Bachillerato, LOMLOE): cómo nace en la Grecia del siglo VI a. C. un modo nuevo de explicar la realidad, el «paso del mito al logos», y cómo los primeros filósofos —los presocráticos— plantean el problema de la «physis» (la naturaleza) y del «arché» (el principio originario de todo). Es el tema fundacional del Bloque A y de toda la materia: establece qué es filosofar (buscar razones, no relatos sagrados), introduce los conceptos clave (arché, physis, cosmos, logos, ser, devenir) y abre el gran debate entre Heráclito y Parménides que recorrerá toda la historia del pensamiento. Dominarlo es imprescindible para situar después a los sofistas, a Sócrates y a Platón, y entra de lleno en el perfil de la Selectividad/PAU.
5seccionesca. 31min de lectura3competenciasNivelBásico 1 · Estándar 2 · Profundización 2Revisado · 06/2026
nivel básico
Como materia común, se exige a TODO el alumnado: explicar con rigor el paso del mito al logos, definir los conceptos clave (arché, physis, cosmos, logos, ser, devenir) y comparar las grandes posiciones presocráticas, sobre todo la oposición entre Heráclito (el devenir) y Parménides (el ser inmóvil).
nivel avanzado
La profundización (no exigible como saber básico independiente) consiste en comentar fragmentos presocráticos como fuentes, valorar la coherencia de cada propuesta sobre el arché y relacionar el problema de la physis con debates posteriores (la teoría de las Ideas de Platón, el atomismo moderno) con autonomía de juicio.
Lesetiefe: En profundidad
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Historicidad y universalidad de los problemas filosóficos
Ante la afirmación «Tales de Mileto sostuvo que el principio de todas las cosas es el agua», señala qué parte es un dato histórico y qué parte exige interpretación filosófica, y explica cómo trabajaría el historiador de la filosofía con esta fuente.
Que Tales vivió en Mileto en el siglo VI a. C. y que la tradición le atribuye la tesis del agua como principio son datos históricos, conocidos a través de testimonios posteriores (sobre todo Aristóteles).
Qué significa exactamente «principio» (arché), por qué eligió el agua y en qué sentido esto supone un modo nuevo (racional) de explicar la realidad no es un dato, sino una interpretación que debe argumentarse.
No se conserva ninguna obra de Tales: la tesis nos llega por doxografía (testimonio indirecto). Por eso el historiador no le atribuye más de lo que las fuentes permiten y distingue lo documentado de lo reconstruido.
El historiador de la filosofía sitúa a Tales en su contexto (Mileto, comercio, contacto con Oriente), comprende su argumento (buscar un único principio natural) y lo discute (¿es coherente reducir todo al agua?), combinando rigor histórico y análisis conceptual.
Resultado: El dato es que la tradición atribuye a Tales el agua como arché; la interpretación es su sentido y su alcance racional. El método combina contextualización histórica, lectura crítica de una fuente indirecta y análisis del argumento.
Errores frecuentes
Repaso activo
Explica con tus palabras por qué se dice que los problemas filosóficos son a la vez «históricos» y «universales». Pon un ejemplo de un mismo problema (por ejemplo, «¿de qué está hecha la realidad?») y muestra brevemente cómo podría plantearse de forma distinta en dos épocas diferentes.
Recuerdo activo
Recuerda los puntos clave — luego revela.
Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))
Condiciones del nacimiento de la filosofía en Grecia
Del mito al logos: dos modos de explicar la realidad
Explica, comparando los dos modos de pensar, cómo respondería el mito y cómo respondería el logos a la pregunta «¿por qué tiembla la tierra?». Justifica en qué consiste el cambio intelectual que llamamos «paso del mito al logos».
El pensamiento mítico explica el terremoto por la voluntad de un dios: la tierra tiembla porque Poseidón, el dios que sacude la tierra, está airado. La causa es personal, divina y arbitraria; la autoridad de la explicación es la tradición religiosa, y no se somete a discusión.
El pensamiento filosófico busca una causa NATURAL y regular. Tales, por ejemplo, habría explicado el temblor por el movimiento del agua sobre la que (según él) flota la tierra. La explicación no recurre a dioses: apela a un principio físico y se ofrece como argumento criticable.
El cambio no está en tener todas las respuestas correctas (la de Tales también es errónea), sino en el TIPO de explicación: se sustituyen las voluntades divinas por causas naturales, y la autoridad de la tradición por el argumento sometido a crítica.
Ese giro funda la actitud filosófica y científica: concebir el mundo como un cosmos ordenado y comprensible por la razón. Es lo decisivo, más allá del acierto concreto de cada hipótesis.
Resultado: El mito explica el terremoto por la ira de un dios (causa divina, no discutible); el logos busca una causa natural y argumentable. El paso del mito al logos es el cambio en el TIPO de explicación: de la voluntad divina a la razón crítica.
Errores frecuentes
Repaso activo
Compara cómo explicaría una tormenta el pensamiento mítico y cómo lo haría el pensamiento filosófico naciente. A partir de esa comparación, define con tus palabras qué significa «pasar del mito al logos» y cita dos condiciones históricas que favorecieron ese paso en Grecia.
Recuerdo activo
Recuerda los puntos clave — luego revela.
Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))
El cambio según Anaxímenes: condensación y rarefacción del aire
Las respuestas presocráticas al problema del arché
Compara la respuesta de Tales (el agua) con la de Anaximandro (el ápeiron) al problema del arché. ¿Qué problema de la tesis de Tales pretende resolver Anaximandro y por qué su propuesta se considera más abstracta?
Tales sostiene que el arché es un elemento concreto, el agua; Anaximandro afirma que es el ápeiron, lo indeterminado e ilimitado, una sustancia indefinida y eterna.
Si el principio fuera un elemento concreto (el agua, que es húmeda y fría), costaría explicar cómo de él surge su contrario (lo seco, lo caliente, el fuego). Un elemento determinado no parece poder originar sus opuestos.
Por eso Anaximandro propone un principio NO determinado: el ápeiron no es ni agua, ni fuego, ni ninguno de los opuestos, sino aquello indefinido de lo que, por separación, surgen TODOS los contrarios. Así evita privilegiar un elemento sobre los demás.
La propuesta es más abstracta porque el principio ya no es algo observable y particular, sino una realidad conceptual e ilimitada. Es un paso hacia un pensamiento menos atado a lo sensible, aunque también más difícil de justificar empíricamente.
Resultado: Anaximandro corrige a Tales sustituyendo un elemento concreto (incapaz de originar sus contrarios) por el ápeiron indeterminado, del que surgen todos los opuestos: una respuesta más abstracta y coherente al problema del arché.
Errores frecuentes
Repaso activo
Define «physis» y «arché» y completa un cuadro con las respuestas de Tales, Anaximandro, Anaxímenes y Pitágoras al problema del arché. Para cada uno, indica en una frase qué aporta su propuesta respecto a la anterior.
Recuerdo activo
Recuerda los puntos clave — luego revela.
Fuentes: Currículo de Bachillerato (LOMLOE) — materias y saberes básicos (Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob)
El argumento de Parménides sobre la imposibilidad del cambio
Heráclito frente a Parménides: devenir y ser
A partir de la tesis «el ser es y el no-ser no es», explica paso a paso por qué Parménides concluye que el cambio es imposible, y comenta brevemente qué relación tiene esto con la distinción entre la vía de la verdad y la vía de la opinión.
El principio es lógico: solo el ser «es»; el no-ser «no es» en absoluto, hasta el punto de que no puede siquiera pensarse ni nombrarse (pensar y ser coinciden).
Cambiar es que algo pase a ser lo que no era: es decir, que el no-ser se convierta en ser, o el ser en no-ser. Todo cambio implica, pues, el no-ser.
Pero el no-ser «no es» y es impensable. Por tanto, nada puede surgir de la nada ni aniquilarse en la nada. Si el cambio requiere el no-ser y el no-ser es imposible, el cambio es imposible.
El ser verdadero ha de ser uno, eterno, inmóvil, indivisible y homogéneo. El movimiento y la pluralidad que percibimos no son reales: pertenecen a la apariencia.
Aquí entra la distinción: los SENTIDOS nos muestran un mundo plural y cambiante (vía de la opinión, dóxa), pero la RAZÓN demuestra que el ser es uno e inmutable (vía de la verdad, alétheia). Ante el choque, Parménides se fía de la razón.
Resultado: Como el cambio exigiría el no-ser, que «no es» ni puede pensarse, el cambio es imposible y el ser es uno e inmóvil. La razón (vía de la verdad) prevalece sobre los sentidos (vía de la opinión): así nace la ontología.
Errores frecuentes
Repaso activo
Reconstruye el argumento de Parménides paso a paso, partiendo de «el ser es y el no-ser no es» hasta llegar a la imposibilidad del cambio. A continuación, explica cómo respondería Heráclito a esa conclusión y formula con tus palabras el problema que ambos dejan planteado para la filosofía posterior.
Recuerdo activo
Recuerda los puntos clave — luego revela.
Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))
El atomismo de Demócrito: átomos y vacío
Pluralistas y atomistas: cómo salvar el cambio sin violar a Parménides
Explica cómo el atomismo de Demócrito consigue admitir el cambio real respetando en parte el principio de Parménides «de la nada, nada surge», y señala en qué punto decisivo se aparta de él.
Parménides había demostrado que el cambio parece imposible, porque exigiría el no-ser. Heráclito, en cambio, afirmaba que todo cambia. Hay que explicar el cambio sin que el ser nazca de la nada.
Demócrito acepta que el ser (los átomos) es eterno, inmutable, macizo e indivisible: ningún átomo nace ni perece ni cambia en sí mismo. En esto da la razón a Parménides: el ser de fondo permanece.
Pero, para que los átomos puedan moverse y combinarse, Demócrito afirma que el VACÍO existe. El vacío es el no-ser; admitir que «el no-ser es» (como espacio) es exactamente lo que Parménides había negado. Ese es el giro clave.
Con átomos eternos moviéndose en el vacío, el cambio se explica como agregación y separación: nacer es que los átomos se junten, perecer es que se separen. El ser no se crea ni se destruye, solo se reordena.
Todo ocurre por choque y necesidad, sin dioses, sin fines ni inteligencia ordenadora (a diferencia del Nous de Anaxágoras): es un universo mecanicista y materialista.
Resultado: Demócrito salva el cambio manteniendo átomos eternos (con Parménides) pero admitiendo el vacío, es decir, el no-ser como espacio (contra Parménides): así los átomos se mueven y combinan. El resultado es un cosmos mecanicista de átomos y vacío.
Errores frecuentes
Repaso activo
Explica cómo Demócrito resuelve, con los átomos y el vacío, el problema dejado por Heráclito y Parménides. Señala en qué da la razón a Parménides y en qué se aparta de él, y razona por qué se dice que su visión del universo es «mecanicista».
Recuerdo activo
Recuerda los puntos clave — luego revela.
Fuentes: Real Decreto 243/2022 — enseñanzas mínimas del Bachillerato (saberes básicos, Anexo II) (Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE))
Referencias y fuentes
Gobierno de España — Boletín Oficial del Estado (BOE)
Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes — educagob